El conflicto entre el Gobierno de Aragón y el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha abierto un nuevo frente, la velocidad a la hora de establecer el traslado, ya sea de las obras profanas o de las pinturas murales del museo catalán al Real Monasterio de Santa María de Sijena. Una vez superado el juego judicial y establecido el cronograma de los tiempos en que las pinturas murales se devolverán, ahora las discrepancias comienzan a estar en la forma de hacerlas efectivas con las máximas garantías. El juego judicial ha acabado y ahora toca el tema técnico. Mientras Aragón exige que se respeten los tiempos y se dejen de excusas, desde el MNAC instan a que se presenten de una vez los ansiados informes de los expertos de Aragón de cómo realizarán el desembalaje de las piezas que recibirán y cómo piensan colocarlas en el espacio reservado en el monasterio donde permanecerán a partir de entonces. Sin estos informes, asegura el MNAC, no se puede avanzar en las siguientes fases establecidas por el cronograma.El museo catalán presentó por la mañana a la jueza Rocío Pilar Vargas , del juzgado número 2 de primera instancia de Huesca, el informe de riesgo que exigía el cronograma y donde se determinaba cómo iban a hacer el desmontaje, embalaje y traslado de las piezas dentro de las 56 semanas exigidas. Sin embargo, afirmaban que este informe continuaba incompleto debido a que para poder cerrarlo definitivamente, necesitaban primero conocer de forma específica cómo Aragón pensaba desembalar las piezas y colocarlas en su lugar definitivo del monasterio. Según fuese de una forma u otra, ellos tendrían que trabajar de determinada manera y responder así a las necesidades de colocación de las piezas. «Dependemos de cómo lo harán ellos para poder actuar. Sin conocer los detalles, es imposible completar de una forma segura cualquier informe de riesgo», aseguraron fuentes del museo a este diario.Al mismo tiempo, el MNAC pidió a la jueza que expertos del ICCROM (Centro Internacional de Estudios para la Conservación y Restauración de los Bienes Culturales), y del IPCE (Instituto del Patrimonio Cultural de España) valoren el informe de riesgos presentado y que determinen si todas las actuaciones presentadas estaban bien o había que hacer algún cambio. Aunque el MNAC es experto en el traslado de piezas de valor, un movimiento como el que sufrirá el mural de Sijena es del todo inédito y cuantas más voces expertas intervengan, más seguras viajarán las piezas. Noticia relacionada general No No El Parlamento aragonés reprueba a Urtasun por Sijena con la abstención del PSOE ABC / EpDesde Aragón no entraron a valorar cuándo presentarán el informe de cómo piensan colocar los murales en Sijena, pero sí insistieron en que se respeten las 56 semanas establecidas desde el pasado 10 de abril para que las piezas lleguen al Real Monasterio de Santa María. «Le hemos recordado al MNAC que el plazo otorgado por la juez para proceder a la devolución de las pinturas murales sigue corriendo y no tenemos constancia de que estén trabajando para el regreso de este conjunto», afirmó Mar Vaquero, responsable de Cultura de la Comunidad de Aragón. El conflicto de las obras profanasEn una vuelta de tuerca sorprendente a todo este conflicto, ahora el problema entre el MNAC y Aragón ha sido que el museo catalán ha querido ir ‘demasiado rápido’ en la devolución de parte de los bienes de Sijena, en este caso las obras profanas. El desacuerdo es tal entre las dos instituciones que parece que si el proceso va rápido y parece que se culminará de una vez es malo, pero que si va lento y se eterniza, también. Desde el MNAC aseguran que las obras profanas que custodian de Sijena no requieren los mismos cuidados que los murales, por lo que su devolución es mucho más sencilla y se puede realizar con garantías. El museo trasladó una misiva a las autoridades aragonesas asegurando que el 6 de julio podrían iniciar sin problemas la devolución de estas obras. La sorpresa fue absoluta dentro del museo cuando la respuesta de Aragón fue que era precipitado y que necesitaban que la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Huesca lo aprobase y que dicha comisión no se reuniría hasta finales de julio.Por su parte, el ejecutivo de Jorge Azcón aseguraba, tal y como informaba Erika Montañés en este diario, que le sorprendió tanta premura por parte del MNAC y han exigido conocer la documentación previa antes del día 10 de julio, para que el 28 en la reunión de la Comisión Provincial de Patrimonio de Huesca sea revisada por los expertos aptos para examinar ese traslado. Y a partir de ahí dar el visto bueno al viaje desde Barcelona a Villanueva de Sijena de dichas obras profanas. En el MNAC aseguraron no entender por qué Aragón habla de premura , si llevan meses preparando el traslado y en la licitación ya se establecía todo el proyecto y ellos tenían acceso a dichos documentos. Por otro lado, quisieron