Hay diseñadores que conciben la fotografía de moda como el último paso de una colección. Otros la entienden como un gran soporte publicitario y de marketing. Sybilla pertenece a una tercera categoría: para ella, la imagen es la culminación de su proceso creativo. El momento en el que un vestido deja de ser únicamente una pieza de alta costura o ‘prêt-à-porter’ para convertirse en un relato visual. Esa convicción es la que da sentido y ha vertebrado ‘La otra mirada’, la exposición que pertenece a la programación oficial de PHotoESPAÑA 2026 y puede visitarse hasta el 16 de septiembre en la Galería Plaza del Gato de Madrid. La muestra reúne cerca de setenta fotografías firmadas por Pepe Lamarca, Javier Vallhonrat, Juan Gatti, Félix Valiente y otros autores fundamentales en la construcción del imaginario de una de las creadoras de moda más influyentes y relevantes del ‘made in Spain’ de las últimas cuatro décadas.Mil miradas sobre un mismo rostroLa moda se expresa de muchas maneras. El dibujo que es un boceto se convierte en el origen de una idea; el patrón es su arquitectura, la pasarela, su puesta en escena. Pero pocas disciplinas son capaces de condensar todo ese proceso con la intensidad de una fotografía. Basta recordar el trabajo de Peter Lindbergh o Richard Avedon para comprender hasta qué punto una imagen puede convertir una colección en todo un icono. Sybilla entendió muy pronto ese poder y, desde sus primeros pasos, buscó rodearse de los mejores fotógrafos, que a su vez fueran capaces de interpretar su universo sin limitarse a documentarlo.Obras de Javier Vallhonrat«Las fotos firmadas por Javier Vallhonrat fueron determinantes en mi carrera, no solo por el impacto que tuvieron fuera de España, sino porque me motivaban a diseñar pensando en cómo fotografiaría él las prendas», recuerda la creadora. No era una simple colaboración entre diseñador y fotógrafo, sino un diálogo creativo que acababa enriqueciendo la obra de ambos.Algo parecido ocurrió con Juan Gatti, figura imprescindible de la creación gráfica contemporánea en España y responsable de algunas de las imágenes más reconocibles del cine de Pedro Almodóvar. «Su manera de ser y su manera de hacer me han influenciado muchísimo; además, ha sido la persona que más me ha hecho reír en mi vida», confiesa Sybilla.«Las fotografías son una manera de terminar mi trabajo de diseño; la forma en que cuento y enseño lo que quería crear, produciendo imágenes capaces de explicar una idea, un volumen o un detalle»La exposición invita precisamente a descubrir esas complicidades. La simbiosis genial entre fotógrafo y diseñadora de moda. No se limita a colgar fotografías en una pared, sino que reconstruye el ecosistema creativo de Sybilla. La galería, situada en el número 20 de la calle Noviciado, a pocos minutos de Plaza de España, pero lejos del bullicio turístico, alberga también su tienda y su taller de costura a medida. Todo unido forma parte de un mismo universo.Sybilla, por Pepe LamarcaAl cruzar el umbral de la galería, el visitante entiende que la muestra está concebida casi como una instalación tridimensional. Las obras colgadas dialogan con el espacio y muestran las prendas para ofrecer una visión más amplia del oficio de la diseñadora. «Las fotografías son una manera de terminar mi trabajo de diseño; la forma en que cuento y enseño lo que quería crear, produciendo imágenes capaces de explicar una idea, un volumen o un detalle», resume.El recorrido abarca desde sus comienzos en los años ochenta, en plena efervescencia de la Movida madrileña, hasta su regreso a la moda tras más de una década de ausencia. De esa última etapa sobresalen las imágenes de ‘La revuelta’, realizadas por Félix Valiente. «Cuando volví, sus fotografías fueron muy importantes y tuvieron un enorme impacto. Ayudaron a contar quién era la Sybilla que regresaba», explica. Son retratos de una poderosa carga plástica, donde el color, la luz y la actitud de las modelos construyen un lenguaje tan reconocible como las propias prendas.Sybilla Paris por Félix ValienteMuchas de las obras expuestas ya pudieron verse en ‘El hilo invisible’ , la gran retrospectiva dedicada a Sybilla en Madrid en 2022, que repasaba cuarenta años de trayectoria a través de ochenta diseños y abundante material de archivo. Aquella exposición dejaba entrever la importancia que la fotografía había tenido en su carrera; ‘La otra mirada’ la sitúa, por primera vez, en el centro del relato. Como apuntaba entonces su comisaria, Laura Cerrato, Sybilla «encuentra en la fotografía la mejor manera de narrar y concluir su trabajo».Para comprender y disfrutar del legado de una de las diseñadoras españolas con mayor proyección internacional no basta con observar o pasear sus vestidos. Hay que contemplar también cómo y cuándo fueron fotografiados. Porque, en el caso de Sybilla, muchas de sus colecciones empezaron a vivir en otro plano cuando alguien apretó el disparador de una cámara. Hay