Troya ardía en llamas mientras Eneas caminaba entre el humo y los gritos, con su padre a cuestas y su hijo de la mano. En esa imagen del héroe mitológico que avanza entre el fuego, con el peso del pasado y la promesa del futuro, Emilio del Río (Logroño, 1963) observa «el verdadero retrato del alma romana». La fuerza del pueblo que, desde una aldea de pastores junto al Tíber, acabó dominando el Mediterráneo y forjando el mundo en el que vivimos. «Los romanos nos han hecho a nosotros», asegura el conocido divulgador, convencido de que «si queremos pensar con un poco de lucidez en el futuro, tenemos que conocer la historia de Roma». Además, «no hay serie mejor que la historia de Roma, es de las que enganchan», asegura el autor de ‘Carpe Diem’ o ‘Latin lovers’, que en su nuevo libro invita a navegar por el Nilo con Cleopatra y Marco Antonio, a cruzar los Alpes a lomos de un elefante con Aníbal o a acompañar a Julio César en sus conquistas. Puede que esta sea una ‘Pequeña historia de la antigua Roma’ (Espasa), por la sencillez divulgadora con que está escrita y las divertidas ilustraciones de Julius, que atraen a un público más joven, pero en apenas 231 páginas se condensan más de doce siglos de aventuras increíbles, traiciones memorables y «personajazos», cuyo legado ha llegado hasta nuestros días. Además, añade el doctor en Filología Clásica y profesor de la Universidad Complutense, «la historia de Roma es divertidísima».-¿Qué hace un filólogo escribiendo un libro de historia?-¿Quién escribe los libros de historia de Roma? Salustio, Tácito, Tito Livio, Dion Casio… Los romanos, ¿no? ¿Y qué hace un filólogo? Leer los textos clásicos, que es lo que he hecho yo, y compartirlos. Este es un libro para lectores de 9 a 99 años que no tienen ni idea de historia de Roma o a los que les atrae. No hay serie mejor que la historia de Roma, es de las que enganchan.Noticia relacionada No No CRÍTICA DE: ‘Carpe diem’, de Emilio del Río: los mejores amigos en el viaje de la vida Carmen R. Santos-¿Por qué es importante para un español del siglo XXI conocer esta historia de la antigua Roma?-Porque somos romanos. Nuestra configuración social, política, viene de ahí. En la famosa escena de los Monty Python se preguntan: ¿qué han hecho los romanos por nosotros? Pues el latín, el derecho, nuestras instituciones… incluso el humor. Si queremos entendernos a nosotros mismos, comprender nuestra sociedad y pensar con un poco de lucidez en el futuro, tenemos que conocer la historia de Roma, que, además, es vibrante. Hay hombres y mujeres ambiciosos, valientes, crueles, contradictorios, como nosotros mismos; que amaron el poder, la gloria, la libertad; que construyeron un mundo que dura casi 1.300 años. Y para mí lo más importante, la historia de Roma es divertidísima. En realidad, es una gran serie con conspiraciones y enemigos grandiosos, batallas desastrosas, emperadores que se creen dioses, como ahora, ¿verdad? Es fascinante cómo una pequeña aldea de pastores junto al Tíber acabó dominando el Mediterráneo y construyendo el mundo en que vivimos. Todo esto lo cuento con rigor, aunque de una forma divertida.-A los españoles no se nos ocurre pedir perdón a los romanos por habernos conquistado.-Había un monumento de Numancia y durante la República pasó Azaña por delante, se paró y dijo: menos mal que vinieron los romanos. ¿Por qué? Porque en Numancia nos comimos a nosotros mismos. Porque Roma no solo conquistó territorios, conquistó formas de pensar. Nos dieron la idea de ciudadanía, de que somos miembros de una comunidad con derechos y deberes. Y una curiosidad: seguimos siendo ciudadanos romanos porque el edicto de Caracalla no se ha derogado.-¿Qué personaje influyó más o destacarías por alguna razón?