recordar que el día 6 era el inicio de las obras del traslado, no que las obras profanas fueran a ser trasladas el día 6, sino que se necesitarían de varias semanas para completar dichos trabajos. Éstos incluían bajar las piezas, pesarlas, medirlas, preparar los embalajes correctos en cajas a medida de cada plafón, etcétera. La idea era que antes de agosto estuvieran allá, lo que ahora tendrá que esperar ya que Aragón ahora quiere dar su permiso.Mientras desde Aragón se exige premura en la devolución de los murales, se pide calma en la de las obras profanasVaquero realizó por la mañana una visita al monasterio de Sijena y en esa sede aseguró que: «La comunicación recibida por parte del MNAC anunciando que las obras profanas podrían llegar antes de agosto y que el desmontaje se efectuaría el 6 de julio nos sorprendió por la premura». También pidió al MNAC que comunique a los técnicos aragoneses el calendario de trabajos que se tengan que ejecutar con el fin de que se personen en el museo, como representantes del Ejecutivo aragonés , para supervisar los trabajos de traslado. Aunque Vaquero sí mostró su satisfacción porque «ese momento de llegada de las obras profanas y el cumplimiento de las sentencias están ya cerca». La responsable de Cultura insistió, por eso, en que todo debe hacerse « cumpliendo con los protocolos , con la intervención administrativa necesaria y con toda la seguridad y garantía», incluida la preparación de las salas del monasterio donde se restituirán las piezas. El conflicto entre el Gobierno de Aragón y el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha abierto un nuevo frente, la velocidad a la hora de establecer el traslado, ya sea de las obras profanas o de las pinturas murales del museo catalán al Real Monasterio de Santa María de Sijena. Una vez superado el juego judicial y establecido el cronograma de los tiempos en que las pinturas murales se devolverán, ahora las discrepancias comienzan a estar en la forma de hacerlas efectivas con las máximas garantías. El juego judicial ha acabado y ahora toca el tema técnico. Mientras Aragón exige que se respeten los tiempos y se dejen de excusas, desde el MNAC instan a que se presenten de una vez los ansiados informes de los expertos de Aragón de cómo realizarán el desembalaje de las piezas que recibirán y cómo piensan colocarlas en el espacio reservado en el monasterio donde permanecerán a partir de entonces. Sin estos informes, asegura el MNAC, no se puede avanzar en las siguientes fases establecidas por el cronograma.El museo catalán presentó por la mañana a la jueza Rocío Pilar Vargas , del juzgado número 2 de primera instancia de Huesca, el informe de riesgo que exigía el cronograma y donde se determinaba cómo iban a hacer el desmontaje, embalaje y traslado de las piezas dentro de las 56 semanas exigidas. Sin embargo, afirmaban que este informe continuaba incompleto debido a que para poder cerrarlo definitivamente, necesitaban primero conocer de forma específica cómo Aragón pensaba desembalar las piezas y colocarlas en su lugar definitivo del monasterio. Según fuese de una forma u otra, ellos tendrían que trabajar de determinada manera y responder así a las necesidades de colocación de las piezas. «Dependemos de cómo lo harán ellos para poder actuar. Sin conocer los detalles, es imposible completar de una forma segura cualquier informe de riesgo», aseguraron fuentes del museo a este diario.Al mismo tiempo, el MNAC pidió a la jueza que expertos del ICCROM (Centro Internacional de Estudios para la Conservación y Restauración de los Bienes Culturales), y del IPCE (Instituto del Patrimonio Cultural de España) valoren el informe de riesgos presentado y que determinen si todas las actuaciones presentadas estaban bien o había que hacer algún cambio. Aunque el MNAC es experto en el traslado de piezas de valor, un movimiento como el que sufrirá el mural de Sijena es del todo inédito y cuantas más voces expertas intervengan, más seguras viajarán las piezas. Noticia relacionada general No No El Parlamento aragonés reprueba a Urtasun por Sijena con la abstención del PSOE ABC / EpDesde Aragón no entraron a valorar cuándo presentarán el informe de cómo piensan colocar los murales en Sijena, pero sí insistieron en que se respeten las 56 semanas establecidas desde el pasado 10 de abril para que las piezas lleguen al Real Monasterio de Santa María. «Le hemos recordado al MNAC que el plazo otorgado por la juez para proceder a la devolución de las pinturas murales sigue corriendo y no tenemos constancia de que estén trabajando para el regreso de este conjunto», afirmó Mar Vaquero, responsable de Cultura de la Comunidad de Aragón. El conflicto de las obras profanasEn una vuelta de tuerca sorprendente a todo este conflicto, ahora el problema entre el MNAC y Aragón ha sido que el museo catalán ha querido ir ‘demasiado rápido’ en la devolución de parte de los bienes de Sijena, en este caso las