El grotesco Ubú, personaje creado por Alfred Jarry , vuelve a la escena española de la mano de María Folguera y Hugo Nieto . El estreno en París, el 10 de diciembre de 1896, de ‘Ubú, rey’, resultó tumultuoso desde la primera palabra que se pronunció en el escenario: ‘Merdre’ (el poeta irlandés W. B. Yeats, presente aquella noche, lo consignó en su autobiografía) La obra no duró mucho en cartel, pero con el tiempo se fue convirtiendo -lo mismo que las que Jarry escribió posteriormente con el mismo personaje protagonista- en un texto de culto. En España, Albert Boadella convirtió a Jordi Pujol en Ubú, primero con ‘Operació Ubú’ y más tarde con ‘Ubú president’, un ya legendario montaje en el teatro español.María Folguera firma el texto de la versión que se estrena el jueves 28 en Nave 10 Matadero; la dirige Hugo Nieto y la interpretan Antonio Pagudo, Marta Guerras (que se alterna con Cristina Gallego), Dani Llull, Eduardo Mayo y Elena Lombao. «Esta versión parte del universo creado por Alfred Jarry, de forma leal pero libre. Si en el ‘Ubú rey’ original se tramaba un complot contra el rey de Polonia, aquí se maquina desde el interior de un partido político . Papi Ubú y Mami Ubú, movidos por la codicia, se lanzan a una intriga de pasillos y despachos que acabará devorando las calles. Aviones de oro, zarinas rencorosas, leones imaginarios y un Papi Ubú, más bruto que un jabalí, empeñado en ser gran estadista. ¿Qué podría salir mal?» Alfred Jarry contó en su obra una historia que recuerda al ‘ Macbeth ‘ de William Shakespeare: Padre Ubú, manipulado por su esposa, asesina al Rey de Polonia, usurpa el trono y comienza un reinado lleno de decisiones absurdas: impuestos brutales, ejecuciones caprichosas y abuso del poder. María Folguera asegura que «la realidad se ha vuelto ubuesca; lo que se premia ahora es lo grosero, lo obsceno. y el reto ha sido no dejarse devorar por ella». La sombra de Donald Trump , admite, planea de forma constante. «La realidad supera a la parodia, pero no hemos querido dejarnos llevar por la imitación».La actualidad, efectivamente, está llenando nuestras vidas de personajes y situaciones ubuescas que se suceden vertiginosamente y ha impregnado el montaje durante los ensayos. «Hemos incluido -dice María Folguera- detallitos de actualidad, que los actores han integrado. Pero la propuesta escénica se sitúa «en ninguna parte, en una Polonia que es lejana y a la vez reconocible», aunque los espectadores verán en el escenario un mundo occidental.«La propuesta quiere incidir -explica Hugo Nieto- en la comedia satírica y grotesca , buscando un trabajo actoral alejado del realismo psicológico, situado en un terreno físico, rítmico y deformado. El absurdo no es una convención sino una consecuencia. Los personajes son reconocibles en su exageración: son bichos atravesados por el deseo de poder, por la ambición, el miedo y la supervivencia. En este contexto las canciones y la música en directo que atraviesan la estructura no actúan como pausa sino como comentario amplificador. Exponen la acción desde otro lugar e introducen una energía festiva: se canta lo que no se puede decir de otro modo. Se ríe donde empieza a doler». El grotesco Ubú, personaje creado por Alfred Jarry , vuelve a la escena española de la mano de María Folguera y Hugo Nieto . El estreno en París, el 10 de diciembre de 1896, de ‘Ubú, rey’, resultó tumultuoso desde la primera palabra que se pronunció en el escenario: ‘Merdre’ (el poeta irlandés W. B. Yeats, presente aquella noche, lo consignó en su autobiografía) La obra no duró mucho en cartel, pero con el tiempo se fue convirtiendo -lo mismo que las que Jarry escribió posteriormente con el mismo personaje protagonista- en un texto de culto. En España, Albert Boadella convirtió a Jordi Pujol en Ubú, primero con ‘Operació Ubú’ y más tarde con ‘Ubú president’, un ya legendario montaje en el teatro español.María Folguera firma el texto de la versión que se estrena el jueves 28 en Nave 10 Matadero; la dirige Hugo Nieto y la interpretan Antonio Pagudo, Marta Guerras (que se alterna con Cristina Gallego), Dani Llull, Eduardo Mayo y Elena Lombao. «Esta versión parte del universo creado por Alfred Jarry, de forma leal pero libre. Si en el ‘Ubú rey’ original se tramaba un complot contra el rey de Polonia, aquí se maquina desde el interior de un partido político . Papi Ubú y Mami Ubú, movidos por la codicia, se lanzan a una intriga de pasillos y despachos que acabará devorando las calles. Aviones de oro, zarinas rencorosas, leones imaginarios y un Papi Ubú, más bruto que un jabalí, empeñado en ser gran estadista. ¿Qué podría salir mal?» Alfred Jarry contó en su obra una historia que recuerda al ‘ Macbeth ‘ de William Shakespeare: Padre Ubú, manipulado por su esposa, asesina al Rey de Polonia, usurpa