Desde hace más de cien años, se cree que los testículos del mosaico del toro en la Galería Vittorio Emmanuele de Milán son capaces de atraer el amor, la fortuna o incluso la fertilidad. Un popular ritual turístico que consiste en poner sobre ellos el talón derecho y girar varias veces sobre uno mismo y que, por los daños que supone sobre la pieza, la ciudad ha comenzado este miércoles con trabajos para restaurar la obra.Probablemente, cuando uno piensa en visitar Milán pretende admirar la belleza del Duomo, visitar el Palazzo Reale o pasear por las Columnas de San Lorenzo. Aunque parezca exagerado, pisar las gónadas del toro de la Galería Vittorio Emanuele es también en una actividad turística fundamental de la ciudad, con un legado de tradición que se remonta por lo menos cien años atrás. No hay más que hacer una pequeña búsqueda sobre la urbe en redes sociales para encontrar miles de imágenes de turistas practicando la pirueta de dar tres vueltas contrahorarias apoyando el talón derecho sobre el toro y animando a los visitantes a hacerlo.El mosaico está situado en el punto más céntrico de la famosa Galería Vittorio Emmanuele, repleta de tiendas de ropa de lujo en la capital de la moda italiana, que recibe algo más de dos millones de turistas cada año.El desgaste material que provoca esta práctica ha obligado a la ciudad a contratar a un restaurador y acordonar la zona central del suelo de la famosa galería, que consta de un heraldo y un toro rampante en el centro, construido con un mosaico de piedras de colores traidas desde diferentes puntos de Italia, como Roma, Turín, Florencia y la propia Milán. Por lo tanto, los turistas que se encuentren de visita en la ciudad estos días tendrán que conformarse con ver el trabajo del restaurador.Desde su anterior reconstrucción en 2017 , el deterioro por esta costumbre ha provocado un cráter en el lugar testicular del animal, que tras la finalización de la restauración volverá a representar un pequeño conjunto de piedras de color rosado.Origen de la tradiciónAunque no hay un registro claro, se cree que el rito que involucra pisar los testículos del toro nace con la propia creación de la Galería en 1865, con referencias a esta ‘giravolta’ ya en el siglo XIX. Después de todo, el astado es el símbolo de la vecina ciudad de Turín, con la que consta una rivalidad histórica respecto de Milán, por lo que pisar sus partes nobles a modo de burla, apuntan algunas teorías, podría ser el germen de la práctica.También hay quien dice que esta tradición está ligada a la creencia de que atrae una mayor fertilidad. Hoy en día, el concepto del rito es mayormente supersticioso y se dice popularmente que conseguir dar una vuelta atrae la buena suerte, dos vueltas seguidas atraen el amor y conseguir dar tres vueltas significa volver a Milán junto a la persona amada, presente o futura. Desde hace más de cien años, se cree que los testículos del mosaico del toro en la Galería Vittorio Emmanuele de Milán son capaces de atraer el amor, la fortuna o incluso la fertilidad. Un popular ritual turístico que consiste en poner sobre ellos el talón derecho y girar varias veces sobre uno mismo y que, por los daños que supone sobre la pieza, la ciudad ha comenzado este miércoles con trabajos para restaurar la obra.Probablemente, cuando uno piensa en visitar Milán pretende admirar la belleza del Duomo, visitar el Palazzo Reale o pasear por las Columnas de San Lorenzo. Aunque parezca exagerado, pisar las gónadas del toro de la Galería Vittorio Emanuele es también en una actividad turística fundamental de la ciudad, con un legado de tradición que se remonta por lo menos cien años atrás. No hay más que hacer una pequeña búsqueda sobre la urbe en redes sociales para encontrar miles de imágenes de turistas practicando la pirueta de dar tres vueltas contrahorarias apoyando el talón derecho sobre el toro y animando a los visitantes a hacerlo.El mosaico está situado en el punto más céntrico de la famosa Galería Vittorio Emmanuele, repleta de tiendas de ropa de lujo en la capital de la moda italiana, que recibe algo más de dos millones de turistas cada año.El desgaste material que provoca esta práctica ha obligado a la ciudad a contratar a un restaurador y acordonar la zona central del suelo de la famosa galería, que consta de