obras profanas. El desacuerdo es tal entre las dos instituciones que parece que si el proceso va rápido y parece que se culminará de una vez es malo, pero que si va lento y se eterniza, también. Desde el MNAC aseguran que las obras profanas que custodian de Sijena no requieren los mismos cuidados que los murales, por lo que su devolución es mucho más sencilla y se puede realizar con garantías. El museo trasladó una misiva a las autoridades aragonesas asegurando que el 6 de julio podrían iniciar sin problemas la devolución de estas obras. La sorpresa fue absoluta dentro del museo cuando la respuesta de Aragón fue que era precipitado y que necesitaban que la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Huesca lo aprobase y que dicha comisión no se reuniría hasta finales de julio.Por su parte, el ejecutivo de Jorge Azcón aseguraba, tal y como informaba Erika Montañés en este diario, que le sorprendió tanta premura por parte del MNAC y han exigido conocer la documentación previa antes del día 10 de julio, para que el 28 en la reunión de la Comisión Provincial de Patrimonio de Huesca sea revisada por los expertos aptos para examinar ese traslado. Y a partir de ahí dar el visto bueno al viaje desde Barcelona a Villanueva de Sijena de dichas obras profanas. En el MNAC aseguraron no entender por qué Aragón habla de premura , si llevan meses preparando el traslado y en la licitación ya se establecía todo el proyecto y ellos tenían acceso a dichos documentos. Por otro lado, quisieron recordar que el día 6 era el inicio de las obras del traslado, no que las obras profanas fueran a ser trasladas el día 6, sino que se necesitarían de varias semanas para completar dichos trabajos. Éstos incluían bajar las piezas, pesarlas, medirlas, preparar los embalajes correctos en cajas a medida de cada plafón, etcétera. La idea era que antes de agosto estuvieran allá, lo que ahora tendrá que esperar ya que Aragón ahora quiere dar su permiso.Mientras desde Aragón se exige premura en la devolución de los murales, se pide calma en la de las obras profanasVaquero realizó por la mañana una visita al monasterio de Sijena y en esa sede aseguró que: «La comunicación recibida por parte del MNAC anunciando que las obras profanas podrían llegar antes de agosto y que el desmontaje se efectuaría el 6 de julio nos sorprendió por la premura». También pidió al MNAC que comunique a los técnicos aragoneses el calendario de trabajos que se tengan que ejecutar con el fin de que se personen en el museo, como representantes del Ejecutivo aragonés , para supervisar los trabajos de traslado. Aunque Vaquero sí mostró su satisfacción porque «ese momento de llegada de las obras profanas y el cumplimiento de las sentencias están ya cerca». La responsable de Cultura insistió, por eso, en que todo debe hacerse « cumpliendo con los protocolos , con la intervención administrativa necesaria y con toda la seguridad y garantía», incluida la preparación de las salas del monasterio donde se restituirán las piezas.
El conflicto entre el Gobierno de Aragón y el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) ha abierto un nuevo frente, la velocidad a la hora de establecer el traslado, ya sea de las obras profanas o de las pinturas murales del museo catalán … al Real Monasterio de Santa María de Sijena. Una vez superado el juego judicial y establecido el cronograma de los tiempos en que las pinturas murales se devolverán, ahora las discrepancias comienzan a estar en la forma de hacerlas efectivas con las máximas garantías. El juego judicial ha acabado y ahora toca el tema técnico. Mientras Aragón exige que se respeten los tiempos y se dejen de excusas, desde el MNAC instan a que se presenten de una vez los ansiados informes de los expertos de Aragón de cómo realizarán el desembalaje de las piezas que recibirán y cómo piensan colocarlas en el espacio reservado en el monasterio donde permanecerán a partir de entonces. Sin estos informes, asegura el MNAC, no se puede avanzar en las siguientes fases establecidas por el cronograma.
El museo catalán presentó por la mañana a la jueza Rocío Pilar Vargas, del juzgado número 2 de primera instancia de Huesca, el informe de riesgo que exigía el cronograma y donde se determinaba cómo iban a hacer el desmontaje, embalaje y traslado de las piezas dentro de las 56 semanas exigidas. Sin embargo, afirmaban que este informe continuaba incompleto debido a que para poder cerrarlo definitivamente, necesitaban primero conocer de forma específica cómo Aragón pensaba desembalar las piezas y colocarlas en su lugar definitivo del monasterio. Según fuese de una forma u otra, ellos tendrían que trabajar de determinada manera y responder así a las necesidades de colocación de las piezas. «Dependemos de cómo lo harán ellos para poder actuar. Sin conocer los detalles, es imposible completar de una forma segura cualquier informe de riesgo», aseguraron fuentes del museo a este diario.
