La televisión lleva años en su propio funeral. Que si ha muerto, que si los jóvenes ya no la ven, que si las plataformas le han robado el sofá y el móvil ha terminado de enterrarla. Pero hay una especie que todavía parece necesitarla: los políticos. Mientras medio mundo discute sobre la muerte de la televisión, ellos siguen haciendo cola delante de sus cámaras. Y no precisamente para despedirse. Para un político, salir en televisión ya no es una cuestión de aparecer o no. También importa cuánto tiempo ocupa la pantalla, en qué pantalla lo hace y, sobre todo, cuánta gente está al otro lado. Porque la televisión, como la política, tiene sus propias jerarquías : hay quienes acumulan horas de plató, quienes consiguen millones de espectadores con apenas unas entrevistas y quienes, aun repitiendo visita, descubren que la audiencia no siempre acompaña. En 2026, la relación entre políticos y televisión está especialmente concurrida: más de 22,3 millones de españoles han visto alguna entrevista a un cargo político en lo que va de año, un 20,6% más que en 2025.No está claro qué fue primero, si el huevo o la gallina: si la política está aprovechando que la televisión vuelve a mirar hacia la actualidad o si la televisión ha encontrado en la política un filón para recuperar el interés por el directo. Lo que sí parece es que la política está de moda en televisión. La prueba está en los últimos años donde han ido apareciendo nuevos espacios volcados en la actualidad y el debate político, desde ‘Directo al grano’ hasta ‘Malas lenguas’ o ‘La Mesa’ de Antena 3.Eso también explica que, en total, 188 cargos políticos hayan pasado por estos platós durante 2026, mientras que las cadenas han dedicado más de 123 horas a entrevistas con representantes políticos, según datos de Dos30 con datos de Fifty5Blue, teniendo en cuenta las entrevista de los políticos en las cadenas generalistas como La 1, Telecinco, Cuatro, Antena 3 y La Sexta y en las autonómicas integradas en Forta hasta el 15 de septiembre. Aunque no todos han hecho el mismo uso de ese tiempo. El político que más horas de televisión acumula es José Manuel Albares. El ministro de Asuntos Exteriores ha concedido entrevistas que suman 6,7 horas, situándose por delante de Isabel Díaz Ayuso, con 5,1 horas, y Fernando Clavijo, con 4,8 horas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aparece bastante más abajo en esta clasificación: ocupa el puesto 16, con dos horas de entrevistas en televisión.Porque una cosa es estar mucho delante de una cámara y otra, conseguir que la audiencia se quede al otro lado. Y ahí cambia el orden. El político con mayor impacto televisivo en 2026 es Óscar Puente. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ha concedido nueve entrevistas, que alcanzan una cobertura total de 7,493 millones de espectadores. Pedro Sánchez, por su parte, suma 3,2 millones de espectadores con sus tres entrevistas, mientras que Alberto Núñez Feijóo alcanza 2,3 millones con ocho apariciones. Santiago Abascal llega a 1,365 millones con tres encuentros. La comparación deja una fotografía tan curiosa como compleja de la televisión política y es que acumular más entrevistas o más horas no implica necesariamente alcanzar a una audiencia mayor.La actualidad también tiene esa capacidad de sacar de la sombra a quienes están acostumbrados a trabajar en ella. De repente, un acontecimiento convierte en protagonista a una persona cuyo nombre quizá no formaba parte de la conversación diaria y obliga a conocerla más allá del cargo que ocupa. Y ahí la televisión juega con ventaja y es que permite ponerle voz, gesto y tono a esos políticos que hasta entonces eran, para muchos, simplemente un nombre. Es lo que ha ocurrido con Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta. En 2025 no concedió ninguna entrevista en televisión; en 2026, en cambio, tras la invasión en Ceuta, ha pasado por distintas cadenas en siete ocasiones y se ha colocado como el sexto político español con mayor impacto televisivo.Hay más movimientos respecto al año anterior. La política que más ha aumentado su presencia en televisión es Mónica García. La ministra de Sanidad suma 3,4 horas de entrevistas respecto a 2025. Tras ella aparecen Carlos Cuerpo, con 1,8 horas más; Fernando Clavijo, que aumenta 1,7 horas; Óscar Puente, con 1,2 horas más, y Salvador Illa, que suma una hora. En el otro extremo se encuentra Yolanda Díaz. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo es la política que más reduce su presencia televisiva respecto a 2025, con 7,2 horas menos de entrevistas. Le siguen Óscar López, con un descenso de 1,7 horas; Pilar Alegría, con 1,2 horas menos; Isabel Rodríguez, con una reducción de una hora, y Alfonso Fernández Mañueco, con 0,9 horas menos.También cada líder tiene su televisión y es que la relación entre política y televisión también tiene una dimensión de cadena. Hay diferencias en los canales en los que los principales líderes políticos concentran sus entrevistas. Pedro Sánchez dedicó casi la mitad del tiempo de sus más de dos horas de entrevistas a La 1. Alberto Núñez Feijóo, en cambio, concentró el 53,3% de su tiempo de entrevistas en Antena 3.No todos los minutos de televisión se parecen. Tampoco todas las cadenas representan la misma parte de la exposición televisiva de cada líder. La pantalla elegida forma parte también de la fotografía de su presencia mediática. La