«Tras los robos en Badajoz , en Albacete , y ahora con el trágico del tesoro de Villena , yo quitaría todo lo de oro de las vitrinas de los museos que no cuenten con suficiente seguridad». Quien así se pronuncia es una persona responsable de un museo español que prefiere guardar el anonimato para no atraer la atención de los criminales y que, en su caso y a pesar de contar con fuertes medidas de vigilancia y protección, ya antes de estos hurtos llevó a la práctica su consejo, dejando en exposición sólo lo imprescindible. « Difundir el patrimonio está muy bien, pero lo fundamental es conservarlo », argumenta convencida de que «hay una racha» de hurtos en los museos que obligan a aumentar la seguridad. Isaac Sastre de Diego lo llama « efecto Louvre ». El exdirector general de Bellas Artes cree que el gran golpe en el museo parisino el año pasado dejó en evidencia la vulnerabilidad de las instituciones culturales y despertó aún más el interés de los ladrones por los ajuares, las joyas y las monedas de las colecciones europeas. «Lo primero que hay que hacer es un análisis en cada institución de cuáles son las condiciones de seguridad de los tesoros y si el chequeo revela que son vulnerables, habría que plantearse muy seriamente retirarlos hasta que se haga una inversión adecuada. Yo me lo plantearía ahora mismo como una cuestión de urgencia», subraya.Sastre recuerda que en España hay más de 1.500 museos (públicos y privados) con muy diferentes casuísticas. «Tenemos un patrimonio enorme, riquísimo, que también es frágil y está diseminado», constata el conservador de museos que advierte que en los últimos años, debido a la inestabilidad política y a la carrera frenética de exposiciones y actividades socioculturales que demanda actualmente la sociedad, se vuelve más vulnerable si los museos olvidan su primera premisa: « El museo es, ante todo, el lugar donde se custodia y se conserva el legado de nuestras culturas».« En el momento en que se decide exponer un tesoro, el museo debe contar con las instalaciones adecuadas y las medidas de seguridad precisas para que esté bien protegido y si no las tiene, hoy hay reproducciones y otras maneras de presentar al público el patrimonio», considera. A su juicio, en los robos recientes en los museos arqueológicos españoles parece haber prevalecido el interés por exhibir al público sus tesoros sobre la protección que debían tener las colecciones.Tras los asaltos en el Museo Provincial de Badajoz y el Museo de Albacete, Sastre cree que «se debería haber mapeado la situación en la que están expuestas colecciones de oro y metales preciosos en toda la geografía española» para haber tomado medidas que, quién sabe, quizá hubieran ahuyentado a los ladrones del tesoro de Villena.Mapeo de museos vulnerablesDesde el Ministerio de Cultura aseguran a ABC que parte de ese trabajo se ha hecho. Se ha aumentado la seguridad en los museos que Cultura gestiona de manera directa y la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes ha facilitado a la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional la información de todos los museos estatales que exponen oro, plata u otros metales o piedras preciosas que puedan despertar interés. A petición de la Policía, ha solicitado además informes a todos los museos gestionados por las comunidades autónomas y otros departamentos ministeriales, y le ha trasladado a la Brigada la información que ha ido recibiendo en agosto.La directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert, se ha reunido este viernes con las direcciones con competencias en museos de las comunidades para reforzar la seguridad y la colaboración y para compartir la información de Europol sobre casos similares en Europa vinculados al tráfico ilícito.El antecesor de Albert insta a convocar una comisión interministerial en el Plan Nacional de Arqueología, donde estén representadas las administraciones y las fuerzas de seguridad. «Necesitamos que la información sea trasladada automáticamente. Los ladrones no se van de vacaciones y menos en verano », afirma.Sastre urge además a aprobar el nuevo Reglamento de Museos , «sin demorarlo más (el texto estaba terminado hace más de dos años)» y a activar mecanismos de ayuda a pequeños museos con colecciones arqueológicas referenciales, a través de la dotación presupuestaria del Plan Nacional de Arqueología. «En su génesis con las CCAA incluimos un grupo dedicado a la lucha contra la expoliación y el tráfico ilícito y otro a la exposición de objetos arqueológicos en museos», recuerda. «Hay que aprobar el nuevo Reglamento de Museos sin demorarlo más (el texto estaba terminado hace más de dos años)» Isaac Sastre de Diego Exdirector general de Patrimonio Cultural y Bellas ArtesLos tres robos, en apenas cuatro meses y con un modus operandi parecido, obligan a hacer « una reflexión muy seria », en su opinión, y a desarrollar instrumentos de gestión y coordinación entre administraciones que «no deben supeditarse al cálculo político ni a otros intereses que no sea la defensa de nuestro patrimonio». «Si existieran esos instrumentos de coordinación, que desde luego tiene que centralizar el Ministerio de Cultura, no voy a decir que se podrían haber evitado los robos, pero a lo mejor lo hubiéramos puesto más difícil», señala el exdirector general de Patrimonio y Bellas Artes, que dejó el Ministerio hace dos años.Falta de personalAsociaciones como Hispania Nostra han pedido más seguridad en los museos y que si los museos municipales no pueden garantizar la protección de piezas importantes, se trasladen a unos donde sí estén seguras. Para la Plataforma Estatal de Profesionales de Arqueología , la «desoladora» serie de robos en museos arqueológicos es «otra muestra de precariedad» del sector. «Siendo conscientes de que no existe el ‘riesgo cero’, cabe preguntarse si no hemos recibido ya suficientes toques de atención como para entender que es ineludible incrementar la inversión » en museos autonómicos, locales e incluso estatales, que «carecen en sus plantillas de personal suficiente».«Conozco museos españoles importantes que no tienen un restaurador en plantilla », comenta el arqueólogo Héctor Uroz, profesor de la Universidad de Murcia y director de las excavaciones en Libisosa (Albacete). Otro colega suyo, que pide guardar su identidad, indica que en el museo donde trabaja hay días en los que sólo trabaja un único empleado que está en la puerta. «Y esto pasa en más museos, es una deficiencia endémica. Las condiciones en las que estamos suelen ser muy precarias», asegura. Sin embargo, se muestra contrario a exponer réplicas porque, a su juicio, no se corregirán las deficiencias en estas instituciones si se exponen réplicas de forma sistemática.«Llevamos una tendencia en patrimonio más dirigida a la turistificación y a la disneyficación que a la conservación» Héctor Uroz ArqueólogoUroz no opina sobre este aspecto y tampoco cree que la seguridad dependa de dónde se encuentre el museo o de su titularidad, sino de su financiación y del destino que se dé a las inversiones. «Llevamos una tendencia en patrimonio más dirigida a la turistificación y a la disneyficación que a la conservación», señala preocupado, coincidiendo en su análisis con Sastre. Ambos temen el destino que hayan podido seguir los botines de los expoliadores del patrimonio, aunque mantienen su esperanza en la Policía y la Guardia Civil. El tesoro de Villena es único y su valor histórico y patrimonial excede con mucho a los más de millón y medio de euros en que se ha valorado económicamente. Si se detuviera y llevara a juicio a los ladrones, Juan José Periago, profesor de Derecho Penal de la Universidad Jaume I, señala a ABC que su pena sería de 2 a 6 años, por robo con fuerza en local abierto al público y la gravedad de haber sustraído objetos de valor histórico y cultural. Aunque probablemente se pudieran aplicar otros delitos como daños al patrimonio del artículo 323 del Código Penal y organización criminal. «Tras los robos en Badajoz , en Albacete , y ahora con el trágico del tesoro de Villena , yo quitaría todo lo de oro de las vitrinas de los museos que no cuenten con suficiente seguridad». Quien así se pronuncia es una persona responsable de un museo español que prefiere guardar el anonimato para no atraer la atención de los criminales y que, en su caso y a pesar de contar con fuertes medidas de vigilancia y protección, ya antes de estos hurtos llevó a la práctica su consejo, dejando en exposición sólo lo imprescindible. « Difundir el patrimonio está muy bien, pero lo fundamental es conservarlo », argumenta convencida de que «hay una racha» de hurtos en los museos que obligan a aumentar la seguridad. Isaac Sastre de Diego lo llama « efecto Louvre ». El exdirector general de Bellas Artes cree que el gran golpe en el museo parisino el año pasado dejó en evidencia la vulnerabilidad de las instituciones culturales y despertó aún más el interés de los ladrones por los ajuares, las joyas y las monedas de las colecciones europeas. «Lo primero que hay que hacer es un análisis en cada institución de cuáles son las condiciones de seguridad de los tesoros y si el chequeo revela que son vulnerables, habría que plantearse muy seriamente retirarlos hasta que se haga una inversión adecuada. Yo me lo plantearía ahora mismo como una cuestión de urgencia», subraya.Sastre recuerda que en España hay más de 1.500 museos (públicos y privados) con muy diferentes casuísticas. «Tenemos un patrimonio enorme, riquísimo, que también es frágil y está diseminado», constata el conservador de museos que advierte que en los últimos años, debido a la inestabilidad política y a la carrera frenética de exposiciones y actividades socioculturales que demanda actualmente la sociedad, se vuelve más vulnerable si los museos olvidan su primera premisa: « El museo es, ante todo, el lugar donde se custodia y se conserva el legado de nuestras culturas».