Rafa Muñoz, dueño de la sala Jowke, no ha dejado a nadie indiferente con la publicidad de su local . En un vídeo que corrió como la pólvora por Internet, el empresario animaba a aquellos clientes que pudieran a adquirir su reservado o su entrada a la discoteca pagando con el Bono Cultural Joven .«Pedro Sánchez te va a pagar tu próxima fiesta aquí, en Jowke. Y eso es gracias al bono cultural», decía en la grabación. Tras esta afirmación, las redes sociales se llenaron de reproches, dirigidos especialmente al Gobierno por permitir esta práctica. Un anuncio que no ha sentado nada bien en el Gobierno.Si bien Muñoz aclaró en una entrevista que el dinero del bono no se destina a la compra de alcohol como tal, sino al acceso a la sala, muchos criticaron que se está fomentando su consumo, aunque sea de forma indirecta. También hay quienes simplemente valoran negativamente que se financie este tipo de ocio.Noticia relacionada No No El nuevo bono social: más cobertura y ligado a la renta familiar Raúl MasaLa advertencia del Ministerio de CulturaTal ha sido la polémica destada que el Ministerio de Cultura ha tenido que salir al paso con un contundente mensaje contra los jóvenes que no utilicen el bono de forma lícita. «Los beneficiarios que usen fraudulentamente el Bono Cultural Joven deberán reintegrar esos importes a la Administración», advierte.Este aviso del departamento gubernamental se extiende también a las empresas, asegurando que aquellas que permitan un uso indebido del Bono Cultural Joven «serán penalizadas y se enfrentan a la posibilidad de la expulsión del programa».Qué incluye y qué no el Bono Cultural JovenEl Bono Cultural Joven es una ayuda directa de 400 euros destinada a quienes cumplen 18 años durante el año de publicación de la convocatoria. La idea, en teoría, es ayudarles a entrar en la vida adulta inmersos en el mundo de la cultura. Para ello, el bono se estructura en tres apartados claramente definidos.Así se reparte el Bono Cultural Joven200 euros para destinar a artes en vivo, patrimonio cultural y artes audivisuales: entradas y abonos para teatro, conciertos, cine, museos, exposiciones, festivales y espectáculos taurinos. 100 euros para productos culturales en soporte físico, es decir, para la compra de libros, prensa y revistas, videojuegos, partituras, discos y películas. 100 euros para consumo digital o en línea, destinados a suscripciones y compras en plataformas musicales, audiovisuales o de lectura, e-books, audiolibros, podcasts y videojuegos online.Quedan fuera de la ayuda productos como libros de texto, material informático, instrumentos musicales, cursos, espectáculos deportivos o contenidos pornográficos.El bono funciona como una tarjeta prepago, virtual para el móvil o física si se solicita, personal e intransferible, válida únicamente en establecimientos adheridos. Desde su concesión, el beneficiario dispone de 12 meses para gastar el importe.La tarjeta incluye tres monederos independientes y no es posible transferir saldo entre ellos ni superar los límites fijados. Además, es obligatorio conservar el ticket de cada compra y subirlo a la aplicación oficial. Rafa Muñoz, dueño de la sala Jowke, no ha dejado a nadie indiferente con la publicidad de su local . En un vídeo que corrió como la pólvora por Internet, el empresario animaba a aquellos clientes que pudieran a adquirir su reservado o su entrada a la discoteca pagando con el Bono Cultural Joven .«Pedro Sánchez te va a pagar tu próxima fiesta aquí, en Jowke. Y eso es gracias al bono cultural», decía en la grabación. Tras esta afirmación, las redes sociales se llenaron de reproches, dirigidos especialmente al Gobierno por permitir esta práctica. Un anuncio que no ha sentado nada bien en el Gobierno.Si bien Muñoz aclaró en una entrevista que el dinero del bono no se destina a la compra de alcohol como tal, sino al acceso a la sala, muchos criticaron que se está fomentando su consumo, aunque sea de forma indirecta. También hay quienes simplemente valoran negativamente que se financie este tipo de ocio.Noticia relacionada No No El nuevo bono social: más cobertura y ligado a la renta familiar Raúl MasaLa advertencia del Ministerio de CulturaTal ha sido la polémica destada que el Ministerio de Cultura ha tenido que salir al paso con un contundente mensaje contra los jóvenes que no utilicen el bono de forma lícita. «Los beneficiarios que usen fraudulentamente el Bono Cultural Joven deberán reintegrar esos importes a la Administración», advierte.Este aviso del departamento gubernamental se extiende también a las empresas, asegurando que aquellas que permitan un uso indebido del Bono Cultural Joven «serán penalizadas y se enfrentan a la posibilidad de la expulsión del programa».Qué incluye y qué no el Bono Cultural JovenEl Bono Cultural Joven es una ayuda directa de 400 euros destinada a quienes cumplen 18 años durante el año de publicación de la convocatoria. La idea, en teoría, es ayudarles a entrar en la vida adulta inmersos en el mundo de la cultura. Para ello, el bono se estructura en tres apartados claramente definidos.Así se reparte el Bono Cultural Joven200 euros para destinar a artes en vivo, patrimonio cultural y artes audivisuales: entradas y abonos para teatro, conciertos, cine, museos, exposiciones, festivales y espectáculos taurinos. 