En lo que va de año se ha publicado una serie de novelas gráficas que, por su originalidad narrativa, evidencian el tremendo potencial estético de este arte más allá de caminos trillados y establecidos.1. Dos mujeres desnudas, de LuzUna obra multipremiada en Francia, con galardones como el Fauve d’Or del festival de Angoulême, publicada en España por Reservoir Books. En sus páginas se utiliza el cuadro Dos mujeres semidesnudas (1919), de Otto Mueller, como hilo conductor del relato. La narración es una auténtica virguería, ya que toda la historia está contada desde el punto de vista del propio cuadro, sin mostrarlo ni una sola vez hasta que concluye la novela gráfica.Temáticamente, la trama es igualmente fascinante, ya que el lector asiste al inicio de la pintura, a su paso por la exposición de «arte degenerado», hasta llegar a su actual ubicación en el Museo Ludwig de Colonia.2. Cómic radical, de Antonio HitosPara mí, el mejor cómic de su carrera. El título da una pista inequívoca del contenido: «radical», como adjetivo, posee la acepción de «perteneciente a la raíz» y de «esencial», y es precisamente eso lo que se nos ofrece: la esencia del lenguaje del cómic, desnudo, gestual, desprovisto de todo artificio o recurso que lo adorne.Noticia relacionada general No No David B, dibujante de cómic: «El mundo de los muertos es como el de los vivos, apesta y no hay amor»Estamos ante el esqueleto de un arte cuya magia radica en ser capaz de dibujar el paso del tiempo. Hitos recurre al minimalismo más atroz. Es imposible decir más con menos, ni conseguir tanta belleza con tan poco. Mis felicitaciones a Astiberri por apostar por una obra tan compleja de forma tan valiente.3. Viene del Este, de Antonio J. JiménezEstamos ante un debutante dotado de un talento inusitado que, con desparpajo, realiza una de las narraciones más originales y singulares del año. Si bien es cierto que se le notan «las maneras» de autores tan destacados como Chris Ware, hay tantas ideas gráficas en su trabajo que, simplemente, abruma.Jiménez narra lo extraordinario a partir de lo cotidiano, situando una sugerente idea en el corazón de su relato: El día del fin del mundo comenzará como todos, cotidiano, con la gente que inicia sus rutinas como si fuera un día más. Y esas «naderías» se vuelven únicas y significativas según avanza la lectura y se comprende que no habrá un mañana.En la primera página, una estrella fugaz cae: un simbólico principio del fin con el que arranca esta propuesta de Blakie Books.4. Absolute Martian Manhunter, de Javier RodríguezUna saga de doce números en formato grapa, de los cuales Panini acaba de publicar los seis primeros. El guion de Deniz Camp reinventa el origen de este personaje clásico de DC Cómics, el superhéroe conocido como El Detective Marciano. Para ello, nos presenta a John Jones, un agente del FBI que, tras un accidente en una explosión, comienza a percibir los pensamientos de los demás de un modo que no consigue explicar, tal y como lo hace el famoso Detective Marciano.Expresar cómo le sienta la percepción extraterrestre a un terrestre es, en esencia, la miga de la historia. Y para ello, Rodríguez despliega todo su arsenal de talento gráfico y narrativo.Algo tan complejo de dibujar como el sentir de un ser de otro mundo, a través del tamiz de un cerebro humano, es un reto mayúsculo. El historietista lo supera mediante formas y colores que crean una narración lisérgica y abstracta, que se me antoja como una suerte de sinestesia potenciada por un colocón de drogas alucinógenas.Por si esto fuera poco, Rodríguez se atreve a ir más allá y juega con el propio objeto físico del comic-book en formato grapa, en concreto, con sus páginas de papel de bajo gramaje. Pide al lector que ponga a contraluz, contra el sol, la penúltima página del número uno de Absolute Martian Manhunter, para que así pueda percibir la «visión marciana» de la realidad. Por transparencia, aparece una imagen subyacente que, de otro modo, permanecería oculta.5. 