Alejandro Sanz se une a Queen, ABBA, Tina Turner o Mecano como generador de un musical ‘juke-box’ (los creados con las canciones o la música de un artista o un grupo popular). ‘ El alma al aire ‘ se estrenará el próximo 1 de octubre en el Teatro Coliseum de Madrid; se trata del primer espectáculo completamente original que va a poner en pie la productora Stage Entertainment, habitualmente importadora de musicales anglosajones (‘El rey león’, ‘El fantasma de la Ópera’, ‘Cats’…)«A veces había fantaseado con que mis canciones hubieran acabado en un escenario de una manera diferente, pero no al nivel que se está haciendo este trabajo -ha dicho Alejandro Sanz, actualmente de gira por América-. La verdad es que me ha sorprendido muchísimo el nivel del musical. Yo he ido a ver musicales, he hecho viajes exclusivamente para ver musicales pero no había visto cómo se construye uno por dentro y la verdad es que es sorprendente. Me quito el sombrero ante los profesionales y la gente que está detrás de este montaje».El proyecto, según han desvelado sus dos principales responsables, Yolanda Gómez Abejón (directora general de Stage Entertainment España) y Tali Pelman (directora general creativa de la productora), se puso en marcha hace cuatro años. Durante ese tiempo se han ido sumando a ‘El alma al aire’ distintos artistas españoles e internacionales que conforman el equipo artístico.Noticia relacionada No No Alejandro Sanz tendrá su propio musical: ‘El alma al aire’ Julio BravoEn primer lugar el autor del libreto, Álvaro Tato , poeta, dramaturgo y miembro fundador de Ron Lalá y Ay Teatro. Después el resto del equipo creativo: Jonathan Kent (director), durante doce años codirector artístico del Almeida Theatre de Londres; Lynne Page (coreógrafa), Nick Skilbeck (supervisor musical), Tom Pye (escenografía), Nevin Steinberg (Sonido), Hugh Vanstone (iluminación), Silvia Montesinos (directora residente) y Xavier Torras (director musical).Por fin, se conformó el reparto, encabezada por Pepe Nufrio, Amanda Digón, Natán Segado, Lydia Fairén, Antonio MM, Inma ‘La Carbonera’, Miriam Madrid, Inés León y Hugo Ruiz. La historia se sitúa en «un pintoresco pueblo pesquero, donde Ale -un joven músico con gran talento- es testigo, junto a su familia y su amigo Bruno, de cómo la llegada de Alma -una promotora inmobiliaria madrileña que se instala en el pueblo con sus dos hijas- altera el equilibrio de la comunidad».Cádiz como inspiraciónÁlvaro Tato recibió la propuesta «con pánico y terror en un principio». Se fue a Cádiz, habló con el propio Alejandro Sanz -«fue súpergeneroso»- y estuvo en el Sur durante un fin de semana. «Allí fui pergeñando -cuenta Tato a ABC- qué historia podría haber detrás de sus canciones, qué personajes; las canciones de Alejandro Sanz han estado en algún lugar de mi mente durante toda mi vida (imagino que igual que en la de muchos); las había oído mil veces, pero no me había parado a escucharlas con detenimiento, y tienen una poética que a veces parece muy sencilla y muy clara y otras veces es tremendamente enigmática, oscura, y metafórica; es, además de un pedazo de músico, un gran poeta popular».Los amigos de Tato declaradamente fans de Alejandro -«por ejemplo, Daniel Rovalher , de Ron Lalá, el primero que me hizo una playlist»- ayudaron a Tato a seleccionar el repertorio «para ir tejiendo el mapa emocional de la obra, cuáles eran los himnos que había que tener en escena». Y es que conseguir que las canciones más emblemáticas encajen en la historia es lo más complicado a la hora de crear un musical ‘juke-box’: «Ese es el gran laberinto en el que entra un dramaturgo en un musical así. En este caso tienen que estar ‘Amiga mía’, ‘¿Y si fuera ella?’, ‘Corazón partío’, ‘No es lo mismo’, ‘Cai’… Solo con la lista de canciones que suenan en un acto del musical tienes el pop español de varias décadas escrito».En este «desafío», como el propio Tato lo define, ha tenido un «lazarillo al revés»: Nick Skilbeck . «Él no había escuchado nada de Alejandro, al principio del proceso no sabía ni quién era». Escuchar las canciones con él le supuso verlas de manera diferente. «Por ejemplo, ‘Corazón partío’ es, para nosotros, una canción de fiesta; de bodas, bautizos, comuniones… es la celebración pura en España y él lo primero que me dijo fue: ‘ it’s a sad song ‘. Y es verdad, me puse a estudiar la letra y hay tristeza en esta canción… Es una canción de pérdida, de reconstrucción a partir de las ruinas. Y hemos situado la canción en un momento muy trágico de la obra, muy