“Tierra sagrada donde yo nací, suelo bendito donde moriré…”, tarareaba un joven pasada la medianoche del domingo 28 de junio en la vermutería Victoria, situada a escasos metros de la Catedral de Burgos. “¡Te lo sabes todo!”, exclamaba una amiga. Poco antes, a las 22.45, miles de personas se habían reunido en la plaza del Rey San Fernando, enfrente del templo gótico, para cantar a pleno pulmón estos versos, dos de los más conocidos del himno oficial de la ciudad castellano-leonesa.
“Tierra sagrada donde yo nací, suelo bendito donde moriré…”, tarareaba un joven pasada la medianoche del domingo 28 de junio en la vermutería Victoria, situada a escasos metros de la Catedral de Burgos. “¡Te lo sabes todo!”, exclamaba una amiga. Poco antes, a las 22.45, miles de personas se habían reunido en la plaza del Rey San Fernando, enfrente del templo gótico, para cantar a pleno pulmón estos versos, dos de los más conocidos del himno oficial de la ciudad castellano-leonesa. Seguir leyendo
“Tierra sagrada donde yo nací, suelo bendito donde moriré…”, tarareaba un joven pasada la medianoche del domingo 28 de junio en la vermutería Victoria, situada a escasos metros de la Catedral de Burgos. “¡Te lo sabes todo!”, exclamaba una amiga. Poco antes, a las 22.45, miles de personas se habían reunido en la plaza del Rey San Fernando, enfrente del templo gótico, para cantar a pleno pulmón estos versos, dos de los más conocidos del himno oficial de la ciudad castellano-leonesa.
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