La televisión sigue inmersa en ese reto constante de adaptarse a los nuevos tiempos, pero también a las nuevas formas de consumo. En la era de Netflix, Prime Video o HBO Max, la televisión en abierto pelea cada noche por hacerse un hueco en los hogares y convencer al espectador de que no pulse el botón de ‘seguir viendo’ para regresar a la televisión en abierto . Sin embargo, hay una batalla que parece (casi) perdida: la del prime time.Hasta hace unos años, esa franja nocturna que solía arrancar en torno a las 22.30 era uno de los espacios más codiciados para cualquier cadena y rostro televisivo. Ahí se concentraban las grandes apuestas, las series y programas que marcaron época, desde ‘Médico de familia’ hasta ‘Velvet’, pasando por ‘Gran Hermano’ u ‘Operación Triunfo’. Pero las cifras actuales poco tienen que ver con aquellas. Un ejemplo lo ofrece ‘Gran Hermano’ en Telecinco: hace diez años, en 2016, promediaba 2.192.000 televidentes y 19,6% de cuota de pantalla, mientras que en 2025 se quedó en 650.000 seguidores y un 11,3%. Diez años de diferencia y un abismo de audiencia.Hay que tener en cuenta que la irrupción de las plataformas marcó un antes y un después en la forma de consumir televisión, especialmente en esa franja horaria. Otro caso que refleja bien este cambio es el fenómeno de ‘Masterchef’ en Radiotelevisión Española. Más allá del desgaste lógico de un formato con más de 50 ediciones , en 2016 alcanzó 3.071.000 televidentes y 19,7% de share . Ya en la etapa postpandemia, en 2021, descendía a 1.638.000 y un 15,2%. Ese mismo patrón se observa en su versión ‘Celebrity’, aunque de manera más gradual (quizá por contar con el atractivo del famoso): la primera edición en 2017 logró 2.730.000 telespectadores y 23,5% de cuota de pantalla, mientras que en 2021 registró 2.126.000 y un 20,1%.Mientras que formatos como ‘Masterchef’ o ‘Gran Hermano’ pierden audiencia progresivamente, la apuesta de las cadenas se focaliza en la franja previa, que se mantiene a flote pese a la caída de audienciasSin embargo, en estos últimos cinco años el descenso ha sido progresivo. En la actual edición de ‘ Masterchef ‘, aún en emisión, se han alcanzado hasta ahora 897.000 seguidores y 12,4% de cuota de pantalla. Algo similar ocurre con la versión de famosos, que marca 759.000 espectadores y 14,2% de cuota de pantalla en su última entrega. En apenas una década se han perdido millones de espectadores y cerca de un 10% de cuota en algunos de los grandes formatos. Otro ejemplo es ‘Got Talent’ en Telecinco: su primera edición en 2016 logró 2.761.000 televidentes y 19,0% de share; en 2025, ya en la etapa postpandemia, bajó a 1.741.000 espectadores y 15,8% de cuota de pantalla; y en su última edición de 2026 cayó hasta 691.000 y un 9,2%.Algunos formatos todavía logran superar el millón de espectadores, aunque el descenso también es evidente. La Voz, en Antena 3, pasó de 3.088.000 telespectadores y 24,1% de cuota de pantalla en 2016 a 1.820.000 y 16,6% de cuota de pantalla en 2021, hasta desinflarse en 2025 con 1.072.000 y un 13,5%.Las cadenas, conscientes de este comportamiento del espectador, han tenido que transformar sus parrillas. Ahora la gran franja es el ‘access prime time’. Por eso lo alargan. Si antes terminaba alrededor de las 22.30, ahora es frecuente ver como formatos del ‘prime’ empiezan pasadas las 23.00. Ahí está ‘El Hormiguero’, que pasó de un arranque discreto en 2011 en Antena 3 con 2.199.000 espectadores y 11,3% de cuota de pantalla a convertirse en una pieza clave en 2025, con 1.974.000 seguidores y 15,2% de share, apenas 200.000 espectadores menos pero con más de tres puntos de cuota ganados. También se ha reforzado esta franja con nuevas apuestas: desde la llegada de Broncano a La 1 con ‘La Revuelta’ para competir directamente, hasta estrategias como la de Telecinco con ‘La isla de las tentaciones’. Su primera edición en 2020 firmó 2.875.000 espectadores y 22,5% de cuota de pantalla, mientras que la última, estrenada en abril, se queda en 1.109.000 televidentes y un 10,6%. Además, la cadena ha optado por fragmentar el formato en tres noches: una entrega principal el lunes que se alarga al ‘prime time’ y dos más, martes y miércoles, ubicadas en el ‘access prime time’.Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre en ‘Velvet’ Antena 3 La caída de la ficción Durante mucho tiempo, antes de que las plataformas irrumpieran en los hogares y pusieran las audiencias patas arriba, la ficción era el gran acontecimiento televisivo. Las series no solo lideraban la noche: la paralizaban. Títulos como ‘Velvet’, en Antena 3 (2014-2016), o ‘El Príncipe’, en Telecinco, congregaban a millones de espectadores frente al televisor, convirtiéndose en auténticos fenómenos sociales. La primera llegó a firmar 3.772.000 telespectadores y 20,9% de cuota de pantalla, mientras que la segunda se disparó hasta 4.729.000 espectadores y 25,0% share. Sin embargo, poco queda de aquellas audiencias que se cosechaban entonces. La ficción actual en abierto se mueve en cifras mucho más modestas. Ahí están ejemplos recientes como ‘La agencia’, serie de Telecinco estrenada en 2025, que se quedó en 645.000 seguidores y 8,6% de cuota de pantalla, o ‘Sin gluten’, en La 1, que arrancó con 674.000 televidentes y un 11,9%, dos propuestas que intentan abrirse hueco en una parrilla cada vez más fragmentada. Las cadenas, no obstante, han sabido adaptarse a este nuevo escenario. Conscientes de que el prime time ha ido perdiendo fuerza, no solo han alargado el ‘access prime time’, sino que también han optado por reciclar contenidos previamente amortizados en sus propias plataformas. Es el caso de ‘A qué estás esperando’, estrenada recientemente en Antena 3 aunque ya había visto la luz en Atresplayer: hasta ahora ha registrado 750.000 espectadores y 8,8% de cuota de pantalla, con el hándicap de que buena parte del público ya la había consumido casi un año antes. También hay estrategias que pasan por apoyarse en plataformas ajenas, como Mediaset, que lanza ‘La que se avecina’ primero en Prime Video antes de su emisión en abierto; su última temporada en televisión marcó 726.000 seguidores y 9,5% de share.El vacío que deja el ‘prime time’ también se percibe en los nuevos formatos que intentan abrirse hueco. Una de las cadenas que más ha apostado por revitalizar esta franja es La 1, tanto por presupuesto como por necesidad competitiva. Así han llegado propuestas como ‘ El fin del mundo ‘ o ‘ DecoMasters ‘, aunque con resultados lejos de los de antaño: el primero se estrenó con 761.000 espectadores y 12,2% de cuota de pantalla, y el segundo con 546.000 espectadores y 9,0% de cuota de pantalla. Parece que solo resisten, aunque sea parcialmente, aquellos formatos ya consolidados antes de la pandemia.Las excepcionesComo en todo, hay excepciones. Una de ellas es ‘Tu cara me suena’, un pequeño oasis en el desierto del ‘prime time’. En su estreno en 2011 logró 2.915.000 espectadores y 18,9% de cuota de pantalla, mientras que en 2025 alcanzó 1.743.000 seguidores y 21,7% de cuota de pantalla. Es cierto que la cifra absoluta de espectadores desciende, acorde con los nuevos hábitos de consumo, pero en términos de cuota el formato no solo se mantiene, sino que consigue concentrar a un mayor porcentaje de la audiencia televisiva de la noche frente a sus competidores.Más allá de reestructurar sus parrillas con nuevos formatos o de alargar el ‘access prime time’, las cadenas también han optado por una estrategia llamativa: llevar al prime time contenidos que habían funcionado en el ‘late night’. El ejemplo más claro es ‘Al cielo con ella’ o la nueva apuesta de Marc Giró en LaSexta, ‘Cara al show’, que en su estreno reciente logró 727.000 televidentes y 8,5% de cuota de pantalla, situándose por encima de la media habitual de la cadena. También se vio con la llegada de ‘Futuro imperfecto’ a La 1 durante la pasada temporada, con Andreu Buenafuente al frente, donde el espectador se encontraba con un formato de corte ligado al monólogo y al ‘late’ tradicional, pero reubicado en pleno ‘prime