En el toreo se da a veces un fenómeno curioso al que podríamos llamar la muleta en retirada. Se trata de esa “técnica” por la cual el torero, en el momento del embroque, cuando el toro llega a su jurisdicción, en vez de dejar puesta la muleta y tirar de la embestida, la retira, se la quita, dejando todo a medias. Claro está, al no haber remate, no hay muletazo completo, sino medios pases. O ni eso.
En el toreo se da a veces un fenómeno curioso al que podríamos llamar la muleta en retirada. Se trata de esa “técnica” por la cual el torero, en el momento del embroque, cuando el toro llega a su jurisdicción, en vez de dejar puesta la muleta y tirar de la embestida, la retira, se la quita, dejando todo a medias. Claro está, al no haber remate, no hay muletazo completo, sino medios pases. O ni eso. Seguir leyendo
En el toreo se da a veces un fenómeno curioso al que podríamos llamar la muleta en retirada. Se trata de esa “técnica” por la cual el torero, en el momento del embroque, cuando el toro llega a su jurisdicción, en vez de dejar puesta la muleta y tirar de la embestida, la retira, se la quita, dejando todo a medias. Claro está, al no haber remate, no hay muletazo completo, sino medios pases. O ni eso.
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