Montserrat de Pedro, jefa de la Brigada de Patrimonio, apenas permanece sentada unos minutos en su despacho cuando un agente llama a su puerta con un asunto urgente o recibe una llamada que debe atender. La actividad en estos días es incesante. El robo del tesoro de Villena está siendo investigado por la Guardia Civil, que declina hacer más declaraciones hasta que avancen sus pesquisas, pero la Policía Nacional sigue la pista de otros golpes a museos españoles que pueden estar relacionados, mientras estrecha la vigilancia sobre los que custodian colecciones de oro y metales preciosos que puedan resultar tentadoras para los ladrones. «Estamos más dedicados» , señala a ABC, aunque «llegamos hasta donde llegamos porque no podemos poner policías durante 24 horas a las puertas de los museos».En julio, tras el robo de más de 200 monedas de oro en el Museo de Albacete , De Pedro pidió con un oficio al Ministerio de Cultura que informara a la Brigada de las instituciones museísticas estatales, autonómicas y provinciales que custodian piezas de oro y otros metales y piedras preciosas. Desde hacía tres meses, investigaban un caso similar. Unos ladrones habían asaltado el Museo de Badajoz, llevándose el tesoro de Villanueva de la Serena con otras 149 monedas de oro. Y existía otro precedente. En 2024 robaron la corona de la Virgen del Puerto y la del Niño en el museo de la Catedral de Plasencia . «Al principio parecía algo aislado, pero igual ahora … -reflexiona-; es otro robo de oro en un museo, que se puede fundir y se convierte en dinero fácil de manera casi inmediata». Ese bárbaro final es el que la Policía sospecha que han sufrido estos bienes del patrimonio arqueológico y cultural sustraídos. De Pedro no cree ser «pesimista, sino realista», cuando se muestra convencida de que, al precio en el que está el oro (a más de 125 euros el gramo), « está todo fundido ». Incluso el excepcional tesoro de Villena , «uno de los documentos más elocuentes de la Edad del Bronce», según la arqueóloga Alicia Perea, cuyo valor histórico y cultural es incalculable. El hecho de que los ladrones dejaran atrás una pieza de hierro meteórico refuerza la idea de que solo iban tras los 10 kilos de oro. «Ojalá me equivoque -espera De Pedro-, pero cuanto antes lo funden, que no es difícil, más pronto lo convierten en dinero, que es lo que buscan, y eliminan pruebas». Aunque no descarta ninguna opción, la jefa de la Brigada de Patrimonio no cree que detrás de estos golpes se encuentre ningún rico coleccionista. « Nunca he visto un robo por encargo , ni mis compañeros tampoco; eso es un poco mito», sostiene. Y también duda de que las monedas robadas acaben saliendo al mercado en internet, tras un periodo «dormidas». Por su forma de actuar, cree que los ladrones tienen antecedentes y experiencia en otros delitos. « Van a tiro hecho, a vitrinas donde está todo el oro concentrado , las rompen con una maza y en tres minutos se llevan kilos de oro. Es muy alta la rentabilidad que obtienen con muy poco riesgo», constata. Instrucciones para prevenir Aún antes de que Europol alertara sobre los robos cada vez más violentos de joyas en los museos, en un informe publicado el lunes 24 de agosto, la Policía ya había advertido con preocupación del auge de este modus operandi. Y había dado algunos pasos. «Elevamos a nuestra Dirección Adjunta Operativa (DAO) la solicitud de una comunicación a nuestros compañeros de toda España con una serie de instrucciones para intentar prevenir robos en los museos» que «se publicó internamente el 14 de agosto», recuerda la jefa de la Brigada antes de recordar que su radio de acción comprende grandes ciudades y capitales de provincia. Municipios como Villena son competencia de la Guardia Civil.También se ha alertado de forma especial a los compañeros de áreas en las que han detectado centros más vulnerables. «En cada comisaría provincial y en cada jefatura superior tenemos un delegado de patrimonio histórico, que en el 99% de los casos suele ser el jefe del grupo de robos de esa plantilla, que es como nuestro brazo en ese lugar», explica. Frente a los cerca de 350 carabinieri que integran el Comando para la Tutela del Patrimonio Cultural en Italia, en España la Brigada sólo cuenta con 17 efectivos y el Grupo especializado de la Guardia Civil con 13, a los que brindan apoyo sus compañeros en cada territorio.Monedas del tesoro de Villanueva de la Serena que se exponían en el Museo de Badajoz.Aún se desconoce si los recientes robos son