time’. La televisión sigue inmersa en ese reto constante de adaptarse a los nuevos tiempos, pero también a las nuevas formas de consumo. En la era de Netflix, Prime Video o HBO Max, la televisión en abierto pelea cada noche por hacerse un hueco en los hogares y convencer al espectador de que no pulse el botón de ‘seguir viendo’ para regresar a la televisión en abierto . Sin embargo, hay una batalla que parece (casi) perdida: la del prime time.Hasta hace unos años, esa franja nocturna que solía arrancar en torno a las 22.30 era uno de los espacios más codiciados para cualquier cadena y rostro televisivo. Ahí se concentraban las grandes apuestas, las series y programas que marcaron época, desde ‘Médico de familia’ hasta ‘Velvet’, pasando por ‘Gran Hermano’ u ‘Operación Triunfo’. Pero las cifras actuales poco tienen que ver con aquellas. Un ejemplo lo ofrece ‘Gran Hermano’ en Telecinco: hace diez años, en 2016, promediaba 2.192.000 televidentes y 19,6% de cuota de pantalla, mientras que en 2025 se quedó en 650.000 seguidores y un 11,3%. Diez años de diferencia y un abismo de audiencia.Hay que tener en cuenta que la irrupción de las plataformas marcó un antes y un después en la forma de consumir televisión, especialmente en esa franja horaria. Otro caso que refleja bien este cambio es el fenómeno de ‘Masterchef’ en Radiotelevisión Española. Más allá del desgaste lógico de un formato con más de 50 ediciones , en 2016 alcanzó 3.071.000 televidentes y 19,7% de share . Ya en la etapa postpandemia, en 2021, descendía a 1.638.000 y un 15,2%. Ese mismo patrón se observa en su versión ‘Celebrity’, aunque de manera más gradual (quizá por contar con el atractivo del famoso): la primera edición en 2017 logró 2.730.000 telespectadores y 23,5% de cuota de pantalla, mientras que en 2021 registró 2.126.000 y un 20,1%.Mientras que formatos como ‘Masterchef’ o ‘Gran Hermano’ pierden audiencia progresivamente, la apuesta de las cadenas se focaliza en la franja previa, que se mantiene a flote pese a la caída de audienciasSin embargo, en estos últimos cinco años el descenso ha sido progresivo. En la actual edición de ‘ Masterchef ‘, aún en emisión, se han alcanzado hasta ahora 897.000 seguidores y 12,4% de cuota de pantalla. Algo similar ocurre con la versión de famosos, que marca 759.000 espectadores y 14,2% de cuota de pantalla en su última entrega. En apenas una década se han perdido millones de espectadores y cerca de un 10% de cuota en algunos de los grandes formatos. Otro ejemplo es ‘Got Talent’ en Telecinco: su primera edición en 2016 logró 2.761.000 televidentes y 19,0% de share; en 2025, ya en la etapa postpandemia, bajó a 1.741.000 espectadores y 15,8% de cuota de pantalla; y en su última edición de 2026 cayó hasta 691.000 y un 9,2%.Algunos formatos todavía logran superar el millón de espectadores, aunque el descenso también es evidente. La Voz, en Antena 3, pasó de 3.088.000 telespectadores y 24,1% de cuota de pantalla en 2016 a 1.820.000 y 16,6% de cuota de pantalla en 2021, hasta desinflarse en 2025 con 1.072.000 y un 13,5%.Las cadenas, conscientes de este comportamiento del espectador, han tenido que transformar sus parrillas. Ahora la gran franja es el ‘access prime time’. Por eso lo alargan. Si antes terminaba alrededor de las 22.30, ahora es frecuente ver como formatos del ‘prime’ empiezan pasadas las 23.00. Ahí está ‘El Hormiguero’, que pasó de un arranque discreto en 2011 en Antena 3 con 2.199.000 espectadores y 11,3% de cuota de pantalla a convertirse en una pieza clave en 2025, con 1.974.000 seguidores y 15,2% de share, apenas 200.000 espectadores menos pero con más de tres puntos de cuota ganados. También se ha reforzado esta franja con nuevas apuestas: desde la llegada de Broncano a La 1 con ‘La Revuelta’ para competir directamente, hasta estrategias como la de Telecinco con ‘La isla de las tentaciones’. Su primera edición en 2020 firmó 2.875.000 espectadores y 22,5% de cuota de pantalla, mientras que la última, estrenada en abril, se queda en 1.109.000 televidentes