El salón del Hotel Colón volvió a vestirse de liturgia taurina para celebrar la decimosexta edición de sus tradicionales premios, un acto que cada año reúne a aficionados, periodistas y protagonistas de la temporada en torno a uno de los escenarios más simbólicos del ambiente taurino sevillano. No en vano, el establecimiento de la calle Canalejas sigue siendo, para muchos, «el hotel de los toreros». La cita sirvió para reconocer a los grandes triunfadores de la temporada 2025 en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. El jurado decidió conceder el premio al mejor torero al onubense David de Miranda, mientras que el galardón a la mejor ganadería recayó en el hierro de Juan Pedro Domecq. Además, se otorgó una mención especial a la cuadra de picar de Enrique Peña Casellas por el centenario de su presencia en el coso del Baratillo.La velada reunió a muchos de los rostros habituales del panorama taurino sevillano —«gente nueva, pero también quienes acuden año tras año», comentaba Rosana González y arrancó con la lectura del acta del jurado por parte del secretario, Álvaro Rodríguez del Moral. Recordó que la reunión se celebró el 27 de octubre de 2025 y detalló los resultados de la votación: nueve votos frente a dos para el torero de Trigueros y siete de los once posibles para la ganadería de Juan Pedro Domecq. Durante el acto también se reconoció la implicación del empresario de la plaza sevillana, Ramón Valencia, quien recibió un reconocimiento por su vinculación con estos premios y por contribuir a que el Colón siga siendo ese punto de encuentro taurino en la ciudad.El premio a la ganadería fue entregado por el nuevo empresario de la Maestranza, José María Garzón. «Hoy debo acordarme de un grandioso sevillano y el mejor embajador de Sevilla que yo he conocido, Ramón Ybarra. Recuerdo venir aquí con una ilusión especial y ha costado tiempo llegar, pero aquel 8 de mayo se le rindió un homenaje a un ser excepcional que siempre está con nosotros. No puedo sino dedicarle este premio», reconocía Juan Pedro Domecq. El reconocimiento distinguía la corrida lidiada el 8 de mayo, Jueves de Farolillos, considerada por el jurado como el encierro más completo de la feria. Un conjunto de toros de notable clase y nobleza que permitió el lucimiento de toreros como Diego Urdiales, Sebastián Castella y Pablo Aguado.«Ojalá pueda hacer méritos para recibirlo muchos años más» David de MirandaLa sorpresa de la tarde llegó cuando se anunció que el encargado de entregar el premio al triunfador iba a ser Fernando Cuadri, pero esto no fue posible por lo que finalmente fue la directora del hotel, Rosana González, quien hizo entrega del galardón. Emocionado, David de Miranda agradeció el reconocimiento y recordó el vínculo especial que une a los toreros con el hotel durante la feria: «Estoy muy feliz de recibir un premio como triunfador de la Feria de Sevilla, es algo que siempre parece inalcanzable y que para un torero es un sueño. Quiero dar las gracias al jurado y también a Rosana, porque cuando venimos los toreros y nos refugiamos en nuestras habitaciones, después de pasar tanto miedo en la plaza, aquí nos sentimos como en casa. Llegar después de la corrida y encontrar ese cariño es muy bonito. Ojalá pueda hacer méritos para recibirlo muchos años más». La única ‘Puerta del Príncipe’ de la temporada, lograda el 10 de mayo frente a toros de El Parralejo, fue el argumento definitivo para que el jurado lo señalara como triunfador del año en el coso maestrante.Otro de los momentos más emotivos llegó con la mención especial a la cuadra de picar de Enrique Peña, entregada por José Manuel Peña. En nombre de la familia, agradeció el gesto del jurado: «Cuando nos llamaron para decirnos que el jurado había decidido acordarse de esta cuadra fue una alegría enorme para toda la familia. Enhorabuena a los premiados y muchas gracias por esta mención».La Sevilla más taurinaLa parte más literaria de la velada llegó con el pregón pronunciado por José León, que convirtió el salón del Colón en una evocación poética de Sevilla y su tauromaquia. Entre versos dedicados a la ciudad, a la plaza y al toro bravo, recordó que «ya lo dijo Machado: Sevilla, la más torera», describiendo a la ciudad como «templo del toreo». En su intervención evocó también la historia taurina sevillana y a sus barrios, a Triana y a San Bernardo, y a los nombres que han construido la memoria de la plaza. «Prepárate, Maestranza —recitó—, ya estás vestida