-Uno poco conocido fue Cincinnato, del que toma el nombre la ciudad de Cincinnati en Estados Unidos. Era un agricultor, que se destacó como soldado y era un hombre íntegro. El Senado lo llamaba para solucionar una situación de riesgo y tras cumplir su misión se volvía al arado. Me parece tan fantástico este modelo de estar en política, pero no de forma permanente. Un ejemplo de rectitud, honradez, integridad, frugalidad, falta de ambición personal. Representa las virtudes que hicieron grande a Roma y creo que ahora hay que reivindicar su figura más que nunca. También Julio César es un personajazo, un genio absoluto, con luces y con sombras, pero un emprendedor, un innovador que cambia hasta el calendario, se hace dueño del tiempo. Su gran defecto era que no creía en la libertad y quiso tener el poder absoluto. Aunque no lo justifica, eso explica que los partidarios de la República lo mataran el 15 de marzo del 44, en un día emblemático porque en esa fecha se pagaban las deudas. ‘Pequeña historia de la antigua Roma’ Autor: Emilio del Río Editorial: Espasa Páginas: 231 Precio: 20,80 €-Otros nombres que salen a relucir en el libro son los de Viriato o Sertorio. ¿Fue clave Hispania en el Imperio romano?-Es curioso porque muchas de las guerras civiles y de las luchas de Roma contra Cartago, que son las tres guerras mundiales de la época, se libran colateralmente aquí. Su conquista fue un efecto de las guerras púnicas, pero Hispania tuvo un papel preponderante y dio origen a los dos primeros emperadores no itálicos, Trajano y Adriano. -¿Ha encontrado respuesta a cómo aguantó tanto el Imperio romano?-Los historiadores no han dejado de preguntarse si su caída fue por causa de la corrupción, la crisis económica, las invasiones bárbaras, la decadencia moral, el exceso de burocracia, el cristianismo… Hay una lista interminable. Yo siempre me he preguntado lo contrario: ¿cómo un imperio tan enorme, con unas fronteras imposibles, con emperadores mediocres que cambiaban como si fueran vídeos de TikTok, con terribles crisis económicas, con pandemias devastadoras, con guerras civiles constantes, logró sobrevivir tanto tiempo? Desapareció el mundo romano, aunque sobrevivió en nuestra forma de vida, en la cultura, en nuestras instituciones, en la Iglesia, en las lenguas romances, y sobre todo, en la idea de Europa. Si tenemos Europa es por Roma, por Grecia y por el humanismo cristiano. -¿Qué enseñanzas se desprenden de la historia de la antigua Roma?- La gran enseñanza de Roma es que la libertad es muy frágil y que el progreso se puede ver interrumpido. Se puede retroceder. Durante mucho tiempo a la Edad Media se llamó Edad Oscura porque hubo un retroceso en la civilización. Y como decía Chesterton, ¿para qué cometer los errores de siempre si podemos cometer otros nuevos? Troya ardía en llamas mientras Eneas caminaba entre el humo y los gritos, con su padre a cuestas y su hijo de la mano. En esa imagen del héroe mitológico que avanza entre el fuego, con el peso del pasado y la promesa del futuro, Emilio del Río (Logroño, 1963) observa «el verdadero retrato del alma romana». La fuerza del pueblo que, desde una aldea de pastores junto al Tíber, acabó dominando el Mediterráneo y forjando el mundo en el que vivimos. «Los romanos nos han hecho a nosotros», asegura el conocido divulgador, convencido de que «si queremos pensar con un poco de lucidez en el futuro, tenemos que conocer la historia de Roma». Además, «no hay serie mejor que la historia de Roma, es de las que enganchan», asegura el autor de ‘Carpe Diem’ o ‘Latin lovers’, que en su nuevo libro invita a navegar por el Nilo con Cleopatra y Marco Antonio, a cruzar los Alpes a lomos de un elefante con Aníbal o a acompañar a Julio César en sus conquistas. Puede que esta sea una ‘Pequeña historia de la antigua Roma’ (Espasa), por la sencillez divulgadora con que está escrita y las divertidas ilustraciones de Julius, que atraen a un público más joven, pero en apenas 231 páginas se condensan más de doce siglos de aventuras increíbles, traiciones memorables y «personajazos», cuyo legado ha llegado hasta nuestros días. Además, añade el doctor en Filología Clásica y profesor de la Universidad Complutense, «la historia de Roma es divertidísima».-¿Qué hace un filólogo escribiendo un libro de historia?