Lo primero que descubres cuando decides tener hijos es que, igual que con la alineación de España en el Mundial, aquí se atreve a opinar hasta el Tato. No sé si serán los resquicios de aquello de la tribu educando a los cachorros, pero hasta los más inesperados te dirán cómo comportarte, cómo actuar y si estás o no preparada para tener un bebé. Va por libre el personaje de Ana Boga en ‘Yo siempre a veces’ , que quiere seguir teniendo sexo esporádico por las noches con desconocidos, drogarse con sus amigas en raves que duran más que el sueño y también, por qué no, ser madre, algo que decide después de acostarse con su último noviete (llevan juntos una semana) en el almacén donde él trabaja. «Me gusta lo guarra que eres», le dice él. Y ella: «Hazme un hijo». Deseo concedido. Sabes que la protagonista de la serie de Movistar Plus+ no está preparada para ser madre, sin necesidad de zampárselo, cuando le dice a los abuelos del niño, que tiene 39 y pico de fiebre, que eso se cura con cariño. Pero claro, al final le baja la temperatura. Tampoco estaba preparada Elle Fanning en ‘Margo tiene problemas de dinero’ , que creció queriendo convertirse «en una media» de su madre Michelle Pfeiffer y terminó quitándosela en OnlyFans para sobrevivir a fin de mes. Su profesor se la gana con «el truco más viejo del mundo», como le advierte su amiga, que es hacer que se enamore de sí misma en vez de hacerlo de él. Y funciona tanto que la chica se olvida de escribir, de la universidad, y se centra en sus pechos, que sacian al bebé y vician a sus seguidores. «Dicen que me arruinaste la vida, pero también la hiciste más bonita», le confiesa a su hijo durante un baño. Noticia relacionada general No No ‘Yo siempre a veces’ y el reto de la maternidad a los 30: «Se puede ser madre y salir de fiesta» Lucía CabanelasLa maternidad, a veces, es algo aspiracional. Otras, casi un deber. Y algunas un descuido. Pero la maternidad te cambia, vaya si lo hace. Tu vida ya no va sola, y el egoísmo solo se permite si es para conseguir dinero para comida o pañales. «¿Esto [mirándose hacia abajo] vuelve a como era en algún momento?», le pregunta Fanning a Michelle Pfeiffer. «Nunca», le responde ella en la serie de Apple TV. No es que haya una edad idónea para las cosas, pero sí hay un momento para hacerlas. Se denosta la renuncia, el sacrificio, pero cuando otra vida depende de ti, la tuya cambia. Ya no eres la que fuiste. Irse de rave, con lo caro que es el sueño con niños, es de negacionistas. O de tontos. Los abrazos consuelan, pero el Apiretal es un aliado. El amor, igual que las ganas, nunca es suficientes. Lo primero que descubres cuando decides tener hijos es que, igual que con la alineación de España en el Mundial, aquí se atreve a opinar hasta el Tato. No sé si serán los resquicios de aquello de la tribu educando a los cachorros, pero hasta los más inesperados te dirán cómo comportarte, cómo actuar y si estás o no preparada para tener un bebé. Va por libre el personaje de Ana Boga en ‘Yo siempre a veces’ , que quiere seguir teniendo sexo esporádico por las noches con desconocidos, drogarse con sus amigas en raves que duran más que el sueño y también, por qué no, ser madre, algo que decide después de acostarse con su último noviete (llevan juntos una semana) en el almacén donde él trabaja. «Me gusta lo guarra que eres», le dice él. Y ella: «Hazme un hijo». Deseo concedido. Sabes que la protagonista de la serie de Movistar Plus+ no está preparada para ser madre, sin necesidad de zampárselo, cuando le dice a los abuelos del niño, que tiene 39 y pico de fiebre, que eso se cura con cariño. Pero claro, al final le baja la temperatura. Tampoco estaba preparada Elle Fanning en ‘Margo tiene problemas de dinero’ , que creció queriendo convertirse «en una media» de su madre Michelle Pfeiffer y terminó quitándosela en OnlyFans para sobrevivir a fin de mes. Su