Hay lugares que, sin hacer uso de una baraja francesa, ya poseen magia. Muy probablemente, José Mota, Santiago Segura y el productor Luis Álvarez observaron desde la carretera la distinguible forma del pueblo medieval de Pedraza, que se erige sobre un cerro, y reconocieron instantáneamente un enclave único. Así, en 2024 el trío artístico compró por casi cinco millones de euros el castillo de la localidad. Durante un siglo había sido propiedad del pintor Ignacio Zuloaga, que lo restauró y montó en él su atelier, y pasó tras su muerte a sus herederos.
En esta nueva vida que la edificación va a vivir, que lleva siendo la seña más identitaria del pueblo segoviano desde su construcción en el siglo XIII, sus poseedores pretenden convertirlo en un núcleo cultural. Por ello, una vez cruzado el pequeño puente que, como buena fortificación, guía el camino a los adentros del monumento, para este verano tiene preparado un espectáculo novedoso, pues es la primera vez que alberga uno de sus características. «Nos permite hacer una mezcla de un paseo histórico con la magia», comenta su creador, el ilusionista Jorge Blass.
Durante ocho funciones, distribuidas entre el 17 de julio y el 15 de agosto, la villa hospedará «Los secretos del castillo», el último proyecto del mago. A través de un recorrido inmersivo de dos horas, en el que el público podrá tener voz y participación en los juegos preparados, pretende también brindar a los asistentes algunas nociones del lugar donde se encuentran y de todas las leyendas que lo rodean. «Contaremos sucesos verídicos, y para relatar los mitos, utilizaremos la magia», estipula Blass.
José Mota, Santiago Segura y Luis Álvarez compraron el castillo por casi cinco millones de euros
Él no está solo, pues cuenta con la participación de otros cuatro artistas, caracterizados con el ambiente en el que se encuentran. En el show que sirvió como presentación a medios al que acudimos, el primer turno le correspondió a Alma Thorley, que se mete en la piel de una mujer iletrada, pero con gran sabiduría, del Medievo. Su actuación cuenta con un truco en el que pizarras con palabras escritas que se transforman mantendrá expectante a los visitantes. «Me debo casar con el vestuario para así poder interpretar bien el papel», comunica la actriz en una pequeña conversación con LA RAZÓN. Blass nos recalca que le parecía clave contar con profesionales dramáticos para que así pudieran contar una historia entretenida mientras sorprenden con lo que no parece tener una explicación lógica.
Al lado de Alma está José Luis Varo, que ofrece una actividad con un puzzle. Estipula que los enigmas que ejecutan fueron los que diseñó Jorge Blass. No obstante, les concedió un margen creativo para que los moldearan según sus preferencias. De todos modos, Varo agradece que tuviera que seguir unas directrices, pues «muchas veces es más fácil diseñar un truco desde cero que practicar el que siempre haces y te sale bien».
Pasamos ahora a Raymon, el «buscador de tesoros», con su habilidad para que aparezcan y desaparezcan a su gusto las cartas y las monedas que sostiene, acompañado de los sonoros «guau» entre los que observan. Seguidamente, «el carcelero mayor de Pedraza», o David Navares por su nombre profesional, que, con una cuenta atrás de dos minutos acompañados de una música de tensión, tendrá que conseguir sacarse la camisa de fuerza que porta, tal como la clásica escena que popularizó durante los siglos XIX y XX Harry Houdini.
Espectáculo con atardecer
Para paliar la canícula del interior peninsular que, como era de esperar, se está viviendo («yo me quedaría en la piscina», bromea Blass), todo el entretenimiento comenzará a las 20. Y, tras hora y cuarto de acertijos, los cuatro grupos de 100 personas que disfrutarán simultáneamente, aunque en distinto orden, de la actividad, se congregarán en el patio principal del castillo para el broche final. Es el turno del mago que lo ha organizado todo. Su rato estelar está pensado para que se reproduzca con los colores del atardecer de fondo y, con suerte, una aliviadora brisa.
«Todos queremos sorprendernos con lo imposible», certifica Jorge Blass conversando con él de por qué la gente debería tratar de aliviar el calor con este espectáculo castellanoleonés. A Alba García, compañera del programa Madrid Directo, le tocó escribir en la pizarra mágica de Alma lo que quisiera. Se decantó por «Viva la magia». Dejémonos, pues, guiar por lo que nos ofrece el misterio. Y, para vivir un día redondo, degustar la vasta gastronomía provincial. «La magia es un trámite para después comer un cochinillo», sentencia cómicamente Blass.
Un castillo con vida esotérica y musical
Lejos de los trucos de magia, los pasados sábados 4 y 11 de julio, Pedraza vivió una nueva edición de una de sus citas más especiales y aguardadas, en la que el castillo también es protagonista: los Conciertos de las Velas. Durante sendas noches, las calles empedradas del municipio se llenan de luces de pequeñas candelas, pues el alumbrado público se apaga. Esta experiencia visual tiene acompañamiento sonoro, pues la fortificación acogió un concierto de la Orquesta de la Comunidad de Madrid durante la primera cita, y de la compañía holandesa Kamerata Stradivarius durante la segunda. Ésta también versionó melodías fílmicas.
