‘Die Weltbühne’, fue un semanario alemán dedicado a la política, el arte y la economía. Duró desde el año 1918 hasta el 1933. Años fundamentales en la historia europea del siglo XX. Nada mejor para conocer de primera mano la vida cotidiana, cultural, social y política, de aquellas fechas, que leer esta antología de artículos como testimonios directos. Francisco Uzcanga ha hecho un extraordinario trabajo de selección de los textos, sus anotaciones y, por supuesto, la traducción del alemán. Experto en el articulismo político y literario, ya nos había sorprendido con la antología de artículos de ‘El Censor’, uno de los principales diarios de nuestra Ilustración; así como con otra selección del periodismo literario alemán a través de sus clásicos, bajo el título de ‘la eternidad de un día’ (1823-1934). El director de ‘Die Weltbühne’ fue Carl von Ossietzky y su redactor jefe Kurt Tucholsky, quien publicó mucho a veces bajo pseudónimo.Ensayo ¡Die Weltbühne. Semanario de política, arte y economía (1918-1933)’ Edición Francisco Uzcanga Meinecke Editorial Acantilado Año 2026 Páginas 475 Precio 28 euros Valoración **** Las preocupaciones más importantes de aquellos tiempos siguen siendo muy similares a las de hoy en día: los desastres de la Primera Guerra Mundial; los movimientos revolucionarios tanto fascistas como comunistas; la corrupción generalizada ; el antisemitismo y el naciente sionismo; el aborto; la censura; los Balcanes; la Bolsa y la crisis económica; la prehistoria de Hitler; el magisterio de Mussolini; la homosexualidad; las enfermedades venéreas como la sífilis; la violencia política verbal y física ; el mundo empresarial; los peligros para destruir las democracias; la prostitución.También la pena de muerte; el pacifismo; las revueltas campesinas; la aparición del cine , la radio y la televisión; la repercusión del arrollador éxito de los nazis en las elecciones en septiembre del 1930; contra las ejecuciones en la URSS; el feminismo y la precaria situación laboral de las mujeres; ‘¿Los soldados son asesinos?’; el comienzo de los asesinatos políticos como una forma ‘habitual’ de hacer política; y un sinfín de otros asuntos. Aunque la mayor parte de esta antología se centra en estos temas, hay otras tres presencias fundamentales: La primera sobre Unamuno y la República española. La segunda, los artículos sobre cultura y las críticas sobre cine, música, literatura o pintura. Y, finalmente, una reflexión bastante dura sobre la crítica cultural en la prensa. Estos textos llevan la firma de Ernst Bloch; George Grosz, Robert Walser que publica un breve relato titulado ‘Parejas de enamorados’, Thomas Mann que escribe sobre ‘Los hijos de la naturaleza y los del espíritu’ escribió cuatro artículos más; Sandor Marai que siendo tan joven escribía en alemán antes que en húngaro; Emil Ludwig; Else-Lasker-Shüler; Alfred Polgar, crítico de teatro que descubre el cine con Chaplin; Max Brod sobre el legado de Kafka; Klaus Mann.Las preocupaciones más importantes de aquellos tiempos siguen siendo muy similares a las de hoy en díaIgualmente, Döblin quien viajando por Francia hace su recuento de la literatura francesa; Annette Kolb sobre Mozart; Einsenstein sobre su “Acorazado Potemkin”; Yvan Goll sobre el “Ulises” de Joyce; Bertolt Brecht; Arthur Koestler sobre Palestina y el fracaso de los británicos; Hans Fallada; Ernst Toller sobre su viaje por los EEUU y l a presencia del racismo sobre los afroamericanos; Arnold Zweig ; Gottfried Benn sobre la lucha contra “el arte puro”; Ludwig Marcuse que huyó del nazismo y vivió en Norteamérica, escribió catorce artículos en ‘Die Weltbühne’; y muchos más. La crítica cultural en los periódicos es criticada duramente. Annette Kolb afirma que la ejercen personas menos capacitadas y, además, esta profesión es de libre acceso. Erich Kästner pide que los reseñadores sean redactores fijos. Hermann Kesten hace un extenso decálogo de los males de la crítica. Por ejemplo, el peor es el «desprecio que sienten los literatos por los literatos». En la parte española hay un reportaje de Ignaz Wrobel (pseudónimo del redactor jefe) sobre la presencia de Unamuno en París. Es el cuatro de noviembre de 1924. El profesor y escritor vasco da una conferencia en un «pequeño teatrucho al norte de París: Théâtre de la Fourmi». Magistral texto