Dicen que recibir un premio como el Goya es casi una experiencia extrasensorial. Llaman tu nombre, suena la fanfarria, escuchas los aplausos y de pronto estás frente a cientos de personas que admiras que te miran con una sonrisa y entonces todo se detiene y tienes que hablar, ¡hablar! y no olvidarte de nadie en tus agradecimientos o… Eso está muy bien, pero qué ocurre cuando tu nombre suena tres veces. ‘Los domingos’ fue la gran vencedora de la noche, dejando a ‘Sirat’ con los Goyas técnicos. En total, el filme se llevó los premios de mejor película, mejor dirección, mejor guion original, mejor actriz protagonista y mejor actriz de reparto. Cinco Goyas principales. Y, de ellos, Alauda Ruiz de Azúa levantó tres, en una noche que no olvidará nunca. «Estamos muy felices. Desde que nació el proyecto sabíamos que era propuesta arriesgada. Nunca había vivido una película que creciera tanto, en espectadores, artículos, conversación social. Si abres una conversación incómoda, quizá la promoción tiene que serlo, y no pasa nada. La película es un dispositivo para lanzar preguntas», dijo la directora.La película ya ha alcanzado 700.000 espectadores y el fervor crítico no ha dejado de crecer. «Las nominaciones ya fueron un refuerzo positivo para una película que sabíamos compleja y buscaba una conversación adulta y reflexiva. Ahora mismo sólo tenemos agradecimiento para los compañeros de la academia», dijo la directora. «Cuando hago una película, mi marco mental está en qué tipo de conversaciones creará, pero no qué público tendrá. El regalo es que a nivel generacional ha funcionado y la gente más joven utilizaba lo religioso como una metáfora para hablar de otro sitio. Reflexionar sobre libertad individual, lo difícil que es sentirse juzgado en la familia. Se han centrado más en la vocación que en el debate religioso, que se ha centrado en otras generaciones», afirmó Ruiz de Azúa .Después del estrés de la gala y el acelerón de adrenalina que ocurre tras anunciar tu nombre como ganador, la directora se mostró feliz y tranquila de haber superado una noche de emociones fuertes. Eso sí, apenas le quedaban fuerzas para aguantar los dos suyos, así que el de mejor película se lo dejó a los productores. «Estamos en un tiempo mejor que hace unos años para las mujeres. Que no se dejen engañar por el síndrome de la impostora, que sólo nos lo preguntan a las mujeres», señaló la directora.La directora afirmó que realizó hasta ocho versiones de guion. «La religión era el elemento más desconocido y a medida que me fui documentando fui encontrando los elementos adecuados. Pero para mí la película habla de la tragedia de una familia que se va a romper y esa idea siempre estuvo desde el principio», dijo Ruiz de Azúa. Sobre si les gustaría que llegara la película al Papa, no saben si ya le ha llegado. «Ojalá la película le llegue a Bad Bunny y al Papá. En un concierto dijo ‘Dios está en nuestros corazones’ y está en la película», dijo la directora, mientras sus productoras le aseguraban que «Benito si sabe de la película, lo puedo asegurar». Noticia relacionada general No No Una alfombra roja caótica, reivindicativa, pero sin tantas chapas Carlos SalaPara Patricia López Arnáiz , Goya a la mejor actriz por ‘Los domingos’, la experiencia de la noche ha sido tan maravillosa como agotadora. Su papel de Maite, la tía de Ainara, la joven que quiere entrar en un convento de monjas, ha sido todo un reto que la actriz ha sabido conducir a la perfección. Su figura como contrapunto adulto de la niña es un portento de dialéctica en ‘Los domingos’, la experiencia de rodar esta película ha sido uno de los momentos más maravillosos de su carrera. «Lo interesante ha sido la fase de documentación, ver testimonios de chicas jóvenes e historias de captaciones de sectas y la manipulación que conlleva. Para mí era super comprensible la lucha de Maite por conseguir sus objetivos. No siento que no comprenda a su sobrina, sino que entiende su difícil situación familiar», señaló la actriz. «A veces te llegan personajes en el momento justo de la vida y yo siento un vínculo muy fuerte con este