de blanca como una novia que espera, para poner un hombre pendiente que contigo va a muerte sobre tu dorada arena».El pregonero dedicó además un pasaje al caballo de picar y a los hombres del campo, recordando su papel esencial en la lidia: «A ese caballo que no tiene nombre y por la plaza va ciego, a ese que se echa el toro encima y aguanta de lejos… también se visten de oro los grandes varilargueros». Tampoco faltó la evocación al toro bravo, al que definió como el verdadero protagonista de la fiesta. Sobre la corrida premiada del hierro de Juan Pedro Domecq, afirmó: «Predicador es lo que sueña un ganadero», destacando su clase y su incansable embestida, así como la repetición y calidad de otros ejemplares del encierro.El pregón concluyó con una imagen dedicada al torero premiado, al que definió como un diestro que se juega el alma en cada pase: «Hoy el hotel de los toreros se rinde ante un torero de Huelva al que en cada muletazo parece como si se le parara el corazón». Y añadió, evocando su forma de interpretar el toreo: «Un runrún por los tendidos, sereno, inmóvil, como un fandango rabioso: con fuerza, pero con calma». Así, entre recuerdos, poesía y emoción, estos premios volvieron a reafirmarse como uno de los escenarios más simbólicos de la vida taurina sevillana, un lugar donde cada primavera la memoria de la feria empieza a tomar forma mucho antes de que vuelva a abrirse la Puerta del Príncipe. El salón del Hotel Colón volvió a vestirse de liturgia taurina para celebrar la decimosexta edición de sus tradicionales premios, un acto que cada año reúne a aficionados, periodistas y protagonistas de la temporada en torno a uno de los escenarios más simbólicos del ambiente taurino sevillano. No en vano, el establecimiento de la calle Canalejas sigue siendo, para muchos, «el hotel de los toreros». La cita sirvió para reconocer a los grandes triunfadores de la temporada 2025 en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. El jurado decidió conceder el premio al mejor torero al onubense David de Miranda, mientras que el galardón a la mejor ganadería recayó en el hierro de Juan Pedro Domecq. Además, se otorgó una mención especial a la cuadra de picar de Enrique Peña Casellas por el centenario de su presencia en el coso del Baratillo.La velada reunió a muchos de los rostros habituales del panorama taurino sevillano —«gente nueva, pero también quienes acuden año tras año», comentaba Rosana González y arrancó con la lectura del acta del jurado por parte del secretario, Álvaro Rodríguez del Moral. Recordó que la reunión se celebró el 27 de octubre de 2025 y detalló los resultados de la votación: nueve votos frente a dos para el torero de Trigueros y siete de los once posibles para la ganadería de Juan Pedro Domecq. Durante el acto también se reconoció la implicación del empresario de la plaza sevillana, Ramón Valencia, quien recibió un reconocimiento por su vinculación con estos premios y por contribuir a que el Colón siga siendo ese punto de encuentro taurino en la ciudad.El premio a la ganadería fue entregado por el nuevo empresario de la Maestranza, José María Garzón. «Hoy debo acordarme de un grandioso sevillano y el mejor embajador de Sevilla que yo he conocido, Ramón Ybarra. Recuerdo venir aquí con una ilusión especial y ha costado tiempo llegar, pero aquel 8 de mayo se le rindió un homenaje a un ser excepcional que siempre está con nosotros. No puedo sino dedicarle este premio», reconocía Juan Pedro Domecq. El reconocimiento distinguía la corrida lidiada el 8 de mayo, Jueves de Farolillos, considerada por el jurado como el encierro más completo de la feria. Un conjunto de toros de notable clase y nobleza que permitió el lucimiento de toreros como Diego Urdiales, Sebastián Castella y Pablo Aguado.«Ojalá pueda hacer méritos para recibirlo muchos años más» David de MirandaLa sorpresa de la tarde llegó cuando se anunció que el encargado de entregar el premio al triunfador iba a ser Fernando Cuadri, pero esto no fue posible por lo que finalmente fue la directora del hotel, Rosana González, quien hizo entrega del galardón. Emocionado, David de Miranda agradeció el reconocimiento y recordó el vínculo especial que une a los toreros con el hotel durante la feria: «Estoy muy feliz de recibir un premio como triunfador de la Feria de Sevilla, es algo que siempre parece inalcanzable y que para un torero es un sueño. Quiero dar las gracias al jurado y también a Rosana, porque cuando venimos