Ha llegado al plató de Sonsoles Ónega con una amplia sonrisa, con el mismo brillo en la mirada que la hizo tan querida y popular en televisión, primero como ‘mujer del tiempo’ y después participando en numerosos programas en la pequeña pantalla. Llegaría una nueva etapa profesional para ella cuando pasó de las cámaras y los focos a estar entre bambalinas, como directora de comunicación y relaciones públicas en diferentes compañías. Esto la alejó durante un tiempo de la primera plana y a su regreso se dio de bruces con la realidad: «A las mujeres se nos mire con otra vara distinta y he experimentado la cosificación en primera persona». Todo vino tras su participación en una entrega de premios. Le habían concedido un reconocimiento, hace ya ocho años, y al posar ante los compañeros, reporteros y cámaras, escuchó: «Cómo ha cambiado». Se referían a que había «engordado» y esos comentarios le marcaron durante no poco tiempo. En ‘Y Ahora Sonsoles’ (Antena 3) ha compartido que durante años estuvo «sin ir a la playa ni a la piscina, no quería comprarme ropa porque estaba gorda y se me quitaron las ganas de tener relaciones sexuales». Fueron numerosas las «secuelas» de aquella aparición pública a raíz de lo que se dijo y se publicó de ella. «Nadie miraba a la persona, miraban un volumen de carne. Eso sucede cuando te cosifican y se fijan en solo en eso, todo tu valor profesional y como persona se ve expuesto. Fue un golpe duro, a ver quién aguanta eso», ha referido. También evitaba posar ante las cámaras, incluso en eventos de empresa. «No quería mirarme», ha sentenciado.«Estaba triste, no sabía qué ocurría en mi cuerpo»Tras ese incremento de peso, el ciclo vital femenino que atravesaba: la perimenopausia primero y la menopausia después. «Estaba triste porque en mi cuerpo ocurrían muchas cosas que no sabía, que no tenían explicación. No tenía control sobre mi sueño, sobre mi estado de ánimo, era agotamiento crónico… ¿Cómo no iba a estar triste? Si no me reconocía». «No estaba así porque no parase de comer», ha añadido. Esto le llevó a investigar al respecto, a aprender sobre la menopausia y todo lo que la rodea, a hablar con médicos y especialistas y, fruto de ese conocimiento y de su experiencia, el libro que ha presentado con Sonsoles Ónega, ‘No estoy loca. Cómo sobrevivir a la menopausia y sentirte poderosa’. «Las mujeres pensamos que esto es cosa de mayores y nadie quiere hablarlo pero no. La menopausia es tirarte 12 meses sin menstruación, pero la perimenopausia dura entre cinco y ocho años, con muchos síntomas», ha explicado la periodista. Ha animado a las mujeres a conocerse mejor, a descubrirse y ponerse en valor. «Somos mucho más que un cuerpo y una imagen y en parte tenemos culpa de lo que sucede», ha sentenciado a la presentadora de ‘Y Ahora Sonsoles’. Ha llegado al plató de Sonsoles Ónega con una amplia sonrisa, con el mismo brillo en la mirada que la hizo tan querida y popular en televisión, primero como ‘mujer del tiempo’ y después participando en numerosos programas en la pequeña pantalla. Llegaría una nueva etapa profesional para ella cuando pasó de las cámaras y los focos a estar entre bambalinas, como directora de comunicación y relaciones públicas en diferentes compañías. Esto la alejó durante un tiempo de la primera plana y a su regreso se dio de bruces con la realidad: «A las mujeres se nos mire con otra vara distinta y he experimentado la cosificación en primera persona». Todo vino tras su participación en una entrega de premios. Le habían concedido un reconocimiento, hace ya ocho años, y al posar ante los compañeros, reporteros y cámaras, escuchó: «Cómo ha cambiado». Se referían a que había «engordado» y esos comentarios le marcaron durante no poco tiempo. En ‘Y Ahora Sonsoles’ (Antena 3) ha compartido que durante años estuvo «sin ir a la playa ni a la piscina, no quería comprarme ropa porque estaba gorda y se me quitaron las ganas de tener relaciones sexuales». Fueron numerosas las «secuelas» de aquella aparición pública a raíz de lo que se dijo y se publicó de ella. «Nadie miraba a la persona, miraban un volumen de carne. Eso sucede cuando te cosifican y se fijan en solo en eso, todo tu valor profesional y como persona se ve expuesto. Fue un golpe duro, a ver quién aguanta eso», ha referido. También evitaba posar ante las cámaras, incluso en eventos de empresa. «No quería mirarme», ha sentenciado.