personaje. Siento que éste era el personaje que tenía que encontrar. No lo sé explicar, es misterioso, y por eso es especial», sentenció.El éxito de una película arriesgadaOtra que no cabía en sí de alegría era Nagore Aramburu , premio a mejor actriz de reparto por ‘Los Domingos’. En la película, que viene entusiasmando a crítica y público desde el Festival de San Sebastián, interpreta a sor Inés, la madre superiora. Por no hablar de los productores, que todavía se sorprenden de cómo han conseguido enganchar un tema tan complejo en el público general. «Realmente ha sido un viaje muy intenso, muy largo en el tiempo, y muy veloz desde la primera versión de guion hasta que llegamos a Donosti. Tengo la sensación que ‘Los domingos’ a nosotros como productores y al cine en sí ha llevado en un momento perfecto. Lo acometimos con mucho respeto. Evitábamos la palabra monja en las sinopsis y era difícil hasta que nos decidimos a abrazarlo. Nos daba miedo el prejuicio cómo se iba a tomar», dijo Sandra Hermida.Otra de las grandes triunfadoras de la noche fue ‘Maspalomas’, sobre todo su actor principal, José Ramon Soroiz, que se llevó uno de los premios gordos de la noche. Su papel como Vicente, un homosexual que ha de volver a ocultar su sexualidad al regresar a su ciudad natal, es toda una clase magistral de contención y sutileza. Sin embargo, se encontraba tan cansado por la gala que tuvo que disculparse y no participar en el último encuentro con la prensa pasadas las dos de la madrugada. Dicen que recibir un premio como el Goya es casi una experiencia extrasensorial. Llaman tu nombre, suena la fanfarria, escuchas los aplausos y de pronto estás frente a cientos de personas que admiras que te miran con una sonrisa y entonces todo se detiene y tienes que hablar, ¡hablar! y no olvidarte de nadie en tus agradecimientos o… Eso está muy bien, pero qué ocurre cuando tu nombre suena tres veces. ‘Los domingos’ fue la gran vencedora de la noche, dejando a ‘Sirat’ con los Goyas técnicos. En total, el filme se llevó los premios de mejor película, mejor dirección, mejor guion original, mejor actriz protagonista y mejor actriz de reparto. Cinco Goyas principales. Y, de ellos, Alauda Ruiz de Azúa levantó tres, en una noche que no olvidará nunca. «Estamos muy felices. Desde que nació el proyecto sabíamos que era propuesta arriesgada. Nunca había vivido una película que creciera tanto, en espectadores, artículos, conversación social. Si abres una conversación incómoda, quizá la promoción tiene que serlo, y no pasa nada. La película es un dispositivo para lanzar preguntas», dijo la directora.La película ya ha alcanzado 700.000 espectadores y el fervor crítico no ha dejado de crecer. «Las nominaciones ya fueron un refuerzo positivo para una película que sabíamos compleja y buscaba una conversación adulta y reflexiva. Ahora mismo sólo tenemos agradecimiento para los compañeros de la academia», dijo la directora. «Cuando hago una película, mi marco mental está en qué tipo de conversaciones creará, pero no qué público tendrá. El regalo es que a nivel generacional ha funcionado y la gente más joven utilizaba lo religioso como una metáfora para hablar de otro sitio. Reflexionar sobre libertad individual, lo difícil que es sentirse juzgado en la familia. Se han centrado más en la vocación que en el debate religioso, que se ha centrado en otras generaciones», afirmó Ruiz de Azúa .Después del estrés de la gala y el acelerón de adrenalina que ocurre tras anunciar tu nombre como ganador, la directora se mostró feliz y tranquila de haber superado una noche de emociones fuertes. Eso sí, apenas le quedaban fuerzas para aguantar los dos suyos, así que el de mejor película se lo dejó a los productores. «Estamos en un tiempo mejor que hace unos años para las mujeres. Que no se dejen engañar por el síndrome de la impostora, que sólo nos lo preguntan a las mujeres», señaló la directora.La directora afirmó que realizó hasta ocho versiones de guion. «La religión era el elemento más desconocido y a medida que me fui documentando fui encontrando los elementos adecuados. Pero para mí la película