profesor se la gana con «el truco más viejo del mundo», como le advierte su amiga, que es hacer que se enamore de sí misma en vez de hacerlo de él. Y funciona tanto que la chica se olvida de escribir, de la universidad, y se centra en sus pechos, que sacian al bebé y vician a sus seguidores. «Dicen que me arruinaste la vida, pero también la hiciste más bonita», le confiesa a su hijo durante un baño. Noticia relacionada general No No ‘Yo siempre a veces’ y el reto de la maternidad a los 30: «Se puede ser madre y salir de fiesta» Lucía CabanelasLa maternidad, a veces, es algo aspiracional. Otras, casi un deber. Y algunas un descuido. Pero la maternidad te cambia, vaya si lo hace. Tu vida ya no va sola, y el egoísmo solo se permite si es para conseguir dinero para comida o pañales. «¿Esto [mirándose hacia abajo] vuelve a como era en algún momento?», le pregunta Fanning a Michelle Pfeiffer. «Nunca», le responde ella en la serie de Apple TV. No es que haya una edad idónea para las cosas, pero sí hay un momento para hacerlas. Se denosta la renuncia, el sacrificio, pero cuando otra vida depende de ti, la tuya cambia. Ya no eres la que fuiste. Irse de rave, con lo caro que es el sueño con niños, es de negacionistas. O de tontos. Los abrazos consuelan, pero el Apiretal es un aliado. El amor, igual que las ganas, nunca es suficientes.
Lo primero que descubres cuando decides tener hijos es que, igual que con la alineación de España en el Mundial, aquí se atreve a opinar hasta el Tato. No sé si serán los resquicios de aquello de la tribu educando a los cachorros, pero hasta … los más inesperados te dirán cómo comportarte, cómo actuar y si estás o no preparada para tener un bebé. Va por libre el personaje de Ana Boga en ‘Yo siempre a veces’, que quiere seguir teniendo sexo esporádico por las noches con desconocidos, drogarse con sus amigas en raves que duran más que el sueño y también, por qué no, ser madre, algo que decide después de acostarse con su último noviete (llevan juntos una semana) en el almacén donde él trabaja. «Me gusta lo guarra que eres», le dice él. Y ella: «Hazme un hijo». Deseo concedido. Sabes que la protagonista de la serie de Movistar Plus+ no está preparada para ser madre, sin necesidad de zampárselo, cuando le dice a los abuelos del niño, que tiene 39 y pico de fiebre, que eso se cura con cariño. Pero claro, al final le baja la temperatura.
Tampoco estaba preparada Elle Fanning en ‘Margo tiene problemas de dinero’, que creció queriendo convertirse «en una media» de su madre Michelle Pfeiffer y terminó quitándosela en OnlyFans para sobrevivir a fin de mes. Su profesor se la gana con «el truco más viejo del mundo», como le advierte su amiga, que es hacer que se enamore de sí misma en vez de hacerlo de él. Y funciona tanto que la chica se olvida de escribir, de la universidad, y se centra en sus pechos, que sacian al bebé y vician a sus seguidores. «Dicen que me arruinaste la vida, pero también la hiciste más bonita», le confiesa a su hijo durante un baño.
Noticia relacionada
La maternidad, a veces, es algo aspiracional. Otras, casi un deber. Y algunas un descuido. Pero la maternidad te cambia, vaya si lo hace. Tu vida ya no va sola, y el egoísmo solo se permite si es para conseguir dinero para comida o pañales. «¿Esto [mirándose hacia abajo] vuelve a como era en algún momento?», le pregunta Fanning a Michelle Pfeiffer. «Nunca», le responde ella en la serie de Apple TV.
No es que haya una edad idónea para las cosas, pero sí hay un momento para hacerlas. Se denosta la renuncia, el sacrificio, pero cuando otra vida depende de ti, la tuya cambia. Ya no eres la que fuiste. Irse de rave, con lo caro que es el sueño con niños, es de negacionistas. O de tontos. Los abrazos consuelan, pero el Apiretal es un aliado. El amor, igual que las ganas, nunca es suficientes.
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