diseñadores que conciben la fotografía de moda como el último paso de una colección. Otros la entienden como un gran soporte publicitario y de marketing. Sybilla pertenece a una tercera categoría: para ella, la imagen es la culminación de su proceso creativo. El momento en el que un vestido deja de ser únicamente una pieza de alta costura o ‘prêt-à-porter’ para convertirse en un relato visual. Esa convicción es la que da sentido y ha vertebrado ‘La otra mirada’, la exposición que pertenece a la programación oficial de PHotoESPAÑA 2026 y puede visitarse hasta el 16 de septiembre en la Galería Plaza del Gato de Madrid. La muestra reúne cerca de setenta fotografías firmadas por Pepe Lamarca, Javier Vallhonrat, Juan Gatti, Félix Valiente y otros autores fundamentales en la construcción del imaginario de una de las creadoras de moda más influyentes y relevantes del ‘made in Spain’ de las últimas cuatro décadas.Mil miradas sobre un mismo rostroLa moda se expresa de muchas maneras. El dibujo que es un boceto se convierte en el origen de una idea; el patrón es su arquitectura, la pasarela, su puesta en escena. Pero pocas disciplinas son capaces de condensar todo ese proceso con la intensidad de una fotografía. Basta recordar el trabajo de Peter Lindbergh o Richard Avedon para comprender hasta qué punto una imagen puede convertir una colección en todo un icono. Sybilla entendió muy pronto ese poder y, desde sus primeros pasos, buscó rodearse de los mejores fotógrafos, que a su vez fueran capaces de interpretar su universo sin limitarse a documentarlo.Obras de Javier Vallhonrat«Las fotos firmadas por Javier Vallhonrat fueron determinantes en mi carrera, no solo por el impacto que tuvieron fuera de España, sino porque me motivaban a diseñar pensando en cómo fotografiaría él las prendas», recuerda la creadora. No era una simple colaboración entre diseñador y fotógrafo, sino un diálogo creativo que acababa enriqueciendo la obra de ambos.Algo parecido ocurrió con Juan Gatti, figura imprescindible de la creación gráfica contemporánea en España y responsable de algunas de las imágenes más reconocibles del cine de Pedro Almodóvar. «Su manera de ser y su manera de hacer me han influenciado muchísimo; además, ha sido la persona que más me ha hecho reír en mi vida», confiesa Sybilla.«Las fotografías son una manera de terminar mi trabajo de diseño; la forma en que cuento y enseño lo que quería crear, produciendo imágenes capaces de explicar una idea, un volumen o un detalle»La exposición invita precisamente a descubrir esas complicidades. La simbiosis genial entre fotógrafo y diseñadora de moda. No se limita a colgar fotografías en una pared, sino que reconstruye el ecosistema creativo de Sybilla. La galería, situada en el número 20 de la calle Noviciado, a pocos minutos de Plaza de España, pero lejos del bullicio turístico, alberga también su tienda y su taller de costura a medida. Todo unido forma parte de un mismo universo.Sybilla, por Pepe LamarcaAl cruzar el umbral de la galería, el visitante entiende que la muestra está concebida casi como una instalación tridimensional. Las obras colgadas dialogan con el espacio y muestran las prendas para ofrecer una visión más amplia del oficio de la diseñadora. «Las fotografías son una manera de terminar mi trabajo de diseño; la forma en que cuento y enseño lo que quería crear, produciendo imágenes capaces de explicar una idea, un volumen o un detalle», resume.El recorrido abarca desde sus comienzos en los años ochenta, en plena efervescencia de la Movida madrileña, hasta su regreso a la moda tras más de una década de ausencia. De esa última etapa sobresalen las imágenes de ‘La revuelta’, realizadas por Félix Valiente. «Cuando volví, sus fotografías fueron muy importantes y tuvieron un enorme impacto. Ayudaron a contar quién era la Sybilla que regresaba», explica. Son retratos de una poderosa carga plástica, donde el color, la luz y la actitud de las modelos construyen un lenguaje tan reconocible como las propias prendas.Sybilla Paris por Félix ValienteMuchas de las obras expuestas ya pudieron verse en ‘El hilo invisible’ , la gran retrospectiva dedicada a Sybilla en Madrid en 2022, que repasaba cuarenta años de trayectoria a través de ochenta diseños y abundante material de archivo. Aquella exposición dejaba entrever la importancia que la fotografía había tenido en su carrera; ‘La otra mirada’ la sitúa, por primera vez, en el centro del relato. Como apuntaba entonces su comisaria, Laura Cerrato, Sybilla «encuentra en la fotografía la mejor manera de narrar y concluir su trabajo».Para comprender y disfrutar del legado de una de las diseñadoras españolas con mayor proyección internacional no basta con observar o pasear sus vestidos. Hay que contemplar también cómo y cuándo fueron fotografiados. Porque, en el caso de Sybilla, muchas de sus colecciones empezaron a vivir en otro plano cuando alguien apretó el disparador de una cámara.