-¿Quién escribe los libros de historia de Roma? Salustio, Tácito, Tito Livio, Dion Casio… Los romanos, ¿no? ¿Y qué hace un filólogo? Leer los textos clásicos, que es lo que he hecho yo, y compartirlos. Este es un libro para lectores de 9 a 99 años que no tienen ni idea de historia de Roma o a los que les atrae. No hay serie mejor que la historia de Roma, es de las que enganchan.Noticia relacionada No No CRÍTICA DE: ‘Carpe diem’, de Emilio del Río: los mejores amigos en el viaje de la vida Carmen R. Santos-¿Por qué es importante para un español del siglo XXI conocer esta historia de la antigua Roma?-Porque somos romanos. Nuestra configuración social, política, viene de ahí. En la famosa escena de los Monty Python se preguntan: ¿qué han hecho los romanos por nosotros? Pues el latín, el derecho, nuestras instituciones… incluso el humor. Si queremos entendernos a nosotros mismos, comprender nuestra sociedad y pensar con un poco de lucidez en el futuro, tenemos que conocer la historia de Roma, que, además, es vibrante. Hay hombres y mujeres ambiciosos, valientes, crueles, contradictorios, como nosotros mismos; que amaron el poder, la gloria, la libertad; que construyeron un mundo que dura casi 1.300 años. Y para mí lo más importante, la historia de Roma es divertidísima. En realidad, es una gran serie con conspiraciones y enemigos grandiosos, batallas desastrosas, emperadores que se creen dioses, como ahora, ¿verdad? Es fascinante cómo una pequeña aldea de pastores junto al Tíber acabó dominando el Mediterráneo y construyendo el mundo en que vivimos. Todo esto lo cuento con rigor, aunque de una forma divertida.-A los españoles no se nos ocurre pedir perdón a los romanos por habernos conquistado.-Había un monumento de Numancia y durante la República pasó Azaña por delante, se paró y dijo: menos mal que vinieron los romanos. ¿Por qué? Porque en Numancia nos comimos a nosotros mismos. Porque Roma no solo conquistó territorios, conquistó formas de pensar. Nos dieron la idea de ciudadanía, de que somos miembros de una comunidad con derechos y deberes. Y una curiosidad: seguimos siendo ciudadanos romanos porque el edicto de Caracalla no se ha derogado.-¿Qué personaje influyó más o destacarías por alguna razón?-Uno poco conocido fue Cincinnato, del que toma el nombre la ciudad de Cincinnati en Estados Unidos. Era un agricultor, que se destacó como soldado y era un hombre íntegro. El Senado lo llamaba para solucionar una situación de riesgo y tras cumplir su misión se volvía al arado. Me parece tan fantástico este modelo de estar en política, pero no de forma permanente. Un ejemplo de rectitud, honradez, integridad, frugalidad, falta de ambición personal. Representa las virtudes que hicieron grande a Roma y creo que ahora hay que reivindicar su figura más que nunca. También Julio César es un personajazo, un genio absoluto, con luces y con sombras, pero un emprendedor, un innovador que cambia hasta el calendario, se hace dueño del tiempo. Su gran defecto era que no creía en la libertad y quiso tener el poder absoluto. Aunque no lo justifica, eso explica que los partidarios de la República lo mataran el 15 de marzo del 44, en un día emblemático porque en esa fecha se pagaban las deudas. ‘Pequeña historia de la antigua Roma’ Autor: Emilio del Río Editorial: Espasa Páginas: 231 Precio: 20,80 €-Otros nombres que salen a relucir en el libro son los de Viriato o Sertorio. ¿Fue clave Hispania en el Imperio romano?-Es curioso porque muchas de las guerras civiles y de las luchas de Roma contra Cartago, que son las tres guerras mundiales de la época, se libran colateralmente aquí. Su conquista fue un efecto de las guerras púnicas, pero Hispania tuvo un papel preponderante y dio origen a los dos primeros emperadores no itálicos, Trajano y Adriano. -¿Ha encontrado respuesta a cómo aguantó tanto el Imperio romano?