obra de una misma banda o si están conectados con otros golpes en el extranjero, como los más recientes del robo de un torque de oro del tesoro de Vix , en Francia, o el del collar de 673 diamantes que perteneció a la reina egipcia Nazli Sabri y fue robado en Viena el pasado viernes. Todos ellos, no obstante, fueron perpetrados por grupos organizados que antes tuvieron que estudiar al detalle las instalaciones . Por eso, las fuerzas de seguridad aconsejan a los centros que estén alerta por si detectan conductas extrañas en algún visitante. « Es probable que estén de museo en museo , mirando a ver si es fácil robar el oro», comenta De Pedro, que no entra en decisiones museísticas sobre lo que se debe o no exponer o si se debe permitir al público que tome fotografías o grabe imágenes en las salas, pero indica que «todo lo que sea aportar seguridad es bueno y cuantas más medidas se tomen, mejor ». Avisa, además, de que contar con vigilancia las 24 horas no siempre disuade a los delincuentes porque «no entra a robar uno solo, son grupos bien organizados, con papeles bien definidos». Tanto en el Louvre como en el Museo de Artes Aplicadas de Viena, los asaltantes amenazaron con sus armas a los vigilantes y se llevaron las joyas a plena luz del día.El tesoro de Villena ABCEn la reunión que mantuvo on line la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert, con representantes de las Comunidades Autónomas el 28 de agosto, algunos aseguraron que estaban implementando ya las medidas solicitadas por las fuerzas de seguridad que no requerían presupuestos adicionales, cambiando de sitio algunas piezas o instalando botones antipánico.La Policía, por su parte, no ceja en sus pesquisas para tratar de esclarecer los robos en Albacete y Badajoz. La Policía científica acudió a los museos para examinar huellas u otros posibles rastros dejados por los ladrones («como tienen experiencia, llevarían guantes, pero a veces alguno comete un error»), se visionaron las grabaciones de que se disponía de los recintos y exteriores de la localidad y se tomó declaración a testigos y vecinos. La investigación avanza. «Algo hay, pero vamos despacio» , se limita a revelar la jefa de la Brigada. Se están siguiendo «hilos» con los que confían en dar con los implicados.A veces, señala De Pedro, «hay indicios que pueden dar un empujón a una investigación». Ocurrió en el caso de la recuperación de dos bronces romanos expoliados hace 20 años. En 2024 dieron con un hilo que permitió su regreso el pasado enero. Unas semanas antes, en un golpe policial al expolio arqueológico («que también es un robo», apunta De Pedro), se recuperaba una corona o lámpara visigoda de oro y se detenía a siete miembros de un grupo criminal. Con suerte, aún exista alguna posibilidad de recuperar las piezas, como ocurrió con el casco de oro dacio de Cotofenesti , que fue robado en un museo de los Países Bajos y fue recuperado y devuelto felizmente a Rumanía. Montserrat de Pedro, jefa de la Brigada de Patrimonio, apenas permanece sentada unos minutos en su despacho cuando un agente llama a su puerta con un asunto urgente o recibe una llamada que debe atender. La actividad en estos días es incesante. El robo del tesoro de Villena está siendo investigado por la Guardia Civil, que declina hacer más declaraciones hasta que avancen sus pesquisas, pero la Policía Nacional sigue la pista de otros golpes a museos españoles que pueden estar relacionados, mientras estrecha la vigilancia sobre los que custodian colecciones de oro y metales preciosos que puedan resultar tentadoras para los ladrones. «Estamos más dedicados» , señala a ABC, aunque «llegamos hasta donde llegamos porque no podemos poner policías durante 24 horas a las puertas de los museos».En julio, tras el robo de más de 200 monedas de oro en el Museo de Albacete , De Pedro pidió con un oficio al Ministerio de Cultura que informara a la Brigada de las instituciones museísticas estatales, autonómicas y provinciales que custodian piezas de oro y otros metales y piedras preciosas. Desde hacía tres meses, investigaban un caso similar. Unos ladrones habían asaltado el Museo de Badajoz, llevándose el tesoro de Villanueva de la Serena con otras 149 monedas de oro. Y existía otro precedente. En 2024 robaron la corona de la Virgen del Puerto y la del Niño en el museo de la Catedral de Plasencia . «Al principio parecía algo aislado, pero igual ahora … -reflexiona-; es otro robo de oro en un museo, que se puede fundir y se convierte en