y un 10,6%. Además, la cadena ha optado por fragmentar el formato en tres noches: una entrega principal el lunes que se alarga al ‘prime time’ y dos más, martes y miércoles, ubicadas en el ‘access prime time’.Paula Echevarría y Miguel Ángel Silvestre en ‘Velvet’ Antena 3 La caída de la ficción Durante mucho tiempo, antes de que las plataformas irrumpieran en los hogares y pusieran las audiencias patas arriba, la ficción era el gran acontecimiento televisivo. Las series no solo lideraban la noche: la paralizaban. Títulos como ‘Velvet’, en Antena 3 (2014-2016), o ‘El Príncipe’, en Telecinco, congregaban a millones de espectadores frente al televisor, convirtiéndose en auténticos fenómenos sociales. La primera llegó a firmar 3.772.000 telespectadores y 20,9% de cuota de pantalla, mientras que la segunda se disparó hasta 4.729.000 espectadores y 25,0% share. Sin embargo, poco queda de aquellas audiencias que se cosechaban entonces. La ficción actual en abierto se mueve en cifras mucho más modestas. Ahí están ejemplos recientes como ‘La agencia’, serie de Telecinco estrenada en 2025, que se quedó en 645.000 seguidores y 8,6% de cuota de pantalla, o ‘Sin gluten’, en La 1, que arrancó con 674.000 televidentes y un 11,9%, dos propuestas que intentan abrirse hueco en una parrilla cada vez más fragmentada. Las cadenas, no obstante, han sabido adaptarse a este nuevo escenario. Conscientes de que el prime time ha ido perdiendo fuerza, no solo han alargado el ‘access prime time’, sino que también han optado por reciclar contenidos previamente amortizados en sus propias plataformas. Es el caso de ‘A qué estás esperando’, estrenada recientemente en Antena 3 aunque ya había visto la luz en Atresplayer: hasta ahora ha registrado 750.000 espectadores y 8,8% de cuota de pantalla, con el hándicap de que buena parte del público ya la había consumido casi un año antes. También hay estrategias que pasan por apoyarse en plataformas ajenas, como Mediaset, que lanza ‘La que se avecina’ primero en Prime Video antes de su emisión en abierto; su última temporada en televisión marcó 726.000 seguidores y 9,5% de share.El vacío que deja el ‘prime time’ también se percibe en los nuevos formatos que intentan abrirse hueco. Una de las cadenas que más ha apostado por revitalizar esta franja es La 1, tanto por presupuesto como por necesidad competitiva. Así han llegado propuestas como ‘ El fin del mundo ‘ o ‘ DecoMasters ‘, aunque con resultados lejos de los de antaño: el primero se estrenó con 761.000 espectadores y 12,2% de cuota de pantalla, y el segundo con 546.000 espectadores y 9,0% de cuota de pantalla. Parece que solo resisten, aunque sea parcialmente, aquellos formatos ya consolidados antes de la pandemia.Las excepcionesComo en todo, hay excepciones. Una de ellas es ‘Tu cara me suena’, un pequeño oasis en el desierto del ‘prime time’. En su estreno en 2011 logró 2.915.000 espectadores y 18,9% de cuota de pantalla, mientras que en 2025 alcanzó 1.743.000 seguidores y 21,7% de cuota de pantalla. Es cierto que la cifra absoluta de espectadores desciende, acorde con los nuevos hábitos de consumo, pero en términos de cuota el formato no solo se mantiene, sino que consigue concentrar a un mayor porcentaje de la audiencia televisiva de la noche frente a sus competidores.Más allá de reestructurar sus parrillas con nuevos formatos o de alargar el ‘access prime time’, las cadenas también han optado por una estrategia llamativa: llevar al prime time contenidos que habían funcionado en el ‘late night’. El ejemplo más claro es ‘Al cielo con ella’ o la nueva apuesta de Marc Giró en LaSexta, ‘Cara al show’, que en su estreno reciente logró 727.000 televidentes y 8,5% de cuota de pantalla, situándose por encima de la media habitual de la cadena. También se vio con la llegada de ‘Futuro imperfecto’ a La 1 durante la pasada temporada, con Andreu Buenafuente al frente, donde el espectador se encontraba con un formato de corte ligado al monólogo y al ‘late’ tradicional, pero reubicado en pleno ‘prime time’.