100 euros para productos culturales en soporte físico, es decir, para la compra de libros, prensa y revistas, videojuegos, partituras, discos y películas. 100 euros para consumo digital o en línea, destinados a suscripciones y compras en plataformas musicales, audiovisuales o de lectura, e-books, audiolibros, podcasts y videojuegos online.Quedan fuera de la ayuda productos como libros de texto, material informático, instrumentos musicales, cursos, espectáculos deportivos o contenidos pornográficos.El bono funciona como una tarjeta prepago, virtual para el móvil o física si se solicita, personal e intransferible, válida únicamente en establecimientos adheridos. Desde su concesión, el beneficiario dispone de 12 meses para gastar el importe.La tarjeta incluye tres monederos independientes y no es posible transferir saldo entre ellos ni superar los límites fijados. Además, es obligatorio conservar el ticket de cada compra y subirlo a la aplicación oficial.
Rafa Muñoz, dueño de la sala Jowke, no ha dejado a nadie indiferente con la publicidad de su local. En un vídeo que corrió como la pólvora por Internet, el empresario animaba a aquellos clientes que pudieran a adquirir su reservado o su entrada … a la discoteca pagando con el Bono Cultural Joven.
«Pedro Sánchez te va a pagar tu próxima fiesta aquí, en Jowke. Y eso es gracias al bono cultural», decía en la grabación. Tras esta afirmación, las redes sociales se llenaron de reproches, dirigidos especialmente al Gobierno por permitir esta práctica. Un anuncio que no ha sentado nada bien en el Gobierno.
Si bien Muñoz aclaró en una entrevista que el dinero del bono no se destina a la compra de alcohol como tal, sino al acceso a la sala, muchos criticaron que se está fomentando su consumo, aunque sea de forma indirecta. También hay quienes simplemente valoran negativamente que se financie este tipo de ocio.
La advertencia del Ministerio de Cultura
Tal ha sido la polémica destada que el Ministerio de Cultura ha tenido que salir al paso con un contundente mensaje contra los jóvenes que no utilicen el bono de forma lícita. «Los beneficiarios que usen fraudulentamente el Bono Cultural Joven deberán reintegrar esos importes a la Administración», advierte.
Este aviso del departamento gubernamental se extiende también a las empresas, asegurando que aquellas que permitan un uso indebido del Bono Cultural Joven «serán penalizadas y se enfrentan a la posibilidad de la expulsión del programa».
Qué incluye y qué no el Bono Cultural Joven
El Bono Cultural Joven es una ayuda directa de 400 euros destinada a quienes cumplen 18 años durante el año de publicación de la convocatoria. La idea, en teoría, es ayudarles a entrar en la vida adulta inmersos en el mundo de la cultura. Para ello, el bono se estructura en tres apartados claramente definidos.
Así se reparte el Bono Cultural Joven
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200 euros para destinar a artes en vivo, patrimonio cultural y artes audivisuales: entradas y abonos para teatro, conciertos, cine, museos, exposiciones, festivales y espectáculos taurinos.
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100 euros para productos culturales en soporte físico, es decir, para la compra de libros, prensa y revistas, videojuegos, partituras, discos y películas.
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100 euros para consumo digital o en línea, destinados a suscripciones y compras en plataformas musicales, audiovisuales o de lectura, e-books, audiolibros, podcasts y videojuegos online.
Quedan fuera de la ayuda productos como libros de texto, material informático, instrumentos musicales, cursos, espectáculos deportivos o contenidos pornográficos.
El bono funciona como una tarjeta prepago, virtual para el móvil o física si se solicita, personal e intransferible, válida únicamente en establecimientos adheridos. Desde su concesión, el beneficiario dispone de 12 meses para gastar el importe.
La tarjeta incluye tres monederos independientes y no es posible transferir saldo entre ellos ni superar los límites fijados. Además, es obligatorio conservar el ticket de cada compra y subirlo a la aplicación oficial.
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