No es casualidad que aterrice justo ahora en España el libro sobre la vida y obra de Anna Wintour, la editora de moda más poderosa e influyente del planeta. Coincide en el tiempo con el estreno en cines de la segunda parte de ‘ El diablo se viste de Prada ‘, la película que la hizo mundialmente conocida a través del personaje protagonista de Miranda Priestley (Meryl Streep), que se inspira en sus andanzas como directora de ‘Vogue’ USA. Hace 20 años, en la primera entrega del largometraje, se organizó un estreno privado para ella y, en un momento del pase, su hija Bee le dice a su madre: «Te han clavado». Esta es sólo una de las anécdotas que se recogen en la extensa biografía, ‘Anna’ (Debate), en la que su autora, Amy Odell, traza en 382 páginas la semblanza de una de las más temidas y adoradas mujeres de este siglo.La publicación despeja la incógnita: Anna es humana, no es un avatar . El libro la humaniza, desmonta la frialdad y la ambición de la que siempre se le ha acusado, o por lo menos la explica a través de testimonios con toda una suerte de documentación (la autora cuenta con más de 250 fuentes que cita con nombre y apellido). No es la primera semblanza de la editora de moda, la propia autora señala las otras, sin embargo, por la brillante ejecución, alcance, aprobación silenciosa y momento de la publicación parece la definitiva.Anna Wintour ha entrevistado a la autora del libro, pero no para darle detalles de su vida, sino para contratarla o colaborar con Vogue, en dos ocasiones. En el primer cara a cara no fue seleccionada y en el segundo asalto, tras haber dado una batería de ideas para la revista, antes de que contestaran, se cruzó por medio el encargo de escribir esta biografía. Amy Odell lo aceptó de inmediato, pero le hicieron el vacío . Arrancó la escritura en 2019, nadie quería hablar y, tras 18 meses de trabajo de investigación, el relaciones públicas de Condé Nast, empresa editora de ‘Vogue’, llamó a la autora para saber cómo estaba enfocando el libro y, aunque semanas después le informaron de que Anna no hablaría, sí que le facilitaron el contacto de amigos y compañeros. La escritora no se dio por vencida e intentó hablar con Anna Wintour más veces, pero «declinó otras dos peticiones formales». Noticia relacionada general No No David Frankel El director de ‘El diablo viste de Prada 2’: «En un mundo tan torturado, necesitamos belleza» Ivannia SalazarPese al silencio, el libro está tan documentado y es tan exhaustivo que hasta explica de dónde le viene su peculiar carácter, que es una mezcla heredada de sus progenitores: de su padre, la capacidad de escucha, de trabajo, el reconocimiento del talento joven y el gusto por las fiestas de sociedad y los ambientes culturales; mientras que, de su madre recibe la capacidad para detectar las debilidades humanas y el cinismo como medida de protección. También relata cómo con tan sólo 20 años ya había adoptado su icónico peinado y accesorios: «Era callada y se escondía detrás de su pelo y sus gafas de sol», diría su jefe de entonces, el director de la revista ‘Queen’, donde Anna ejercía de asistente de moda, puesto obtenido gracias a los contactos de su padre, un poderoso editor londinense. La autora recoge cómo Anna Wintour «fascinaba a los hombres», incluso la gente hablaba de un supuesto romance con Bob Marley en su etapa en la revista ‘Harper’s Bazaar’ de Nueva York . Dirigir ‘Vogue’ fue su sueño cumplido, pero tuvo que esperar más de cinco años, ya que primero aterriza como directora creativa y su presencia «resulta más curiosa que amenazante». La mandan a Londres en 1985 a dirigir el ‘Vogue’ británico y allí despliega sus encantos: es dura, estricta y despide a casi todo el equipo anterior, pero también sube el sueldo a los que se quedan y a los nuevos. La ambición y la polémicaLa semblanza, cargada de ambición, se extiende en los pormenores de su llegada a la dirección de ‘Vogue’ USA en 1988, donde permanecerá más de 37 años. Regresa a la gran cabecera de Condé Nast para solucionar la deriva de la revista provocada por la indecisión de su anterior directora y porque ‘Elle’, la competencia, la había superado tanto en tirada como en ingresos publicitarios. A partir de ahí el libro detalla a una Anna que sabe adaptarse a los desafíos editoriales, que se crece ante las dificultades y que se mueve y lidera con soltura ambientes competitivos. Relata sus hazañas para conseguir que la gala del MET sea el mayor espectáculo de moda del mundo y sus portadas míticas, pero también las más polémicas.Este mes, la portada de ‘Vogue’ USA, que en la actualidad controla desde su puesto como directora de contenido de Condé Nast y directora editorial global de ‘Vogue’, sienta al personaje (Meryl Streep) y a la persona (Anna Wintour) juntas, en una imagen cargada de complicidad y admiración. Sin embargo, la fotografía también indica la maestría que tiene para sacar partido a las circunstancias . ‘El diablo se viste de Prada ‘ la mitifica, mientras que la biografía de Amy Odell explica al detalle cómo es «una mujer en una posición de poder única». No