« En el momento en que se decide exponer un tesoro, el museo debe contar con las instalaciones adecuadas y las medidas de seguridad precisas para que esté bien protegido y si no las tiene, hoy hay reproducciones y otras maneras de presentar al público el patrimonio», considera. A su juicio, en los robos recientes en los museos arqueológicos españoles parece haber prevalecido el interés por exhibir al público sus tesoros sobre la protección que debían tener las colecciones.Tras los asaltos en el Museo Provincial de Badajoz y el Museo de Albacete, Sastre cree que «se debería haber mapeado la situación en la que están expuestas colecciones de oro y metales preciosos en toda la geografía española» para haber tomado medidas que, quién sabe, quizá hubieran ahuyentado a los ladrones del tesoro de Villena.Mapeo de museos vulnerablesDesde el Ministerio de Cultura aseguran a ABC que parte de ese trabajo se ha hecho. Se ha aumentado la seguridad en los museos que Cultura gestiona de manera directa y la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes ha facilitado a la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional la información de todos los museos estatales que exponen oro, plata u otros metales o piedras preciosas que puedan despertar interés. A petición de la Policía, ha solicitado además informes a todos los museos gestionados por las comunidades autónomas y otros departamentos ministeriales, y le ha trasladado a la Brigada la información que ha ido recibiendo en agosto.La directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert, se ha reunido este viernes con las direcciones con competencias en museos de las comunidades para reforzar la seguridad y la colaboración y para compartir la información de Europol sobre casos similares en Europa vinculados al tráfico ilícito.El antecesor de Albert insta a convocar una comisión interministerial en el Plan Nacional de Arqueología, donde estén representadas las administraciones y las fuerzas de seguridad. «Necesitamos que la información sea trasladada automáticamente. Los ladrones no se van de vacaciones y menos en verano », afirma.Sastre urge además a aprobar el nuevo Reglamento de Museos , «sin demorarlo más (el texto estaba terminado hace más de dos años)» y a activar mecanismos de ayuda a pequeños museos con colecciones arqueológicas referenciales, a través de la dotación presupuestaria del Plan Nacional de Arqueología. «En su génesis con las CCAA incluimos un grupo dedicado a la lucha contra la expoliación y el tráfico ilícito y otro a la exposición de objetos arqueológicos en museos», recuerda. «Hay que aprobar el nuevo Reglamento de Museos sin demorarlo más (el texto estaba terminado hace más de dos años)» Isaac Sastre de Diego Exdirector general de Patrimonio Cultural y Bellas ArtesLos tres robos, en apenas cuatro meses y con un modus operandi parecido, obligan a hacer « una reflexión muy seria », en su opinión, y a desarrollar instrumentos de gestión y coordinación entre administraciones que «no deben supeditarse al cálculo político ni a otros intereses que no sea la defensa de nuestro patrimonio». «Si existieran esos instrumentos de coordinación, que desde luego tiene que centralizar el Ministerio de Cultura, no voy a decir que se podrían haber evitado los robos, pero a lo mejor lo hubiéramos puesto más difícil», señala el exdirector general de Patrimonio y Bellas Artes, que dejó el Ministerio hace dos años.Falta de personalAsociaciones como Hispania Nostra han pedido más seguridad en los museos y que si los museos municipales no pueden garantizar la protección de piezas importantes, se trasladen a unos donde sí estén seguras. Para la Plataforma Estatal de Profesionales de Arqueología , la «desoladora» serie de robos en museos arqueológicos es «otra muestra de precariedad» del sector. «Siendo conscientes de que no existe el ‘riesgo cero’, cabe preguntarse si no hemos recibido ya suficientes toques de atención como para entender que es ineludible incrementar la inversión » en museos autonómicos, locales e incluso estatales, que «carecen en sus plantillas de personal suficiente».«Conozco museos españoles importantes que no tienen un restaurador en plantilla », comenta el arqueólogo Héctor Uroz, profesor de la Universidad de Murcia y director de las excavaciones en Libisosa (Albacete). Otro colega suyo, que pide guardar su identidad, indica que en el museo donde trabaja hay días en los que sólo trabaja un único empleado que está en la puerta. «Y esto pasa en más museos, es una deficiencia endémica. Las condiciones en las que estamos suelen ser muy precarias», asegura. Sin embargo, se muestra contrario a exponer réplicas porque, a su juicio, no se corregirán las deficiencias en estas instituciones si se exponen réplicas de forma sistemática.