habla de la tragedia de una familia que se va a romper y esa idea siempre estuvo desde el principio», dijo Ruiz de Azúa. Sobre si les gustaría que llegara la película al Papa, no saben si ya le ha llegado. «Ojalá la película le llegue a Bad Bunny y al Papá. En un concierto dijo ‘Dios está en nuestros corazones’ y está en la película», dijo la directora, mientras sus productoras le aseguraban que «Benito si sabe de la película, lo puedo asegurar». Noticia relacionada general No No Una alfombra roja caótica, reivindicativa, pero sin tantas chapas Carlos SalaPara Patricia López Arnáiz , Goya a la mejor actriz por ‘Los domingos’, la experiencia de la noche ha sido tan maravillosa como agotadora. Su papel de Maite, la tía de Ainara, la joven que quiere entrar en un convento de monjas, ha sido todo un reto que la actriz ha sabido conducir a la perfección. Su figura como contrapunto adulto de la niña es un portento de dialéctica en ‘Los domingos’, la experiencia de rodar esta película ha sido uno de los momentos más maravillosos de su carrera. «Lo interesante ha sido la fase de documentación, ver testimonios de chicas jóvenes e historias de captaciones de sectas y la manipulación que conlleva. Para mí era super comprensible la lucha de Maite por conseguir sus objetivos. No siento que no comprenda a su sobrina, sino que entiende su difícil situación familiar», señaló la actriz. «A veces te llegan personajes en el momento justo de la vida y yo siento un vínculo muy fuerte con este personaje. Siento que éste era el personaje que tenía que encontrar. No lo sé explicar, es misterioso, y por eso es especial», sentenció.El éxito de una película arriesgadaOtra que no cabía en sí de alegría era Nagore Aramburu , premio a mejor actriz de reparto por ‘Los Domingos’. En la película, que viene entusiasmando a crítica y público desde el Festival de San Sebastián, interpreta a sor Inés, la madre superiora. Por no hablar de los productores, que todavía se sorprenden de cómo han conseguido enganchar un tema tan complejo en el público general. «Realmente ha sido un viaje muy intenso, muy largo en el tiempo, y muy veloz desde la primera versión de guion hasta que llegamos a Donosti. Tengo la sensación que ‘Los domingos’ a nosotros como productores y al cine en sí ha llevado en un momento perfecto. Lo acometimos con mucho respeto. Evitábamos la palabra monja en las sinopsis y era difícil hasta que nos decidimos a abrazarlo. Nos daba miedo el prejuicio cómo se iba a tomar», dijo Sandra Hermida.Otra de las grandes triunfadoras de la noche fue ‘Maspalomas’, sobre todo su actor principal, José Ramon Soroiz, que se llevó uno de los premios gordos de la noche. Su papel como Vicente, un homosexual que ha de volver a ocultar su sexualidad al regresar a su ciudad natal, es toda una clase magistral de contención y sutileza. Sin embargo, se encontraba tan cansado por la gala que tuvo que disculparse y no participar en el último encuentro con la prensa pasadas las dos de la madrugada.
Dicen que recibir un premio como el Goya es casi una experiencia extrasensorial. Llaman tu nombre, suena la fanfarria, escuchas los aplausos y de pronto estás frente a cientos de personas que admiras que te miran con una sonrisa y entonces todo se detiene … y tienes que hablar, ¡hablar! y no olvidarte de nadie en tus agradecimientos o… Eso está muy bien, pero qué ocurre cuando tu nombre suena tres veces.
‘Los domingos’ fue la gran vencedora de la noche, dejando a ‘Sirat’ con los Goyas técnicos. En total, el filme se llevó los premios de mejor película, mejor dirección, mejor guion original, mejor actriz protagonista y mejor actriz de reparto. Cinco Goyas principales. Y, de ellos, Alauda Ruiz de Azúa levantó tres, en una noche que no olvidará nunca. «Estamos muy felices. Desde que nació el proyecto sabíamos que era propuesta arriesgada. Nunca había vivido una película que creciera tanto, en espectadores, artículos, conversación social. Si abres una conversación incómoda, quizá la promoción tiene que serlo, y no pasa nada. La película es un dispositivo para lanzar preguntas», dijo la directora.