20 carteles de películas españolas…, de Choche HurtadoY para terminar, el pastiche maravilloso de ’20 carteles de películas españolas como si hubiesen sido proyectadas en los cines itinerantes de Ghana’ que ve la luz en la editorial Autsider Comics, sobre el que no me voy a extender, ya que le dedico un artículo monográfico en este mismo periódico. Un trabajo de ilustración en el que se representan filmes como ‘Los bingueros’ o ‘Sor Citröen’ con este conocido estilo camp de esta singular manifestación de la pintura africana. En lo que va de año se ha publicado una serie de novelas gráficas que, por su originalidad narrativa, evidencian el tremendo potencial estético de este arte más allá de caminos trillados y establecidos.1. Dos mujeres desnudas, de LuzUna obra multipremiada en Francia, con galardones como el Fauve d’Or del festival de Angoulême, publicada en España por Reservoir Books. En sus páginas se utiliza el cuadro Dos mujeres semidesnudas (1919), de Otto Mueller, como hilo conductor del relato. La narración es una auténtica virguería, ya que toda la historia está contada desde el punto de vista del propio cuadro, sin mostrarlo ni una sola vez hasta que concluye la novela gráfica.Temáticamente, la trama es igualmente fascinante, ya que el lector asiste al inicio de la pintura, a su paso por la exposición de «arte degenerado», hasta llegar a su actual ubicación en el Museo Ludwig de Colonia.2. Cómic radical, de Antonio HitosPara mí, el mejor cómic de su carrera. El título da una pista inequívoca del contenido: «radical», como adjetivo, posee la acepción de «perteneciente a la raíz» y de «esencial», y es precisamente eso lo que se nos ofrece: la esencia del lenguaje del cómic, desnudo, gestual, desprovisto de todo artificio o recurso que lo adorne.Noticia relacionada general No No David B, dibujante de cómic: «El mundo de los muertos es como el de los vivos, apesta y no hay amor»Estamos ante el esqueleto de un arte cuya magia radica en ser capaz de dibujar el paso del tiempo. Hitos recurre al minimalismo más atroz. Es imposible decir más con menos, ni conseguir tanta belleza con tan poco. Mis felicitaciones a Astiberri por apostar por una obra tan compleja de forma tan valiente.3. Viene del Este, de Antonio J. JiménezEstamos ante un debutante dotado de un talento inusitado que, con desparpajo, realiza una de las narraciones más originales y singulares del año. Si bien es cierto que se le notan «las maneras» de autores tan destacados como Chris Ware, hay tantas ideas gráficas en su trabajo que, simplemente, abruma.Jiménez narra lo extraordinario a partir de lo cotidiano, situando una sugerente idea en el corazón de su relato: El día del fin del mundo comenzará como todos, cotidiano, con la gente que inicia sus rutinas como si fuera un día más. Y esas «naderías» se vuelven únicas y significativas según avanza la lectura y se comprende que no habrá un mañana.En la primera página, una estrella fugaz cae: un simbólico principio del fin con el que arranca esta propuesta de Blakie Books.4. Absolute Martian Manhunter, de Javier RodríguezUna saga de doce números en formato grapa, de los cuales Panini acaba de publicar los seis primeros. El guion de Deniz Camp reinventa el origen de este personaje clásico de DC Cómics, el superhéroe conocido como El Detective Marciano. Para ello, nos presenta a John Jones, un agente del FBI que, tras un accidente en una explosión, comienza a percibir los pensamientos de los demás de un modo que no consigue explicar, tal y como lo hace el famoso Detective Marciano.Expresar cómo le sienta la percepción extraterrestre a un terrestre es, en esencia, la miga de la historia. Y para ello, Rodríguez despliega todo su arsenal de talento gráfico y narrativo.Algo tan complejo de dibujar como el sentir de un ser de otro mundo, a través del tamiz de un cerebro humano, es un reto mayúsculo. El historietista lo supera mediante formas y colores que crean una narración lisérgica y abstracta, que se me antoja como una suerte de sinestesia potenciada por un colocón de drogas alucinógenas.Por si esto fuera poco, Rodríguez se atreve a ir más allá y juega con el propio objeto físico del comic-book en formato grapa, en concreto, con sus páginas de papel de bajo gramaje. Pide al lector que ponga a contraluz, contra el sol, la penúltima página del número uno de Absolute Martian Manhunter, para que así pueda percibir la «visión marciana» de la realidad. Por transparencia, aparece una imagen subyacente que, de otro modo, permanecería oculta.5. 20 carteles de películas españolas…, de Choche HurtadoY para terminar, el pastiche maravilloso de ’20 carteles de películas españolas como si hubiesen sido proyectadas en los cines itinerantes de Ghana’ que ve la luz en la editorial Autsider Comics, sobre el que no me voy a extender, ya que le dedico un artículo monográfico en este mismo periódico. Un trabajo de ilustración en el que se representan filmes como ‘Los bingueros’ o ‘Sor Citröen’ con este conocido estilo camp de esta singular manifestación de la pintura africana.
