Bienvenidos a una glamurosa fiesta noventera en una mansión de la lujosa Bel Air, en Los Ángeles. Una elegante velada con camareros, bandejas, lámparas y escalinatas… donde todo es mentira. Porque esto no es Bel Air; por supuesto, tampoco son los años noventa, no hay mansión, la comida es falsa y, de hecho, nada es realmente glamuroso. Estamos en Vancouver en julio de 2025, en una finca de caballos a las afuera de la ciudad de la costa oeste canadiense. Con más terreno que edificios, pocos dirían que este pedazo de campo y sus construcciones aledañas, a una hora de la ciudad, se han convertido en el cuartel general y epicentro del rodaje de Elle, la continuación —de hecho, precuela, porque temporalmente tiene lugar unos años antes— de Una rubia muy legal (o Legalmente rubia, en América Latina).
Con un equipo eminentemente femenino, encabezado por Reese Witherspoon como productora, la precuela de la película llega a Prime Video con la debutante Lexi Minitree como una copia de la célebre rubia de 2001
Bienvenidos a una glamurosa fiesta noventera en una mansión de la lujosa Bel Air, en Los Ángeles. Una elegante velada con camareros, bandejas, lámparas y escalinatas… donde todo es mentira. Porque esto no es Bel Air; por supuesto, tampoco son los años noventa, no hay mansión, la comida es falsa y, de hecho, nada es realmente glamuroso. Estamos en Vancouver en julio de 2025, en una finca de caballos a las afuera de la ciudad de la costa oeste canadiense. Con más terreno que edificios, pocos dirían que este pedazo de campo y sus construcciones aledañas, a una hora de la ciudad, se han convertido en el cuartel general y epicentro del rodaje de Elle, la continuación —de hecho, precuela, porque temporalmente tiene lugar unos años antes— de Una rubia muy legal (o Legalmente rubia, en América Latina).
Esa tarde en Vancouver, decenas de adolescentes vestidos de gala con toques noventeros van llegando en autocares hasta la finca para ser parte de la secuencia de la fiesta de la joven Elle, retratada en su época del instituto, tan dura para ella como para todos los demás, pero especialmente para la perfecta rubia angelina, que tiene que afrontar una mudanza nada menos que a la grunge y alternativa Seattle. Ella es la versión anterior de Elle Woods, la brillante estudiante de Harvard que el mundo descubrió y con la que conectó por su ingenuidad, bondad y sentido del humor en 2001, interpretada por Reese Witherspoon. Su historia llegará en forma de serie original de Prime Video a todo el mundo a partir del 1 de julio. Esta versión adolescente del personaje está interpretada por la joven Lexi Minetree, que con su armario y su melena, pero sobre todo con su gesto y su sonrisa, es casi un calco de aquella Witherspoon de los años 2000.
A sus 25 años (Minitree nació un par de meses antes del estreno de la película), la actriz lleva desde niña participando en pequeños papeles en cortometrajes, películas para televisión y series como Ley y Orden. Pero nunca ha vivido algo como esto, como protagonista absoluta y, además, como la réplica de un personaje que se ha convertido en icónico a lo largo de los años. La empresa de Witherspoon, Hello Sunshine, está detrás de esta nueva serie. De ahí que la actriz y productora —que no estuvo presente en la visita al rodaje a la que EL PAÍS fue invitado por Prime Video— haya tenido voz y voto en la elección de la joven y en buena parte de las decisiones creativas tomadas a su alrededor. La productora ejecutiva y responsable de cine y televisión de Hello Sunshine, Lauren Neustadter, mano derecha de Witherspoon, explicaba en una entrevista que desde que vieron el vídeo que les envió Minitree para las pruebas de reparto de Woods les entusiasmó. Tanto es así que lo guardaron y lo enseñan a la docena de medios presentes: aparece metida en la piel de la joven rubia, con looks noventeros, su clásico tono de voz, su pelo rubio y, todavía optando al papel, ya muy metida en él con una mezcla de inocencia y desparpajo.
“Nos hizo reír, y nos hizo sentir, y ese era el equilibrio perfecto que queríamos lograr con la serie”, recuerda Neustadter, que vuelve a sonreír al ver aquellos minutos de presentación de la cuasidebutante, a la que califica como “una Elle Woods innata”.
Como showrunner —la máxima autoridad creativa de la serie— ficharon a la productora y guionista Caroline Dries, de cuya mente también salieron la versión moderna de la célebre Melrose Placey otras series como Crónicas Vampíricas y Batwoman. “Junto a un magnífico grupo de escritores han desarrollado una temporada que, creemos, tiene todas esas cosas que ya había en la película original, pero también establece un mundo donde realmente te preocupas por Elle”, afirma. “Hemos hablado mucho de que, en la película, Elle está infravalorada, de que es un pez fuera del agua, y esas eran dos ideas centrales para concebir cómo entraremos en este mundo”.
Porque “este mundo” al que se refiere Neustadter es el previo al de la universitaria: es la joven Elle en sus primeros años de instituto, su traumática mudanza de Bel Air, sus viejos y nuevos amigos, sus pequeños grandes dramas. “Vamos a descubrir cómo se convirtió en la mujer que conocemos en la película original”, explica la productora, que afirma que para ellos era importante que hubiera “un anclaje” con esa película, pero con derivaciones y caminos nuevos.

