Sabíamos que Taylor Sheridan, forjador del universo de la magnífica Yelloswstone, el nuevo genio de las series, hacía igual de bien aventura que suspense. Pero es que además se le da de maravilla el drama, y así lo demuestra en esta amable y delicada serie que se ve en Skyshowtime, titulada ‘The Madison’. Concebida como un drama independiente dentro del mismo paisaje emocional del oeste contemporáneo, la ficción apuesta por un tono más íntimo y centrado en el duelo y las relaciones familiares que por la épica ranchera que se hizo famosa en la saga original. Lo que no cambia, y lo reitero, es el paisaje, dado igual a la furia que al encaje de lo sentimental, las grandes praderas y las montañas y los ríos del suroeste de Montana. La serie está protagonizada por Michelle Pfeiffer y Kurt Russell, quienes interpretan a Stacy y Preston Clyburn, un matrimonio acomodado de Nueva York. El marido muere en un accidente aéreo con su hermano poco después de pescar en el río Madison. Ella, entonces, se traslada con la familia a una cabaña propiedad de su reciente fallecido cuñado. Aquí, los flash-back, las imágenes del pasado de la pareja, funcionan de maravilla. Este desplazamiento geográfico es la metáfora de un proceso más profundo: la búsqueda de sentido y reconstrucción emocional en un entorno vasto y aparentemente crudo. La serie explora también las diferencias y contrastes entre la sofisticación urbana y la vida rural, haciéndolo desde una perspectiva introspectiva. The Madison pone el foco en las fracturas internas de una familia enfrentada a la pérdida. La presencia de Michelle Pfeiffer, en particular, ha sido uno de los grandes reclamos del proyecto, aportando intensidad y matices a un personaje marcado por la vulnerabilidad y la resistencia. Esta mujer, menuda mujer, además de ser un monumento a la belleza, es una actriz gigantesca capaz de sondear en todos los matices de la fragilidad. Madre, abuela y viuda, les recuerda una y otra vez a sus familiares, a las nietas pijas también, que no está en Montana para airear sus miserias, sino para rendir tributo al finado, un tipo extraordinario. Sabíamos que Taylor Sheridan, forjador del universo de la magnífica Yelloswstone, el nuevo genio de las series, hacía igual de bien aventura que suspense. Pero es que además se le da de maravilla el drama, y así lo demuestra en esta amable y delicada serie que se ve en Skyshowtime, titulada ‘The Madison’. Concebida como un drama independiente dentro del mismo paisaje emocional del oeste contemporáneo, la ficción apuesta por un tono más íntimo y centrado en el duelo y las relaciones familiares que por la épica ranchera que se hizo famosa en la saga original. Lo que no cambia, y lo reitero, es el paisaje, dado igual a la furia que al encaje de lo sentimental, las grandes praderas y las montañas y los ríos del suroeste de Montana. La serie está protagonizada por Michelle Pfeiffer y Kurt Russell, quienes interpretan a Stacy y Preston Clyburn, un matrimonio acomodado de Nueva York. El marido muere en un accidente aéreo con su hermano poco después de pescar en el río Madison. Ella, entonces, se traslada con la familia a una cabaña propiedad de su reciente fallecido cuñado. Aquí, los flash-back, las imágenes del pasado de la pareja, funcionan de maravilla. Este desplazamiento geográfico es la metáfora de un proceso más profundo: la búsqueda de sentido y reconstrucción emocional en un entorno vasto y aparentemente crudo. La serie explora también las diferencias y contrastes entre la sofisticación urbana y la vida rural, haciéndolo desde una perspectiva introspectiva. The Madison pone el foco en las fracturas internas de una familia enfrentada a la pérdida. La presencia de Michelle Pfeiffer, en particular, ha sido uno de los grandes reclamos del proyecto, aportando intensidad y matices a un personaje marcado por la vulnerabilidad y la resistencia. Esta mujer, menuda mujer, además de ser un monumento a la belleza, es una actriz gigantesca capaz de sondear en todos los matices de la fragilidad. Madre, abuela y viuda, les recuerda una y otra vez a sus familiares, a las nietas pijas también, que no está en Montana para airear sus miserias, sino para rendir tributo al finado, un tipo extraordinario.
Sabíamos que Taylor Sheridan, forjador del universo de la magnífica Yelloswstone, el nuevo genio de las series, hacía igual de bien aventura que suspense. Pero es que además se le da de maravilla el drama, y así lo demuestra en esta amable y delicada serie … que se ve en Skyshowtime, titulada ‘The Madison’. Concebida como un drama independiente dentro del mismo paisaje emocional del oeste contemporáneo, la ficción apuesta por un tono más íntimo y centrado en el duelo y las relaciones familiares que por la épica ranchera que se hizo famosa en la saga original. Lo que no cambia, y lo reitero, es el paisaje, dado igual a la furia que al encaje de lo sentimental, las grandes praderas y las montañas y los ríos del suroeste de Montana.
La serie está protagonizada por Michelle Pfeiffer y Kurt Russell, quienes interpretan a Stacy y Preston Clyburn, un matrimonio acomodado de Nueva York. El marido muere en un accidente aéreo con su hermano poco después de pescar en el río Madison. Ella, entonces, se traslada con la familia a una cabaña propiedad de su reciente fallecido cuñado. Aquí, los flash-back, las imágenes del pasado de la pareja, funcionan de maravilla. Este desplazamiento geográfico es la metáfora de un proceso más profundo: la búsqueda de sentido y reconstrucción emocional en un entorno vasto y aparentemente crudo.
La serie explora también las diferencias y contrastes entre la sofisticación urbana y la vida rural, haciéndolo desde una perspectiva introspectiva. The Madison pone el foco en las fracturas internas de una familia enfrentada a la pérdida.
La presencia de Michelle Pfeiffer, en particular, ha sido uno de los grandes reclamos del proyecto, aportando intensidad y matices a un personaje marcado por la vulnerabilidad y la resistencia. Esta mujer, menuda mujer, además de ser un monumento a la belleza, es una actriz gigantesca capaz de sondear en todos los matices de la fragilidad. Madre, abuela y viuda, les recuerda una y otra vez a sus familiares, a las nietas pijas también, que no está en Montana para airear sus miserias, sino para rendir tributo al finado, un tipo extraordinario.
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