Tarde de expectación, tarde de decepción. El refranero taurino nunca suele defraudar y la última de abono de la Maestranza es buena prueba de ello. Eran muchos los condicionantes que hacían pensar que la temporada se cerraría por todo lo alto en Sevilla. El encierro de Garcigrande resultó pobre, mansa, desclasada, desordenada y sin bravura. En una sola palabra: decepcionante. Una decepción que Morante de la Puebla dibujó en su rostro cuando dio muerte al cuarto de la tarde.Quinta y última tarde de Morante de la Puebla en la Maestranza. Apostó fuerte Lances de Futuro para cerrar su primera temporada en el coso baratillero. Un cartel made in Sevilla para despedir el curso por todo lo alto con el reclamo del diestro cigarrero. Pero los astados no acompañaron y la tarde fue un fiasco . Sobre todo si se compara con la tarde del sábado, en la que Pablo Aguado abrió la Puerta del Príncipe .Las caras de Morante de la Puebla en SevillaMorante recibió al segundo de su lote con la esperanza de poder despedirse de Sevilla con otra faena memorable. Pero rápidamente se dio cuenta de que algo no iba bien. La embestida del toro era muy desordenada hasta en el peto y el cigarrero advirtió a su cuadrilla con evidentes gestos de desesperación y preocupación: «¡No ve! ¡No ve!» , decía el torero oriundo de La Puebla del Río.Tras comprobar el errático comportamiento del toro en la plaza, el presidente sacó el pañuelo verde y ordenó la suelta de los cabestros para devolver al astado a los corrales. Morante ya se lamentaba por cómo había empezado su última tarde en Sevilla. Lo que no se veía venir es que el sobrero tan solo confirmaría sus peores augurios .Poco más de dos minutos duró la faena del genio cigarrero, que en esta ocasión no pudo frotar la lámpara para sacar su magia en la muleta. El sobrero, sin fondo ni alma ni bravura —en la línea del resto de la corrida—, no dio opciones para ligar dos pases seguidos. Mientras las mulillas arrastraban al astado, Morante dibujaba en su rostro una expresión que mezclaba la decepción con la frustración; la amargura con la lamentación; el desengaño con la apatía .¿Volverá a los ruedos Morante de la Puebla en 2027?La tarde de este domingo tenía cierto aire de despedida . Última de abono y última de Morante en Sevilla. La duda ya revoloteaba en el ambiente. A través de las cámaras de Canal Sur, el diestro cigarrero se mostró tan lacónico como enigmático al hablar de su futuro. «No lo sé», le respondió a Jesús Bayort, que le preguntó si volveríamos a ver al maestro en los ruedos en 2027. Ahí empezó a resquebrajarse la tarde, que se hizo sombría y fría. Tanto como el encierro descastado de Garcigrande que privó a Sevilla de una gran tarde de toros para despedir la temporada. El diestro aseveraba además al colaborador de ABC, José Manuel Peña, en los micrófonos de la SER acerca de la próxima temporada: «De aquí a entonces queda un poquito. Y bueno, vamos a ver cómo terminamos y a ver cómo empezamos».Las imágenes del rostro de Morante de la Puebla corrieron como la pólvora en redes sociales. Sus gestos evidenciaban que el maestro cigarrero no pasa por su mejor momento y la situación en la que se había desarrollado esta corrida tampoco le ayudaron a dar lo mejor de sí. Muchos aficionados relacionaron esos gestos con sus palabras al inicio de la tarde. ¿Será que —ahora sí— Sevilla se despide definitivamente de Morante?No está claro que eso vaya a suceder, aunque, a tenor de dichas imágenes, no son pocos los aficionados que entenderían una retirada temporal de los ruedos. La mente de un artista necesita descansar, purificarse y renovarse antes de que la búsqueda de su propia obra cumbre termine engulléndolo por completo. Por lo pronto, Morante volverá a los ruedos en Úbeda, el 3 de octubre; Valencia, el 9 de octubre; en Las Ventas de Madrid, el 12 de octubre, y en Zaragoza los días 16 y 17 de octubre. Y ya lo dice el refrán: «Hasta el rabo, todo es toro» . Tarde