El mago comienza nuevo espectáculo, «Los secretos del castillo», hospedado por el castillo de Pedraza, en Segovia
Hay lugares que, sin hacer uso de una baraja francesa, ya poseen magia. Muy probablemente, José Mota, Santiago Segura y el productor Luis Álvarez observaron desde la carretera la distinguible forma del pueblo medieval de Pedraza, que se erige sobre un cerro, y reconocieron instantáneamente un enclave único. Así, en 2024 el trío artístico compró por casi cinco millones de euros el castillo de la localidad. Durante un siglo había sido propiedad del pintor Ignacio Zuloaga, que lo restauró y montó en él su atelier, y pasó tras su muerte a sus herederos.
En esta nueva vida que la edificación va a vivir, que lleva siendo la seña más identitaria del pueblo segoviano desde su construcción en el siglo XIII, sus poseedores pretenden convertirlo en un núcleo cultural. Por ello, una vez cruzado el pequeño puente que, como buena fortificación, guía el camino a los adentros del monumento, para este verano tiene preparado un espectáculo novedoso, pues es la primera vez que alberga uno de sus características. «Nos permite hacer una mezcla de un paseo histórico con la magia», comenta su creador, el ilusionista Jorge Blass.
Durante ocho funciones, distribuidas entre el 17 de julio y el 15 de agosto, la villa hospedará «Los secretos del castillo», el último proyecto del mago. A través de un recorrido inmersivo de dos horas, en el que el público podrá tener voz y participación en los juegos preparados, pretende también brindar a los asistentes algunas nociones del lugar donde se encuentran y de todas las leyendas que lo rodean. «Contaremos sucesos verídicos, y para relatar los mitos, utilizaremos la magia», estipula Blass.
José Mota, Santiago Segura y Luis Álvarez compraron el castillo por casi cinco millones de euros
Él no está solo, pues cuenta con la participación de otros cuatro artistas, caracterizados con el ambiente en el que se encuentran. En el show que sirvió como presentación a medios al que acudimos, el primer turno le correspondió a Alma Thorley, que se mete en la piel de una mujer iletrada, pero con gran sabiduría, del Medievo. Su actuación cuenta con un truco en el que pizarras con palabras escritas que se transforman mantendrá expectante a los visitantes. «Me debo casar con el vestuario para así poder interpretar bien el papel», comunica la actriz en una pequeña conversación con LA RAZÓN. Blass nos recalca que le parecía clave contar con profesionales dramáticos para que así pudieran contar una historia entretenida mientras sorprenden con lo que no parece tener una explicación lógica.
Al lado de Alma está José Luis Varo, que ofrece una actividad con un puzzle. Estipula que los enigmas que ejecutan fueron los que diseñó Jorge Blass. No obstante, les concedió un margen creativo para que los moldearan según sus preferencias. De todos modos, Varo agradece que tuviera que seguir unas directrices, pues «muchas veces es más fácil diseñar un truco desde cero que practicar el que siempre haces y te sale bien».
Pasamos ahora a Raymon, el «buscador de tesoros», con su habilidad para que aparezcan y desaparezcan a su gusto las cartas y las monedas que sostiene, acompañado de los sonoros «guau» entre los que observan. Seguidamente, «el carcelero mayor de Pedraza», o David Navares por su nombre profesional, que, con una cuenta atrás de dos minutos acompañados de una música de tensión, tendrá que conseguir sacarse la camisa de fuerza que porta, tal como la clásica escena que popularizó durante los siglos XIX y XX Harry Houdini.
Espectáculo con atardecer
Para paliar la canícula del interior peninsular que, como era de esperar, se está viviendo («yo me quedaría en la piscina», bromea Blass), todo el entretenimiento comenzará a las 20. Y, tras hora y cuarto de acertijos, los cuatro grupos de 100 personas que disfrutarán simultáneamente, aunque en distinto orden, de la actividad, se congregarán en el patio principal del castillo para el broche final. Es el turno del mago que lo ha organizado todo. Su rato estelar está pensado para que se reproduzca con los colores del atardecer de fondo y, con suerte, una aliviadora brisa.
«Todos queremos sorprendernos con lo imposible», certifica Jorge Blass conversando con él de por qué la gente debería tratar de aliviar el calor con este espectáculo castellanoleonés. A Alba García, compañera del programa Madrid Directo, le tocó escribir en la pizarra mágica de Alma lo que quisiera. Se decantó por «Viva la magia». Dejémonos, pues, guiar por lo que nos ofrece el misterio. Y, para vivir un día redondo, degustar la vasta gastronomía provincial. «La magia es un trámite para después comer un cochinillo», sentencia cómicamente Blass.
Un castillo con vida esotérica y musical
Lejos de los trucos de magia, los pasados sábados 4 y 11 de julio, Pedraza vivió una nueva edición de una de sus citas más especiales y aguardadas, en la que el castillo también es protagonista: los Conciertos de las Velas. Durante sendas noches, las calles empedradas del municipio se llenan de luces de pequeñas candelas, pues el alumbrado público se apaga. Esta experiencia visual tiene acompañamiento sonoro, pues la fortificación acogió un concierto de la Orquesta de la Comunidad de Madrid durante la primera cita, y de la compañía holandesa Kamerata Stradivarius durante la segunda. Ésta también versionó melodías fílmicas.
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