La película ya ha alcanzado 700.000 espectadores y el fervor crítico no ha dejado de crecer. «Las nominaciones ya fueron un refuerzo positivo para una película que sabíamos compleja y buscaba una conversación adulta y reflexiva. Ahora mismo sólo tenemos agradecimiento para los compañeros de la academia», dijo la directora. «Cuando hago una película, mi marco mental está en qué tipo de conversaciones creará, pero no qué público tendrá. El regalo es que a nivel generacional ha funcionado y la gente más joven utilizaba lo religioso como una metáfora para hablar de otro sitio. Reflexionar sobre libertad individual, lo difícil que es sentirse juzgado en la familia. Se han centrado más en la vocación que en el debate religioso, que se ha centrado en otras generaciones», afirmó Ruiz de Azúa.
Después del estrés de la gala y el acelerón de adrenalina que ocurre tras anunciar tu nombre como ganador, la directora se mostró feliz y tranquila de haber superado una noche de emociones fuertes. Eso sí, apenas le quedaban fuerzas para aguantar los dos suyos, así que el de mejor película se lo dejó a los productores. «Estamos en un tiempo mejor que hace unos años para las mujeres. Que no se dejen engañar por el síndrome de la impostora, que sólo nos lo preguntan a las mujeres», señaló la directora.
La directora afirmó que realizó hasta ocho versiones de guion. «La religión era el elemento más desconocido y a medida que me fui documentando fui encontrando los elementos adecuados. Pero para mí la película habla de la tragedia de una familia que se va a romper y esa idea siempre estuvo desde el principio», dijo Ruiz de Azúa. Sobre si les gustaría que llegara la película al Papa, no saben si ya le ha llegado. «Ojalá la película le llegue a Bad Bunny y al Papá. En un concierto dijo ‘Dios está en nuestros corazones’ y está en la película», dijo la directora, mientras sus productoras le aseguraban que «Benito si sabe de la película, lo puedo asegurar».
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Para Patricia López Arnáiz, Goya a la mejor actriz por ‘Los domingos’, la experiencia de la noche ha sido tan maravillosa como agotadora. Su papel de Maite, la tía de Ainara, la joven que quiere entrar en un convento de monjas, ha sido todo un reto que la actriz ha sabido conducir a la perfección. Su figura como contrapunto adulto de la niña es un portento de dialéctica en ‘Los domingos’, la experiencia de rodar esta película ha sido uno de los momentos más maravillosos de su carrera. «Lo interesante ha sido la fase de documentación, ver testimonios de chicas jóvenes e historias de captaciones de sectas y la manipulación que conlleva. Para mí era super comprensible la lucha de Maite por conseguir sus objetivos. No siento que no comprenda a su sobrina, sino que entiende su difícil situación familiar», señaló la actriz. «A veces te llegan personajes en el momento justo de la vida y yo siento un vínculo muy fuerte con este personaje. Siento que éste era el personaje que tenía que encontrar. No lo sé explicar, es misterioso, y por eso es especial», sentenció.
El éxito de una película arriesgada
Otra que no cabía en sí de alegría era Nagore Aramburu, premio a mejor actriz de reparto por ‘Los Domingos’. En la película, que viene entusiasmando a crítica y público desde el Festival de San Sebastián, interpreta a sor Inés, la madre superiora. Por no hablar de los productores, que todavía se sorprenden de cómo han conseguido enganchar un tema tan complejo en el público general. «Realmente ha sido un viaje muy intenso, muy largo en el tiempo, y muy veloz desde la primera versión de guion hasta que llegamos a Donosti. Tengo la sensación que ‘Los domingos’ a nosotros como productores y al cine en sí ha llevado en un momento perfecto. Lo acometimos con mucho respeto. Evitábamos la palabra monja en las sinopsis y era difícil hasta que nos decidimos a abrazarlo. Nos daba miedo el prejuicio cómo se iba a tomar», dijo Sandra Hermida.
Otra de las grandes triunfadoras de la noche fue ‘Maspalomas’, sobre todo su actor principal, José Ramon Soroiz, que se llevó uno de los premios gordos de la noche. Su papel como Vicente, un homosexual que ha de volver a ocultar su sexualidad al regresar a su ciudad natal, es toda una clase magistral de contención y sutileza. Sin embargo, se encontraba tan cansado por la gala que tuvo que disculparse y no participar en el último encuentro con la prensa pasadas las dos de la madrugada.
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