los toreros y nos refugiamos en nuestras habitaciones, después de pasar tanto miedo en la plaza, aquí nos sentimos como en casa. Llegar después de la corrida y encontrar ese cariño es muy bonito. Ojalá pueda hacer méritos para recibirlo muchos años más». La única ‘Puerta del Príncipe’ de la temporada, lograda el 10 de mayo frente a toros de El Parralejo, fue el argumento definitivo para que el jurado lo señalara como triunfador del año en el coso maestrante.Otro de los momentos más emotivos llegó con la mención especial a la cuadra de picar de Enrique Peña, entregada por José Manuel Peña. En nombre de la familia, agradeció el gesto del jurado: «Cuando nos llamaron para decirnos que el jurado había decidido acordarse de esta cuadra fue una alegría enorme para toda la familia. Enhorabuena a los premiados y muchas gracias por esta mención».La Sevilla más taurinaLa parte más literaria de la velada llegó con el pregón pronunciado por José León, que convirtió el salón del Colón en una evocación poética de Sevilla y su tauromaquia. Entre versos dedicados a la ciudad, a la plaza y al toro bravo, recordó que «ya lo dijo Machado: Sevilla, la más torera», describiendo a la ciudad como «templo del toreo». En su intervención evocó también la historia taurina sevillana y a sus barrios, a Triana y a San Bernardo, y a los nombres que han construido la memoria de la plaza. «Prepárate, Maestranza —recitó—, ya estás vestida de blanca como una novia que espera, para poner un hombre pendiente que contigo va a muerte sobre tu dorada arena».El pregonero dedicó además un pasaje al caballo de picar y a los hombres del campo, recordando su papel esencial en la lidia: «A ese caballo que no tiene nombre y por la plaza va ciego, a ese que se echa el toro encima y aguanta de lejos… también se visten de oro los grandes varilargueros». Tampoco faltó la evocación al toro bravo, al que definió como el verdadero protagonista de la fiesta. Sobre la corrida premiada del hierro de Juan Pedro Domecq, afirmó: «Predicador es lo que sueña un ganadero», destacando su clase y su incansable embestida, así como la repetición y calidad de otros ejemplares del encierro.El pregón concluyó con una imagen dedicada al torero premiado, al que definió como un diestro que se juega el alma en cada pase: «Hoy el hotel de los toreros se rinde ante un torero de Huelva al que en cada muletazo parece como si se le parara el corazón». Y añadió, evocando su forma de interpretar el toreo: «Un runrún por los tendidos, sereno, inmóvil, como un fandango rabioso: con fuerza, pero con calma». Así, entre recuerdos, poesía y emoción, estos premios volvieron a reafirmarse como uno de los escenarios más simbólicos de la vida taurina sevillana, un lugar donde cada primavera la memoria de la feria empieza a tomar forma mucho antes de que vuelva a abrirse la Puerta del Príncipe.
El salón del Hotel Colón volvió a vestirse de liturgia taurina para celebrar la decimosexta edición de sus tradicionales premios, un acto que cada año reúne a aficionados, periodistas y protagonistas de la temporada en torno a uno de los escenarios más simbólicos del ambiente … taurino sevillano. No en vano, el establecimiento de la calle Canalejas sigue siendo, para muchos, «el hotel de los toreros». La cita sirvió para reconocer a los grandes triunfadores de la temporada 2025 en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla. El jurado decidió conceder el premio al mejor torero al onubense David de Miranda, mientras que el galardón a la mejor ganadería recayó en el hierro de Juan Pedro Domecq. Además, se otorgó una mención especial a la cuadra de picar de Enrique Peña Casellas por el centenario de su presencia en el coso del Baratillo.
La velada reunió a muchos de los rostros habituales del panorama taurino sevillano —«gente nueva, pero también quienes acuden año tras año», comentaba Rosana González y arrancó con la lectura del acta del jurado por parte del secretario, Álvaro Rodríguez del Moral. Recordó que la reunión se celebró el 27 de octubre de 2025 y detalló los resultados de la votación: nueve votos frente a dos para el torero de Trigueros y siete de los once posibles para la ganadería de Juan Pedro Domecq. Durante el acto también se reconoció la implicación del empresario de la plaza sevillana, Ramón Valencia, quien recibió un reconocimiento por su vinculación con estos premios y por contribuir a que el Colón siga siendo ese punto de encuentro taurino en la ciudad.