desesperanzado, para que acompañemos la evolución de esos personajes desde el momento del bajón máximo hasta la celebración». ‘Desalejandrizarse’Ha sido, concluye, ‘desalejandrizarse’ para ‘realeejandrizar’ al espectador. «El objetivo es que es que el espectador sienta que es la primera vez que las está escuchando y que están siendo cantadas aquí y ahora. O sea, que los personajes las están descubriendo mientras las hablan, mientras las dicen; que necesitan decir esas palabras, que esa poesía es necesaria».A la hora de escribir la historia, Álvaro Tato encontró la clave cuando descubrió el viento de Levante. « Llevar el mundo de Alejandro Sanz a un mundo realista no sería justo del todo , porque estamos hablando de grandes emociones, grandes pasiones y grandes metáforas. Es una poesía muy diagonal la que propone el cantautor. Empezaron a surgir en mi mente personajes y pensaba mucho en ‘ El sueño de una noche de verano ‘, de Shakespeare, una comedia muy poética y muy divertida en la que se entremezclan de manera natural la realidad con la ficción. Y de pronto me acordé del realismo mágico; y la tierra del realismo mágico en España es Cádiz, con su disparate, con su delirio, con sus grandes cantaores disparatados, con su sentido del humor». Y se le ocurrió este Viento Levante , que sea un personaje más, una especie de Reina Titania, que va enloqueciendo a todos los personajes y llevándoles al lugar en el que ellos quieren ser y no lo que la sociedad les ha dicho que sean. Por eso es un musical que trata sobre el descubrimiento de uno mismo». Alejandro Sanz se une a Queen, ABBA, Tina Turner o Mecano como generador de un musical ‘juke-box’ (los creados con las canciones o la música de un artista o un grupo popular). ‘ El alma al aire ‘ se estrenará el próximo 1 de octubre en el Teatro Coliseum de Madrid; se trata del primer espectáculo completamente original que va a poner en pie la productora Stage Entertainment, habitualmente importadora de musicales anglosajones (‘El rey león’, ‘El fantasma de la Ópera’, ‘Cats’…)«A veces había fantaseado con que mis canciones hubieran acabado en un escenario de una manera diferente, pero no al nivel que se está haciendo este trabajo -ha dicho Alejandro Sanz, actualmente de gira por América-. La verdad es que me ha sorprendido muchísimo el nivel del musical. Yo he ido a ver musicales, he hecho viajes exclusivamente para ver musicales pero no había visto cómo se construye uno por dentro y la verdad es que es sorprendente. Me quito el sombrero ante los profesionales y la gente que está detrás de este montaje».El proyecto, según han desvelado sus dos principales responsables, Yolanda Gómez Abejón (directora general de Stage Entertainment España) y Tali Pelman (directora general creativa de la productora), se puso en marcha hace cuatro años. Durante ese tiempo se han ido sumando a ‘El alma al aire’ distintos artistas españoles e internacionales que conforman el equipo artístico.Noticia relacionada No No Alejandro Sanz tendrá su propio musical: ‘El alma al aire’ Julio BravoEn primer lugar el autor del libreto, Álvaro Tato , poeta, dramaturgo y miembro fundador de Ron Lalá y Ay Teatro. Después el resto del equipo creativo: Jonathan Kent (director), durante doce años codirector artístico del Almeida Theatre de Londres; Lynne Page (coreógrafa), Nick Skilbeck (supervisor musical), Tom Pye (escenografía), Nevin Steinberg (Sonido), Hugh Vanstone (iluminación), Silvia Montesinos (directora residente) y Xavier Torras (director musical).Por fin, se conformó el reparto, encabezada por Pepe Nufrio, Amanda Digón, Natán Segado, Lydia Fairén, Antonio MM, Inma ‘La Carbonera’, Miriam Madrid, Inés León y Hugo Ruiz. La historia se sitúa en «un pintoresco pueblo pesquero, donde Ale -un joven músico con gran talento- es testigo, junto a su familia y su amigo Bruno, de cómo la llegada de Alma -una promotora inmobiliaria madrileña que se instala en el pueblo con sus dos hijas- altera el equilibrio de la comunidad».Cádiz como inspiraciónÁlvaro Tato recibió la propuesta «con pánico y terror en un principio». Se fue a Cádiz, habló con el propio Alejandro Sanz -«fue súpergeneroso»- y estuvo en el Sur durante un fin de semana. «Allí fui pergeñando -cuenta Tato a ABC- qué historia podría haber detrás de sus canciones, qué personajes; las canciones de Alejandro Sanz han estado en algún lugar de mi mente durante toda mi vida (imagino que igual que en la de muchos); las había oído mil veces, pero no me había parado a escucharlas con detenimiento, y