El pasado miércoles, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez , de manera insólita y preocupante, hacía uso de de la tribuna del Congreso de los Diputados para señalar al periodista Iker Jiménez . Así que ese día vi el programa, ‘Horizonte’, que no lo había visto nunca. Con el programa de Iker Jiménez me pasa como con las canciones de La Oreja de Van Gogh : nunca me he comprado un disco, nunca he ido a un concierto, nunca he buscado un vídeo suyo, pero reconozco todas sus canciones. Incluso algunas puedo tararearlas y conozco los estribillos. Pues con Iker Jiménez, igual: nunca he visto sus programas, nunca lo he buscado, pero sé quienes van y qué dicen y, de manera involuntaria, incluso he visto multitud de fragmentos en redes. Pero bastó que el jefe de un Ejecutivo, uno que desprecia abiertamente la libertad de prensa, lo señalase de manera tan impropia de su cargo para que me apeteciese mucho saber qué era eso tan repugnante que hace Iker Jiménez y que no hacen, por lo visto, Javier Ruiz o Jesús Cintora . Y ahora sé lo que es: hacen periodismo. Y, claro, si a Sánchez lo que le gusta es eso que hacen Silvia Intxaurrondo o Marta Flich , entiendo perfectamente que no le guste lo que hacen Iker Jiménez y Carmen Porter . Para empezar, tienen la detestable costumbre de ser educados y no faltar al respeto o menospreciar a todo aquel que piensa diferente. Primer error. Invitan al programa a gente que sabe todo del tema del que habla, no que habla de todo aunque no sepa. Segundo. Ese día que yo lo vi, estaban los periodistas Esther Jaén (‘Ok Diario’), Alejandro Entrambasaguas (‘El Debate’), Juan Soto Ivars (ABC), Jorge Calabrés (‘El Español’), Esteban Urreiztieta (‘El Mundo’) y Bea Talegón. Y en lugar de hacer un numerito victimista y alargar el tema hasta lo indecible (tercer error), solo hablaron de eso al principio y, al minuto, pasaron a hacer un programa como lo harían cualquier otro día. Eso al mismo tiempo, porque la realidad es caprichosa, que en RTVE llevaban exprimiendo el «mitad tonta, mitad tetas» que Rosa Belmonte le dedicó a Sarah Santaolalla sin decir su nombre (pero nadie, ni ella misma, tuvo la más mínima duda de a quién se refería) en todos los programas de ‘activismoentretenimiento’ disfrazado de información, que son los que ocupan la mayor parte de la parrilla del ente público. Menudo berrinche lleva la moza, por cierto. Cualquiera diría que sus modales han sido siempre los de una exquisita institutriz británica del siglo pasado, y no los de la hidra estridente e irreflexiva a los que nos tiene acostumbrados, y por eso un insulto casi párvulo le ha parecido intolerable. Total, que entiendo que al señor presidente no le guste ‘Horizonte’ porque hablan de lo que quieren en lugar de solo de lo que quiere él y en los términos que él estime oportuno. Vamos, que lo que no le gusta es el periodismo libre. Y hablando de contar o no contar cosas que algunos no quieren que se sepan, estoy viendo una serie de 2020 que no había visto (no entiendo cómo no me había hablado nadie de ella), se llama ‘ Your Honor’ . Es una de esas series en las que se ponen a prueba nuestras más firmes convicciones, cuando nuestros valores morales se tambalean ante emociones más fuertes. ¿Delataría usted a su hijo tras un atropello mortal del que se dio a la fuga si la víctima es el hijo de un criminal dispuesto a vengarse por encima de todas las cosas? Lo estoy pasando fatal y muy bien. El pasado miércoles, el presidente del gobierno, Pedro Sánchez , de manera insólita y preocupante, hacía uso de de la tribuna del Congreso de los Diputados para señalar al periodista Iker Jiménez . Así que ese día vi el programa, ‘Horizonte’, que no lo había visto nunca. Con el programa de Iker Jiménez me pasa como con las canciones de La Oreja de Van Gogh : nunca me he comprado un disco, nunca he ido a un concierto, nunca he buscado un vídeo suyo, pero reconozco todas sus canciones. Incluso algunas puedo tararearlas y conozco los estribillos. Pues con Iker Jiménez, igual: nunca he visto sus programas, nunca lo he buscado, pero sé quienes van y qué dicen y, de manera involuntaria, incluso he visto multitud de fragmentos en redes. Pero bastó que el jefe de un Ejecutivo, uno que desprecia abiertamente la libertad de prensa, lo señalase de manera tan impropia de su cargo para que me apeteciese mucho saber qué era eso tan repugnante que hace Iker Jiménez y que no hacen, por lo visto, Javier Ruiz o Jesús Cintora . Y ahora sé lo que es: hacen periodismo. Y, claro, si a Sánchez lo que le gusta es eso que hacen Silvia Intxaurrondo o Marta Flich , entiendo perfectamente que no le guste lo que hacen Iker Jiménez y Carmen Porter . Para empezar, tienen la detestable costumbre de ser educados y no faltar al respeto o menospreciar a todo aquel que piensa diferente. Primer error. Invitan al programa a gente que sabe todo del tema del que habla, no que habla de todo aunque no sepa. Segundo. Ese día que yo lo vi, estaban los periodistas Esther Jaén (‘Ok Diario’), Alejandro Entrambasaguas (‘El Debate’), Juan Soto Ivars (ABC), Jorge Calabrés (‘El Español’), Esteban Urreiztieta (‘El Mundo’) y Bea Talegón. Y en lugar de hacer un numerito victimista y alargar el tema hasta lo indecible (tercer error), solo hablaron de eso al principio y, al minuto, pasaron a hacer un programa como lo harían cualquier otro día. Eso al mismo tiempo, porque la realidad es caprichosa, que en RTVE llevaban exprimiendo el «mitad tonta, mitad tetas» que Rosa Belmonte le dedicó a Sarah Santaolalla sin decir su nombre (pero nadie, ni ella misma, tuvo la más mínima duda de a quién se refería) en todos los programas de ‘activismoentretenimiento’ disfrazado de información, que son los que ocupan la mayor parte de la parrilla del ente público. Menudo berrinche lleva la moza, por cierto. Cualquiera diría que sus modales han sido siempre los de una exquisita institutriz británica del siglo pasado, y no los de la hidra estridente e irreflexiva a los que nos tiene acostumbrados, y por eso un insulto casi párvulo le ha parecido intolerable. Total, que entiendo que al señor presidente no le guste ‘Horizonte’ porque hablan de lo que quieren en lugar de solo de lo que quiere él y en los términos que él estime oportuno. Vamos, que lo que no le gusta es el periodismo libre. Y hablando de contar o no contar cosas que algunos no quieren que se sepan, estoy viendo una serie de 2020 que no había visto (no entiendo cómo no me había hablado nadie de ella), se llama ‘ Your Honor’ . Es una de esas series en las que se ponen a prueba nuestras más firmes convicciones, cuando nuestros valores morales se tambalean ante emociones más fuertes. ¿Delataría usted a su hijo tras un atropello mortal del que se dio a la fuga si la víctima es el hijo de un criminal dispuesto a vengarse por encima de todas las cosas? Lo estoy pasando fatal y muy bien.
Aguántame el mando
Bastó que el jefe de un Ejecutivo, uno que desprecia abiertamente la libertad de prensa, lo señalase de manera tan impropia de su cargo para que me apeteciese mucho saber qué era eso tan repugnante que hace Iker Jiménez
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