¿Qué ocurre cuando la felicidad deja de ser un deseo y se convierte en una obligación? Esa es la pregunta que lleva años planteando Carl Cederström, profesor de la Stockholm Business School, autor de varios ensayos críticos sobre la cultura laboral y la industria de la felicidad. El último en llegar a España es El síndrome del bienestar, un libro mordaz y ameno que escribió a cuatro manos junto a André Spicer, decano de la Bayes Business School. En él, analizan el auge de la industria del wellness, centrándose en sus rincones más oscuros. Cómo el mindfulness pasó de ser una tendencia contracultural a convertirse en una herramienta corporativa. Cómo, al mirar en nuestro interior, dejamos de buscar las respuestas en lo político y social. Y cómo la obsesión por contar calorías, pasos y hormonas (la hoja de cálculo del bienestar, lo llama él) ofrece a algunas personas un espejismo de certeza, un mundo en el que parece existir una relación clara entre causa y efecto.
En ‘El síndrome del bienestar’, el autor argumenta que cuando la salud y la felicidad se convierten en imperativos morales, el resultado no suele ser la liberación, sino la culpa, la ansiedad y el repliegue sobre uno mismo
¿Qué ocurre cuando la felicidad deja de ser un deseo y se convierte en una obligación? Esa es la pregunta que lleva años planteando Carl Cederström, profesor de la Stockholm Business School, autor de varios ensayos críticos sobre la cultura laboral y la industria de la felicidad. El último en llegar a España es El síndrome del bienestar, un libro mordaz y ameno que escribió a cuatro manos junto a André Spicer, decano de la Bayes Business School. En él, analizan el auge de la industria del wellness, centrándose en sus rincones más oscuros. Cómo el mindfulness pasó de ser una tendencia contracultural a convertirse en una herramienta corporativa. Cómo, al mirar en nuestro interior, dejamos de buscar las respuestas en lo político y social. Y cómo la obsesión por contar calorías, pasos y hormonas (la hoja de cálculo del bienestar, lo llama él) ofrece a algunas personas un espejismo de certeza, un mundo en el que parece existir una relación clara entre causa y efecto.
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