tienen una poética que a veces parece muy sencilla y muy clara y otras veces es tremendamente enigmática, oscura, y metafórica; es, además de un pedazo de músico, un gran poeta popular».Los amigos de Tato declaradamente fans de Alejandro -«por ejemplo, Daniel Rovalher , de Ron Lalá, el primero que me hizo una playlist»- ayudaron a Tato a seleccionar el repertorio «para ir tejiendo el mapa emocional de la obra, cuáles eran los himnos que había que tener en escena». Y es que conseguir que las canciones más emblemáticas encajen en la historia es lo más complicado a la hora de crear un musical ‘juke-box’: «Ese es el gran laberinto en el que entra un dramaturgo en un musical así. En este caso tienen que estar ‘Amiga mía’, ‘¿Y si fuera ella?’, ‘Corazón partío’, ‘No es lo mismo’, ‘Cai’… Solo con la lista de canciones que suenan en un acto del musical tienes el pop español de varias décadas escrito».En este «desafío», como el propio Tato lo define, ha tenido un «lazarillo al revés»: Nick Skilbeck . «Él no había escuchado nada de Alejandro, al principio del proceso no sabía ni quién era». Escuchar las canciones con él le supuso verlas de manera diferente. «Por ejemplo, ‘Corazón partío’ es, para nosotros, una canción de fiesta; de bodas, bautizos, comuniones… es la celebración pura en España y él lo primero que me dijo fue: ‘ it’s a sad song ‘. Y es verdad, me puse a estudiar la letra y hay tristeza en esta canción… Es una canción de pérdida, de reconstrucción a partir de las ruinas. Y hemos situado la canción en un momento muy trágico de la obra, muy desesperanzado, para que acompañemos la evolución de esos personajes desde el momento del bajón máximo hasta la celebración». ‘Desalejandrizarse’Ha sido, concluye, ‘desalejandrizarse’ para ‘realeejandrizar’ al espectador. «El objetivo es que es que el espectador sienta que es la primera vez que las está escuchando y que están siendo cantadas aquí y ahora. O sea, que los personajes las están descubriendo mientras las hablan, mientras las dicen; que necesitan decir esas palabras, que esa poesía es necesaria».A la hora de escribir la historia, Álvaro Tato encontró la clave cuando descubrió el viento de Levante. « Llevar el mundo de Alejandro Sanz a un mundo realista no sería justo del todo , porque estamos hablando de grandes emociones, grandes pasiones y grandes metáforas. Es una poesía muy diagonal la que propone el cantautor. Empezaron a surgir en mi mente personajes y pensaba mucho en ‘ El sueño de una noche de verano ‘, de Shakespeare, una comedia muy poética y muy divertida en la que se entremezclan de manera natural la realidad con la ficción. Y de pronto me acordé del realismo mágico; y la tierra del realismo mágico en España es Cádiz, con su disparate, con su delirio, con sus grandes cantaores disparatados, con su sentido del humor». Y se le ocurrió este Viento Levante , que sea un personaje más, una especie de Reina Titania, que va enloqueciendo a todos los personajes y llevándoles al lugar en el que ellos quieren ser y no lo que la sociedad les ha dicho que sean. Por eso es un musical que trata sobre el descubrimiento de uno mismo».
Alejandro Sanz se une a Queen, ABBA, Tina Turner o Mecano como generador de un musical ‘juke-box’ (los creados con las canciones o la música de un artista o un grupo popular). ‘El alma al aire‘ se estrenará el próximo 1 de … octubre en el Teatro Coliseum de Madrid; se trata del primer espectáculo completamente original que va a poner en pie la productora Stage Entertainment, habitualmente importadora de musicales anglosajones (‘El rey león’, ‘El fantasma de la Ópera’, ‘Cats’…)
«A veces había fantaseado con que mis canciones hubieran acabado en un escenario de una manera diferente, pero no al nivel que se está haciendo este trabajo -ha dicho Alejandro Sanz, actualmente de gira por América-. La verdad es que me ha sorprendido muchísimo el nivel del musical. Yo he ido a ver musicales, he hecho viajes exclusivamente para ver musicales pero no había visto cómo se construye uno por dentro y la verdad es que es sorprendente. Me quito el sombrero ante los profesionales y la gente que está detrás de este montaje».
El proyecto, según han desvelado sus dos principales responsables, Yolanda Gómez Abejón (directora general de Stage Entertainment España) y Tali Pelman (directora general creativa de la productora), se puso en marcha hace cuatro años. Durante ese tiempo se han ido sumando a ‘El alma al aire’ distintos artistas españoles e internacionales que conforman el equipo artístico.