El premio a la ganadería fue entregado por el nuevo empresario de la Maestranza, José María Garzón. «Hoy debo acordarme de un grandioso sevillano y el mejor embajador de Sevilla que yo he conocido, Ramón Ybarra. Recuerdo venir aquí con una ilusión especial y ha costado tiempo llegar, pero aquel 8 de mayo se le rindió un homenaje a un ser excepcional que siempre está con nosotros. No puedo sino dedicarle este premio», reconocía Juan Pedro Domecq. El reconocimiento distinguía la corrida lidiada el 8 de mayo, Jueves de Farolillos, considerada por el jurado como el encierro más completo de la feria. Un conjunto de toros de notable clase y nobleza que permitió el lucimiento de toreros como Diego Urdiales, Sebastián Castella y Pablo Aguado.
«Ojalá pueda hacer méritos para recibirlo muchos años más»
David de Miranda
La sorpresa de la tarde llegó cuando se anunció que el encargado de entregar el premio al triunfador iba a ser Fernando Cuadri, pero esto no fue posible por lo que finalmente fue la directora del hotel, Rosana González, quien hizo entrega del galardón. Emocionado, David de Miranda agradeció el reconocimiento y recordó el vínculo especial que une a los toreros con el hotel durante la feria: «Estoy muy feliz de recibir un premio como triunfador de la Feria de Sevilla, es algo que siempre parece inalcanzable y que para un torero es un sueño. Quiero dar las gracias al jurado y también a Rosana, porque cuando venimos los toreros y nos refugiamos en nuestras habitaciones, después de pasar tanto miedo en la plaza, aquí nos sentimos como en casa. Llegar después de la corrida y encontrar ese cariño es muy bonito. Ojalá pueda hacer méritos para recibirlo muchos años más». La única ‘Puerta del Príncipe’ de la temporada, lograda el 10 de mayo frente a toros de El Parralejo, fue el argumento definitivo para que el jurado lo señalara como triunfador del año en el coso maestrante.
Otro de los momentos más emotivos llegó con la mención especial a la cuadra de picar de Enrique Peña, entregada por José Manuel Peña. En nombre de la familia, agradeció el gesto del jurado: «Cuando nos llamaron para decirnos que el jurado había decidido acordarse de esta cuadra fue una alegría enorme para toda la familia. Enhorabuena a los premiados y muchas gracias por esta mención».
La Sevilla más taurina
La parte más literaria de la velada llegó con el pregón pronunciado por José León, que convirtió el salón del Colón en una evocación poética de Sevilla y su tauromaquia. Entre versos dedicados a la ciudad, a la plaza y al toro bravo, recordó que «ya lo dijo Machado: Sevilla, la más torera», describiendo a la ciudad como «templo del toreo». En su intervención evocó también la historia taurina sevillana y a sus barrios, a Triana y a San Bernardo, y a los nombres que han construido la memoria de la plaza. «Prepárate, Maestranza —recitó—, ya estás vestida de blanca como una novia que espera, para poner un hombre pendiente que contigo va a muerte sobre tu dorada arena».
El pregonero dedicó además un pasaje al caballo de picar y a los hombres del campo, recordando su papel esencial en la lidia: «A ese caballo que no tiene nombre y por la plaza va ciego, a ese que se echa el toro encima y aguanta de lejos… también se visten de oro los grandes varilargueros». Tampoco faltó la evocación al toro bravo, al que definió como el verdadero protagonista de la fiesta. Sobre la corrida premiada del hierro de Juan Pedro Domecq, afirmó: «Predicador es lo que sueña un ganadero», destacando su clase y su incansable embestida, así como la repetición y calidad de otros ejemplares del encierro.
El pregón concluyó con una imagen dedicada al torero premiado, al que definió como un diestro que se juega el alma en cada pase: «Hoy el hotel de los toreros se rinde ante un torero de Huelva al que en cada muletazo parece como si se le parara el corazón». Y añadió, evocando su forma de interpretar el toreo: «Un runrún por los tendidos, sereno, inmóvil, como un fandango rabioso: con fuerza, pero con calma». Así, entre recuerdos, poesía y emoción, estos premios volvieron a reafirmarse como uno de los escenarios más simbólicos de la vida taurina sevillana, un lugar donde cada primavera la memoria de la feria empieza a tomar forma mucho antes de que vuelva a abrirse la Puerta del Príncipe.
RSS de noticias de cultura