dinero fácil de manera casi inmediata». Ese bárbaro final es el que la Policía sospecha que han sufrido estos bienes del patrimonio arqueológico y cultural sustraídos. De Pedro no cree ser «pesimista, sino realista», cuando se muestra convencida de que, al precio en el que está el oro (a más de 125 euros el gramo), « está todo fundido ». Incluso el excepcional tesoro de Villena , «uno de los documentos más elocuentes de la Edad del Bronce», según la arqueóloga Alicia Perea, cuyo valor histórico y cultural es incalculable. El hecho de que los ladrones dejaran atrás una pieza de hierro meteórico refuerza la idea de que solo iban tras los 10 kilos de oro. «Ojalá me equivoque -espera De Pedro-, pero cuanto antes lo funden, que no es difícil, más pronto lo convierten en dinero, que es lo que buscan, y eliminan pruebas». Aunque no descarta ninguna opción, la jefa de la Brigada de Patrimonio no cree que detrás de estos golpes se encuentre ningún rico coleccionista. « Nunca he visto un robo por encargo , ni mis compañeros tampoco; eso es un poco mito», sostiene. Y también duda de que las monedas robadas acaben saliendo al mercado en internet, tras un periodo «dormidas». Por su forma de actuar, cree que los ladrones tienen antecedentes y experiencia en otros delitos. « Van a tiro hecho, a vitrinas donde está todo el oro concentrado , las rompen con una maza y en tres minutos se llevan kilos de oro. Es muy alta la rentabilidad que obtienen con muy poco riesgo», constata. Instrucciones para prevenir Aún antes de que Europol alertara sobre los robos cada vez más violentos de joyas en los museos, en un informe publicado el lunes 24 de agosto, la Policía ya había advertido con preocupación del auge de este modus operandi. Y había dado algunos pasos. «Elevamos a nuestra Dirección Adjunta Operativa (DAO) la solicitud de una comunicación a nuestros compañeros de toda España con una serie de instrucciones para intentar prevenir robos en los museos» que «se publicó internamente el 14 de agosto», recuerda la jefa de la Brigada antes de recordar que su radio de acción comprende grandes ciudades y capitales de provincia. Municipios como Villena son competencia de la Guardia Civil.También se ha alertado de forma especial a los compañeros de áreas en las que han detectado centros más vulnerables. «En cada comisaría provincial y en cada jefatura superior tenemos un delegado de patrimonio histórico, que en el 99% de los casos suele ser el jefe del grupo de robos de esa plantilla, que es como nuestro brazo en ese lugar», explica. Frente a los cerca de 350 carabinieri que integran el Comando para la Tutela del Patrimonio Cultural en Italia, en España la Brigada sólo cuenta con 17 efectivos y el Grupo especializado de la Guardia Civil con 13, a los que brindan apoyo sus compañeros en cada territorio.Monedas del tesoro de Villanueva de la Serena que se exponían en el Museo de Badajoz.Aún se desconoce si los recientes robos son obra de una misma banda o si están conectados con otros golpes en el extranjero, como los más recientes del robo de un torque de oro del tesoro de Vix , en Francia, o el del collar de 673 diamantes que perteneció a la reina egipcia Nazli Sabri y fue robado en Viena el pasado viernes. Todos ellos, no obstante, fueron perpetrados por grupos organizados que antes tuvieron que estudiar al detalle las instalaciones . Por eso, las fuerzas de seguridad aconsejan a los centros que estén alerta por si detectan conductas extrañas en algún visitante. « Es probable que estén de museo en museo , mirando a ver si es fácil robar el oro», comenta De Pedro, que no entra en decisiones museísticas sobre lo que se debe o no exponer o si se debe permitir al público que tome fotografías o grabe imágenes en las salas, pero indica que «todo lo que sea aportar seguridad es bueno y cuantas más medidas se tomen, mejor ». Avisa, además, de que contar con vigilancia las 24 horas no siempre disuade a los delincuentes porque «no entra a robar uno solo, son grupos bien organizados, con papeles bien definidos». Tanto en el Louvre como en el Museo de Artes Aplicadas de Viena, los asaltantes amenazaron con sus armas a los vigilantes y se llevaron las joyas a plena luz del día.El tesoro de Villena ABCEn la reunión que mantuvo on line la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert, con representantes de las Comunidades Autónomas el 28 de agosto, algunos aseguraron que estaban implementando ya las medidas solicitadas por las fuerzas de seguridad que