En lo que va de año se ha publicado una serie de novelas gráficas que, por su originalidad narrativa, evidencian el tremendo potencial estético de este arte más allá de caminos trillados y establecidos.
1. Dos mujeres desnudas, de Luz
Una obra multipremiada en Francia, con galardones como el Fauve d’ … Or del festival de Angoulême, publicada en España por Reservoir Books. En sus páginas se utiliza el cuadro Dos mujeres semidesnudas (1919), de Otto Mueller, como hilo conductor del relato. La narración es una auténtica virguería, ya que toda la historia está contada desde el punto de vista del propio cuadro, sin mostrarlo ni una sola vez hasta que concluye la novela gráfica.
Temáticamente, la trama es igualmente fascinante, ya que el lector asiste al inicio de la pintura, a su paso por la exposición de «arte degenerado», hasta llegar a su actual ubicación en el Museo Ludwig de Colonia.
2. Cómic radical, de Antonio Hitos
Para mí, el mejor cómic de su carrera. El título da una pista inequívoca del contenido: «radical», como adjetivo, posee la acepción de «perteneciente a la raíz» y de «esencial», y es precisamente eso lo que se nos ofrece: la esencia del lenguaje del cómic, desnudo, gestual, desprovisto de todo artificio o recurso que lo adorne.
Estamos ante el esqueleto de un arte cuya magia radica en ser capaz de dibujar el paso del tiempo. Hitos recurre al minimalismo más atroz. Es imposible decir más con menos, ni conseguir tanta belleza con tan poco. Mis felicitaciones a Astiberri por apostar por una obra tan compleja de forma tan valiente.
3. Viene del Este, de Antonio J. Jiménez
Estamos ante un debutante dotado de un talento inusitado que, con desparpajo, realiza una de las narraciones más originales y singulares del año. Si bien es cierto que se le notan «las maneras» de autores tan destacados como Chris Ware, hay tantas ideas gráficas en su trabajo que, simplemente, abruma.
Jiménez narra lo extraordinario a partir de lo cotidiano, situando una sugerente idea en el corazón de su relato: El día del fin del mundo comenzará como todos, cotidiano, con la gente que inicia sus rutinas como si fuera un día más. Y esas «naderías» se vuelven únicas y significativas según avanza la lectura y se comprende que no habrá un mañana.
En la primera página, una estrella fugaz cae: un simbólico principio del fin con el que arranca esta propuesta de Blakie Books.
4. Absolute Martian Manhunter, de Javier Rodríguez
Una saga de doce números en formato grapa, de los cuales Panini acaba de publicar los seis primeros. El guion de Deniz Camp reinventa el origen de este personaje clásico de DC Cómics, el superhéroe conocido como El Detective Marciano. Para ello, nos presenta a John Jones, un agente del FBI que, tras un accidente en una explosión, comienza a percibir los pensamientos de los demás de un modo que no consigue explicar, tal y como lo hace el famoso Detective Marciano.
Expresar cómo le sienta la percepción extraterrestre a un terrestre es, en esencia, la miga de la historia. Y para ello, Rodríguez despliega todo su arsenal de talento gráfico y narrativo.
Algo tan complejo de dibujar como el sentir de un ser de otro mundo, a través del tamiz de un cerebro humano, es un reto mayúsculo. El historietista lo supera mediante formas y colores que crean una narración lisérgica y abstracta, que se me antoja como una suerte de sinestesia potenciada por un colocón de drogas alucinógenas.
Por si esto fuera poco, Rodríguez se atreve a ir más allá y juega con el propio objeto físico del comic-book en formato grapa, en concreto, con sus páginas de papel de bajo gramaje. Pide al lector que ponga a contraluz, contra el sol, la penúltima página del número uno de Absolute Martian Manhunter, para que así pueda percibir la «visión marciana» de la realidad. Por transparencia, aparece una imagen subyacente que, de otro modo, permanecería oculta.
5. 20 carteles de películas españolas…, de Choche Hurtado
Y para terminar, el pastiche maravilloso de ’20 carteles de películas españolas como si hubiesen sido proyectadas en los cines itinerantes de Ghana’ que ve la luz en la editorial Autsider Comics, sobre el que no me voy a extender, ya que le dedico un artículo monográfico en este mismo periódico. Un trabajo de ilustración en el que se representan filmes como ‘Los bingueros’ o ‘Sor Citröen’ con este conocido estilo camp de esta singular manifestación de la pintura africana.
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