La televisión sigue inmersa en ese reto constante de adaptarse a los nuevos tiempos, pero también a las nuevas formas de consumo. En la era de Netflix, Prime Video o HBO Max, la televisión en abierto pelea cada noche por hacerse un hueco en los … hogares y convencer al espectador de que no pulse el botón de ‘seguir viendo’ para regresar a la televisión en abierto. Sin embargo, hay una batalla que parece (casi) perdida: la del prime time.
Hasta hace unos años, esa franja nocturna que solía arrancar en torno a las 22.30 era uno de los espacios más codiciados para cualquier cadena y rostro televisivo. Ahí se concentraban las grandes apuestas, las series y programas que marcaron época, desde ‘Médico de familia’ hasta ‘Velvet’, pasando por ‘Gran Hermano’ u ‘Operación Triunfo’. Pero las cifras actuales poco tienen que ver con aquellas. Un ejemplo lo ofrece ‘Gran Hermano’ en Telecinco: hace diez años, en 2016, promediaba 2.192.000 televidentes y 19,6% de cuota de pantalla, mientras que en 2025 se quedó en 650.000 seguidores y un 11,3%. Diez años de diferencia y un abismo de audiencia.
Hay que tener en cuenta que la irrupción de las plataformas marcó un antes y un después en la forma de consumir televisión, especialmente en esa franja horaria. Otro caso que refleja bien este cambio es el fenómeno de ‘Masterchef’ en Radiotelevisión Española. Más allá del desgaste lógico de un formato con más de 50 ediciones, en 2016 alcanzó 3.071.000 televidentes y 19,7% de share. Ya en la etapa postpandemia, en 2021, descendía a 1.638.000 y un 15,2%. Ese mismo patrón se observa en su versión ‘Celebrity’, aunque de manera más gradual (quizá por contar con el atractivo del famoso): la primera edición en 2017 logró 2.730.000 telespectadores y 23,5% de cuota de pantalla, mientras que en 2021 registró 2.126.000 y un 20,1%.
Mientras que formatos como ‘Masterchef’ o ‘Gran Hermano’ pierden audiencia progresivamente, la apuesta de las cadenas se focaliza en la franja previa, que se mantiene a flote pese a la caída de audiencias
Sin embargo, en estos últimos cinco años el descenso ha sido progresivo. En la actual edición de ‘Masterchef‘, aún en emisión, se han alcanzado hasta ahora 897.000 seguidores y 12,4% de cuota de pantalla. Algo similar ocurre con la versión de famosos, que marca 759.000 espectadores y 14,2% de cuota de pantalla en su última entrega. En apenas una década se han perdido millones de espectadores y cerca de un 10% de cuota en algunos de los grandes formatos. Otro ejemplo es ‘Got Talent’ en Telecinco: su primera edición en 2016 logró 2.761.000 televidentes y 19,0% de share; en 2025, ya en la etapa postpandemia, bajó a 1.741.000 espectadores y 15,8% de cuota de pantalla; y en su última edición de 2026 cayó hasta 691.000 y un 9,2%.
Algunos formatos todavía logran superar el millón de espectadores, aunque el descenso también es evidente. La Voz, en Antena 3, pasó de 3.088.000 telespectadores y 24,1% de cuota de pantalla en 2016 a 1.820.000 y 16,6% de cuota de pantalla en 2021, hasta desinflarse en 2025 con 1.072.000 y un 13,5%.
Las cadenas, conscientes de este comportamiento del espectador, han tenido que transformar sus parrillas. Ahora la gran franja es el ‘access prime time’. Por eso lo alargan. Si antes terminaba alrededor de las 22.30, ahora es frecuente ver como formatos del ‘prime’ empiezan pasadas las 23.00. Ahí está ‘El Hormiguero’, que pasó de un arranque discreto en 2011 en Antena 3 con 2.199.000 espectadores y 11,3% de cuota de pantalla a convertirse en una pieza clave en 2025, con 1.974.000 seguidores y 15,2% de share, apenas 200.000 espectadores menos pero con más de tres puntos de cuota ganados. También se ha reforzado esta franja con nuevas apuestas: desde la llegada de Broncano a La 1 con ‘La Revuelta’ para competir directamente, hasta estrategias como la de Telecinco con ‘La isla de las tentaciones’. Su primera edición en 2020 firmó 2.875.000 espectadores y 22,5% de cuota de pantalla, mientras que la última, estrenada en abril, se queda en 1.109.000 televidentes y un 10,6%. Además, la cadena ha optado por fragmentar el formato en tres noches: una entrega principal el lunes que se alarga al ‘prime time’ y dos más, martes y miércoles, ubicadas en el ‘access prime time’.