que describe el ambiente decadente de este local y la intervención cansada del exiliado Primo de Rivera . «Hablaba francés, lo que no le resultaba fácil», escribe el reportero. En ‘La República española’, Hans-Erich Kaminski, una especie de corresponsal del seminario, describe la llegada del nuevo régimen saludado por la mayoría de los países europeos excepto por Alemania. El autor ya vaticina los conflictos que habrá en el futuro debido a la radicalidad de los extremos ideológicos. La parte sobre Cultura de la revista es muy amplia. Se escribe sobre la película de Robert Wiene ‘El Dr. Caligari’; se habla del jazz, de Mahler, de Kafka, de la muerte reciente de Rilke, de Dadá en Zúrich, o de la adaptación de la novela de Remarque, ‘Sin novedad en el frente’, prohibida en Alemania por antipatriótica. Tres obras literarias son destacadas: ‘La montaña mágica’ de Mann; ‘Berlin Alexanderplatz’ de Döblin; y el único libro que publicó en vida Walter Benjamin, ‘Calle de dirección única’. Este trabajo hercúleo es un gran homenaje al periodismo crítico, culto y libre. Ojalá en el futuro esta cabecera y este suplemento de Cultura tenga un antólogo como el profesor de la Universidad de Ulm, Francisco Uzcanga. ‘Die Weltbühne’, fue un semanario alemán dedicado a la política, el arte y la economía. Duró desde el año 1918 hasta el 1933. Años fundamentales en la historia europea del siglo XX. Nada mejor para conocer de primera mano la vida cotidiana, cultural, social y política, de aquellas fechas, que leer esta antología de artículos como testimonios directos. Francisco Uzcanga ha hecho un extraordinario trabajo de selección de los textos, sus anotaciones y, por supuesto, la traducción del alemán. Experto en el articulismo político y literario, ya nos había sorprendido con la antología de artículos de ‘El Censor’, uno de los principales diarios de nuestra Ilustración; así como con otra selección del periodismo literario alemán a través de sus clásicos, bajo el título de ‘la eternidad de un día’ (1823-1934). El director de ‘Die Weltbühne’ fue Carl von Ossietzky y su redactor jefe Kurt Tucholsky, quien publicó mucho a veces bajo pseudónimo.Ensayo ¡Die Weltbühne. Semanario de política, arte y economía (1918-1933)’ Edición Francisco Uzcanga Meinecke Editorial Acantilado Año 2026 Páginas 475 Precio 28 euros Valoración **** Las preocupaciones más importantes de aquellos tiempos siguen siendo muy similares a las de hoy en día: los desastres de la Primera Guerra Mundial; los movimientos revolucionarios tanto fascistas como comunistas; la corrupción generalizada ; el antisemitismo y el naciente sionismo; el aborto; la censura; los Balcanes; la Bolsa y la crisis económica; la prehistoria de Hitler; el magisterio de Mussolini; la homosexualidad; las enfermedades venéreas como la sífilis; la violencia política verbal y física ; el mundo empresarial; los peligros para destruir las democracias; la prostitución.También la pena de muerte; el pacifismo; las revueltas campesinas; la aparición del cine , la radio y la televisión; la repercusión del arrollador éxito de los nazis en las elecciones en septiembre del 1930; contra las ejecuciones en la URSS; el feminismo y la precaria situación laboral de las mujeres; ‘¿Los soldados son asesinos?’; el comienzo de los asesinatos políticos como una forma ‘habitual’ de hacer política; y un sinfín de otros asuntos. Aunque la mayor parte de esta antología se centra en estos temas, hay otras tres presencias fundamentales: La primera sobre Unamuno y la República española. La segunda, los artículos sobre cultura y las críticas sobre cine, música, literatura o pintura. Y, finalmente, una reflexión bastante dura sobre la crítica cultural en la prensa. Estos textos llevan la firma de Ernst Bloch; George Grosz, Robert Walser que publica un breve relato titulado ‘Parejas de enamorados’, Thomas Mann que escribe sobre ‘Los hijos de la naturaleza y los del espíritu’ escribió cuatro artículos más; Sandor Marai que siendo tan joven escribía en alemán antes que en húngaro; Emil Ludwig; Else-Lasker-Shüler; Alfred Polgar, crítico de teatro que descubre el cine con Chaplin; Max Brod sobre el legado de Kafka; Klaus Mann.Las preocupaciones más importantes de aquellos tiempos siguen siendo muy similares a las de hoy en díaIgualmente, Döblin quien viajando