«Llevamos una tendencia en patrimonio más dirigida a la turistificación y a la disneyficación que a la conservación» Héctor Uroz ArqueólogoUroz no opina sobre este aspecto y tampoco cree que la seguridad dependa de dónde se encuentre el museo o de su titularidad, sino de su financiación y del destino que se dé a las inversiones. «Llevamos una tendencia en patrimonio más dirigida a la turistificación y a la disneyficación que a la conservación», señala preocupado, coincidiendo en su análisis con Sastre. Ambos temen el destino que hayan podido seguir los botines de los expoliadores del patrimonio, aunque mantienen su esperanza en la Policía y la Guardia Civil. El tesoro de Villena es único y su valor histórico y patrimonial excede con mucho a los más de millón y medio de euros en que se ha valorado económicamente. Si se detuviera y llevara a juicio a los ladrones, Juan José Periago, profesor de Derecho Penal de la Universidad Jaume I, señala a ABC que su pena sería de 2 a 6 años, por robo con fuerza en local abierto al público y la gravedad de haber sustraído objetos de valor histórico y cultural. Aunque probablemente se pudieran aplicar otros delitos como daños al patrimonio del artículo 323 del Código Penal y organización criminal.
«Tras los robos en Badajoz, en Albacete, y ahora con el trágico del tesoro de Villena, yo quitaría todo lo de oro de las vitrinas de los museos que no cuenten con suficiente seguridad». Quien así se pronuncia es una persona responsable de un … museo español que prefiere guardar el anonimato para no atraer la atención de los criminales y que, en su caso y a pesar de contar con fuertes medidas de vigilancia y protección, ya antes de estos hurtos llevó a la práctica su consejo, dejando en exposición sólo lo imprescindible. «Difundir el patrimonio está muy bien, pero lo fundamental es conservarlo», argumenta convencida de que «hay una racha» de hurtos en los museos que obligan a aumentar la seguridad.
Isaac Sastre de Diego lo llama «efecto Louvre». El exdirector general de Bellas Artes cree que el gran golpe en el museo parisino el año pasado dejó en evidencia la vulnerabilidad de las instituciones culturales y despertó aún más el interés de los ladrones por los ajuares, las joyas y las monedas de las colecciones europeas. «Lo primero que hay que hacer es un análisis en cada institución de cuáles son las condiciones de seguridad de los tesoros y si el chequeo revela que son vulnerables, habría que plantearse muy seriamente retirarlos hasta que se haga una inversión adecuada. Yo me lo plantearía ahora mismo como una cuestión de urgencia», subraya.
Sastre recuerda que en España hay más de 1.500 museos (públicos y privados) con muy diferentes casuísticas. «Tenemos un patrimonio enorme, riquísimo, que también es frágil y está diseminado», constata el conservador de museos que advierte que en los últimos años, debido a la inestabilidad política y a la carrera frenética de exposiciones y actividades socioculturales que demanda actualmente la sociedad, se vuelve más vulnerable si los museos olvidan su primera premisa: «El museo es, ante todo, el lugar donde se custodia y se conserva el legado de nuestras culturas».
Noticia relacionada
«En el momento en que se decide exponer un tesoro, el museo debe contar con las instalaciones adecuadas y las medidas de seguridad precisas para que esté bien protegido y si no las tiene, hoy hay reproducciones y otras maneras de presentar al público el patrimonio», considera. A su juicio, en los robos recientes en los museos arqueológicos españoles parece haber prevalecido el interés por exhibir al público sus tesoros sobre la protección que debían tener las colecciones.
Tras los asaltos en el Museo Provincial de Badajoz y el Museo de Albacete, Sastre cree que «se debería haber mapeado la situación en la que están expuestas colecciones de oro y metales preciosos en toda la geografía española» para haber tomado medidas que, quién sabe, quizá hubieran ahuyentado a los ladrones del tesoro de Villena.
Mapeo de museos vulnerables
Desde el Ministerio de Cultura aseguran a ABC que parte de ese trabajo se ha hecho. Se ha aumentado la seguridad en los museos que Cultura gestiona de manera directa y la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes ha facilitado a la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional la información de todos los museos estatales que exponen oro, plata u otros metales o piedras preciosas. A petición de la Policía, ha solicitado además informes a todos los museos gestionados por las comunidades autónomas y otros departamentos ministeriales, y le ha trasladado a la Brigada la información que ha ido recibiendo en agosto.
La directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert, tenía prevista este viernes una reunión con las direcciones con competencias en museos de las comunidades para reforzar la seguridad y la colaboración y para compartir la información de Europol sobre casos similares en Europa vinculados al tráfico ilícito.
El antecesor de Albert insta a convocar una comisión interministerial en el Plan Nacional de Arqueología, donde estén representadas las administraciones y las fuerzas de seguridad. «Necesitamos que la información sea trasladada automáticamente. Los ladrones no se van de vacaciones y menos en verano», afirma.
Sastre urge además a aprobar el nuevo Reglamento de Museos, «sin demorarlo más (el texto estaba terminado hace más de dos años)» y a activar mecanismos de ayuda a pequeños museos con colecciones arqueológicas referenciales, a través de la dotación presupuestaria del Plan Nacional de Arqueología. «En su génesis con las CCAA incluimos un grupo dedicado a la lucha contra la expoliación y el tráfico ilícito y otro a la exposición de objetos arqueológicos en museos», recuerda.
«Hay que aprobar el nuevo Reglamento de Museos sin demorarlo más (el texto estaba terminado hace más de dos años)»
Isaac Sastre de Diego
Exdirector general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes
Los tres robos en apenas cuatro meses y con un modus operandi parecido obligan a hacer «una reflexión muy seria», en su opinión, y a desarrollar instrumentos de gestión y coordinación entre administraciones que «no deben supeditarse al cálculo político ni a otros intereses que no sea la defensa de nuestro patrimonio». «Si existieran esos instrumentos de coordinación, que desde luego tiene que centralizar el Ministerio de Cultura, no voy a decir que se podrían haber evitado los robos, pero a lo mejor lo hubiéramos puesto más difícil», señala el exdirector general de Patrimonio y Bellas Artes, que dejó el Ministerio hace dos años.
Falta de personal
Asociaciones como Hispania Nostra han pedido más seguridad en los museos y que si los museos municipales no pueden garantizar la protección de piezas importantes, se trasladen a unos donde sí estén seguras. Para la Plataforma Estatal de Profesionales de Arqueología, la «desoladora» serie de robos en museos arqueológicos es «otra muestra de precariedad» del sector. «Siendo conscientes de que no existe el ‘riesgo cero’, cabe preguntarse si no hemos recibido ya suficientes toques de atención como para entender que es ineludible incrementar la inversión» en museos autonómicos, locales e incluso estatales, que «carecen en sus plantillas de personal suficiente».
«Conozco museos españoles importantes que no tienen un restaurador en plantilla», comenta el arqueólogo Héctor Uroz, profesor de la Universidad de Murcia y director de las excavaciones en Libisosa (Albacete). Otro colega suyo, que pide guardar su identidad, indica que en el museo donde trabaja hay días en los que sólo trabaja un único empleado que está en la puerta. «Y esto pasa en más museos, es una deficiencia endémica. Las condiciones en las que estamos suelen ser muy precarias», asegura. Sin embargo, se muestra contrario a exponer réplicas porque, a su juicio, no se corregirán las deficiencias en estas instituciones si se exponen réplicas de forma sistemática.
«Llevamos una tendencia en patrimonio más dirigida a la turistificación y a la disneyficación que a la conservación»
Héctor Uroz
Arqueólogo
Uroz no opina sobre este aspecto y tampoco cree que la seguridad dependa de dónde se encuentre el museo, sino de su financiación y del destino que se dé a las inversiones. «Llevamos una tendencia en patrimonio más dirigida a la turistificación y a la disneyficación que a la conservación», señala preocupado, coincidiendo en su análisis con Sastre.
Ambos temen el destino que hayan podido seguir los botines de los expoliadores del patrimonio, aunque confían en la Policía y la Guardia Civil. El tesoro de Villena es excepcional y su valor histórico y patrimonial excede con mucho a los más de millón y medio de euros en que se ha valorado económicamente. De detener a sus ladrones, el arqueólogo Ignacio Rodríguez Temiño apunta que su pena solo sería de dos a cinco años de prisión por apoderarse mediante fuerza de uno de los conjuntos más excepcionales de la Edad del Bronce europea. «Si aceptamos que el Tesoro de Villena vale algo más que el precio de sus kilos de oro, el Derecho penal debería ser capaz de expresar jurídicamente esa diferencia», subraya.
RSS de noticias de cultura