-Los historiadores no han dejado de preguntarse si su caída fue por causa de la corrupción, la crisis económica, las invasiones bárbaras, la decadencia moral, el exceso de burocracia, el cristianismo… Hay una lista interminable. Yo siempre me he preguntado lo contrario: ¿cómo un imperio tan enorme, con unas fronteras imposibles, con emperadores mediocres que cambiaban como si fueran vídeos de TikTok, con terribles crisis económicas, con pandemias devastadoras, con guerras civiles constantes, logró sobrevivir tanto tiempo? Desapareció el mundo romano, aunque sobrevivió en nuestra forma de vida, en la cultura, en nuestras instituciones, en la Iglesia, en las lenguas romances, y sobre todo, en la idea de Europa. Si tenemos Europa es por Roma, por Grecia y por el humanismo cristiano. -¿Qué enseñanzas se desprenden de la historia de la antigua Roma?- La gran enseñanza de Roma es que la libertad es muy frágil y que el progreso se puede ver interrumpido. Se puede retroceder. Durante mucho tiempo a la Edad Media se llamó Edad Oscura porque hubo un retroceso en la civilización. Y como decía Chesterton, ¿para qué cometer los errores de siempre si podemos cometer otros nuevos?
Troya ardía en llamas mientras Eneas caminaba entre el humo y los gritos, con su padre a cuestas y su hijo de la mano. En esa imagen del héroe mitológico que avanza entre el fuego, con el peso del pasado y la promesa del futuro, … Emilio del Río (Logroño, 1963) observa «el verdadero retrato del alma romana». La fuerza del pueblo que, desde una aldea de pastores junto al Tíber, acabó dominando el Mediterráneo y forjando el mundo en el que vivimos. «Los romanos nos han hecho a nosotros», asegura el conocido divulgador, convencido de que «si queremos pensar con un poco de lucidez en el futuro, tenemos que conocer la historia de Roma». Además, «no hay serie mejor que la historia de Roma, es de las que enganchan», asegura el autor de ‘Carpe Diem’ o ‘Latin lovers’, que en su nuevo libro invita a navegar por el Nilo con Cleopatra y Marco Antonio, a cruzar los Alpes a lomos de un elefante con Aníbal o a acompañar a Julio César en sus conquistas.
Puede que esta sea una ‘Pequeña historia de la antigua Roma’ (Espasa), por la sencillez divulgadora con que está escrita y las divertidas ilustraciones de Julius, que atraen a un público más joven, pero en apenas 231 páginas se condensan más de doce siglos de aventuras increíbles, traiciones memorables y «personajazos», cuyo legado ha llegado hasta nuestros días. Además, añade el doctor en Filología Clásica y profesor de la Universidad Complutense, «la historia de Roma es divertidísima».
-¿Qué hace un filólogo escribiendo un libro de historia?
-¿Quién escribe los libros de historia de Roma? Salustio, Tácito, Tito Livio, Dion Casio… Los romanos, ¿no? ¿Y qué hace un filólogo? Leer los textos clásicos, que es lo que he hecho yo, y compartirlos. Este es un libro para lectores de 9 a 99 años que no tienen ni idea de historia de Roma o a los que les atrae. No hay serie mejor que la historia de Roma, es de las que enganchan.
-¿Por qué es importante para un español del siglo XXI conocer esta historia de la antigua Roma?
-Porque somos romanos. Nuestra configuración social, política, viene de ahí. En la famosa escena de los Monty Python se preguntan: ¿qué han hecho los romanos por nosotros? Pues el latín, el derecho, nuestras instituciones… incluso el humor. Si queremos entendernos a nosotros mismos, comprender nuestra sociedad y pensar con un poco de lucidez en el futuro, tenemos que conocer la historia de Roma, que, además, es vibrante. Hay hombres y mujeres ambiciosos, valientes, crueles, contradictorios, como nosotros mismos; que amaron el poder, la gloria, la libertad; que construyeron un mundo que dura casi 1.300 años. Y para mí lo más importante, la historia de Roma es divertidísima. En realidad, es una gran serie con conspiraciones y enemigos grandiosos, batallas desastrosas, emperadores que se creen dioses, como ahora, ¿verdad? Es fascinante cómo una pequeña aldea de pastores junto al Tíber acabó dominando el Mediterráneo y construyendo el mundo en que vivimos. Todo esto lo cuento con rigor, aunque de una forma divertida.
