Si imagináramos un escenario posthumano en el que la máquina deja de ser una simple herramienta para operar como un agente autónomo es probable que nos asalte la sensación de haber perdido el control sobre nuestro lugar en la Historia. Más allá del temor a ser sustituidos por robots, lo que realmente se revela es un mundo capaz de funcionar sin nosotros que ya no pertenece a la distopía, pues forma parte del simulacro que habitamos en este segundo cuarto del siglo XXI.Partiendo de la imparable digitalización de todos los sectores industriales, Félix Luque (Oviedo, 1976) ha desarrollado ‘La sociedad automática’ para LABoral Centro de Arte, con la colaboración de Í ñigo Bilbao, Damien Gernay y Vincent Evrard. Noticia relacionada general No No ARTE David Trullo y la fragilidad del archivo Ángel Antonio RodríguezLa exposición reúne varias instalaciones en las que cada elemento desempeña un papel activo en la construcción de un relato común: la vulnerabilidad como condición compartida entre humanos y máquinas. Así, examina las contradicciones inherentes a la tecnología contemporánea y propone otros modos de leer lo que las máquinas ocultan en sus lógicas constructivas, desplegando un conjunto de narrativas que interpelan al espectador y lo invitan a reconsiderar la relación entre automatización, control y fragilidad. Hipertrofia productivaSu crítica explícita a la hipertrofia productiva y a la aceleración que define nuestro tiempo señala la entropía cultural y la precariedad del ser humano frente a sistemas que operan con creciente autonomía. El resultado es un planteamiento inteligente y cohesionado que los responsables del centro –con Semíramis González al frente– han sabido articular en sala de manera eficaz, permitiendo que cada obra dialogue con las demás sin perder singularidad.’Assambled in China’, de Félix Duque LABoral Centro de ArteMediante composiciones de complejidad variable —que combinan bordados digitales, reproductores multimedia, animaciones generadas por modelos IA, esculturas 3D de cabezas realizadas con maíz y cobre de origen biológico, fotos, recursos extraídos de redes sociales, robots, música y algoritmos— se despliega un universo visual heterogéneo que requiere tiempo y atención para adentrarse en esta amalgama de procedimientos experimentales que, lejos de ser un mero despliegue tecnológico, funciona como un laboratorio de preguntas sobre nuestra relación con lo digital. arte_abc_0724El recorrido abarca instalaciones aparentemente sencillas que se nutren de plataformas como TikTok –como ocurre en los íntimos retratos de ‘Flora’ (2025), que examinan las adicciones del usuario bajo la banda sonora de Le Motel–, esculturas hipnóticas de los ‘Sleepers’ y sus pastillas psicotrópicas —como la serie ‘Perpétuité’– y recursos simbólicos, como las banderas codificadas de la obra que da título al proyecto, cuyos patrones cromáticos pueden unir o fracturar comunidades según quién las haga ondear. Cada pieza contribuye a un ecosistema donde lo biológico y lo digital se entrelazan, sin jerarquías claras.Félix Luque ‘La sociedad autómatica’ Lugar: LABoral Centro de Arte (Gijón) Dirección: C/ Los Prados, 121 Duración: Hasta el 17 de octubre de 2026 Valoración: ****Una de las hipótesis de partida de Luque fue la conferencia ‘La Société Automatique’ de Bernard Stiegler, quien en 2012 advertía que la nueva era tecnológica suponía un cambio de sentido antropológico. Con esa premisa, el artista se interroga por cuestiones cruciales: cómo educarnos frente a los desafíos digitales, qué significa democratizar el aprendizaje en un entorno automatizado y si la propia idea de sociedad no está siendo erosionada por las lógicas que hoy organizan nuestra vida cotidiana. Si imagináramos un escenario posthumano en el que la máquina deja de ser una simple herramienta para operar como un agente autónomo es probable que nos asalte la sensación de haber perdido el control sobre nuestro lugar en la Historia. Más allá del temor a ser sustituidos por robots, lo que realmente se revela es un mundo capaz de funcionar sin nosotros que ya no pertenece a la distopía, pues forma parte del simulacro que habitamos en este segundo cuarto del siglo XXI.Partiendo de la imparable digitalización de todos los sectores industriales, Félix Luque (Oviedo, 1976) ha desarrollado ‘La sociedad automática’ para LABoral Centro de Arte, con la colaboración de Í ñigo Bilbao, Damien Gernay y Vincent Evrard. Noticia relacionada general No No ARTE David Trullo y la fragilidad del archivo Ángel Antonio RodríguezLa exposición reúne varias instalaciones en las que cada elemento desempeña un papel activo en la construcción de un relato común: la vulnerabilidad como condición compartida entre humanos y máquinas. Así, examina las contradicciones inherentes a la tecnología contemporánea y propone otros modos de leer lo que las máquinas ocultan en sus lógicas constructivas, desplegando un conjunto de narrativas que interpelan al espectador y lo invitan a reconsiderar la relación entre automatización, control y fragilidad. Hipertrofia productivaSu crítica explícita a la hipertrofia productiva y a la aceleración que define nuestro tiempo señala la entropía cultural y la precariedad del ser humano frente a sistemas que operan con creciente autonomía. El resultado es un planteamiento inteligente y cohesionado que los responsables del centro –con Semíramis González al frente– han sabido articular en sala de manera eficaz, permitiendo que cada obra dialogue con las demás sin perder singularidad.’Assambled in China’, de Félix Duque LABoral Centro de ArteMediante composiciones de complejidad variable —que combinan bordados