Al mismo tiempo, el MNAC pidió a la jueza que expertos del ICCROM (Centro Internacional de Estudios para la Conservación y Restauración de los Bienes Culturales), y del IPCE (Instituto del Patrimonio Cultural de España) valoren el informe de riesgos presentado y que determinen si todas las actuaciones presentadas estaban bien o había que hacer algún cambio. Aunque el MNAC es experto en el traslado de piezas de valor, un movimiento como el que sufrirá el mural de Sijena es del todo inédito y cuantas más voces expertas intervengan, más seguras viajarán las piezas.
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Desde Aragón no entraron a valorar cuándo presentarán el informe de cómo piensan colocar los murales en Sijena, pero sí insistieron en que se respeten las 56 semanas establecidas desde el pasado 10 de abril para que las piezas lleguen al Real Monasterio de Santa María. «Le hemos recordado al MNAC que el plazo otorgado por la juez para proceder a la devolución de las pinturas murales sigue corriendo y no tenemos constancia de que estén trabajando para el regreso de este conjunto», afirmó Mar Vaquero, responsable de Cultura de la Comunidad de Aragón.
El conflicto de las obras profanas
En una vuelta de tuerca sorprendente a todo este conflicto, ahora el problema entre el MNAC y Aragón ha sido que el museo catalán ha querido ir ‘demasiado rápido’ en la devolución de parte de los bienes de Sijena, en este caso las obras profanas. El desacuerdo es tal entre las dos instituciones que parece que si el proceso va rápido y parece que se culminará de una vez es malo, pero que si va lento y se eterniza, también. Desde el MNAC aseguran que las obras profanas que custodian de Sijena no requieren los mismos cuidados que los murales, por lo que su devolución es mucho más sencilla y se puede realizar con garantías. El museo trasladó una misiva a las autoridades aragonesas asegurando que el 6 de julio podrían iniciar sin problemas la devolución de estas obras. La sorpresa fue absoluta dentro del museo cuando la respuesta de Aragón fue que era precipitado y que necesitaban que la Comisión Provincial de Patrimonio Cultural de Huesca lo aprobase y que dicha comisión no se reuniría hasta finales de julio.
Por su parte, el ejecutivo de Jorge Azcón aseguraba, tal y como informaba Erika Aragonés en este diario, que le sorprendió tanta premura por parte del MNAC y han exigido conocer la documentación previa antes del día 10 de julio, para que el 28 en la reunión de la Comisión Provincial de Patrimonio de Huesca sea revisada por los expertos aptos para examinar ese traslado. Y a partir de ahí dar el visto bueno al viaje desde Barcelona a Villanueva de Sijena de dichas obras profanas.
En el MNAC aseguraron no entender por qué Aragón habla de premura, si llevan meses preparando el traslado y en la licitación ya se establecía todo el proyecto y ellos tenían acceso a dichos documentos. Por otro lado, quisieron recordar que el día 6 era el inicio de las obras del traslado, no que las obras profanas fueran a ser trasladas el día 6, sino que se necesitarían de varias semanas para completar dichos trabajos. Éstos incluían bajar las piezas, pesarlas, medirlas, preparar los embalajes correctos en cajas a medida de cada plafón, etcétera. La idea era que antes de agosto estuvieran allá, lo que ahora tendrá que esperar ya que Aragón ahora quiere dar su permiso.
Mientras desde Aragón se exige premura en la devolución de los murales, se pide calma en la de las obras profanas
Vaquero realizó por la mañana una visita al monasterio de Sijena y en esa sede aseguró que: «La comunicación recibida por parte del MNAC anunciando que las obras profanas podrían llegar antes de agosto y que el desmontaje se efectuaría el 6 de julio nos sorprendió por la premura». También pidió al MNAC que comunique a los técnicos aragoneses el calendario de trabajos que se tengan que ejecutar con el fin de que se personen en el museo, como representantes del Ejecutivo aragonés, para supervisar los trabajos de traslado. Aunque Vaquero sí mostró su satisfacción porque «ese momento de llegada de las obras profanas y el cumplimiento de las sentencias están ya cerca». La responsable de Cultura insistió, por eso, en que todo debe hacerse «cumpliendo con los protocolos, con la intervención administrativa necesaria y con toda la seguridad y garantía», incluida la preparación de las salas del monasterio donde se restituirán las piezas.
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