no requerían presupuestos adicionales, cambiando de sitio algunas piezas o instalando botones antipánico.La Policía, por su parte, no ceja en sus pesquisas para tratar de esclarecer los robos en Albacete y Badajoz. La Policía científica acudió a los museos para examinar huellas u otros posibles rastros dejados por los ladrones («como tienen experiencia, llevarían guantes, pero a veces alguno comete un error»), se visionaron las grabaciones de que se disponía de los recintos y exteriores de la localidad y se tomó declaración a testigos y vecinos. La investigación avanza. «Algo hay, pero vamos despacio» , se limita a revelar la jefa de la Brigada. Se están siguiendo «hilos» con los que confían en dar con los implicados.A veces, señala De Pedro, «hay indicios que pueden dar un empujón a una investigación». Ocurrió en el caso de la recuperación de dos bronces romanos expoliados hace 20 años. En 2024 dieron con un hilo que permitió su regreso el pasado enero. Unas semanas antes, en un golpe policial al expolio arqueológico («que también es un robo», apunta De Pedro), se recuperaba una corona o lámpara visigoda de oro y se detenía a siete miembros de un grupo criminal. Con suerte, aún exista alguna posibilidad de recuperar las piezas, como ocurrió con el casco de oro dacio de Cotofenesti , que fue robado en un museo de los Países Bajos y fue recuperado y devuelto felizmente a Rumanía.
Montserrat de Pedro, jefa de la Brigada de Patrimonio, apenas permanece sentada unos minutos en su despacho cuando un agente llama a su puerta con un asunto urgente o recibe una llamada que debe atender. La actividad en estos días es incesante. El robo del tesoro de Villena … está siendo investigado por la Guardia Civil, que declina hacer más declaraciones hasta que avancen sus pesquisas, pero la Policía Nacional sigue la pista de otros golpes a museos españoles que pueden estar relacionados, mientras estrecha la vigilancia sobre los que custodian colecciones de oro y metales preciosos que puedan resultar tentadoras para los ladrones. «Estamos más dedicados», señala a ABC, aunque «llegamos hasta donde llegamos porque no podemos poner policías durante 24 horas a las puertas de los museos».
En julio, tras el robo de más de 200 monedas de oro en el Museo de Albacete, De Pedro pidió con un oficio al Ministerio de Cultura que informara a la Brigada de las instituciones museísticas estatales, autonómicas y provinciales que custodian piezas de oro y otros metales y piedras preciosas. Desde hacía tres meses, investigaban un caso similar. Unos ladrones habían asaltado el Museo de Badajoz, llevándose el tesoro de Villanueva de la Serena con otras 149 monedas de oro. Y existía otro precedente. En 2024 robaron la corona de la Virgen del Puerto y la del Niño en el museo de la Catedral de Plasencia. «Al principio parecía algo aislado, pero igual ahora… -reflexiona-; es otro robo de oro en un museo, que se puede fundir y se convierte en dinero fácil de manera casi inmediata».
Ese bárbaro final es el que la Policía sospecha que han sufrido estos bienes del patrimonio arqueológico y cultural sustraídos. De Pedro no cree ser «pesimista, sino realista», cuando se muestra convencida de que, al precio en el que está el oro (a más de 125 euros el gramo), «está todo fundido». Incluso el excepcional tesoro de Villena, «uno de los documentos más elocuentes de la Edad del Bronce», según la arqueóloga Alicia Perea, cuyo valor histórico y cultural es incalculable. El hecho de que los ladrones dejaran atrás una pieza de hierro meteórico refuerza la idea de que solo iban tras los 10 kilos de oro. «Ojalá me equivoque -espera De Pedro-, pero cuanto antes lo funden, que no es difícil, más pronto lo convierten en dinero, que es lo que buscan, y eliminan pruebas».
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Jesús García Calero
Aunque no descarta ninguna opción, la jefa de la Brigada de Patrimonio no cree que detrás de estos golpes se encuentre ningún rico coleccionista. «Nunca he visto un robo por encargo, ni mis compañeros tampoco; eso es un poco mito», sostiene. Y también duda de que las monedas robadas acaben saliendo al mercado en internet, tras un periodo «dormidas». Por su forma de actuar, cree que los ladrones tienen antecedentes y experiencia en otros delitos. «Van a tiro hecho, a vitrinas donde está todo el oro concentrado, las rompen con una maza y en tres minutos se llevan kilos de oro. Es muy alta la rentabilidad que obtienen con muy poco riesgo», constata.