por Francia hace su recuento de la literatura francesa; Annette Kolb sobre Mozart; Einsenstein sobre su “Acorazado Potemkin”; Yvan Goll sobre el “Ulises” de Joyce; Bertolt Brecht; Arthur Koestler sobre Palestina y el fracaso de los británicos; Hans Fallada; Ernst Toller sobre su viaje por los EEUU y l a presencia del racismo sobre los afroamericanos; Arnold Zweig ; Gottfried Benn sobre la lucha contra “el arte puro”; Ludwig Marcuse que huyó del nazismo y vivió en Norteamérica, escribió catorce artículos en ‘Die Weltbühne’; y muchos más. La crítica cultural en los periódicos es criticada duramente. Annette Kolb afirma que la ejercen personas menos capacitadas y, además, esta profesión es de libre acceso. Erich Kästner pide que los reseñadores sean redactores fijos. Hermann Kesten hace un extenso decálogo de los males de la crítica. Por ejemplo, el peor es el «desprecio que sienten los literatos por los literatos». En la parte española hay un reportaje de Ignaz Wrobel (pseudónimo del redactor jefe) sobre la presencia de Unamuno en París. Es el cuatro de noviembre de 1924. El profesor y escritor vasco da una conferencia en un «pequeño teatrucho al norte de París: Théâtre de la Fourmi». Magistral texto que describe el ambiente decadente de este local y la intervención cansada del exiliado Primo de Rivera . «Hablaba francés, lo que no le resultaba fácil», escribe el reportero. En ‘La República española’, Hans-Erich Kaminski, una especie de corresponsal del seminario, describe la llegada del nuevo régimen saludado por la mayoría de los países europeos excepto por Alemania. El autor ya vaticina los conflictos que habrá en el futuro debido a la radicalidad de los extremos ideológicos. La parte sobre Cultura de la revista es muy amplia. Se escribe sobre la película de Robert Wiene ‘El Dr. Caligari’; se habla del jazz, de Mahler, de Kafka, de la muerte reciente de Rilke, de Dadá en Zúrich, o de la adaptación de la novela de Remarque, ‘Sin novedad en el frente’, prohibida en Alemania por antipatriótica. Tres obras literarias son destacadas: ‘La montaña mágica’ de Mann; ‘Berlin Alexanderplatz’ de Döblin; y el único libro que publicó en vida Walter Benjamin, ‘Calle de dirección única’. Este trabajo hercúleo es un gran homenaje al periodismo crítico, culto y libre. Ojalá en el futuro esta cabecera y este suplemento de Cultura tenga un antólogo como el profesor de la Universidad de Ulm, Francisco Uzcanga.
‘Die Weltbühne’, fue un semanario alemán dedicado a la política, el arte y la economía. Duró desde el año 1918 hasta el 1933. Años fundamentales en la historia europea del siglo XX. Nada mejor para conocer de primera mano la vida cotidiana, cultural, … social y política, de aquellas fechas, que leer esta antología de artículos como testimonios directos.
Francisco Uzcanga ha hecho un extraordinario trabajo de selección de los textos, sus anotaciones y, por supuesto, la traducción del alemán. Experto en el articulismo político y literario, ya nos había sorprendido con la antología de artículos de ‘El Censor’, uno de los principales diarios de nuestra Ilustración; así como con otra selección del periodismo literario alemán a través de sus clásicos, bajo el título de ‘la eternidad de un día’ (1823-1934). El director de ‘Die Weltbühne’ fue Carl von Ossietzky y su redactor jefe Kurt Tucholsky, quien publicó mucho a veces bajo pseudónimo.
Ensayo
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¡Die Weltbühne. Semanario de política, arte y economía (1918-1933)’

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Edición
Francisco Uzcanga Meinecke -
Editorial
Acantilado -
Año
2026 -
Páginas
475 -
Precio
28 euros -
Valoración
****
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Las preocupaciones más importantes de aquellos tiempos siguen siendo muy similares a las de hoy en día: los desastres de la Primera Guerra Mundial; los movimientos revolucionarios tanto fascistas como comunistas; la corrupción generalizada; el antisemitismo y el naciente sionismo; el aborto; la censura; los Balcanes; la Bolsa y la crisis económica; la prehistoria de Hitler; el magisterio de Mussolini; la homosexualidad; las enfermedades venéreas como la sífilis; la violencia política verbal y física; el mundo empresarial; los peligros para destruir las democracias; la prostitución.