Hay diseñadores que conciben la fotografía de moda como el último paso de una colección. Otros la entienden como un gran soporte publicitario y de marketing. Sybilla pertenece a una tercera categoría: para ella, la imagen es la culminación de su proceso creativo. El momento … en el que un vestido deja de ser únicamente una pieza de alta costura o ‘prêt-à-porter’ para convertirse en un relato visual.
Esa convicción es la que da sentido y ha vertebrado ‘La otra mirada’, la exposición que pertenece a la programación oficial de PHotoESPAÑA 2026 y puede visitarse hasta el 16 de septiembre en la Galería Plaza del Gato de Madrid. La muestra reúne cerca de setenta fotografías firmadas por Pepe Lamarca, Javier Vallhonrat, Juan Gatti, Félix Valiente y otros autores fundamentales en la construcción del imaginario de una de las creadoras de moda más influyentes y relevantes del ‘made in Spain’ de las últimas cuatro décadas.
Mil miradas sobre un mismo rostro
La moda se expresa de muchas maneras. El dibujo que es un boceto se convierte en el origen de una idea; el patrón es su arquitectura, la pasarela, su puesta en escena. Pero pocas disciplinas son capaces de condensar todo ese proceso con la intensidad de una fotografía. Basta recordar el trabajo de Peter Lindbergh o Richard Avedon para comprender hasta qué punto una imagen puede convertir una colección en todo un icono. Sybilla entendió muy pronto ese poder y, desde sus primeros pasos, buscó rodearse de los mejores fotógrafos, que a su vez fueran capaces de interpretar su universo sin limitarse a documentarlo.
«Las fotos firmadas por Javier Vallhonrat fueron determinantes en mi carrera, no solo por el impacto que tuvieron fuera de España, sino porque me motivaban a diseñar pensando en cómo fotografiaría él las prendas», recuerda la creadora. No era una simple colaboración entre diseñador y fotógrafo, sino un diálogo creativo que acababa enriqueciendo la obra de ambos.
Algo parecido ocurrió con Juan Gatti, figura imprescindible de la creación gráfica contemporánea en España y responsable de algunas de las imágenes más reconocibles del cine de Pedro Almodóvar. «Su manera de ser y su manera de hacer me han influenciado muchísimo; además, ha sido la persona que más me ha hecho reír en mi vida», confiesa Sybilla.
«Las fotografías son una manera de terminar mi trabajo de diseño; la forma en que cuento y enseño lo que quería crear, produciendo imágenes capaces de explicar una idea, un volumen o un detalle»
La exposición invita precisamente a descubrir esas complicidades. La simbiosis genial entre fotógrafo y diseñadora de moda. No se limita a colgar fotografías en una pared, sino que reconstruye el ecosistema creativo de Sybilla. La galería, situada en el número 20 de la calle Noviciado, a pocos minutos de Plaza de España, pero lejos del bullicio turístico, alberga también su tienda y su taller de costura a medida. Todo unido forma parte de un mismo universo.

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Al cruzar el umbral de la galería, el visitante entiende que la muestra está concebida casi como una instalación tridimensional. Las obras colgadas dialogan con el espacio y muestran las prendas para ofrecer una visión más amplia del oficio de la diseñadora. «Las fotografías son una manera de terminar mi trabajo de diseño; la forma en que cuento y enseño lo que quería crear, produciendo imágenes capaces de explicar una idea, un volumen o un detalle», resume.
El recorrido abarca desde sus comienzos en los años ochenta, en plena efervescencia de la Movida madrileña, hasta su regreso a la moda tras más de una década de ausencia. De esa última etapa sobresalen las imágenes de ‘La revuelta’, realizadas por Félix Valiente. «Cuando volví, sus fotografías fueron muy importantes y tuvieron un enorme impacto. Ayudaron a contar quién era la Sybilla que regresaba», explica. Son retratos de una poderosa carga plástica, donde el color, la luz y la actitud de las modelos construyen un lenguaje tan reconocible como las propias prendas.

Muchas de las obras expuestas ya pudieron verse en ‘El hilo invisible’, la gran retrospectiva dedicada a Sybilla en Madrid en 2022, que repasaba cuarenta años de trayectoria a través de ochenta diseños y abundante material de archivo. Aquella exposición dejaba entrever la importancia que la fotografía había tenido en su carrera; ‘La otra mirada’ la sitúa, por primera vez, en el centro del relato. Como apuntaba entonces su comisaria, Laura Cerrato, Sybilla «encuentra en la fotografía la mejor manera de narrar y concluir su trabajo».
Para comprender y disfrutar del legado de una de las diseñadoras españolas con mayor proyección internacional no basta con observar o pasear sus vestidos. Hay que contemplar también cómo y cuándo fueron fotografiados. Porque, en el caso de Sybilla, muchas de sus colecciones empezaron a vivir en otro plano cuando alguien apretó el disparador de una cámara.
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