«Estaba triste, no sabía qué ocurría en mi cuerpo»Tras ese incremento de peso, el ciclo vital femenino que atravesaba: la perimenopausia primero y la menopausia después. «Estaba triste porque en mi cuerpo ocurrían muchas cosas que no sabía, que no tenían explicación. No tenía control sobre mi sueño, sobre mi estado de ánimo, era agotamiento crónico… ¿Cómo no iba a estar triste? Si no me reconocía». «No estaba así porque no parase de comer», ha añadido. Esto le llevó a investigar al respecto, a aprender sobre la menopausia y todo lo que la rodea, a hablar con médicos y especialistas y, fruto de ese conocimiento y de su experiencia, el libro que ha presentado con Sonsoles Ónega, ‘No estoy loca. Cómo sobrevivir a la menopausia y sentirte poderosa’. «Las mujeres pensamos que esto es cosa de mayores y nadie quiere hablarlo pero no. La menopausia es tirarte 12 meses sin menstruación, pero la perimenopausia dura entre cinco y ocho años, con muchos síntomas», ha explicado la periodista. Ha animado a las mujeres a conocerse mejor, a descubrirse y ponerse en valor. «Somos mucho más que un cuerpo y una imagen y en parte tenemos culpa de lo que sucede», ha sentenciado a la presentadora de ‘Y Ahora Sonsoles’.
Ha llegado al plató de Sonsoles Ónega con una amplia sonrisa, con el mismo brillo en la mirada que la hizo tan querida y popular en televisión, primero como ‘mujer del tiempo’ y después participando en numerosos programas en la pequeña pantalla. Llegaría una nueva … etapa profesional para ella cuando pasó de las cámaras y los focos a estar entre bambalinas, como directora de comunicación y relaciones públicas en diferentes compañías. Esto la alejó durante un tiempo de la primera plana y a su regreso se dio de bruces con la realidad: «A las mujeres se nos mire con otra vara distinta y he experimentado la cosificación en primera persona».
Todo vino tras su participación en una entrega de premios. Le habían concedido un reconocimiento, hace ya ocho años, y al posar ante los compañeros, reporteros y cámaras, escuchó: «Cómo ha cambiado». Se referían a que había «engordado» y esos comentarios le marcaron durante no poco tiempo. En ‘Y Ahora Sonsoles’ (Antena 3) ha compartido que durante años estuvo «sin ir a la playa ni a la piscina, no quería comprarme ropa porque estaba gorda y se me quitaron las ganas de tener relaciones sexuales». Fueron numerosas las «secuelas» de aquella aparición pública a raíz de lo que se dijo y se publicó de ella.
«Nadie miraba a la persona, miraban un volumen de carne. Eso sucede cuando te cosifican y se fijan en solo en eso, todo tu valor profesional y como persona se ve expuesto. Fue un golpe duro, a ver quién aguanta eso», ha referido. También evitaba posar ante las cámaras, incluso en eventos de empresa. «No quería mirarme», ha sentenciado.
«Estaba triste, no sabía qué ocurría en mi cuerpo»
Tras ese incremento de peso, el ciclo vital femenino que atravesaba: la perimenopausia primero y la menopausia después. «Estaba triste porque en mi cuerpo ocurrían muchas cosas que no sabía, que no tenían explicación. No tenía control sobre mi sueño, sobre mi estado de ánimo, era agotamiento crónico… ¿Cómo no iba a estar triste? Si no me reconocía». «No estaba así porque no parase de comer», ha añadido.
Esto le llevó a investigar al respecto, a aprender sobre la menopausia y todo lo que la rodea, a hablar con médicos y especialistas y, fruto de ese conocimiento y de su experiencia, el libro que ha presentado con Sonsoles Ónega, ‘No estoy loca. Cómo sobrevivir a la menopausia y sentirte poderosa’. «Las mujeres pensamos que esto es cosa de mayores y nadie quiere hablarlo pero no. La menopausia es tirarte 12 meses sin menstruación, pero la perimenopausia dura entre cinco y ocho años, con muchos síntomas», ha explicado la periodista.
Ha animado a las mujeres a conocerse mejor, a descubrirse y ponerse en valor. «Somos mucho más que un cuerpo y una imagen y en parte tenemos culpa de lo que sucede», ha sentenciado a la presentadora de ‘Y Ahora Sonsoles’.
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