de expectación, tarde de decepción. El refranero taurino nunca suele defraudar y la última de abono de la Maestranza es buena prueba de ello. Eran muchos los condicionantes que hacían pensar que la temporada se cerraría por todo lo alto en Sevilla. El encierro de Garcigrande resultó pobre, mansa, desclasada, desordenada y sin bravura. En una sola palabra: decepcionante. Una decepción que Morante de la Puebla dibujó en su rostro cuando dio muerte al cuarto de la tarde.Quinta y última tarde de Morante de la Puebla en la Maestranza. Apostó fuerte Lances de Futuro para cerrar su primera temporada en el coso baratillero. Un cartel made in Sevilla para despedir el curso por todo lo alto con el reclamo del diestro cigarrero. Pero los astados no acompañaron y la tarde fue un fiasco . Sobre todo si se compara con la tarde del sábado, en la que Pablo Aguado abrió la Puerta del Príncipe .Las caras de Morante de la Puebla en SevillaMorante recibió al segundo de su lote con la esperanza de poder despedirse de Sevilla con otra faena memorable. Pero rápidamente se dio cuenta de que algo no iba bien. La embestida del toro era muy desordenada hasta en el peto y el cigarrero advirtió a su cuadrilla con evidentes gestos de desesperación y preocupación: «¡No ve! ¡No ve!» , decía el torero oriundo de La Puebla del Río.Tras comprobar el errático comportamiento del toro en la plaza, el presidente sacó el pañuelo verde y ordenó la suelta de los cabestros para devolver al astado a los corrales. Morante ya se lamentaba por cómo había empezado su última tarde en Sevilla. Lo que no se veía venir es que el sobrero tan solo confirmaría sus peores augurios .Poco más de dos minutos duró la faena del genio cigarrero, que en esta ocasión no pudo frotar la lámpara para sacar su magia en la muleta. El sobrero, sin fondo ni alma ni bravura —en la línea del resto de la corrida—, no dio opciones para ligar dos pases seguidos. Mientras las mulillas arrastraban al astado, Morante dibujaba en su rostro una expresión que mezclaba la decepción con la frustración; la amargura con la lamentación; el desengaño con la apatía .¿Volverá a los ruedos Morante de la Puebla en 2027?La tarde de este domingo tenía cierto aire de despedida . Última de abono y última de Morante en Sevilla. La duda ya revoloteaba en el ambiente. A través de las cámaras de Canal Sur, el diestro cigarrero se mostró tan lacónico como enigmático al hablar de su futuro. «No lo sé», le respondió a Jesús Bayort, que le preguntó si volveríamos a ver al maestro en los ruedos en 2027. Ahí empezó a resquebrajarse la tarde, que se hizo sombría y fría. Tanto como el encierro descastado de Garcigrande que privó a Sevilla de una gran tarde de toros para despedir la temporada. El diestro aseveraba además al colaborador de ABC, José Manuel Peña, en los micrófonos de la SER acerca de la próxima temporada: «De aquí a entonces queda un poquito. Y bueno, vamos a ver cómo terminamos y a ver cómo empezamos».Las imágenes del rostro de Morante de la Puebla corrieron como la pólvora en redes sociales. Sus gestos evidenciaban que el maestro cigarrero no pasa por su mejor momento y la situación en la que se había desarrollado esta corrida tampoco le ayudaron a dar lo mejor de sí. Muchos aficionados relacionaron esos gestos con sus palabras al inicio de la tarde. ¿Será que —ahora sí— Sevilla se despide definitivamente de Morante?No está claro que eso vaya a suceder, aunque, a tenor de dichas imágenes, no son pocos los aficionados que entenderían una retirada temporal de los ruedos. La mente de un artista necesita descansar, purificarse y renovarse antes de que la búsqueda de su propia obra cumbre termine engulléndolo por completo. Por lo pronto, Morante volverá a los ruedos en Úbeda, el 3 de octubre; Valencia, el 9 de octubre; en Las Ventas de Madrid, el 12 de octubre, y en Zaragoza los días 16 y 17 de octubre. Y ya lo dice el refrán: «Hasta el rabo, todo es toro» .

