Con la emoción aún a flor de piel por el Mundial conquistado por España este domingpo, el mundo del toro ya está mirando a la final de su propia copa: la Copa Chenel, que ya tiene a sus finalistas. La corrida de Alalpardo fue decisiva para definir a los tres toreros que se han ganado los tres últimos puestos y que se jugarán el trofeo el próximo 30 de julio en Las Ventas. Una de las grandes novedades de esta edición del certamen y el mejor broche posible para un ciclo de altísimo nivel . Además, más allá de proclamarse triunfador, el premio será volver a la primera plaza del mundo en la próxima Feria de Otoño.« Empezamos la Copa con el objetivo de entrar en Madrid », explicaba Alejandro Marcos, que no ha vuelto a pisar la plaza desde que confirmó hace cuatro años. «Sabemos la dificultad que conlleva, porque hay muchos toreros con méritos para entrar en los carteles, y la Chenel ha sido la vía para conseguirlo», apuntaba el salmantino, que ha sobresalido en las dos semifinales, especialmente con su toreo de capa.Marcos ejercerá por primera vez de padrino en una confirmación de alternativa. En este caso, la de Héctor Gutiérrez, que se sobrepuso a una injusta votación en la primera semifinal, cortó dos orejas a un gran toro de Zacarías Moreno y volvió a situarse en el primer puesto, que ya conocía, porque el nivel que ha mostrado en este certamen ha sido altísimo. Era inconcebible una final en la que no estuviera el mexicano, nombre propio de esta Copa. «Es el escaparate más bonito de mi carrera», decía Gutiérrez, agradeciendo a la Chenel la oportunidad que le había brindado. Ha dedicado toda su vida al toro y « confirmar el 30 de julio es la recompensa », a la espera de que se le sigan abriendo las puertas en España, como ya empieza a demandar la afición.Y entre salmantinos estará el hidrocálido, porque cierra la terna Manuel Diosleguarde, tal vez el otro torero que más ha ido a golpe cantado cada tarde. El charro ya conoce Madrid, porque confirmó la alternativa el pasado San Isidro, dejando una gran impresión, y los aficionados de la Monumental tenían muchas ganas de volver a verle. Así, después de haber pasado un injusto olvido durante algunos años, volverá por segunda vez esta temporada a Las Ventas, «la plaza con la que soñamos todos los toreros», resumía Manuel. «Me ilusiona y me responsabiliza mucho. Madrid siempre presiona, porque somos conscientes de la importancia que tiene y de que puede cambiar la trayectoria de un torero ». Además, mirando a sus compañeros, explicó que «este certamen ha tenido mucho nivel y me gustaría ganar la pelea».Además, la final también supondrá otro debut. En este caso, el de la ganadería de El Capea, que lidiará por primera vez una corrida de toros en Madrid. «Me están pasando cosas raras, que hacía años que no me pasaban…», decía Pedro Gutiérrez entre las risas de los presentes. Genio y figura es el maestro. «Siempre he sido amante de los retos, y en este reto nos la jugamos los cuatro», explicaba mientras señalaba a los tres toreros del cartel. « A veces pienso si voy a tirar cuarenta y ocho años de trabajo en una tarde. Pero no lo creo, y seguro que dentro de unos años los cuatro le debemos este empujón a la Copa », comentaba, mientras confesaba que se sentía poco más o menos como cuando toreaba en la primera plaza del mundo, donde tantas veces triunfó, como en aquella histórica encerrona con los toros de Victorino.El ganadero y presidente de la Fundación Toro de Lidia alabó el gran mérito que está teniendo El Niño de la Capea «al intentar recuperar un encaste histórico para los festejos de a pie, y lidiar en Madrid es un paso más». También recordó que el nivel de este año ha sido altísimo. « Podría haber pasado cualquiera , porque las votaciones fueron muy ajustadas, por lo que estar en esta final tiene un doble mérito». También agradeció a Isabel Díaz Ayuso y a la Comunidad de Madrid su apoyo, «modelo de colaboración entre lo público y lo privado».No faltó el recuerdo a Luis de la Fuente, «hombre taurino que nunca ha tenido complejos en hablar de su afición», decía Victorino, y que, a buen seguro, « los valores de la tauromaquia le han ayudado en esta victoria », señalaba Carlos Novillo. «El seleccionador nos ha ayudado a conquistar la cima del mundo, y la Tauromaquia también está intentando llegar a esa cima», dijo el consejero de Medio