La temporada 2026 de Morante de la Puebla continúa tomando forma con paso firme y aroma de acontecimiento. Mientras Andalucía lo abraza con su Medalla de Oro —un reconocimiento que viene a subrayar una trayectoria hecha de arte, identidad y fidelidad a una forma de entender el toreo— el verdadero pulso del curso se mide en los ruedos, donde el cigarrero vuelve a situarse en el centro del tablero.Confirmada desde hace semanas su presencia en Sevilla , desde el pasado domingo en la Feria de Pentecostés de Nîmes , y con Zaragoza a la espera del desenlace empresarial, Morante empieza a dibujar un calendario que gana profundidad con plazas de marcado carácter. A esos compromisos se suma un frente que cada día cobra más cuerpo: Jerez de la Frontera , donde su contratación está muy avanzada para una feria concebida este año como homenaje a Rafael de Paula y Álvaro Domecq , dos referencias mayores del toreo clásico con las que Morante conecta desde la estética y la actitud.Sevilla vuelve a ser el kilómetro cero. La Maestranza marcará, como siempre, el termómetro artístico de la temporada. Nîmes refuerza su dimensión internacional y Zaragoza permanece en el aire, condicionada a la resolución de la UTE Matilla-Valencia. Pero es en este segundo anillo del calendario donde aparece el trazo más reconocible del Morante actual: elegir plazas con alma y construir una campaña desde el sentido.Ronda en el horizonteA partir de ahí, el mapa se ensancha. Vuelve a sonar con fuerza en las plazas que regenta Carlos Zúñiga, con protagonismo para Aranjuez y el sabor clásico de su corrida de San Fernando. Se suma además El Puerto de Santa María , plaza histórica y de resonancias profundas, que se perfila como otra estación natural y fija para su toreo de inspiración. Gijón mantiene su condición de enclave norteño donde Morante ha sabido conectar con una afición fiel y sensible al detalle.Y en el horizonte, Ronda . Todo apunta a que el genio también estará presente en la histórica goyesca, lo que añadiría un componente simbólico a una temporada ya cargada de intención. De cerrarse definitivamente, sería un guiño más a esa tauromaquia de raíz que Morante ha convertido en bandera.Así, entre Sevilla, Nîmes y las próximas estaciones de Jerez, Aranjuez, El Puerto, Gijón y Ronda —con Zaragoza aún por despejar y a la espera de que se concreten otros compromisos en plazas y ferias que ya han mostrado su interés por contar con él— Morante vuelve a construir una temporada con identidad propia: por ahora, menos cantidad y más intención , plazas elegidas y tardes pensadas para que su arte vuelva a ser noticia y acontecimiento. La temporada 2026 de Morante de la Puebla continúa tomando forma con paso firme y aroma de acontecimiento. Mientras Andalucía lo abraza con su Medalla de Oro —un reconocimiento que viene a subrayar una trayectoria hecha de arte, identidad y fidelidad a una forma de entender el toreo— el verdadero pulso del curso se mide en los ruedos, donde el cigarrero vuelve a situarse en el centro del tablero.Confirmada desde hace semanas su presencia en Sevilla , desde el pasado domingo en la Feria de Pentecostés de Nîmes , y con Zaragoza a la espera del desenlace empresarial, Morante empieza a dibujar un calendario que gana profundidad con plazas de marcado carácter. A esos compromisos se suma un frente que cada día cobra más cuerpo: Jerez de la Frontera , donde su contratación está muy avanzada para una feria concebida este año como homenaje a Rafael de Paula y Álvaro Domecq , dos referencias mayores del toreo clásico con las que Morante conecta desde la estética y la actitud.Sevilla vuelve a ser el kilómetro cero. La Maestranza marcará, como siempre, el termómetro artístico de la temporada. Nîmes refuerza su dimensión internacional y Zaragoza permanece en el aire, condicionada a la resolución de la UTE Matilla-Valencia. Pero es en este segundo anillo del calendario donde aparece el trazo más reconocible del Morante actual: elegir