Laura Kittrell, cocreadora y guionista de la serie —que ya creó y escribió Insecure, con Issa Rae—, asegura que buscaron la oposición de dos mundos. “Hicimos las cuentas y pensamos: ‘¿Dónde estaría Elle con 16 años? Sería 1995…’. ¿Qué lugar en Estados Unidos es más interesante para ser un pez fuera del agua, sin que sea igual que la película, pero que logre ese efecto? Que sea capaz de ofrecernos todo lo que nos gusta de la película, sin ser repetitivo, sino divertido…”, reflexiona Kittrell sobre su planteamiento. “Y pensando en 1995, me dije: ‘Es Settle. Es Seattle, claramente. Es lo contrario de todo lo que ella entiende”, rememora, y recuerda cómo pensaron en ella como “una figura rosa y solitaria en una especie de reverso de Oz”.
También quisieron plantear a la Woods de Minitree como una mujer inteligente, especialmente en esta época a veces retrógrada y adicta a las tradwives de Instagram. Es fan del rosa y ciertamente cursi, a veces caprichosa niña rica, pero no está a merced de los demás, ni mucho menos de los hombres. “A veces se asume que el personaje es el de una tonta, y que se va volviendo más inteligente en el transcurso de la película, pero ella es lista desde el principio, aunque nunca muestra cuánto, y sigue siéndolo todo el tiempo”, afirma la showrunner Dries. “Mantener esa idea era importante para nosotros: que es algo innato, como su amabilidad. Su empatía era parte del personaje”, reconoce. De ahí el presentarla en ese entorno improbable, para saber cómo había forjado ese carácter, su confianza en sí misma, su fuerza, y todo ello siendo una buena persona.
Eso no significa que sea perfecta ni fuerte desde el principio, como cuenta la propia Minitree. “Lo primero que quise reconocer es lo icónica que es. Da igual la edad que tengas: todo el mundo conoce a Elle Woods”, reconoce la joven actriz. “Quería hacerle justicia. Es un personaje muy querido, uno de los primeros que vi que mantenía su feminidad siendo a la vez fuerte, sin miedo y alzando la voz. Quería asegurarme de que aportaba todo eso y lo mezclaba conmigo misma”. Su implicación con el personaje ha sido total, y reconoce que antes de empezar a rodar ya había memorizado el guion de los ocho capítulos completos: “Quería llegar todo lo preparada que pudiera. He vuelto a ver las películas muchas veces. He hecho trabajo vocal, de movimiento”.

A Minitree la acompañan en el reparto Tom Everett Scott y June Diane Raphael, que interpretan a sus padres. Los tres afirman que han creado una dinámica familiar conjunta tras conocerse, cuando la química fue instantánea. “Las dos están tan preparadas que parecen ser parientes”, dice mientras ríe Scott, de 55 años, sobre las similitudes entre la joven actriz y su personaje. “La cantidad de esfuerzo que Lexi le ha puesto a esto, incluso antes de empezar, es impresionante. Y es muy divertida, no solo en el trabajo. Nos lo pasamos muy bien en el rodaje”. Ella reconoce que así es, y que le gusta tomarse el trabajo, aunque con preparación y seriedad, también con cierto humor, con ligereza. Raphael, de 46 años, afirma que Woods, “hiperfemenina, pero también inteligente, valiente, con humanidad, fue un referente generacional”. “Hay estadísticas: más mujeres empezaron a estudiar Derecho después de esta película”, recuerda, sobre el impacto que causó.
A lo largo de los ocho episodios de la primera temporada, aseguran las creadoras, podrá verse a la joven Elle cometer errores, aprender de ellos, evolucionar. Todo acompañado de un magnífico vestuario de más de 7.000 piezas que la diseñadora de vestuario, Sara Byblow, ha ido recopilando durante meses en varias salas de los estudios The Bridge de Vancouver. “Hemos creado ropa a medida y también hemos contado con piezas de pasarela”, relata entre percheros y percheros de prendas rosas, entre otras, de Versace, Dolce&Gabbana, Gucci, Prada, Anna Sui o Betsey Johnson. En cada uno de los episodios, Elle utiliza entre 10 y 15 looks distintos, pensados para una adolescente de los noventa a caballo entre la soleada Los Ángeles y la lluviosa Seattle. También, cómo no, hay piezas para Bruiser, el chihuahua de Elle, como abrigos, un albornoz o un cojín.
La casa de los Woods de Seattle también se ha construido, en un proceso de casi seis semanas, en el plató número 2 de los estudios. “Tiene casi 300 metros cuadrados y es una mansión estilo Tudor, más opresiva que la de Bel Air”, explica la diseñadora de producción Laurin Kelsey, que ha utilizado “patrones, elementos y decoración de Laura Ashley, de Martha Stewart”, para dotarla de un aire clásico y noventero. La habitación de la joven tira, claro, más al rosa. Para decorarla han recreado guías de televisión, las célebres Páginas Amarillas o revistas como Cosmopolitan.
La sombra de Witherspoon
El universo de Elle Woods se expande 25 años después. Quizá Witherspoon no esté físicamente presente, pero su figura flota en el ambiente, como todopoderosa productora con un interesante plantel femenino cuidadosamente escogido, pero también como una especie de madre de esta nueva Elle Woods. La ganadora del Oscar acompañó a Lexi en la preparación del papel, mandándole material y notas de voz. “Ha sido estupenda, porque me ha dejado encontrar al personaje por mí misma”, reconoce la joven, “pero su dirección siempre ha sido que me asegure de que siempre hay alegría, de nunca tratar mal a nadie y de cuidarme físicamente como persona, porque a veces somos muy severos cuando rodamos tanto, y hay que priorizar la salud”. Palabra de Minitree… y palabra de Elle Woods.
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