Las espadas del torero sevillano Javier Zulueta , sustraídas hace ahora tres meses, han aparecido finalmente en el río Guadalquivir , en la orilla de Triana , a escasos metros del lugar donde se encontraba estacionada la furgoneta desde la que fueron robadas. Una noticia tan esperada como inesperada que pone fin a un episodio especialmente doloroso para el diestro y su entorno.El robo se produjo tras el festival taurino celebrado el pasado mes de octubre en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla , un festejo de carácter benéfico a favor de las hermandades de San Bernardo y El Amor , cita anual con la solidaridad en torno a la fiesta de la Hispanidad, que reunió a numerosos profesionales y aficionados en el coso del Baratillo. Fue precisamente tras aquel compromiso cuando el torero denunció la sustracción de su fundón —que perteneció a Javier Zulueta padre en su etapa como novillero— con todas las espadas en su interior.El hallazgo se ha producido durante las labores de limpieza que realizan de manera habitual los operarios del Puerto de Sevilla en las riberas del río. Fue Fernando Bermejo quien localizó el fundón prácticamente sumergido en su totalidad y consiguió recuperarlo, conteniendo en su interior todas las espadas , para hacerlo llegar posteriormente a su propietario.Las espadas deberán ser limpiadas y puestas a punto, un proceso necesario tras haber permanecido tanto tiempo sumergidasSegún se desprende tanto del comunicado del propio torero como de la investigación policial, aún abierta, todo apunta a que el robo no tuvo un fin lucrativo, sino únicamente el de causar daño . El material no fue utilizado ni puesto en circulación, sino arrojado al río, donde ha permanecido durante meses hasta ser recuperado de manera fortuita. El propio torero afirma que el robo debió de producirse con rapidez, en apenas 15 o 20 minutos en los que la furgoneta de la cuadrilla estuvo sin vigilancia. Ahora, tras su recuperación, las espadas, que están oxidadas, deberán ser limpiadas y puestas a punto , un proceso necesario tras haber permanecido tanto tiempo sumergidas, antes de poder volver a ser utilizadas en el ruedo. Todo el proceso se hará en Madrid, donde existe un taller especializado para ello que se encargará de pulirlas y afilarlas. El fundón también será trasladado a un guarnicionero donde intentarán recuperarlo debido a su valor sentimental, ya que perteneció al padre del torero y este lo usó desde sus primeras novilladas. Dentro del fundón había cuatro espadas -dos nuevas hechas especialmente con la medida y el peso ideal para el diestro y otras dos pertenecientes al padre del torero y a Manuel Reyes-, y dos descabellos, uno de Manuel Reyes y otro de Luis de Pauloba. Zulueta, emocionado tras la recuperación del fundón y su contenido, afirma que «ojalá las espadas estén bendecidas por el Guadalquivir». «Gracias a Dios ha vuelto a mis manos y no ha acabado en el fondo del río» , señalaba Zulueta, que ha querido expresar públicamente su agradecimiento a todas las personas que difundieron la noticia en su momento y colaboraron activamente en la búsqueda. Y aunque daba por perdido el fundón -de hecho compró nuevos trastos de cara a sus corridas en América en el mes de diciembre-, se llevó una gran sorpresa al recibir la noticia de que Fernando Bermejo, a quien el diestro sevillano dedica un agradecimiento especial, lo había encontrado en la orilla del río mientras realizaba sus tareas habituales de limpieza, y cuya intervención fue decisiva.De momento, la Policía sigue investigando con cámaras públicas y privadas de la zona donde el fundón, que ni siquiera fue abierto, ha sido localizado, en la orilla de Triana entre los puentes del Cachorro y el de Triana.La recuperación de las espadas cierra así un capítulo amargo y devuelve al torero unas herramientas que trascienden lo material para formar parte de su identidad profesional y emocional. Las espadas del torero sevillano Javier Zulueta , sustraídas hace ahora tres meses, han aparecido finalmente en el río Guadalquivir , en la