Pocas canciones de los ochenta han trascendido tanto dentro y fuera de la industria musical como Goodbye Horses. Su historia es singular desde el origen, pero todo lo que la envuelve parece generar más misterio con el paso del tiempo, empezando por Q Lazzarus, nombre artístico de Diane Luckey, la mujer que grabó en 1986 este single compuesto por William Garvey.
En 1986, Diane Luckey, una taxista con ambiciones musicales, grabó un ‘single’ que se convirtió en icono gracias a ‘El silencio de los corderos’ y versiones de medio centenar de artistas. Nunca cobró un céntimo por el éxito de la canción y se le perdió la pista durante 25 años, hasta que la cineasta Eva Aridjis Fuentes dio con ella en 2019
Pocas canciones de los ochenta han trascendido tanto dentro y fuera de la industria musical como Goodbye Horses. Su historia es singular desde el origen, pero todo lo que la envuelve parece generar más misterio con el paso del tiempo, empezando por Q Lazzarus, nombre artístico de Diane Luckey, la mujer que grabó en 1986 este single compuesto por William Garvey.
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