(Antena 3)
La caída de la ficción
Durante mucho tiempo, antes de que las plataformas irrumpieran en los hogares y pusieran las audiencias patas arriba, la ficción era el gran acontecimiento televisivo. Las series no solo lideraban la noche: la paralizaban. Títulos como ‘Velvet’, en Antena 3 (2014-2016), o ‘El Príncipe’, en Telecinco, congregaban a millones de espectadores frente al televisor, convirtiéndose en auténticos fenómenos sociales. La primera llegó a firmar 3.772.000 telespectadores y 20,9% de cuota de pantalla, mientras que la segunda se disparó hasta 4.729.000 espectadores y 25,0% share.
Sin embargo, poco queda de aquellas audiencias que se cosechaban entonces. La ficción actual en abierto se mueve en cifras mucho más modestas. Ahí están ejemplos recientes como ‘La agencia’, serie de Telecinco estrenada en 2025, que se quedó en 645.000 seguidores y 8,6% de cuota de pantalla, o ‘Sin gluten’, en La 1, que arrancó con 674.000 televidentes y un 11,9%, dos propuestas que intentan abrirse hueco en una parrilla cada vez más fragmentada.
Las cadenas, no obstante, han sabido adaptarse a este nuevo escenario. Conscientes de que el prime time ha ido perdiendo fuerza, no solo han alargado el ‘access prime time’, sino que también han optado por reciclar contenidos previamente amortizados en sus propias plataformas. Es el caso de ‘A qué estás esperando’, estrenada recientemente en Antena 3 aunque ya había visto la luz en Atresplayer: hasta ahora ha registrado 750.000 espectadores y 8,8% de cuota de pantalla, con el hándicap de que buena parte del público ya la había consumido casi un año antes. También hay estrategias que pasan por apoyarse en plataformas ajenas, como Mediaset, que lanza ‘La que se avecina’ primero en Prime Video antes de su emisión en abierto; su última temporada en televisión marcó 726.000 seguidores y 9,5% de share.
El vacío que deja el ‘prime time’ también se percibe en los nuevos formatos que intentan abrirse hueco. Una de las cadenas que más ha apostado por revitalizar esta franja es La 1, tanto por presupuesto como por necesidad competitiva. Así han llegado propuestas como ‘El fin del mundo‘ o ‘DecoMasters‘, aunque con resultados lejos de los de antaño: el primero se estrenó con 761.000 espectadores y 12,2% de cuota de pantalla, y el segundo con 546.000 espectadores y 9,0% de cuota de pantalla. Parece que solo resisten, aunque sea parcialmente, aquellos formatos ya consolidados antes de la pandemia.
Las excepciones
Como en todo, hay excepciones. Una de ellas es ‘Tu cara me suena’, un pequeño oasis en el desierto del ‘prime time’. En su estreno en 2011 logró 2.915.000 espectadores y 18,9% de cuota de pantalla, mientras que en 2025 alcanzó 1.743.000 seguidores y 21,7% de cuota de pantalla. Es cierto que la cifra absoluta de espectadores desciende, acorde con los nuevos hábitos de consumo, pero en términos de cuota el formato no solo se mantiene, sino que consigue concentrar a un mayor porcentaje de la audiencia televisiva de la noche frente a sus competidores.
Más allá de reestructurar sus parrillas con nuevos formatos o de alargar el ‘access prime time’, las cadenas también han optado por una estrategia llamativa: llevar al prime time contenidos que habían funcionado en el ‘late night’. El ejemplo más claro es ‘Al cielo con ella’ o la nueva apuesta de Marc Giró en LaSexta, ‘Cara al show’, que en su estreno reciente logró 727.000 televidentes y 8,5% de cuota de pantalla, situándose por encima de la media habitual de la cadena. También se vio con la llegada de ‘Futuro imperfecto’ a La 1 durante la pasada temporada, con Andreu Buenafuente al frente, donde el espectador se encontraba con un formato de corte ligado al monólogo y al ‘late’ tradicional, pero reubicado en pleno ‘prime time’.
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