es casualidad que aterrice justo ahora en España el libro sobre la vida y obra de Anna Wintour, la editora de moda más poderosa e influyente del planeta. Coincide en el tiempo con el estreno en cines de la segunda parte de ‘ El diablo se viste de Prada ‘, la película que la hizo mundialmente conocida a través del personaje protagonista de Miranda Priestley (Meryl Streep), que se inspira en sus andanzas como directora de ‘Vogue’ USA. Hace 20 años, en la primera entrega del largometraje, se organizó un estreno privado para ella y, en un momento del pase, su hija Bee le dice a su madre: «Te han clavado». Esta es sólo una de las anécdotas que se recogen en la extensa biografía, ‘Anna’ (Debate), en la que su autora, Amy Odell, traza en 382 páginas la semblanza de una de las más temidas y adoradas mujeres de este siglo.La publicación despeja la incógnita: Anna es humana, no es un avatar . El libro la humaniza, desmonta la frialdad y la ambición de la que siempre se le ha acusado, o por lo menos la explica a través de testimonios con toda una suerte de documentación (la autora cuenta con más de 250 fuentes que cita con nombre y apellido). No es la primera semblanza de la editora de moda, la propia autora señala las otras, sin embargo, por la brillante ejecución, alcance, aprobación silenciosa y momento de la publicación parece la definitiva.Anna Wintour ha entrevistado a la autora del libro, pero no para darle detalles de su vida, sino para contratarla o colaborar con Vogue, en dos ocasiones. En el primer cara a cara no fue seleccionada y en el segundo asalto, tras haber dado una batería de ideas para la revista, antes de que contestaran, se cruzó por medio el encargo de escribir esta biografía. Amy Odell lo aceptó de inmediato, pero le hicieron el vacío . Arrancó la escritura en 2019, nadie quería hablar y, tras 18 meses de trabajo de investigación, el relaciones públicas de Condé Nast, empresa editora de ‘Vogue’, llamó a la autora para saber cómo estaba enfocando el libro y, aunque semanas después le informaron de que Anna no hablaría, sí que le facilitaron el contacto de amigos y compañeros. La escritora no se dio por vencida e intentó hablar con Anna Wintour más veces, pero «declinó otras dos peticiones formales». Noticia relacionada general No No David Frankel El director de ‘El diablo viste de Prada 2’: «En un mundo tan torturado, necesitamos belleza» Ivannia SalazarPese al silencio, el libro está tan documentado y es tan exhaustivo que hasta explica de dónde le viene su peculiar carácter, que es una mezcla heredada de sus progenitores: de su padre, la capacidad de escucha, de trabajo, el reconocimiento del talento joven y el gusto por las fiestas de sociedad y los ambientes culturales; mientras que, de su madre recibe la capacidad para detectar las debilidades humanas y el cinismo como medida de protección. También relata cómo con tan sólo 20 años ya había adoptado su icónico peinado y accesorios: «Era callada y se escondía detrás de su pelo y sus gafas de sol», diría su jefe de entonces, el director de la revista ‘Queen’, donde Anna ejercía de asistente de moda, puesto obtenido gracias a los contactos de su padre, un poderoso editor londinense. La autora recoge cómo Anna Wintour «fascinaba a los hombres», incluso la gente hablaba de un supuesto romance con Bob Marley en su etapa en la revista ‘Harper’s Bazaar’ de Nueva York . Dirigir ‘Vogue’ fue su sueño cumplido, pero tuvo que esperar más de cinco años, ya que primero aterriza como directora creativa y su presencia «resulta más curiosa que amenazante». La mandan a Londres en 1985 a dirigir el ‘Vogue’ británico y allí despliega sus encantos: es dura, estricta y despide a casi todo el equipo anterior, pero también sube el sueldo a los que se quedan y a los nuevos. La ambición y la polémicaLa semblanza, cargada de ambición, se extiende en los pormenores de su llegada a la dirección de ‘Vogue’ USA en 1988, donde permanecerá más de 37 años. Regresa a la gran cabecera de Condé Nast para solucionar la deriva de la revista provocada por la indecisión de su anterior directora y porque ‘Elle’, la competencia, la había superado tanto en tirada como en ingresos publicitarios. A partir de ahí el libro detalla a una Anna que sabe adaptarse a los desafíos editoriales, que se crece ante las dificultades y que se mueve y lidera con soltura ambientes competitivos. Relata sus hazañas para conseguir que la gala del MET sea el mayor espectáculo de moda del mundo y sus portadas míticas, pero también las más polémicas.Este mes, la portada de ‘Vogue’ USA, que en la actualidad controla desde su puesto como directora de contenido de Condé Nast y directora editorial global de ‘Vogue’, sienta al personaje (Meryl Streep) y a la persona (Anna Wintour) juntas, en una imagen cargada de complicidad y admiración. Sin embargo, la fotografía también indica la maestría que tiene para sacar partido a las circunstancias . ‘El diablo se viste de Prada ‘ la mitifica, mientras que la biografía de Amy Odell explica al detalle cómo es «una mujer en una posición de poder única».