el trono y comienza un reinado lleno de decisiones absurdas: impuestos brutales, ejecuciones caprichosas y abuso del poder. María Folguera asegura que «la realidad se ha vuelto ubuesca; lo que se premia ahora es lo grosero, lo obsceno. y el reto ha sido no dejarse devorar por ella». La sombra de Donald Trump , admite, planea de forma constante. «La realidad supera a la parodia, pero no hemos querido dejarnos llevar por la imitación».La actualidad, efectivamente, está llenando nuestras vidas de personajes y situaciones ubuescas que se suceden vertiginosamente y ha impregnado el montaje durante los ensayos. «Hemos incluido -dice María Folguera- detallitos de actualidad, que los actores han integrado. Pero la propuesta escénica se sitúa «en ninguna parte, en una Polonia que es lejana y a la vez reconocible», aunque los espectadores verán en el escenario un mundo occidental.«La propuesta quiere incidir -explica Hugo Nieto- en la comedia satírica y grotesca , buscando un trabajo actoral alejado del realismo psicológico, situado en un terreno físico, rítmico y deformado. El absurdo no es una convención sino una consecuencia. Los personajes son reconocibles en su exageración: son bichos atravesados por el deseo de poder, por la ambición, el miedo y la supervivencia. En este contexto las canciones y la música en directo que atraviesan la estructura no actúan como pausa sino como comentario amplificador. Exponen la acción desde otro lugar e introducen una energía festiva: se canta lo que no se puede decir de otro modo. Se ríe donde empieza a doler».
El grotesco Ubú, personaje creado por Alfred Jarry, vuelve a la escena española de la mano de María Folguera y Hugo Nieto. El estreno en París, el 10 de diciembre de 1896, de ‘Ubú, rey’, resultó tumultuoso desde la primera palabra que … se pronunció en el escenario: ‘Merdre’ (el poeta irlandés W. B. Yeats, presente aquella noche, lo consignó en su autobiografía) La obra no duró mucho en cartel, pero con el tiempo se fue convirtiendo -lo mismo que las que Jarry escribió posteriormente con el mismo personaje protagonista- en un texto de culto. En España, Albert Boadella convirtió a Jordi Pujol en Ubú, primero con ‘Operació Ubú’ y más tarde con ‘Ubú president’, un ya legendario montaje en el teatro español.
María Folguera firma el texto de la versión que se estrena el jueves 28 en Nave 10 Matadero; la dirige Hugo Nieto y la interpretan Antonio Pagudo, Marta Guerras (que se alterna con Cristina Gallego), Dani Llull, Eduardo Mayo y Elena Lombao. «Esta versión parte del universo creado por Alfred Jarry, de forma leal pero libre. Si en el ‘Ubú rey’ original se tramaba un complot contra el rey de Polonia, aquí se maquina desde el interior de un partido político. Papi Ubú y Mami Ubú, movidos por la codicia, se lanzan a una intriga de pasillos y despachos que acabará devorando las calles. Aviones de oro, zarinas rencorosas, leones imaginarios y un Papi Ubú, más bruto que un jabalí, empeñado en ser gran estadista. ¿Qué podría salir mal?»
Alfred Jarry contó en su obra una historia que recuerda al ‘Macbeth‘ de William Shakespeare: Padre Ubú, manipulado por su esposa, asesina al Rey de Polonia, usurpa el trono y comienza un reinado lleno de decisiones absurdas: impuestos brutales, ejecuciones caprichosas y abuso del poder. María Folguera asegura que «la realidad se ha vuelto ubuesca; lo que se premia ahora es lo grosero, lo obsceno. y el reto ha sido no dejarse devorar por ella». La sombra de Donald Trump, admite, planea de forma constante. «La realidad supera a la parodia, pero no hemos querido dejarnos llevar por la imitación».
La actualidad, efectivamente, está llenando nuestras vidas de personajes y situaciones ubuescas que se suceden vertiginosamente y ha impregnado el montaje durante los ensayos. «Hemos incluido -dice María Folguera- detallitos de actualidad, que los actores han integrado. Pero la propuesta escénica se sitúa «en ninguna parte, en una Polonia que es lejana y a la vez reconocible», aunque los espectadores verán en el escenario un mundo occidental.
«La propuesta quiere incidir -explica Hugo Nieto- en la comedia satírica y grotesca, buscando un trabajo actoral alejado del realismo psicológico, situado en un terreno físico, rítmico y deformado. El absurdo no es una convención sino una consecuencia. Los personajes son reconocibles en su exageración: son bichos atravesados por el deseo de poder, por la ambición, el miedo y la supervivencia. En este contexto las canciones y la música en directo que atraviesan la estructura no actúan como pausa sino como comentario amplificador. Exponen la acción desde otro lugar e introducen una energía festiva: se canta lo que no se puede decir de otro modo. Se ríe donde empieza a doler».
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