La Habana, Ciudad de México, Nueva York, Miami. Todas son ciudades que han llevado el título que ostenta hoy Madrid: ser el escenario de la música latina en el extranjero. Lo dice José Arteaga, curador y editor de la Fundación Gladys Palmera, una institución que nació a finales de los noventa para apoyar la música latinoamericana desde España y que hoy tiene el mayor archivo discográfico y documental especializado en música afrolatinoamericana y del Caribe. Justamente, está en Madrid, una capital donde uno de cada siete habitantes ha nacido al otro lado del charco. No por nada es la ciudad donde Bad Bunny se presenta con más fechas de la gira DeBí TiRAR MáS FOToS: hasta 10 conciertos. Le sigue Ciudad de México con ocho, mientras que en otras ciudades europeas como Milán, Portugal o Londres, el promedio es de uno o dos. Madrid, un lugar donde cada día, al mismo tiempo y en distintos barrios, esta música —no solo reguetón, sino toda la amalgama de ritmos tropicales y bailables— se disfruta de distintas maneras y por distintas personas.
La Habana, Ciudad de México, Nueva York, Miami. Todas son ciudades que han llevado el título que ostenta hoy Madrid: ser el escenario de la música latina en el extranjero. Lo dice José Arteaga, curador y editor de la Fundación Gladys Palmera, una institución que nació a finales de los noventa para apoyar la música latinoamericana desde España y que hoy tiene el mayor archivo discográfico y documental especializado en música afrolatinoamericana y del Caribe. Justamente, está en Madrid, una capital donde uno de cada siete habitantes ha nacido al otro lado del charco. No por nada es la ciudad donde Bad Bunny se presenta con más fechas de la gira DeBí TiRAR MáS FOToS: hasta 10 conciertos. Le sigue Ciudad de México con ocho, mientras que en otras ciudades europeas como Milán, Portugal o Londres, el promedio es de uno o dos. Madrid, un lugar donde cada día, al mismo tiempo y en distintos barrios, esta música —no solo reguetón, sino toda la amalgama de ritmos tropicales y bailables— se disfruta de distintas maneras y por distintas personas. Seguir leyendo
La Habana, Ciudad de México, Nueva York, Miami. Todas son ciudades que han llevado el título que ostenta hoy Madrid: ser el escenario de la música latina en el extranjero. Lo dice José Arteaga, curador y editor de la Fundación Gladys Palmera, una institución que nació a finales de los noventa para apoyar la música latinoamericana desde España y que hoy tiene el mayor archivo discográfico y documental especializado en música afrolatinoamericana y del Caribe. Justamente, está en Madrid, una capital donde uno de cada siete habitantes ha nacido al otro lado del charco. No por nada es la ciudad donde Bad Bunny se presenta con más fechas de la gira DeBí TiRAR MáS FOToS: hasta 10 conciertos. Le sigue Ciudad de México con ocho, mientras que en otras ciudades europeas como Milán, Portugal o Londres, el promedio es de uno o dos. Madrid, un lugar donde cada día, al mismo tiempo y en distintos barrios, esta música —no solo reguetón, sino toda la amalgama de ritmos tropicales y bailables— se disfruta de distintas maneras y por distintas personas.
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