digitales, reproductores multimedia, animaciones generadas por modelos IA, esculturas 3D de cabezas realizadas con maíz y cobre de origen biológico, fotos, recursos extraídos de redes sociales, robots, música y algoritmos— se despliega un universo visual heterogéneo que requiere tiempo y atención para adentrarse en esta amalgama de procedimientos experimentales que, lejos de ser un mero despliegue tecnológico, funciona como un laboratorio de preguntas sobre nuestra relación con lo digital. arte_abc_0724El recorrido abarca instalaciones aparentemente sencillas que se nutren de plataformas como TikTok –como ocurre en los íntimos retratos de ‘Flora’ (2025), que examinan las adicciones del usuario bajo la banda sonora de Le Motel–, esculturas hipnóticas de los ‘Sleepers’ y sus pastillas psicotrópicas —como la serie ‘Perpétuité’– y recursos simbólicos, como las banderas codificadas de la obra que da título al proyecto, cuyos patrones cromáticos pueden unir o fracturar comunidades según quién las haga ondear. Cada pieza contribuye a un ecosistema donde lo biológico y lo digital se entrelazan, sin jerarquías claras.Félix Luque ‘La sociedad autómatica’ Lugar: LABoral Centro de Arte (Gijón) Dirección: C/ Los Prados, 121 Duración: Hasta el 17 de octubre de 2026 Valoración: ****Una de las hipótesis de partida de Luque fue la conferencia ‘La Société Automatique’ de Bernard Stiegler, quien en 2012 advertía que la nueva era tecnológica suponía un cambio de sentido antropológico. Con esa premisa, el artista se interroga por cuestiones cruciales: cómo educarnos frente a los desafíos digitales, qué significa democratizar el aprendizaje en un entorno automatizado y si la propia idea de sociedad no está siendo erosionada por las lógicas que hoy organizan nuestra vida cotidiana.
Si imagináramos un escenario posthumano en el que la máquina deja de ser una simple herramienta para operar como un agente autónomo es probable que nos asalte la sensación de haber perdido el control sobre nuestro lugar en la Historia.
Más allá del temor a … ser sustituidos por robots, lo que realmente se revela es un mundo capaz de funcionar sin nosotros que ya no pertenece a la distopía, pues forma parte del simulacro que habitamos en este segundo cuarto del siglo XXI.
Partiendo de la imparable digitalización de todos los sectores industriales, Félix Luque (Oviedo, 1976) ha desarrollado ‘La sociedad automática’ para LABoral Centro de Arte, con la colaboración de Íñigo Bilbao, Damien Gernay y Vincent Evrard.
Noticia relacionada
La exposición reúne varias instalaciones en las que cada elemento desempeña un papel activo en la construcción de un relato común: la vulnerabilidad como condición compartida entre humanos y máquinas. Así, examina las contradicciones inherentes a la tecnología contemporánea y propone otros modos de leer lo que las máquinas ocultan en sus lógicas constructivas, desplegando un conjunto de narrativas que interpelan al espectador y lo invitan a reconsiderar la relación entre automatización, control y fragilidad.
Hipertrofia productiva
Su crítica explícita a la hipertrofia productiva y a la aceleración que define nuestro tiempo señala la entropía cultural y la precariedad del ser humano frente a sistemas que operan con creciente autonomía. El resultado es un planteamiento inteligente y cohesionado que los responsables del centro –con Semíramis González al frente– han sabido articular en sala de manera eficaz, permitiendo que cada obra dialogue con las demás sin perder singularidad.

(LABoral Centro de Arte)
Mediante composiciones de complejidad variable —que combinan bordados digitales, reproductores multimedia, animaciones generadas por modelos IA, esculturas 3D de cabezas realizadas con maíz y cobre de origen biológico, fotos, recursos extraídos de redes sociales, robots, música y algoritmos— se despliega un universo visual heterogéneo que requiere tiempo y atención para adentrarse en esta amalgama de procedimientos experimentales que, lejos de ser un mero despliegue tecnológico, funciona como un laboratorio de preguntas sobre nuestra relación con lo digital.
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El recorrido abarca instalaciones aparentemente sencillas que se nutren de plataformas como TikTok –como ocurre en los íntimos retratos de ‘Flora’ (2025), que examinan las adicciones del usuario bajo la banda sonora de Le Motel–, esculturas hipnóticas de los ‘Sleepers’ y sus pastillas psicotrópicas —como la serie ‘Perpétuité’– y recursos simbólicos, como las banderas codificadas de la obra que da título al proyecto, cuyos patrones cromáticos pueden unir o fracturar comunidades según quién las haga ondear. Cada pieza contribuye a un ecosistema donde lo biológico y lo digital se entrelazan, sin jerarquías claras.
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Félix Luque
‘La sociedad autómatica’
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Lugar:
LABoral Centro de Arte (Gijón) -
Dirección:
C/ Los Prados, 121 -
Duración:
Hasta el 17 de octubre de 2026 -
Valoración:
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Una de las hipótesis de partida de Luque fue la conferencia ‘La Société Automatique’ de Bernard Stiegler, quien en 2012 advertía que la nueva era tecnológica suponía un cambio de sentido antropológico. Con esa premisa, el artista se interroga por cuestiones cruciales: cómo educarnos frente a los desafíos digitales, qué significa democratizar el aprendizaje en un entorno automatizado y si la propia idea de sociedad no está siendo erosionada por las lógicas que hoy organizan nuestra vida cotidiana.
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