En primer lugar el autor del libreto, Álvaro Tato, poeta, dramaturgo y miembro fundador de Ron Lalá y Ay Teatro. Después el resto del equipo creativo: Jonathan Kent (director), durante doce años codirector artístico del Almeida Theatre de Londres; Lynne Page (coreógrafa), Nick Skilbeck (supervisor musical), Tom Pye (escenografía), Nevin Steinberg (Sonido), Hugh Vanstone (iluminación), Silvia Montesinos (directora residente) y Xavier Torras (director musical).
Por fin, se conformó el reparto, encabezada por Pepe Nufrio, Amanda Digón, Natán Segado, Lydia Fairén, Antonio MM, Inma ‘La Carbonera’, Miriam Madrid, Inés León y Hugo Ruiz. La historia se sitúa en «un pintoresco pueblo pesquero, donde Ale -un joven músico con gran talento- es testigo, junto a su familia y su amigo Bruno, de cómo la llegada de Alma -una promotora inmobiliaria madrileña que se instala en el pueblo con sus dos hijas- altera el equilibrio de la comunidad».
Cádiz como inspiración
Álvaro Tato recibió la propuesta «con pánico y terror en un principio». Se fue a Cádiz, habló con el propio Alejandro Sanz -«fue súpergeneroso»- y estuvo en el Sur durante un fin de semana. «Allí fui pergeñando -cuenta Tato a ABC- qué historia podría haber detrás de sus canciones, qué personajes; las canciones de Alejandro Sanz han estado en algún lugar de mi mente durante toda mi vida (imagino que igual que en la de muchos); las había oído mil veces, pero no me había parado a escucharlas con detenimiento, y tienen una poética que a veces parece muy sencilla y muy clara y otras veces es tremendamente enigmática, oscura, y metafórica; es, además de un pedazo de músico, un gran poeta popular».
Los amigos de Tato declaradamente fans de Alejandro -«por ejemplo, Daniel Rovalher, de Ron Lalá, el primero que me hizo una playlist»- ayudaron a Tato a seleccionar el repertorio «para ir tejiendo el mapa emocional de la obra, cuáles eran los himnos que había que tener en escena». Y es que conseguir que las canciones más emblemáticas encajen en la historia es lo más complicado a la hora de crear un musical ‘juke-box’: «Ese es el gran laberinto en el que entra un dramaturgo en un musical así. En este caso tienen que estar ‘Amiga mía’, ‘¿Y si fuera ella?’, ‘Corazón partío’, ‘No es lo mismo’, ‘Cai’… Solo con la lista de canciones que suenan en un acto del musical tienes el pop español de varias décadas escrito».
En este «desafío», como el propio Tato lo define, ha tenido un «lazarillo al revés»: Nick Skilbeck. «Él no había escuchado nada de Alejandro, al principio del proceso no sabía ni quién era». Escuchar las canciones con él le supuso verlas de manera diferente. «Por ejemplo, ‘Corazón partío’ es, para nosotros, una canción de fiesta; de bodas, bautizos, comuniones… es la celebración pura en España y él lo primero que me dijo fue: ‘it’s a sad song‘. Y es verdad, me puse a estudiar la letra y hay tristeza en esta canción… Es una canción de pérdida, de reconstrucción a partir de las ruinas. Y hemos situado la canción en un momento muy trágico de la obra, muy desesperanzado, para que acompañemos la evolución de esos personajes desde el momento del bajón máximo hasta la celebración».
‘Desalejandrizarse’
Ha sido, concluye, ‘desalejandrizarse’ para ‘realeejandrizar’ al espectador. «El objetivo es que es que el espectador sienta que es la primera vez que las está escuchando y que están siendo cantadas aquí y ahora. O sea, que los personajes las están descubriendo mientras las hablan, mientras las dicen; que necesitan decir esas palabras, que esa poesía es necesaria».
A la hora de escribir la historia, Álvaro Tato encontró la clave cuando descubrió el viento de Levante. «Llevar el mundo de Alejandro Sanz a un mundo realista no sería justo del todo, porque estamos hablando de grandes emociones, grandes pasiones y grandes metáforas. Es una poesía muy diagonal la que propone el cantautor. Empezaron a surgir en mi mente personajes y pensaba mucho en ‘El sueño de una noche de verano‘, de Shakespeare, una comedia muy poética y muy divertida en la que se entremezclan de manera natural la realidad con la ficción. Y de pronto me acordé del realismo mágico; y la tierra del realismo mágico en España es Cádiz, con su disparate, con su delirio, con sus grandes cantaores disparatados, con su sentido del humor». Y se le ocurrió este Viento Levante, que sea un personaje más, una especie de Reina Titania, que va enloqueciendo a todos los personajes y llevándoles al lugar en el que ellos quieren ser y no lo que la sociedad les ha dicho que sean. Por eso es un musical que trata sobre el descubrimiento de uno mismo».
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