-A los españoles no se nos ocurre pedir perdón a los romanos por habernos conquistado.
-Había un monumento de Numancia y durante la República pasó Azaña por delante, se paró y dijo: menos mal que vinieron los romanos. ¿Por qué? Porque en Numancia nos comimos a nosotros mismos. Porque Roma no solo conquistó territorios, conquistó formas de pensar. Nos dieron la idea de ciudadanía, de que somos miembros de una comunidad con derechos y deberes. Y una curiosidad: seguimos siendo ciudadanos romanos porque el edicto de Caracalla no se ha derogado.
-¿Qué personaje influyó más o destacarías por alguna razón?
-Uno poco conocido fue Cincinnato, del que toma el nombre la ciudad de Cincinnati en Estados Unidos. Era un agricultor, que se destacó como soldado y era un hombre íntegro. El Senado lo llamaba para solucionar una situación de riesgo y tras cumplir su misión se volvía al arado. Me parece tan fantástico este modelo de estar en política, pero no de forma permanente. Un ejemplo de rectitud, honradez, integridad, frugalidad, falta de ambición personal. Representa las virtudes que hicieron grande a Roma y creo que ahora hay que reivindicar su figura más que nunca. También Julio César es un personajazo, un genio absoluto, con luces y con sombras, pero un emprendedor, un innovador que cambia hasta el calendario, se hace dueño del tiempo. Su gran defecto era que no creía en la libertad y quiso tener el poder absoluto. Aunque no lo justifica, eso explica que los partidarios de la República lo mataran el 15 de marzo del 44, en un día emblemático porque en esa fecha se pagaban las deudas.
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‘Pequeña historia de la antigua Roma’

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Autor:
Emilio del Río -
Editorial:
Espasa -
Páginas:
231 -
Precio:
20,80 €
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-Otros nombres que salen a relucir en el libro son los de Viriato o Sertorio. ¿Fue clave Hispania en el Imperio romano?
-Es curioso porque muchas de las guerras civiles y de las luchas de Roma contra Cartago, que son las tres guerras mundiales de la época, se libran colateralmente aquí. Su conquista fue un efecto de las guerras púnicas, pero Hispania tuvo un papel preponderante y dio origen a los dos primeros emperadores no itálicos, Trajano y Adriano.
-¿Ha encontrado respuesta a cómo aguantó tanto el Imperio romano?
-Los historiadores no han dejado de preguntarse si su caída fue por causa de la corrupción, la crisis económica, las invasiones bárbaras, la decadencia moral, el exceso de burocracia, el cristianismo… Hay una lista interminable. Yo siempre me he preguntado lo contrario: ¿cómo un imperio tan enorme, con unas fronteras imposibles, con emperadores mediocres que cambiaban como si fueran vídeos de TikTok, con terribles crisis económicas, con pandemias devastadoras, con guerras civiles constantes, logró sobrevivir tanto tiempo? Desapareció el mundo romano, aunque sobrevivió en nuestra forma de vida, en la cultura, en nuestras instituciones, en la Iglesia, en las lenguas romances, y sobre todo, en la idea de Europa. Si tenemos Europa es por Roma, por Grecia y por el humanismo cristiano.
-¿Qué enseñanzas se desprenden de la historia de la antigua Roma?
– La gran enseñanza de Roma es que la libertad es muy frágil y que el progreso se puede ver interrumpido. Se puede retroceder. Durante mucho tiempo a la Edad Media se llamó Edad Oscura porque hubo un retroceso en la civilización. Y como decía Chesterton, ¿para qué cometer los errores de siempre si podemos cometer otros nuevos?
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