Es una comedia, y es alemana, lo que más o menos nos advierte de que no tiene por qué ser graciosa y de que basta con su intención de fotografiar amablemente un lugar y una época que realmente tienen interés, la Alemania del Este en el año de la reunificación . La directora, Natja Brunckhorst , apunta al lado más prometedor, un vecindario del Berlín Oriental y justo en el momento en el que su moneda es retirada de la circulación y tienen que cambiarla por el fuerte marco occidental.Los personajes principales, un trío, llevan el peso del cuento moral sobre el capitalismo ; no son personajes especialmente atractivos, pero sí los interpretan actores potentes, como Sandra Huller, Max Riemelt, Ronald Zehrfeld y el excelente Peter Kurth . Al parecer, se construye una ligera sátira sobre hechos reales y habituales en aquellos años de 1990 y 91 cuando hubo que hacer desaparecer millones de marcos inservibles y muchos se las ingeniaron para ‘traficar’ con ellos y el capitalismo que llegaba a toda velocidad. Y el resultado es una historia equidistante entre el buen humor, el peculiar carácter y moral de los individuos tras su larga caminata por el comunismo y una cierta mirada sentimental a todo aquello.Da la impresión de que ‘Este / Oeste’ se queda algo por debajo de sus propias expectativas y de que, teniendo pillados el lugar, el tiempo y el asunto, debería haber llegado algo más lejos en cuanto a gracia, ironía, observación y reflexión. Pero, en cualquier caso, le resultará reveladora a cualquiera que se interese por los Muros. Es una comedia, y es alemana, lo que más o menos nos advierte de que no tiene por qué ser graciosa y de que basta con su intención de fotografiar amablemente un lugar y una época que realmente tienen interés, la Alemania del Este en el año de la reunificación . La directora, Natja Brunckhorst , apunta al lado más prometedor, un vecindario del Berlín Oriental y justo en el momento en el que su moneda es retirada de la circulación y tienen que cambiarla por el fuerte marco occidental.Los personajes principales, un trío, llevan el peso del cuento moral sobre el capitalismo ; no son personajes especialmente atractivos, pero sí los interpretan actores potentes, como Sandra Huller, Max Riemelt, Ronald Zehrfeld y el excelente Peter Kurth . Al parecer, se construye una ligera sátira sobre hechos reales y habituales en aquellos años de 1990 y 91 cuando hubo que hacer desaparecer millones de marcos inservibles y muchos se las ingeniaron para ‘traficar’ con ellos y el capitalismo que llegaba a toda velocidad. Y el resultado es una historia equidistante entre el buen humor, el peculiar carácter y moral de los individuos tras su larga caminata por el comunismo y una cierta mirada sentimental a todo aquello.Da la impresión de que ‘Este / Oeste’ se queda algo por debajo de sus propias expectativas y de que, teniendo pillados el lugar, el tiempo y el asunto, debería haber llegado algo más lejos en cuanto a gracia, ironía, observación y reflexión. Pero, en cualquier caso, le resultará reveladora a cualquiera que se interese por los Muros.
Es una comedia, y es alemana, lo que más o menos nos advierte de que no tiene por qué ser graciosa y de que basta con su intención de fotografiar amablemente un lugar y una época que realmente tienen interés, la Alemania del Este en … el año de la reunificación. La directora, Natja Brunckhorst, apunta al lado más prometedor, un vecindario del Berlín Oriental y justo en el momento en el que su moneda es retirada de la circulación y tienen que cambiarla por el fuerte marco occidental.
Los personajes principales, un trío, llevan el peso del cuento moral sobre el capitalismo; no son personajes especialmente atractivos, pero sí los interpretan actores potentes, como Sandra Huller, Max Riemelt, Ronald Zehrfeld y el excelente Peter Kurth. Al parecer, se construye una ligera sátira sobre hechos reales y habituales en aquellos años de 1990 y 91 cuando hubo que hacer desaparecer millones de marcos inservibles y muchos se las ingeniaron para ‘traficar’ con ellos y el capitalismo que llegaba a toda velocidad. Y el resultado es una historia equidistante entre el buen humor, el peculiar carácter y moral de los individuos tras su larga caminata por el comunismo y una cierta mirada sentimental a todo aquello.
Da la impresión de que ‘Este / Oeste’ se queda algo por debajo de sus propias expectativas y de que, teniendo pillados el lugar, el tiempo y el asunto, debería haber llegado algo más lejos en cuanto a gracia, ironía, observación y reflexión. Pero, en cualquier caso, le resultará reveladora a cualquiera que se interese por los Muros.
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