Un sombrero flamenco hace sombra sobre los ojos de un señor negro. Sobre sus brazos oscuros y las mangas de una camiseta del Barça, cae grácil el volante de una falda de gitana. En otra imagen, una camisa con pañuelo se ciñe a la piel de un chico cuyo afro está coronado por una gorra americana y un peine de púas anchas. Sus manos en las caderas y los brazos en jarra gritan España, pero sus rasgos confundirían a quien aún no ha entendido que esto, efectivamente, también es España. Así —Esto es España— se titula el fotolibro del fotógrafo Sergio Pontier (Madrid, 22 años) y el estilista Juanjose Mouko Nsue (Guinea Ecuatorial, 32 años), publicado en noviembre. Sus 250 copias de edición limitada se agotaron en menos de un mes.
Un sombrero flamenco hace sombra sobre los ojos de un señor negro. Sobre sus brazos oscuros y las mangas de una camiseta del Barça, cae grácil el volante de una falda de gitana. En otra imagen, una camisa con pañuelo se ciñe a la piel de un chico cuyo afro está coronado por una gorra americana y un peine de púas anchas. Sus manos en las caderas y los brazos en jarra gritan España, pero sus rasgos confundirían a quien aún no ha entendido que esto, efectivamente, también es España. Así —Esto es España— se titula el fotolibro del fotógrafo Sergio Pontier (Madrid, 22 años) y el estilista Juanjose Mouko Nsue (Guinea Ecuatorial, 32 años), publicado en noviembre. Sus 250 copias de edición limitada se agotaron en menos de un mes. Seguir leyendo
Un sombrero flamenco hace sombra sobre los ojos de un señor negro. Sobre sus brazos oscuros y las mangas de una camiseta del Barça, cae grácil el volante de una falda de gitana. En otra imagen, una camisa con pañuelo se ciñe a la piel de un chico cuyo afro está coronado por una gorra americana y un peine de púas anchas. Sus manos en las caderas y los brazos en jarra gritan España, pero sus rasgos confundirían a quien aún no ha entendido que esto, efectivamente, también es España. Así —Esto es España— se titula el fotolibro del fotógrafo Sergio Pontier (Madrid, 22 años) y el estilista Juanjose Mouko Nsue (Guinea Ecuatorial, 32 años), publicado en noviembre. Sus 250 copias de edición limitada se agotaron en menos de un mes.
En las fotografías, el atrezo del flamenco, cuyo relato español a menudo silencia sus raíces africanas e indias, viste cuerpos que no son blancos. “Queríamos que la sociedad española se viese reflejada en las fotos a través de la ropa. La idea era coger lo que todo el mundo sabe que es España, y que al ponerlo en una piel negra, impacta”, explica Mouko. Sutilmente, se entrevén en las fotografías detalles de estilo africano como geles y durags.
“Poniendo a la persona negra en el centro de estas fotografías es como podemos preguntarnos qué significa ser un negro español y reimaginar cómo se le puede concebir dentro de la sociedad”, explica Pontier, quien, para la portada, reinterpretó la bandera panafricana —que creó el activista Marcus Garvey en 1920 para simbolizar la unión de la diáspora africana— y colocó sobre ella un toro de Osborne, negro y descaradamente español.
Mouko nació en Guinea, pero se crio en España. Donde él vivía en Madrid, había latinos, pero no muchos africanos, por lo que, fuera de casa, creció sobre todo con españoles. “Yo iba por ahí sintiéndome español, pero a la vez la gente siempre me recordaba que no era de aquí. Y era como, hostia, pues así será”, dice. Por eso, cuando se mudó a Londres, se sorprendió al conocer a negros británicos y franceses que sí que se sentían británicos y franceses. “Ahí fue cuando empecé a pensar: ¿por qué en España no se acepta que seas negro y español?”.
A pesar de los 10 años de diferencia, Pontier vivió algo parecido. Creció con sus padres —padre dominicano, madre española— separados y rodeado de una presencia mayoritariamente blanca. Pero cuando se mudó a Irlanda para cursar el bachillerato, el pantone de sus amistades se invirtió: “De repente todos mis amigos eran negros”. Quizás por eso, cuando en un viaje a Londres por trabajo a Pontier le hablaron de Mouko, quiso conocerlo de inmediato. “¡¿Un negro español y estilista?!”, recuerda pensar en ese momento.
Los sujetos retratados en Esto es España no son pasivos, son colaboradores: actores —como Ibrahima Kone, protagonista de Te protegerán mis alas (2025)— diseñadores, DJ, artistas, creadores de contenido, modelos. Personas afrodescendientes que, como el propio Sergio o Juanjose, son parte, no el margen, de España. “Aquí al individuo negro muchas veces no se le concibe como parte de la sociedad alta o media”, señala el dúo. “Pero casos como el de Lamine Yamal o Nico Williams, que juegan al más alto nivel, no se habían visto antes en España. Por eso, queríamos juntar a una serie de individuos, de todos los ámbitos de la vida, y que juntos crean una visión de lo que es la sociedad hoy en día”, concluyen.
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