No es casualidad que aterrice justo ahora en España el libro sobre la vida y obra de Anna Wintour, la editora de moda más poderosa e influyente del planeta. Coincide en el tiempo con el estreno en cines de la segunda parte de ‘El diablo se viste de Prada … ‘, la película que la hizo mundialmente conocida a través del personaje protagonista de Miranda Priestley (Meryl Streep), que se inspira en sus andanzas como directora de ‘Vogue’ USA. Hace 20 años, en la primera entrega del largometraje, se organizó un estreno privado para ella y, en un momento del pase, su hija Bee le dice a su madre: «Te han clavado». Esta es sólo una de las anécdotas que se recogen en la extensa biografía, ‘Anna’ (Debate), en la que su autora, Amy Odell, traza en 382 páginas la semblanza de una de las más temidas y adoradas mujeres de este siglo.
La publicación despeja la incógnita: Anna es humana, no es un avatar. El libro la humaniza, desmonta la frialdad y la ambición de la que siempre se le ha acusado, o por lo menos la explica a través de testimonios con toda una suerte de documentación (la autora cuenta con más de 250 fuentes que cita con nombre y apellido). No es la primera semblanza de la editora de moda, la propia autora señala las otras, sin embargo, por la brillante ejecución, alcance, aprobación silenciosa y momento de la publicación parece la definitiva.
Anna Wintour ha entrevistado a la autora del libro, pero no para darle detalles de su vida, sino para contratarla o colaborar con Vogue, en dos ocasiones. En el primer cara a cara no fue seleccionada y en el segundo asalto, tras haber dado una batería de ideas para la revista, antes de que contestaran, se cruzó por medio el encargo de escribir esta biografía. Amy Odell lo aceptó de inmediato, pero le hicieron el vacío. Arrancó la escritura en 2019, nadie quería hablar y, tras 18 meses de trabajo de investigación, el relaciones públicas de Condé Nast, empresa editora de ‘Vogue’, llamó a la autora para saber cómo estaba enfocando el libro y, aunque semanas después le informaron de que Anna no hablaría, sí que le facilitaron el contacto de amigos y compañeros. La escritora no se dio por vencida e intentó hablar con Anna Wintour más veces, pero «declinó otras dos peticiones formales».
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David Frankel
Ivannia Salazar
Pese al silencio, el libro está tan documentado y es tan exhaustivo que hasta explica de dónde le viene su peculiar carácter, que es una mezcla heredada de sus progenitores: de su padre, la capacidad de escucha, de trabajo, el reconocimiento del talento joven y el gusto por las fiestas de sociedad y los ambientes culturales; mientras que, de su madre recibe la capacidad para detectar las debilidades humanas y el cinismo como medida de protección. También relata cómo con tan sólo 20 años ya había adoptado su icónico peinado y accesorios: «Era callada y se escondía detrás de su pelo y sus gafas de sol», diría su jefe de entonces, el director de la revista ‘Queen’, donde Anna ejercía de asistente de moda, puesto obtenido gracias a los contactos de su padre, un poderoso editor londinense.
La autora recoge cómo Anna Wintour «fascinaba a los hombres», incluso la gente hablaba de un supuesto romance con Bob Marley en su etapa en la revista ‘Harper’s Bazaar’ de Nueva York. Dirigir ‘Vogue’ fue su sueño cumplido, pero tuvo que esperar más de cinco años, ya que primero aterriza como directora creativa y su presencia «resulta más curiosa que amenazante». La mandan a Londres en 1985 a dirigir el ‘Vogue’ británico y allí despliega sus encantos: es dura, estricta y despide a casi todo el equipo anterior, pero también sube el sueldo a los que se quedan y a los nuevos.
La ambición y la polémica
La semblanza, cargada de ambición, se extiende en los pormenores de su llegada a la dirección de ‘Vogue’ USA en 1988, donde permanecerá más de 37 años. Regresa a la gran cabecera de Condé Nast para solucionar la deriva de la revista provocada por la indecisión de su anterior directora y porque ‘Elle’, la competencia, la había superado tanto en tirada como en ingresos publicitarios. A partir de ahí el libro detalla a una Anna que sabe adaptarse a los desafíos editoriales, que se crece ante las dificultades y que se mueve y lidera con soltura ambientes competitivos. Relata sus hazañas para conseguir que la gala del MET sea el mayor espectáculo de moda del mundo y sus portadas míticas, pero también las más polémicas.

Este mes, la portada de ‘Vogue’ USA, que en la actualidad controla desde su puesto como directora de contenido de Condé Nast y directora editorial global de ‘Vogue’, sienta al personaje (Meryl Streep) y a la persona (Anna Wintour) juntas, en una imagen cargada de complicidad y admiración. Sin embargo, la fotografía también indica la maestría que tiene para sacar partido a las circunstancias. ‘El diablo se viste de Prada‘ la mitifica, mientras que la biografía de Amy Odell explica al detalle cómo es «una mujer en una posición de poder única».
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