Crítica de teatro ‘Una idea genial’ Autor Sébastien Castro Adaptación Susanna Garachana Dirección Xavier Ricart Escenografía Anna Tantull Vestuario y caracterización Núria Llunell Iluminación David Bofarull Espacio sonoro Jordi Bonet Intérpretes Lluís Villanueva, Xavi Mira,Susanna Garachana, Anna Azcona Lugar Teatro Condal, Barcelona ****De Eugene Labiche a Ray Cooney . Necesitamos el vodevil como el aire que respiramos. Conocemos los ingredientes, pero la combinatoria en la coctelera cómica debe realizarla un barman experto. Se confunden maletas, dos personas parecidas arman el taco, los adulterios entran por una puerta y salen por otra. Del sombrero de paja de Italia al ‘ Sé infiel y no mires con quien’ . El barman es el francés Sébastien Castro . Los ingredientes. Un marido celoso; su mujer y el agente inmobiliario que les atendió para la venta de su casa se han tirado los tejos. Para conjurar el maleficio de la posible cornamenta contacta con un conocido que se parece al API y, además, es actor aficionado. Suplantará su identidad, irá a su casa y el marido lo podrá dejar en ridículo ante su mujer. Pero la ‘idea genial’ no lo será tanto. Entra la vecina de al lado y el actor que debe hacer de API piensa que es la mujer del celoso. Y el API auténtico llega a la casa porque ya se había citado con la mujer (el marido le dijo que iba a casa de un amigo a ver el fútbol). Y la mujer queda patidifusa cuando el actor que ella cree que es el API le pregunta quién es. Y para que en el lío no falte de nada, una fuga de agua en el baño requiere el auxilio de un fontanero, hermano gemelo del actor aficionado… Santi Ricart dirige el embrollo con precisión milimétrica. Luís Villanueva encarna al actor, al API y al fontanero: se cambia de vestuario en segundos; entra y sale por la puerta en el momento justo: prodigiosa actuación que combina el traje con el mono de trabajo. Xavi Mira es el marido celoso, Susanna Garrachana -adaptadora, también, de la pieza- la esposa que alucina con tantas identidades mutantes y una hilarante Anna Azcona la vecina hippy que lamenta en cada aparición sus escarceos con el peyote, el sapo y la anahuasca.La obra de Castro combina el humor inteligente con las artes añejas del vodevil clásico. Una idea genial para una larga temporada en cartelera. A Labiche y Cooney les encantaría. Crítica de teatro ‘Una idea genial’ Autor Sébastien Castro Adaptación Susanna Garachana Dirección Xavier Ricart Escenografía Anna Tantull Vestuario y caracterización Núria Llunell Iluminación David Bofarull Espacio sonoro Jordi Bonet Intérpretes Lluís Villanueva, Xavi Mira,Susanna Garachana, Anna Azcona Lugar Teatro Condal, Barcelona ****De Eugene Labiche a Ray Cooney . Necesitamos el vodevil como el aire que respiramos. Conocemos los ingredientes, pero la combinatoria en la coctelera cómica debe realizarla un barman experto. Se confunden maletas, dos personas parecidas arman el taco, los adulterios entran por una puerta y salen por otra. Del sombrero de paja de Italia al ‘ Sé infiel y no mires con quien’ . El barman es el francés Sébastien Castro . Los ingredientes. Un marido celoso; su mujer y el agente inmobiliario que les atendió para la venta de su casa se han tirado los tejos. Para conjurar el maleficio de la posible cornamenta contacta con un conocido que se parece al API y, además, es actor aficionado. Suplantará su identidad, irá a su casa y el marido lo podrá dejar en ridículo ante su mujer. Pero la ‘idea genial’ no lo será tanto. Entra la vecina de al lado y el actor que debe hacer de API piensa que es la mujer del celoso. Y el API auténtico llega a la casa porque ya se había citado con la mujer (el marido le dijo que iba a casa de un amigo a ver el fútbol). Y la mujer queda patidifusa cuando el actor que ella cree que es el API le pregunta quién es. Y para que en el lío no falte de nada, una fuga de agua en el baño requiere el auxilio de un fontanero, hermano gemelo del actor aficionado… Santi Ricart dirige el embrollo con precisión milimétrica. Luís Villanueva encarna al actor, al API y al fontanero: se cambia de vestuario en segundos; entra y sale por la puerta en el momento justo: prodigiosa actuación que combina el traje con el mono de trabajo. Xavi Mira es el marido celoso, Susanna Garrachana -adaptadora, también, de la pieza- la esposa que alucina con tantas identidades mutantes y una hilarante Anna Azcona la vecina hippy que lamenta en cada aparición sus escarceos con el peyote, el sapo y la anahuasca.La obra de Castro combina el humor inteligente con las artes añejas del vodevil clásico. Una idea genial para una larga temporada en cartelera. A Labiche y Cooney les encantaría.

Crítica de teatro
-
‘Una idea genial’
-
Autor
Sébastien Castro -
Adaptación
Susanna Garachana -
Dirección
Xavier Ricart -
Escenografía
Anna Tantull -
Vestuario y caracterización
Núria Llunell -
Iluminación
David Bofarull -
Espacio sonoro
Jordi Bonet -
Intérpretes
Lluís Villanueva, Xavi Mira,Susanna Garachana, Anna Azcona -
Lugar
Teatro Condal, Barcelona -
****
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De Eugene Labiche a Ray Cooney. Necesitamos el vodevil como el aire que respiramos. Conocemos los ingredientes, pero la combinatoria en la coctelera cómica debe realizarla un barman experto. Se confunden maletas, dos personas parecidas arman el taco, los adulterios entran por una … puerta y salen por otra. Del sombrero de paja de Italia al ‘Sé infiel y no mires con quien’. El barman es el francés Sébastien Castro. Los ingredientes. Un marido celoso; su mujer y el agente inmobiliario que les atendió para la venta de su casa se han tirado los tejos. Para conjurar el maleficio de la posible cornamenta contacta con un conocido que se parece al API y, además, es actor aficionado. Suplantará su identidad, irá a su casa y el marido lo podrá dejar en ridículo ante su mujer.
Pero la ‘idea genial’ no lo será tanto. Entra la vecina de al lado y el actor que debe hacer de API piensa que es la mujer del celoso. Y el API auténtico llega a la casa porque ya se había citado con la mujer (el marido le dijo que iba a casa de un amigo a ver el fútbol). Y la mujer queda patidifusa cuando el actor que ella cree que es el API le pregunta quién es. Y para que en el lío no falte de nada, una fuga de agua en el baño requiere el auxilio de un fontanero, hermano gemelo del actor aficionado…
Santi Ricart dirige el embrollo con precisión milimétrica. Luís Villanueva encarna al actor, al API y al fontanero: se cambia de vestuario en segundos; entra y sale por la puerta en el momento justo: prodigiosa actuación que combina el traje con el mono de trabajo. Xavi Mira es el marido celoso, Susanna Garrachana -adaptadora, también, de la pieza- la esposa que alucina con tantas identidades mutantes y una hilarante Anna Azcona la vecina hippy que lamenta en cada aparición sus escarceos con el peyote, el sapo y la anahuasca.
La obra de Castro combina el humor inteligente con las artes añejas del vodevil clásico. Una idea genial para una larga temporada en cartelera. A Labiche y Cooney les encantaría.
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