Instrucciones para prevenir
Aún antes de que Europol alertara sobre los robos cada vez más violentos de joyas en los museos, en un informe publicado el lunes 24 de agosto, la Policía ya había advertido con preocupación del auge de este modus operandi. Y había dado algunos pasos. «Elevamos a nuestra Dirección Adjunta Operativa (DAO) la solicitud de una comunicación a nuestros compañeros de toda España con una serie de instrucciones para intentar prevenir robos en los museos» que «se publicó internamente el 14 de agosto», recuerda la jefa de la Brigada antes de recordar que su radio de acción comprende grandes ciudades y capitales de provincia. Municipios como Villena son competencia de la Guardia Civil.
También se ha alertado de forma especial a los compañeros de áreas en las que han detectado centros más vulnerables. «En cada comisaría provincial y en cada jefatura superior tenemos un delegado de patrimonio histórico, que en el 99% de los casos suele ser el jefe del grupo de robos de esa plantilla, que es como nuestro brazo en ese lugar», explica. Frente a los cerca de 350 carabinieri que integran el Comando para la Tutela del Patrimonio Cultural en Italia, en España la Brigada sólo cuenta con 17 efectivos y el Grupo especializado de la Guardia Civil con 13, a los que brindan apoyo sus compañeros en cada territorio.

Aún se desconoce si los recientes robos son obra de una misma banda o si están conectados con otros golpes en el extranjero, como los más recientes del robo de un torque de oro del tesoro de Vix, en Francia, o el del collar de 673 diamantes que perteneció a la reina egipcia Nazli Sabri y fue robado en Viena el pasado viernes. Todos ellos, no obstante, fueron perpetrados por grupos organizados que antes tuvieron que estudiar al detalle las instalaciones. Por eso, las fuerzas de seguridad aconsejan a los centros que estén alerta por si detectan conductas extrañas en algún visitante.
«Es probable que estén de museo en museo, mirando a ver si es fácil robar el oro», comenta De Pedro, que no entra en decisiones museísticas sobre lo que se debe o no exponer o si se debe permitir al público que tome fotografías o grabe imágenes en las salas, pero indica que «todo lo que sea aportar seguridad es bueno y cuantas más medidas se tomen, mejor». Avisa, además, de que contar con vigilancia las 24 horas no siempre disuade a los delincuentes porque «no entra a robar uno solo, son grupos bien organizados, con papeles bien definidos». Tanto en el Louvre como en el Museo de Artes Aplicadas de Viena, los asaltantes amenazaron con sus armas a los vigilantes y se llevaron las joyas a plena luz del día.

(ABC)
En la reunión que mantuvo on line la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert, con representantes de las Comunidades Autónomas el 28 de agosto, algunos aseguraron que estaban implementando ya las medidas solicitadas por las fuerzas de seguridad que no requerían presupuestos adicionales, cambiando de sitio algunas piezas o instalando botones antipánico.
La Policía, por su parte, no ceja en sus pesquisas para tratar de esclarecer los robos en Albacete y Badajoz. La Policía científica acudió a los museos para examinar huellas u otros posibles rastros dejados por los ladrones («como tienen experiencia, llevarían guantes, pero a veces alguno comete un error»), se visionaron las grabaciones de que se disponía de los recintos y exteriores de la localidad y se tomó declaración a testigos y vecinos. La investigación avanza. «Algo hay, pero vamos despacio», se limita a revelar la jefa de la Brigada. Se están siguiendo «hilos» con los que confían en dar con los implicados.
A veces, señala De Pedro, «hay indicios que pueden dar un empujón a una investigación». Ocurrió en el caso de la recuperación de dos bronces romanos expoliados hace 20 años. En 2024 dieron con un hilo que permitió su regreso el pasado enero. Unas semanas antes, en un golpe policial al expolio arqueológico («que también es un robo», apunta De Pedro), se recuperaba una corona o lámpara visigoda de oro y se detenía a siete miembros de un grupo criminal. Con suerte, aún exista alguna posibilidad de recuperar las piezas, como ocurrió con el casco de oro dacio de Cotofenesti, que fue robado en un museo de los Países Bajos y fue recuperado y devuelto felizmente a Rumanía.
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