Ambiente antes de remarcar la importante labor de los ganaderos, especialmente en estos momentos con los incendios, ya que la labor de las dehesas es clave. También agradeció el importante papel de Miguel Martín, presente en la Sala Bienvenida durante la presentación.Además, Rafael García Garrido, presidente de Nautalia, dijo que « se nos hace muy difícil hacer los carteles de Madrid sin mirar la cantera de la Copa Chenel». Además, Garrido señaló que «gana el que está en mejor momento, a lo mejor no el de más nivel, por eso todos los que participan tienen nuestro interés».Alejandro Marcos, Héctor Gutiérrez y Manuel Diosleguarde se han ganado el puesto en la final, pero no hay que olvidar a Javier Cortés, Mario Navas y Alejandro Chicharro, que fueron semifinalistas, ni otro nombre propio de la edición, como fue Fernando Plaza, al que la afición de Las Ventas demanda, junto al resto de compañeros. Por ello es importante la existencia de la Copa Chenel, no sólo porque haya un triunfador, sino porque además se juegan muchos factores, como el toro, el viento o el público. Es un escaparate fundamental para todos los toreros que participan, también gracias a las cámaras de Telemadrid, y ayuda a revitalizar carreras de matadores llamados a estar en lo alto del escalafón. Con la emoción aún a flor de piel por el Mundial conquistado por España este domingpo, el mundo del toro ya está mirando a la final de su propia copa: la Copa Chenel, que ya tiene a sus finalistas. La corrida de Alalpardo fue decisiva para definir a los tres toreros que se han ganado los tres últimos puestos y que se jugarán el trofeo el próximo 30 de julio en Las Ventas. Una de las grandes novedades de esta edición del certamen y el mejor broche posible para un ciclo de altísimo nivel . Además, más allá de proclamarse triunfador, el premio será volver a la primera plaza del mundo en la próxima Feria de Otoño.« Empezamos la Copa con el objetivo de entrar en Madrid », explicaba Alejandro Marcos, que no ha vuelto a pisar la plaza desde que confirmó hace cuatro años. «Sabemos la dificultad que conlleva, porque hay muchos toreros con méritos para entrar en los carteles, y la Chenel ha sido la vía para conseguirlo», apuntaba el salmantino, que ha sobresalido en las dos semifinales, especialmente con su toreo de capa.Marcos ejercerá por primera vez de padrino en una confirmación de alternativa. En este caso, la de Héctor Gutiérrez, que se sobrepuso a una injusta votación en la primera semifinal, cortó dos orejas a un gran toro de Zacarías Moreno y volvió a situarse en el primer puesto, que ya conocía, porque el nivel que ha mostrado en este certamen ha sido altísimo. Era inconcebible una final en la que no estuviera el mexicano, nombre propio de esta Copa. «Es el escaparate más bonito de mi carrera», decía Gutiérrez, agradeciendo a la Chenel la oportunidad que le había brindado. Ha dedicado toda su vida al toro y « confirmar el 30 de julio es la recompensa », a la espera de que se le sigan abriendo las puertas en España, como ya empieza a demandar la afición.Y entre salmantinos estará el hidrocálido, porque cierra la terna Manuel Diosleguarde, tal vez el otro torero que más ha ido a golpe cantado cada tarde. El charro ya conoce Madrid, porque confirmó la alternativa el pasado San Isidro, dejando una gran impresión, y los aficionados de la Monumental tenían muchas ganas de volver a verle. Así, después de haber pasado un injusto olvido durante algunos años, volverá por segunda vez esta temporada a Las Ventas, «la plaza con la que soñamos todos los toreros», resumía Manuel. «Me ilusiona y me responsabiliza mucho. Madrid siempre presiona, porque somos conscientes de la importancia que tiene y de que puede cambiar la trayectoria de un torero ». Además, mirando a sus compañeros, explicó que «este certamen ha tenido mucho nivel y me gustaría ganar la pelea».Además, la final también supondrá otro debut. En este caso, el de la ganadería de El Capea, que lidiará por primera vez una corrida de toros en Madrid. «Me están pasando cosas raras, que hacía años que no me pasaban…», decía Pedro Gutiérrez entre las risas de los presentes. Genio y figura es el maestro. «Siempre he sido amante de los retos, y en este reto nos la jugamos los cuatro», explicaba mientras señalaba a los tres toreros del cartel. « A veces pienso si voy a tirar