plazas con alma y construir una campaña desde el sentido.Ronda en el horizonteA partir de ahí, el mapa se ensancha. Vuelve a sonar con fuerza en las plazas que regenta Carlos Zúñiga, con protagonismo para Aranjuez y el sabor clásico de su corrida de San Fernando. Se suma además El Puerto de Santa María , plaza histórica y de resonancias profundas, que se perfila como otra estación natural y fija para su toreo de inspiración. Gijón mantiene su condición de enclave norteño donde Morante ha sabido conectar con una afición fiel y sensible al detalle.Y en el horizonte, Ronda . Todo apunta a que el genio también estará presente en la histórica goyesca, lo que añadiría un componente simbólico a una temporada ya cargada de intención. De cerrarse definitivamente, sería un guiño más a esa tauromaquia de raíz que Morante ha convertido en bandera.Así, entre Sevilla, Nîmes y las próximas estaciones de Jerez, Aranjuez, El Puerto, Gijón y Ronda —con Zaragoza aún por despejar y a la espera de que se concreten otros compromisos en plazas y ferias que ya han mostrado su interés por contar con él— Morante vuelve a construir una temporada con identidad propia: por ahora, menos cantidad y más intención , plazas elegidas y tardes pensadas para que su arte vuelva a ser noticia y acontecimiento.
La temporada 2026 de Morante de la Puebla continúa tomando forma con paso firme y aroma de acontecimiento. Mientras Andalucía lo abraza con su Medalla de Oro —un reconocimiento que viene a subrayar una trayectoria hecha de arte, identidad y fidelidad a una … forma de entender el toreo— el verdadero pulso del curso se mide en los ruedos, donde el cigarrero vuelve a situarse en el centro del tablero.
Confirmada desde hace semanas su presencia en Sevilla, desde el pasado domingo en la Feria de Pentecostés de Nîmes, y con Zaragoza a la espera del desenlace empresarial, Morante empieza a dibujar un calendario que gana profundidad con plazas de marcado carácter. A esos compromisos se suma un frente que cada día cobra más cuerpo: Jerez de la Frontera, donde su contratación está muy avanzada para una feria concebida este año como homenaje a Rafael de Paula y Álvaro Domecq, dos referencias mayores del toreo clásico con las que Morante conecta desde la estética y la actitud.
Sevilla vuelve a ser el kilómetro cero. La Maestranza marcará, como siempre, el termómetro artístico de la temporada. Nîmes refuerza su dimensión internacional y Zaragoza permanece en el aire, condicionada a la resolución de la UTE Matilla-Valencia. Pero es en este segundo anillo del calendario donde aparece el trazo más reconocible del Morante actual: elegir plazas con alma y construir una campaña desde el sentido.
Ronda en el horizonte
A partir de ahí, el mapa se ensancha. Vuelve a sonar con fuerza en las plazas que regenta Carlos Zúñiga, con protagonismo para Aranjuez y el sabor clásico de su corrida de San Fernando. Se suma además El Puerto de Santa María, plaza histórica y de resonancias profundas, que se perfila como otra estación natural y fija para su toreo de inspiración. Gijón mantiene su condición de enclave norteño donde Morante ha sabido conectar con una afición fiel y sensible al detalle.
Y en el horizonte, Ronda. Todo apunta a que el genio también estará presente en la histórica goyesca, lo que añadiría un componente simbólico a una temporada ya cargada de intención. De cerrarse definitivamente, sería un guiño más a esa tauromaquia de raíz que Morante ha convertido en bandera.
Así, entre Sevilla, Nîmes y las próximas estaciones de Jerez, Aranjuez, El Puerto, Gijón y Ronda —con Zaragoza aún por despejar y a la espera de que se concreten otros compromisos en plazas y ferias que ya han mostrado su interés por contar con él— Morante vuelve a construir una temporada con identidad propia: por ahora, menos cantidad y más intención, plazas elegidas y tardes pensadas para que su arte vuelva a ser noticia y acontecimiento.
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