Llegan las «rebajas» al Centro Danza Matadero de la mano de la Compañía Nacional de Danza (CND); llega el 2×1: ‘Masa’ y ‘Tablero’. Las dos piezas que componen el programa de este ‘Struere’ (del 26 al 31 de mayo) con el que Muriel Romero, directora de la CND, soñó desde sus inicios al frente de la institución, en 2024.
‘Struere’, del latín «juntar, construir, ordenar», es un programa concebido como un encuentro entre cuerpos, lenguajes y sensibilidades. Una colaboración para «descubrir a nuestros creadores nacionales» –no tanto ella como el público en general–, apunta Romero de estas dos obras que dialogan desde perspectivas distintas, pero complementarias, y que configuran un territorio compartido en el que los cuerpos se «organizan, afectan y transforman», presenta el programa de mano.
‘Masa’, de la bailarina y coreógrafa Luz Arcas (Premio Nacional de Danza en 2024), ya dio un aperitivo, hace apenas unas semanas, durante la presentación en el Auditorio Nacional de la Oficina de Difusión de la Danza. Pero aquello no fue más que una pizca de lo que desde mañana se levantará en el Matadero a partir de la «fuerza colectiva», que terminará transformada en materia escénica.
Elías Canetti en el Matadero
Un proyecto que nació de la lectura del título de Elías Canetti ‘Masa y poder’: «Un libro de antropología que leí como una partitura coreográfica; muy físico, habla de la potencia de la masa como una criatura latente en cada cuerpo, que surge para transformarla», explica la creador.
La coreógrafa remite así al mundo virtual en el que vivimos y en el que «la masa necesita su cuerpo y acciones para resurgir». Y es con ello, con lo que Arcas ha entrado en lo que denomina «una estructura» junto a «unos bailarines que tienen una visión de la belleza, del cuerpo y del arte diferente a la que practico. Ha sido una colisión de fuerzas interesante y un gran reto».
Traspasando de este modo «la frontera de un lenguaje que se mueve en otros códigos estéticos, poéticos o políticos distintos» a los suyos en un recorrido que describe como «fascinante, complicado y placentero y lleno de matices».
La artista incide en la idea de la colectividad como fuerza física, simbólica y política. Y la pieza se presenta así como un «trance pictórico» que explora la masa como organismo vivo, mutable y contradictorio: de la devoción a la revuelta, de la comunión al caos. En escena, los cuerpos se multiplican, se disuelven y se reorganizan, generando una experiencia que desborda lo individual para situarse en lo colectivo.
Dos artistas de la casa
Por su parte, Mattia Russo y Antonio de Rosa, quienes han formado parte de la CND durante ocho años, coinciden con Luz Arcas en que los bailarines han ido evolucionado al interpretar una pieza contemporánea como ‘Tablero’, donde cierran el círculo de la trayectoria de estos artistas con este regreso a «casa».
La pareja mira a la tierra, a una unión que vinculan a la cultura mediterránea: «Sobre la tierra es donde nacen las diferentes culturas, pero van mudando gracias a la acción colectiva que la va construyendo», detalla Russo. Plantean de este modo una reflexión sobre la construcción de lo común a partir de la idea de la «plaza» como espacio simbólico.
Su pieza construye un paisaje en continuo cambio. «Una estructura que se arma y desarma, donde cada gesto deja huella y cada disposición conserva rastros de lo anterior. La obra plantea así una visión de la cultura como práctica viva en la que identidad, memoria y comunidad se generan en el presente», desarrolla la sinopsis de la pieza.
El trabajo de Russo y de Rosa se caracteriza por entender el cuerpo como herramienta de pensamiento y transformación a través de dispositivos escénicos que abren nuevas formas de percepción y experiencia. Russo y de Rosa formaron parte de la CND como bailarines y montaron sus primeras obras dentro de los talleres coreográficos CND, desarrollando con posterioridad una carrera coreográfica a nivel internacional como Kor’sia.
- Dónde: Centro Danza Matadero, Madrid. Cuándo: del 26 al 31 de mayo. Cuánto: desde 27 euros.