televisión lleva años en su propio funeral. Que si ha muerto, que si los jóvenes ya no la ven, que si las plataformas le han robado el sofá y el móvil ha terminado de enterrarla. Pero hay una especie que todavía parece necesitarla: los políticos. Mientras medio mundo discute sobre la muerte de la televisión, ellos siguen haciendo cola delante de sus cámaras. Y no precisamente para despedirse. Para un político, salir en televisión ya no es una cuestión de aparecer o no. También importa cuánto tiempo ocupa la pantalla, en qué pantalla lo hace y, sobre todo, cuánta gente está al otro lado. Porque la televisión, como la política, tiene sus propias jerarquías : hay quienes acumulan horas de plató, quienes consiguen millones de espectadores con apenas unas entrevistas y quienes, aun repitiendo visita, descubren que la audiencia no siempre acompaña. En 2026, la relación entre políticos y televisión está especialmente concurrida: más de 22,3 millones de españoles han visto alguna entrevista a un cargo político en lo que va de año, un 20,6% más que en 2025.No está claro qué fue primero, si el huevo o la gallina: si la política está aprovechando que la televisión vuelve a mirar hacia la actualidad o si la televisión ha encontrado en la política un filón para recuperar el interés por el directo. Lo que sí parece es que la política está de moda en televisión. La prueba está en los últimos años donde han ido apareciendo nuevos espacios volcados en la actualidad y el debate político, desde ‘Directo al grano’ hasta ‘Malas lenguas’ o ‘La Mesa’ de Antena 3.Eso también explica que, en total, 188 cargos políticos hayan pasado por estos platós durante 2026, mientras que las cadenas han dedicado más de 123 horas a entrevistas con representantes políticos, según datos de Dos30 con datos de Fifty5Blue, teniendo en cuenta las entrevista de los políticos en las cadenas generalistas como La 1, Telecinco, Cuatro, Antena 3 y La Sexta y en las autonómicas integradas en Forta hasta el 15 de septiembre. Aunque no todos han hecho el mismo uso de ese tiempo. El político que más horas de televisión acumula es José Manuel Albares. El ministro de Asuntos Exteriores ha concedido entrevistas que suman 6,7 horas, situándose por delante de Isabel Díaz Ayuso, con 5,1 horas, y Fernando Clavijo, con 4,8 horas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aparece bastante más abajo en esta clasificación: ocupa el puesto 16, con dos horas de entrevistas en televisión.Porque una cosa es estar mucho delante de una cámara y otra, conseguir que la audiencia se quede al otro lado. Y ahí cambia el orden. El político con mayor impacto televisivo en 2026 es Óscar Puente. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ha concedido nueve entrevistas, que alcanzan una cobertura total de 7,493 millones de espectadores. Pedro Sánchez, por su parte, suma 3,2 millones de espectadores con sus tres entrevistas, mientras que Alberto Núñez Feijóo alcanza 2,3 millones con ocho apariciones. Santiago Abascal llega a 1,365 millones con tres encuentros. La comparación deja una fotografía tan curiosa como compleja de la televisión política y es que acumular más entrevistas o más horas no implica necesariamente alcanzar a una audiencia mayor.La actualidad también tiene esa capacidad de sacar de la sombra a quienes están acostumbrados a trabajar en ella. De repente, un acontecimiento convierte en protagonista a una persona cuyo nombre quizá no formaba parte de la conversación diaria y obliga a conocerla más allá del cargo que ocupa. Y ahí la televisión juega con ventaja y es que permite ponerle voz, gesto y tono a esos políticos que hasta entonces eran, para muchos, simplemente un nombre. Es lo que ha ocurrido con Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta. En 2025 no concedió ninguna entrevista en televisión; en 2026, en cambio, tras la invasión en Ceuta, ha pasado por distintas cadenas en siete ocasiones y se ha colocado como el sexto político español con mayor impacto televisivo.Hay más movimientos respecto al año anterior. La política que más ha aumentado su presencia en televisión es Mónica García. La ministra de Sanidad suma 3,4 horas de entrevistas respecto a 2025. Tras ella aparecen Carlos Cuerpo, con 1,8 horas más; Fernando Clavijo, que aumenta 1,7 horas; Óscar Puente, con 1,2 horas más, y Salvador Illa, que suma una hora. En el otro extremo se encuentra Yolanda Díaz. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo es la política que más reduce su presencia televisiva respecto a 2025, con 7,2 horas menos de entrevistas. Le siguen Óscar López, con un descenso de 1,7 horas; Pilar Alegría, con 1,2 horas menos; Isabel Rodríguez, con una reducción de una hora, y Alfonso Fernández Mañueco, con 0,9 horas menos.También cada líder tiene su televisión y es que la relación entre política y televisión también tiene una dimensión de cadena. Hay diferencias en los canales en los que los principales líderes políticos concentran sus entrevistas. Pedro Sánchez dedicó casi la mitad del tiempo de sus más de dos horas de entrevistas a La 1. Alberto Núñez Feijóo, en cambio, concentró el 53,3% de su tiempo de entrevistas en Antena 3.No todos los minutos de televisión se parecen. Tampoco todas las cadenas representan la misma parte de la exposición televisiva de cada líder. La pantalla elegida forma parte también de la fotografía de su presencia mediática.