orilla de Triana , a escasos metros del lugar donde se encontraba estacionada la furgoneta desde la que fueron robadas. Una noticia tan esperada como inesperada que pone fin a un episodio especialmente doloroso para el diestro y su entorno.El robo se produjo tras el festival taurino celebrado el pasado mes de octubre en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla , un festejo de carácter benéfico a favor de las hermandades de San Bernardo y El Amor , cita anual con la solidaridad en torno a la fiesta de la Hispanidad, que reunió a numerosos profesionales y aficionados en el coso del Baratillo. Fue precisamente tras aquel compromiso cuando el torero denunció la sustracción de su fundón —que perteneció a Javier Zulueta padre en su etapa como novillero— con todas las espadas en su interior.El hallazgo se ha producido durante las labores de limpieza que realizan de manera habitual los operarios del Puerto de Sevilla en las riberas del río. Fue Fernando Bermejo quien localizó el fundón prácticamente sumergido en su totalidad y consiguió recuperarlo, conteniendo en su interior todas las espadas , para hacerlo llegar posteriormente a su propietario.Las espadas deberán ser limpiadas y puestas a punto, un proceso necesario tras haber permanecido tanto tiempo sumergidasSegún se desprende tanto del comunicado del propio torero como de la investigación policial, aún abierta, todo apunta a que el robo no tuvo un fin lucrativo, sino únicamente el de causar daño . El material no fue utilizado ni puesto en circulación, sino arrojado al río, donde ha permanecido durante meses hasta ser recuperado de manera fortuita. El propio torero afirma que el robo debió de producirse con rapidez, en apenas 15 o 20 minutos en los que la furgoneta de la cuadrilla estuvo sin vigilancia. Ahora, tras su recuperación, las espadas, que están oxidadas, deberán ser limpiadas y puestas a punto , un proceso necesario tras haber permanecido tanto tiempo sumergidas, antes de poder volver a ser utilizadas en el ruedo. Todo el proceso se hará en Madrid, donde existe un taller especializado para ello que se encargará de pulirlas y afilarlas. El fundón también será trasladado a un guarnicionero donde intentarán recuperarlo debido a su valor sentimental, ya que perteneció al padre del torero y este lo usó desde sus primeras novilladas. Dentro del fundón había cuatro espadas -dos nuevas hechas especialmente con la medida y el peso ideal para el diestro y otras dos pertenecientes al padre del torero y a Manuel Reyes-, y dos descabellos, uno de Manuel Reyes y otro de Luis de Pauloba. Zulueta, emocionado tras la recuperación del fundón y su contenido, afirma que «ojalá las espadas estén bendecidas por el Guadalquivir». «Gracias a Dios ha vuelto a mis manos y no ha acabado en el fondo del río» , señalaba Zulueta, que ha querido expresar públicamente su agradecimiento a todas las personas que difundieron la noticia en su momento y colaboraron activamente en la búsqueda. Y aunque daba por perdido el fundón -de hecho compró nuevos trastos de cara a sus corridas en América en el mes de diciembre-, se llevó una gran sorpresa al recibir la noticia de que Fernando Bermejo, a quien el diestro sevillano dedica un agradecimiento especial, lo había encontrado en la orilla del río mientras realizaba sus tareas habituales de limpieza, y cuya intervención fue decisiva.De momento, la Policía sigue investigando con cámaras públicas y privadas de la zona donde el fundón, que ni siquiera fue abierto, ha sido localizado, en la orilla de Triana entre los puentes del Cachorro y el de Triana.La recuperación de las espadas cierra así un capítulo amargo y devuelve al torero unas herramientas que trascienden lo material para formar parte de su identidad profesional y emocional.
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El fundón del torero sevillano, robado tras el festival benéfico celebrado en el coso del Baratillo el pasado 13 de octubre, ha sido hallado sumergido en la orilla de Triana
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