Luz Arcas y Kor’sia se unen a la Compañía Nacional de Danza en un programa doble que incide en la importancia de «construir» unidos
Llegan las «rebajas» al Centro Danza Matadero de la mano de la Compañía Nacional de Danza (CND); llega el 2×1: ‘Masa’ y ‘Tablero’. Las dos piezas que componen el programa de este ‘Struere’ (del 26 al 31 de mayo) con el que Muriel Romero, directora de la CND, soñó desde sus inicios al frente de la institución, en 2024.
‘Struere’, del latín «juntar, construir, ordenar», es un programa concebido como un encuentro entre cuerpos, lenguajes y sensibilidades. Una colaboración para «descubrir a nuestros creadores nacionales» –no tanto ella como el público en general–, apunta Romero de estas dos obras que dialogan desde perspectivas distintas, pero complementarias, y que configuran un territorio compartido en el que los cuerpos se «organizan, afectan y transforman», presenta el programa de mano.
‘Masa’, de la bailarina y coreógrafa Luz Arcas (Premio Nacional de Danza en 2024), ya dio un aperitivo, hace apenas unas semanas, durante la presentación en el Auditorio Nacional de la Oficina de Difusión de la Danza. Pero aquello no fue más que una pizca de lo que desde mañana se levantará en el Matadero a partir de la «fuerza colectiva», que terminará transformada en materia escénica.
Elías Canetti en el Matadero
Un proyecto que nació de la lectura del título de Elías Canetti ‘Masa y poder’: «Un libro de antropología que leí como una partitura coreográfica; muy físico, habla de la potencia de la masa como una criatura latente en cada cuerpo, que surge para transformarla», explica la creador.
La coreógrafa remite así al mundo virtual en el que vivimos y en el que «la masa necesita su cuerpo y acciones para resurgir». Y es con ello, con lo que Arcas ha entrado en lo que denomina «una estructura» junto a «unos bailarines que tienen una visión de la belleza, del cuerpo y del arte diferente a la que practico. Ha sido una colisión de fuerzas interesante y un gran reto».
Traspasando de este modo «la frontera de un lenguaje que se mueve en otros códigos estéticos, poéticos o políticos distintos» a los suyos en un recorrido que describe como «fascinante, complicado y placentero y lleno de matices».
La artista incide en la idea de la colectividad como fuerza física, simbólica y política. Y la pieza se presenta así como un «trance pictórico» que explora la masa como organismo vivo, mutable y contradictorio: de la devoción a la revuelta, de la comunión al caos. En escena, los cuerpos se multiplican, se disuelven y se reorganizan, generando una experiencia que desborda lo individual para situarse en lo colectivo.
Dos artistas de la casa
Por su parte, Mattia Russo y Antonio de Rosa, quienes han formado parte de la CND durante ocho años, coinciden con Luz Arcas en que los bailarines han ido evolucionado al interpretar una pieza contemporánea como ‘Tablero’, donde cierran el círculo de la trayectoria de estos artistas con este regreso a «casa».
La pareja mira a la tierra, a una unión que vinculan a la cultura mediterránea: «Sobre la tierra es donde nacen las diferentes culturas, pero van mudando gracias a la acción colectiva que la va construyendo», detalla Russo. Plantean de este modo una reflexión sobre la construcción de lo común a partir de la idea de la «plaza» como espacio simbólico.
Su pieza construye un paisaje en continuo cambio. «Una estructura que se arma y desarma, donde cada gesto deja huella y cada disposición conserva rastros de lo anterior. La obra plantea así una visión de la cultura como práctica viva en la que identidad, memoria y comunidad se generan en el presente», desarrolla la sinopsis de la pieza.
El trabajo de Russo y de Rosa se caracteriza por entender el cuerpo como herramienta de pensamiento y transformación a través de dispositivos escénicos que abren nuevas formas de percepción y experiencia. Russo y de Rosa formaron parte de la CND como bailarines y montaron sus primeras obras dentro de los talleres coreográficos CND, desarrollando con posterioridad una carrera coreográfica a nivel internacional como Kor’sia.
- Dónde: Centro Danza Matadero, Madrid. Cuándo: del 26 al 31 de mayo. Cuánto: desde 27 euros.
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