Tarde de expectación, tarde de decepción. El refranero taurino nunca suele defraudar y la última de abono de la Maestranza es buena prueba de ello. Eran muchos los condicionantes que hacían pensar que la temporada se cerraría por todo lo alto en Sevilla. El encierro de Garcigrande resultó pobre, mansa, desclasada, desordenada y sin bravura. En una sola palabra: decepcionante. Una decepción que Morante de la Puebla dibujó en su rostro cuando dio muerte al cuarto de la tarde.
Quinta y última tarde de Morante de la Puebla en la Maestranza. Apostó fuerte Lances de Futuro para cerrar su primera temporada en el coso baratillero. Un cartel made in Sevilla para despedir el curso por todo lo alto con el reclamo del diestro cigarrero. Pero los astados no acompañaron y la tarde fue un fiasco. Sobre todo si se compara con la tarde del sábado, en la que Pablo Aguado abrió la Puerta del Príncipe.
Las caras de Morante de la Puebla en Sevilla
Morante recibió al segundo de su lote con la esperanza de poder despedirse de Sevilla con otra faena memorable. Pero rápidamente se dio cuenta de que algo no iba bien. La embestida del toro era muy desordenada hasta en el peto y el cigarrero advirtió a su cuadrilla con evidentes gestos de desesperación y preocupación: «¡No ve! ¡No ve!», decía el torero oriundo de La Puebla del Río.
Tras comprobar el errático comportamiento del toro en la plaza, el presidente sacó el pañuelo verde y ordenó la suelta de los cabestros para devolver al astado a los corrales. Morante ya se lamentaba por cómo había empezado su última tarde en Sevilla. Lo que no se veía venir es que el sobrero tan solo confirmaría sus peores augurios.
Poco más de dos minutos duró la faena del genio cigarrero, que en esta ocasión no pudo frotar la lámpara para sacar su magia en la muleta. El sobrero, sin fondo ni alma ni bravura —en la línea del resto de la corrida—, no dio opciones para ligar dos pases seguidos. Mientras las mulillas arrastraban al astado, Morante dibujaba en su rostro una expresión que mezclaba la decepción con la frustración; la amargura con la lamentación; el desengaño con la apatía.
¿Volverá a los ruedos Morante de la Puebla en 2027?
La tarde de este domingo tenía cierto aire de despedida. Última de abono y última de Morante en Sevilla. La duda ya revoloteaba en el ambiente. A través de las cámaras de Canal Sur, el diestro cigarrero se mostró tan lacónico como enigmático al hablar de su futuro. «No lo sé», le respondió a Jesús Bayort, que le preguntó si volveríamos a ver al maestro en los ruedos en 2027. Ahí empezó a resquebrajarse la tarde, que se hizo sombría y fría. Tanto como el encierro descastado de Garcigrande que privó a Sevilla de una gran tarde de toros para despedir la temporada.
Las imágenes del rostro de Morante de la Puebla corrieron como la pólvora en redes sociales. Sus gestos evidenciaban que el maestro cigarrero no pasa por su mejor momento y la situación en la que se había desarrollado esta corrida tampoco le ayudaron a dar lo mejor de sí. Muchos aficionados relacionaron esos gestos con sus palabras al inicio de la tarde. ¿Será que —ahora sí— Sevilla se despide definitivamente de Morante?
No está claro que eso vaya a suceder, aunque, a tenor de dichas imágenes, no son pocos los aficionados que entenderían una retirada temporal de los ruedos. La mente de un artista necesita descansar, purificarse y renovarse antes de que la búsqueda de su propia obra cumbre termine engulléndolo por completo. Por lo pronto, Morante volverá a los ruedos en Úbeda, el 3 de octubre; Valencia, el 9 de octubre; en Las Ventas de Madrid, el 12 de octubre, y en Zaragoza los días 16 y 17 de octubre. Y ya lo dice el refrán: «Hasta el rabo, todo es toro».
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