“Tengo los mejores seguidores. Supongo que eso lo piensa todo el mundo, pero a mí me gusta mucho la gente que me sigue”, cuenta Berto Romero el día que estrena la tercera temporada de un programa, El consultorio de Berto, que construye a medias con su público. El formato, una producción original de Movistar + en colaboración con El Terrat (THE MEDIAPRO STUDIO), nació como sección del programa Late Motiv y sus reglas son básicas: los espectadores preguntan y el humorista responde. Ni unos están buscando consejos auténticos ni el otro pretende dar soluciones vitales. La idea es divertirse durante 25 minutos con una forma de comedia que rompe la unilateralidad del monólogo.
El catalán regresa a Movistar + con la tercera temporada de ‘El consultorio de Berto’, que esta vez comparte con otros humoristas invitados como Miguel Maldonado y Silvia Abril
“Tengo los mejores seguidores. Supongo que eso lo piensa todo el mundo, pero a mí me gusta mucho la gente que me sigue”, cuenta Berto Romero el día que estrena la tercera temporada de un programa, El consultorio de Berto, que construye a medias con su público. El formato, una producción original de Movistar + en colaboración con El Terrat (THE MEDIAPRO STUDIO), nació como sección del programa Late Motiv y sus reglas son básicas: los espectadores preguntan y el humorista responde. Ni unos están buscando consejos auténticos ni el otro pretende dar soluciones vitales. La idea es divertirse durante 25 minutos con una forma de comedia que rompe la unilateralidad del monólogo.
“Cuando envían las preguntas, ya se nota que van a buscarme de forma deliberada”, comenta Romero (Cardona, Barcelona, 51 años). “Creo que lo que tengo con ellos es una historia de amor, de amor cómico, bastante sólida”, explica este lunes en el Espacio Movistar situado en el centro de Madrid, donde la plataforma presenta esta nueva tanda de episodios.
La primera temporada de El consultorio de Berto fue de tanteo. Era algo muy parecido a un espectáculo de stand-up con cierta interacción con el público. Después, comenzó a incorporar invitados de forma alterna. Para esta tercera parte, la propuesta ha completado su evolución con otros cómicos presentes en cada entrega. Se estrena una nueva cada lunes. Van a estar con él Miguel Maldonado, Eva Hache, Joaquín Reyes, Silvia Abril, Ernesto Sevilla, Laura Márquez y Tomàs Fuentes e Ignacio Taltavull, entre otros.
“Los invitados hacen que cada programa sea distinto y tenga su propio color. Es como una mezcla de mi identidad y de quienes vienen de visita, que son cómicos con personalidades muy fuertes”. De Maldonado dice que se notó el ritmo frenético que define al murciano. Y cuando se pasó por allí Silvia Abril, el programa se convirtió en “una cosa muy familiar, muy cordial”. De beber del monólogo clásico, el de Faemino y Cansado o Pepe Rubianes, que Romero apunta como sus referentes iniciales, esta propuesta ha evolucionado a una fusión con el crowd work, la vertiente en la que el cómico habla con el público. Es un subgénero que se ha hecho omnipresente en redes sociales y que ya ha llegado a la televisión, en formatos como Este no es un dating de Galder Varas, que acaba de estrenar Prime Video.
Donde el catalán ejercita al máximo sus dotes de improvisación es en Nadie sabe nada, el espacio radiofónico que comparte en Cadena SER con Andreu Buenafuente desde 2013. Acaban de regresar a antena después de que Buenafuente anunciara en noviembre de 2025 un parón profesional por prescripción médica, para aliviar una etapa de ansiedad y estrés laboral. “Estoy feliz de que haya vuelto mi amigo, porque ha pasado un mal momento. Para mí es bonito que lo primero que ha decidido volver a hacer sea Nadie sabe nada, que para él es casa”.
La improvisación “lleva mucho trabajo detrás y muchos trucos y herramientas que surgen tras muchas experiencias y mucho oficio”, dice el cómico. La suya con Buenafuente, basada en su complicidad, se ha creado ante los ojos de los espectadores, tras años y años compartiendo proyectos. El Berto Romero que comenzó a aparecer de forma habitual en televisión, en los distintos formatos de Buenafuente, jugando con la idea de que ambos eran tío y sobrino, es el personaje escénico que el catalán se ha construido y que se ha mantenido en pantallas en proyectos como este consultorio de Movistar +. “Es un tipo más lanzado que yo, tiene más energía, es más ingenioso, se atreve más a hacer cosas, es más desvergonzado, es más niño”, confiesa.

Otra tendencia que la televisión actual está abrazando de forma casi obsesiva es la del late night con grandes personalidades al frente. Henar Álvarez (Al cielo con ella), Dani Rovira (Al margen de todo), Marc Giró (De Late Xou a Cara al Show) y Andreu Buenafuente (Futuro imperfecto) tienen uno. A Berto Romero también le han ofrecido ponerse al frente del suyo. El catalán admite que ha rechazado las propuestas que le han llegado. “No es un contenido que me apetezca hacer. Soy un cómico muy particular y la televisión no es lo que más me interesa del mundo”, comenta. Donde sí se siente cómodo es haciendo ficción, género en el que ya está desarrollando un par de proyectos, tras crear Mira lo que has hecho y El otro lado, ambas para Movistar +.
Mientras llegan esos nuevos trabajos, Romero va a estar cada lunes recogiendo el guante cómico de sus seguidores en forma de preguntas en El consultorio de Berto. “Aunque se plantean como un juego, al final te das cuenta de que por lo que proponen que siempre nos preocupan los mismos asuntos. Están el amor, la muerte y las relaciones humanas. Y también la escatología, que es una parte muy importante de la vida”, bromea.
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