cuarenta y ocho años de trabajo en una tarde. Pero no lo creo, y seguro que dentro de unos años los cuatro le debemos este empujón a la Copa », comentaba, mientras confesaba que se sentía poco más o menos como cuando toreaba en la primera plaza del mundo, donde tantas veces triunfó, como en aquella histórica encerrona con los toros de Victorino.El ganadero y presidente de la Fundación Toro de Lidia alabó el gran mérito que está teniendo El Niño de la Capea «al intentar recuperar un encaste histórico para los festejos de a pie, y lidiar en Madrid es un paso más». También recordó que el nivel de este año ha sido altísimo. « Podría haber pasado cualquiera , porque las votaciones fueron muy ajustadas, por lo que estar en esta final tiene un doble mérito». También agradeció a Isabel Díaz Ayuso y a la Comunidad de Madrid su apoyo, «modelo de colaboración entre lo público y lo privado».No faltó el recuerdo a Luis de la Fuente, «hombre taurino que nunca ha tenido complejos en hablar de su afición», decía Victorino, y que, a buen seguro, « los valores de la tauromaquia le han ayudado en esta victoria », señalaba Carlos Novillo. «El seleccionador nos ha ayudado a conquistar la cima del mundo, y la Tauromaquia también está intentando llegar a esa cima», dijo el consejero de Medio Ambiente antes de remarcar la importante labor de los ganaderos, especialmente en estos momentos con los incendios, ya que la labor de las dehesas es clave. También agradeció el importante papel de Miguel Martín, presente en la Sala Bienvenida durante la presentación.Además, Rafael García Garrido, presidente de Nautalia, dijo que « se nos hace muy difícil hacer los carteles de Madrid sin mirar la cantera de la Copa Chenel». Además, Garrido señaló que «gana el que está en mejor momento, a lo mejor no el de más nivel, por eso todos los que participan tienen nuestro interés».Alejandro Marcos, Héctor Gutiérrez y Manuel Diosleguarde se han ganado el puesto en la final, pero no hay que olvidar a Javier Cortés, Mario Navas y Alejandro Chicharro, que fueron semifinalistas, ni otro nombre propio de la edición, como fue Fernando Plaza, al que la afición de Las Ventas demanda, junto al resto de compañeros. Por ello es importante la existencia de la Copa Chenel, no sólo porque haya un triunfador, sino porque además se juegan muchos factores, como el toro, el viento o el público. Es un escaparate fundamental para todos los toreros que participan, también gracias a las cámaras de Telemadrid, y ayuda a revitalizar carreras de matadores llamados a estar en lo alto del escalafón.
Con la emoción aún a flor de piel por el Mundial conquistado por España este domingpo, el mundo del toro ya está mirando a la final de su propia copa: la Copa Chenel, que ya tiene a sus finalistas. La corrida de Alalpardo fue decisiva … para definir a los tres toreros que se han ganado los tres últimos puestos y que se jugarán el trofeo el próximo 30 de julio en Las Ventas. Una de las grandes novedades de esta edición del certamen y el mejor broche posible para un ciclo de altísimo nivel. Además, más allá de proclamarse triunfador, el premio será volver a la primera plaza del mundo en la próxima Feria de Otoño.
«Empezamos la Copa con el objetivo de entrar en Madrid», explicaba Alejandro Marcos, que no ha vuelto a pisar la plaza desde que confirmó hace cuatro años. «Sabemos la dificultad que conlleva, porque hay muchos toreros con méritos para entrar en los carteles, y la Chenel ha sido la vía para conseguirlo», apuntaba el salmantino, que ha sobresalido en las dos semifinales, especialmente con su toreo de capa.
Marcos ejercerá por primera vez de padrino en una confirmación de alternativa. En este caso, la de Héctor Gutiérrez, que se sobrepuso a una injusta votación en la primera semifinal, cortó dos orejas a un gran toro de Zacarías Moreno y volvió a situarse en el primer puesto, que ya conocía, porque el nivel que ha mostrado en este certamen ha sido altísimo. Era inconcebible una final en la que no estuviera el mexicano, nombre propio de esta Copa. «Es el escaparate más bonito de mi carrera», decía Gutiérrez, agradeciendo a la Chenel la oportunidad que le había brindado. Ha dedicado toda su vida al toro y «confirmar el 30 de julio es la recompensa», a la espera de que se le sigan abriendo las puertas en España, como ya empieza a demandar la afición.