La televisión lleva años en su propio funeral. Que si ha muerto, que si los jóvenes ya no la ven, que si las plataformas le han robado el sofá y el móvil ha terminado de enterrarla. Pero hay una especie que todavía parece necesitarla: los políticos. Mientras medio mundo discute sobre la muerte de la televisión, ellos siguen haciendo cola delante de sus cámaras. Y no precisamente para despedirse. Para un político, salir en televisión ya no es una cuestión de aparecer o no. También importa cuánto tiempo ocupa la pantalla, en qué pantalla lo hace y, sobre todo, cuánta gente está al otro lado. Porque la televisión, como la política, tiene sus propias jerarquías: hay quienes acumulan horas de plató, quienes consiguen millones de espectadores con apenas unas entrevistas y quienes, aun repitiendo visita, descubren que la audiencia no siempre acompaña. En 2026, la relación entre políticos y televisión está especialmente concurrida: más de 22,3 millones de españoles han visto alguna entrevista a un cargo político en lo que va de año, un 20,6% más que en 2025.
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Audiencias
Lucía Cabanelas
No está claro qué fue primero, si el huevo o la gallina: si la política está aprovechando que la televisión vuelve a mirar hacia la actualidad o si la televisión ha encontrado en la política un filón para recuperar el interés por el directo. Lo que sí parece es que la política está de moda en televisión. La prueba está en los últimos años donde han ido apareciendo nuevos espacios volcados en la actualidad y el debate político, desde ‘Directo al grano’ hasta ‘Malas lenguas’ o ‘La Mesa’ de Antena 3.
Eso también explica que, en total, 188 cargos políticos hayan pasado por estos platós durante 2026, mientras que las cadenas han dedicado más de 123 horas a entrevistas con representantes políticos, según datos de Dos30 con datos de Fifty5Blue, teniendo en cuenta las entrevista de los políticos en las cadenas generalistas como La 1, Telecinco, Cuatro, Antena 3 y La Sexta y en las autonómicas integradas en Forta hasta el 15 de septiembre. Aunque no todos han hecho el mismo uso de ese tiempo. El político que más horas de televisión acumula es José Manuel Albares. El ministro de Asuntos Exteriores ha concedido entrevistas que suman 6,7 horas, situándose por delante de Isabel Díaz Ayuso, con 5,1 horas, y Fernando Clavijo, con 4,8 horas. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, aparece bastante más abajo en esta clasificación: ocupa el puesto 16, con dos horas de entrevistas en televisión.
Porque una cosa es estar mucho delante de una cámara y otra, conseguir que la audiencia se quede al otro lado. Y ahí cambia el orden. El político con mayor impacto televisivo en 2026 es Óscar Puente. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ha concedido nueve entrevistas, que alcanzan una cobertura total de 7,493 millones de espectadores. Pedro Sánchez, por su parte, suma 3,2 millones de espectadores con sus tres entrevistas, mientras que Alberto Núñez Feijóo alcanza 2,3 millones con ocho apariciones. Santiago Abascal llega a 1,365 millones con tres encuentros. La comparación deja una fotografía tan curiosa como compleja de la televisión política y es que acumular más entrevistas o más horas no implica necesariamente alcanzar a una audiencia mayor.
La actualidad también tiene esa capacidad de sacar de la sombra a quienes están acostumbrados a trabajar en ella. De repente, un acontecimiento convierte en protagonista a una persona cuyo nombre quizá no formaba parte de la conversación diaria y obliga a conocerla más allá del cargo que ocupa. Y ahí la televisión juega con ventaja y es que permite ponerle voz, gesto y tono a esos políticos que hasta entonces eran, para muchos, simplemente un nombre. Es lo que ha ocurrido con Juan Jesús Vivas, presidente de Ceuta. En 2025 no concedió ninguna entrevista en televisión; en 2026, en cambio, tras la invasión en Ceuta, ha pasado por distintas cadenas en siete ocasiones y se ha colocado como el sexto político español con mayor impacto televisivo.
Hay más movimientos respecto al año anterior. La política que más ha aumentado su presencia en televisión es Mónica García. La ministra de Sanidad suma 3,4 horas de entrevistas respecto a 2025. Tras ella aparecen Carlos Cuerpo, con 1,8 horas más; Fernando Clavijo, que aumenta 1,7 horas; Óscar Puente, con 1,2 horas más, y Salvador Illa, que suma una hora. En el otro extremo se encuentra Yolanda Díaz. La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo es la política que más reduce su presencia televisiva respecto a 2025, con 7,2 horas menos de entrevistas. Le siguen Óscar López, con un descenso de 1,7 horas; Pilar Alegría, con 1,2 horas menos; Isabel Rodríguez, con una reducción de una hora, y Alfonso Fernández Mañueco, con 0,9 horas menos.
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