un heraldo y un toro rampante en el centro, construido con un mosaico de piedras de colores traidas desde diferentes puntos de Italia, como Roma, Turín, Florencia y la propia Milán. Por lo tanto, los turistas que se encuentren de visita en la ciudad estos días tendrán que conformarse con ver el trabajo del restaurador.Desde su anterior reconstrucción en 2017 , el deterioro por esta costumbre ha provocado un cráter en el lugar testicular del animal, que tras la finalización de la restauración volverá a representar un pequeño conjunto de piedras de color rosado.Origen de la tradiciónAunque no hay un registro claro, se cree que el rito que involucra pisar los testículos del toro nace con la propia creación de la Galería en 1865, con referencias a esta ‘giravolta’ ya en el siglo XIX. Después de todo, el astado es el símbolo de la vecina ciudad de Turín, con la que consta una rivalidad histórica respecto de Milán, por lo que pisar sus partes nobles a modo de burla, apuntan algunas teorías, podría ser el germen de la práctica.También hay quien dice que esta tradición está ligada a la creencia de que atrae una mayor fertilidad. Hoy en día, el concepto del rito es mayormente supersticioso y se dice popularmente que conseguir dar una vuelta atrae la buena suerte, dos vueltas seguidas atraen el amor y conseguir dar tres vueltas significa volver a Milán junto a la persona amada, presente o futura.
Desde hace más de cien años, se cree que los testículos del mosaico del toro en la Galería Vittorio Emmanuele de Milán son capaces de atraer el amor, la fortuna o incluso la fertilidad. Un popular ritual turístico que consiste en poner sobre … ellos el talón derecho y girar varias veces sobre uno mismo y que, por los daños que supone sobre la pieza, la ciudad ha comenzado este miércoles con trabajos para restaurar la obra.
Probablemente, cuando uno piensa en visitar Milán pretende admirar la belleza del Duomo, visitar el Palazzo Reale o pasear por las Columnas de San Lorenzo. Aunque parezca exagerado, pisar las gónadas del toro de la Galería Vittorio Emanuele es también en una actividad turística fundamental de la ciudad, con un legado de tradición que se remonta por lo menos cien años atrás. No hay más que hacer una pequeña búsqueda sobre la urbe en redes sociales para encontrar miles de imágenes de turistas practicando la pirueta de dar tres vueltas contrahorarias apoyando el talón derecho sobre el toro y animando a los visitantes a hacerlo.
El mosaico está situado en el punto más céntrico de la famosa Galería Vittorio Emmanuele, repleta de tiendas de ropa de lujo en la capital de la moda italiana, que recibe algo más de dos millones de turistas cada año.
El desgaste material que provoca esta práctica ha obligado a la ciudad a contratar a un restaurador y acordonar la zona central del suelo de la famosa galería, que consta de un heraldo y un toro rampante en el centro, construido con un mosaico de piedras de colores traidas desde diferentes puntos de Italia, como Roma, Turín, Florencia y la propia Milán. Por lo tanto, los turistas que se encuentren de visita en la ciudad estos días tendrán que conformarse con ver el trabajo del restaurador.
Desde su anterior reconstrucción en 2017, el deterioro por esta costumbre ha provocado un cráter en el lugar testicular del animal, que tras la finalización de la restauración volverá a representar un pequeño conjunto de piedras de color rosado.
Origen de la tradición
Aunque no hay un registro claro, se cree que el rito que involucra pisar los testículos del toro nace con la propia creación de la Galería en 1865, con referencias a esta ‘giravolta’ ya en el siglo XIX. Después de todo, el astado es el símbolo de la vecina ciudad de Turín, con la que consta una rivalidad histórica respecto de Milán, por lo que pisar sus partes nobles a modo de burla, apuntan algunas teorías, podría ser el germen de la práctica.
También hay quien dice que esta tradición está ligada a la creencia de que atrae una mayor fertilidad. Hoy en día, el concepto del rito es mayormente supersticioso y se dice popularmente que conseguir dar una vuelta atrae la buena suerte, dos vueltas seguidas atraen el amor y conseguir dar tres vueltas significa volver a Milán junto a la persona amada, presente o futura.
RSS de noticias de cultura