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Copa Chenel
Alicia P. Velarde
Y entre salmantinos estará el hidrocálido, porque cierra la terna Manuel Diosleguarde, tal vez el otro torero que más ha ido a golpe cantado cada tarde. El charro ya conoce Madrid, porque confirmó la alternativa el pasado San Isidro, dejando una gran impresión, y los aficionados de la Monumental tenían muchas ganas de volver a verle. Así, después de haber pasado un injusto olvido durante algunos años, volverá por segunda vez esta temporada a Las Ventas, «la plaza con la que soñamos todos los toreros», resumía Manuel. «Me ilusiona y me responsabiliza mucho. Madrid siempre presiona, porque somos conscientes de la importancia que tiene y de que puede cambiar la trayectoria de un torero». Además, mirando a sus compañeros, explicó que «este certamen ha tenido mucho nivel y me gustaría ganar la pelea».
Además, la final también supondrá otro debut. En este caso, el de la ganadería de El Capea, que lidiará por primera vez una corrida de toros en Madrid. «Me están pasando cosas raras, que hacía años que no me pasaban…», decía Pedro Gutiérrez entre las risas de los presentes. Genio y figura es el maestro. «Siempre he sido amante de los retos, y en este reto nos la jugamos los cuatro», explicaba mientras señalaba a los tres toreros del cartel. «A veces pienso si voy a tirar cuarenta y ocho años de trabajo en una tarde. Pero no lo creo, y seguro que dentro de unos años los cuatro le debemos este empujón a la Copa», comentaba, mientras confesaba que se sentía poco más o menos como cuando toreaba en la primera plaza del mundo, donde tantas veces triunfó, como en aquella histórica encerrona con los toros de Victorino.
El ganadero y presidente de la Fundación Toro de Lidia alabó el gran mérito que está teniendo El Niño de la Capea «al intentar recuperar un encaste histórico para los festejos de a pie, y lidiar en Madrid es un paso más». También recordó que el nivel de este año ha sido altísimo. «Podría haber pasado cualquiera, porque las votaciones fueron muy ajustadas, por lo que estar en esta final tiene un doble mérito». También agradeció a Isabel Díaz Ayuso y a la Comunidad de Madrid su apoyo, «modelo de colaboración entre lo público y lo privado».
No faltó el recuerdo a Luis de la Fuente, «hombre taurino que nunca ha tenido complejos en hablar de su afición», decía Victorino, y que, a buen seguro, «los valores de la tauromaquia le han ayudado en esta victoria», señalaba Carlos Novillo. «El seleccionador nos ha ayudado a conquistar la cima del mundo, y la Tauromaquia también está intentando llegar a esa cima», dijo el consejero de Medio Ambiente antes de remarcar la importante labor de los ganaderos, especialmente en estos momentos con los incendios, ya que la labor de las dehesas es clave. También agradeció el importante papel de Miguel Martín, presente en la Sala Bienvenida durante la presentación.
Además, Rafael García Garrido, presidente de Nautalia, dijo que «se nos hace muy difícil hacer los carteles de Madrid sin mirar la cantera de la Copa Chenel». Además, Garrido señaló que «gana el que está en mejor momento, a lo mejor no el de más nivel, por eso todos los que participan tienen nuestro interés».
Alejandro Marcos, Héctor Gutiérrez y Manuel Diosleguarde se han ganado el puesto en la final, pero no hay que olvidar a Javier Cortés, Mario Navas y Alejandro Chicharro, que fueron semifinalistas, ni otro nombre propio de la edición, como fue Fernando Plaza, al que la afición de Las Ventas demanda, junto al resto de compañeros. Por ello es importante la existencia de la Copa Chenel, no sólo porque haya un triunfador, sino porque además se juegan muchos factores, como el toro, el viento o el público. Es un escaparate fundamental para todos los toreros que participan, también gracias a las cámaras de Telemadrid, y ayuda a revitalizar carreras de matadores llamados a estar en lo alto del escalafón.
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