El Ministerio de Cultura prevé retrasar media hora, de las 9.30 horas a las 10.00, el horario de apertura de varios de los museos estatales para adaptar la jornada laboral a las 35 horas semanales. Según confirman varias fuentes sindicales a ABC, está previsto que la medida entre en vigor a finales de año. Afectará, en un primer bloque, a ocho de los museos cuya gestión depende directamente del departamento que dirige Ernest Urtasun : América, Artes Decorativas, Cerralbo, Arqueológico Nacional, Escultura, Cervantes, Greco y Sefardí. Los sindicatos trabajan con la idea de que los 16 museos estatales terminen homogeneizando su horario de apertura al público a las 10.00 horas. La nueva jornada laboral para los empleados públicos, ya sean funcionarios o personal laboral, entró en vigor el 16 de abril, tras la publicación de una resolución en el BOE, pero este mismo texto establecía un plazo de un mes para que los distintos ministerios fueran adaptando las jornadas según sus necesidades. A la vista está que en Cultura han trabajado con otros tiempos. Para los que hacen trabajo de oficina la implantación de la jornada de 35 horas semanales sí ha sido más rápida, pero para quienes tienen particularidades especiales –atención al público en museos, técnicos de teatros…– los tiempos se han dilatado. Los representantes sindicales alcanzaron un preacuerdo con el ministerio hace un mes, y en estos días debería firmarse la implantación definitiva. O al menos esa era la idea antes de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto de las elecciones al 29 de noviembre. En un principio, la implantación de esta medida está ligada a las modificaciones que deben hacerse en las cartas de servicios de los museos estatales. El 22 de septiembre entró en vigor un nuevo marco regulador de la jornada general de trabajo que adaptó la reducción del horario de varios colectivos de la Administración. La modificación del horario de apertura de 9.30 a 10.00 horas afectará a los llamados museos estatales, entre los que no se encuentran el Prado, el Reina Sofía o el Thyssen. Aunque también dependen del Ministerio de Cultura, disponen de autonomía de gestión y su horario de apertura ya está fijado en las 10.00 horas, en línea con los grandes museos europeos. Los estatales pasarán a homogeneizar sus horarios, sin que esto suponga un aumento de personal: quien asuma la cartera de Cultura tras las elecciones heredará una precaria arquitectura de trabajadores que provoca cierres en los museos cada vez que hay vacaciones por falta de vigilantes suficientes. El Ministerio de Cultura prevé retrasar media hora, de las 9.30 horas a las 10.00, el horario de apertura de varios de los museos estatales para adaptar la jornada laboral a las 35 horas semanales. Según confirman varias fuentes sindicales a ABC, está previsto que la medida entre en vigor a finales de año. Afectará, en un primer bloque, a ocho de los museos cuya gestión depende directamente del departamento que dirige Ernest Urtasun : América, Artes Decorativas, Cerralbo, Arqueológico Nacional, Escultura, Cervantes, Greco y Sefardí. Los sindicatos trabajan con la idea de que los 16 museos estatales terminen homogeneizando su horario de apertura al público a las 10.00 horas. La nueva jornada laboral para los empleados públicos, ya sean funcionarios o personal laboral, entró en vigor el 16 de abril, tras la publicación de una resolución en el BOE, pero este mismo texto establecía un plazo de un mes para que los distintos ministerios fueran adaptando las jornadas según sus necesidades. A la vista está que en Cultura han trabajado con otros tiempos. Para los que hacen trabajo de oficina la implantación de la jornada de 35 horas semanales sí ha sido más rápida, pero para quienes tienen particularidades especiales –atención al público en museos, técnicos de teatros…– los tiempos se han dilatado. Los representantes sindicales alcanzaron un preacuerdo con el ministerio hace un mes, y en estos días debería firmarse la implantación definitiva. O al menos esa era la idea antes de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto de las elecciones al 29 de noviembre. En un principio, la implantación de esta medida está ligada a las modificaciones que deben hacerse en las cartas de servicios de los museos estatales. El 22 de septiembre entró en vigor un nuevo marco regulador de la jornada general de trabajo que adaptó la reducción del horario de varios colectivos de la Administración. La modificación del horario de apertura de 9.30 a 10.00 horas afectará a los llamados museos estatales, entre los que no se encuentran el Prado, el Reina Sofía o el Thyssen. Aunque también dependen del Ministerio de Cultura, disponen de autonomía de gestión y su horario de apertura ya está fijado en las 10.00 horas, en línea con los grandes museos europeos. Los estatales pasarán a homogeneizar sus horarios, sin que esto suponga un aumento de personal: quien asuma la cartera de Cultura tras las elecciones heredará una precaria arquitectura de trabajadores que provoca cierres en los museos cada vez que hay vacaciones por falta de vigilantes suficientes.
El Ministerio de Cultura prevé retrasar media hora, de las 9.30 horas a las 10.00, el horario de apertura de varios de los museos estatales para adaptar la jornada laboral a las 35 horas semanales. Según confirman varias fuentes sindicales a ABC, está … previsto que la medida entre en vigor a finales de año. Afectará, en un primer bloque, a ocho de los museos cuya gestión depende directamente del departamento que dirige Ernest Urtasun: América, Artes Decorativas, Cerralbo, Arqueológico Nacional, Escultura, Cervantes, Greco y Sefardí. Los sindicatos trabajan con la idea de que los 16 museos estatales terminen homogeneizando su horario de apertura al público a las 10.00 horas.
La nueva jornada laboral para los empleados públicos, ya sean funcionarios o personal laboral, entró en vigor el 16 de abril, tras la publicación de una resolución en el BOE, pero este mismo texto establecía un plazo de un mes para que los distintos ministerios fueran adaptando las jornadas según sus necesidades. A la vista está que en Cultura han trabajado con otros tiempos. Para los que hacen trabajo de oficina la implantación de la jornada de 35 horas semanales sí ha sido más rápida, pero para quienes tienen particularidades especiales –atención al público en museos, técnicos de teatros…– los tiempos se han dilatado.
Los representantes sindicales alcanzaron un preacuerdo con el ministerio hace un mes, y en estos días debería firmarse la implantación definitiva. O al menos esa era la idea antes de que Pedro Sánchez anunciara el adelanto de las elecciones al 29 de noviembre. En un principio, la implantación de esta medida está ligada a las modificaciones que deben hacerse en las cartas de servicios de los museos estatales. El 22 de septiembre entró en vigor un nuevo marco regulador de la jornada general de trabajo que adaptó la reducción del horario de varios colectivos de la Administración.
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