También la pena de muerte; el pacifismo; las revueltas campesinas; la aparición del cine, la radio y la televisión; la repercusión del arrollador éxito de los nazis en las elecciones en septiembre del 1930; contra las ejecuciones en la URSS; el feminismo y la precaria situación laboral de las mujeres; ‘¿Los soldados son asesinos?’; el comienzo de los asesinatos políticos como una forma ‘habitual’ de hacer política; y un sinfín de otros asuntos.
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Aunque la mayor parte de esta antología se centra en estos temas, hay otras tres presencias fundamentales: La primera sobre Unamuno y la República española. La segunda, los artículos sobre cultura y las críticas sobre cine, música, literatura o pintura. Y, finalmente, una reflexión bastante dura sobre la crítica cultural en la prensa.
Estos textos llevan la firma de Ernst Bloch; George Grosz, Robert Walser que publica un breve relato titulado ‘Parejas de enamorados’, Thomas Mann que escribe sobre ‘Los hijos de la naturaleza y los del espíritu’ escribió cuatro artículos más; Sandor Marai que siendo tan joven escribía en alemán antes que en húngaro; Emil Ludwig; Else-Lasker-Shüler; Alfred Polgar, crítico de teatro que descubre el cine con Chaplin; Max Brod sobre el legado de Kafka; Klaus Mann.
Las preocupaciones más importantes de aquellos tiempos siguen siendo muy similares a las de hoy en día
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Igualmente, Döblin quien viajando por Francia hace su recuento de la literatura francesa; Annette Kolb sobre Mozart; Einsenstein sobre su “Acorazado Potemkin”; Yvan Goll sobre el “Ulises” de Joyce; Bertolt Brecht; Arthur Koestler sobre Palestina y el fracaso de los británicos; Hans Fallada; Ernst Toller sobre su viaje por los EEUU y la presencia del racismo sobre los afroamericanos; Arnold Zweig ; Gottfried Benn sobre la lucha contra “el arte puro”; Ludwig Marcuse que huyó del nazismo y vivió en Norteamérica, escribió catorce artículos en ‘Die Weltbühne’; y muchos más.
La crítica cultural en los periódicos es criticada duramente. Annette Kolb afirma que la ejercen personas menos capacitadas y, además, esta profesión es de libre acceso. Erich Kästner pide que los reseñadores sean redactores fijos. Hermann Kesten hace un extenso decálogo de los males de la crítica. Por ejemplo, el peor es el «desprecio que sienten los literatos por los literatos».
En la parte española hay un reportaje de Ignaz Wrobel (pseudónimo del redactor jefe) sobre la presencia de Unamuno en París. Es el cuatro de noviembre de 1924. El profesor y escritor vasco da una conferencia en un «pequeño teatrucho al norte de París: Théâtre de la Fourmi». Magistral texto que describe el ambiente decadente de este local y la intervención cansada del exiliado Primo de Rivera. «Hablaba francés, lo que no le resultaba fácil», escribe el reportero. En ‘La República española’, Hans-Erich Kaminski, una especie de corresponsal del seminario, describe la llegada del nuevo régimen saludado por la mayoría de los países europeos excepto por Alemania. El autor ya vaticina los conflictos que habrá en el futuro debido a la radicalidad de los extremos ideológicos.
La parte sobre Cultura de la revista es muy amplia. Se escribe sobre la película de Robert Wiene ‘El Dr. Caligari’; se habla del jazz, de Mahler, de Kafka, de la muerte reciente de Rilke, de Dadá en Zúrich, o de la adaptación de la novela de Remarque, ‘Sin novedad en el frente’, prohibida en Alemania por antipatriótica. Tres obras literarias son destacadas: ‘La montaña mágica’ de Mann; ‘Berlin Alexanderplatz’ de Döblin; y el único libro que publicó en vida Walter Benjamin, ‘Calle de dirección única’.
Este trabajo hercúleo es un gran homenaje al periodismo crítico, culto y libre. Ojalá en el futuro esta cabecera y este suplemento de Cultura tenga un antólogo como el profesor de la Universidad de Ulm, Francisco Uzcanga.
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