Se esperaba con enorme ilusión la corrida de rejones que este domingo cerró el abono de la Feria del Corpus. Todo un clásico de la programación que este año quiso dar un giro de tuerca para hacerla aún más atractiva por dos novedades significativas. Por un lado, la apuesta por un duelo entre rejoneadores, protagonizado por el luso-sevillano Diego Ventura y el granadino Sebastián Fernández ; una figura consagrada frente a otra camino de serlo, que ya ha hecho historia en el toreo de su tierra como el máximo exponente del arte de Marialva. Por otro, el interés generado por la apuesta torista para esta corrida, representada por un encierro perteneciente a las ganaderías de Miura , Los Espartales y Benítez Cubero-Pallarés . En el caso del mítico hierro de Zahariche, después de 13 años sin anunciarse en la Monumental de Frascuelo. Fue con ocasión de la encerrona de David Fandila ‘El Fandi’, para la que los ganaderos sevillanos enviaron un gran toro. Alcanzar la excelencia es el sueño de cualquier creador, pero cuando uno ve en acción al rejoneador Diego Ventura superarse en cada tarde y en cada suerte , solo queda preguntarse si todavía tiene capacidad de mejorar todo cuanto hace . La respuesta llega en cuestión de segundos porque basta una batida o un quiebro para adivinar que lo suyo puede llegar hasta el infinito y más allá. Parece imposible más ajuste y contundencia al clavar o plantear faena en terrenos inverosímiles, pero lo consigue con una maestría y un dominio de su cuadra solo al alcance de los elegidos. El de Benítez Cubero-Pallarés que rompió plaza tuvo nobleza y Diego Ventura lo fijó en los rejones de castigo con Guadalquivir para coserlo después a la grupa con enorme garra a lomos de Nómada. Con él y con Lío llegaron las banderillas a una mano, que dieron paso a un lúcido broche con las rosas y las cortas al violín, que no tuvieron el deseado refrendo con el rejón de muerte. El premio quedó en ovación .La genialidad de Ventura para dominar el galope de costado y hasta el toreo en redondo a la jineta volvió a hacer de las suyas con el primero de los Miura. Fue un astado con fijeza, al que plantó cara siempre, se adornó con las elevadas y toreo con Bronce, desprovisto de cabezal y riendas, como prueba de su suficiencia. Las cortas al violín con Brillante precedieron a un rejón entero tras pinchazo hondo que puso en sus manos la primera oreja .Sebastián Fernández y Diego Ventura saludando al tendido. FuntausaVentura puso el mejor colofón ante el noble quinto de Los Espartales con una labor magistral plagada de momentos emotivos, como el brindis al rejoneador Sebastián Fernández, padre, un cante desde la contra barrera dedicado a él y una collera con el sobresaliente José Antonio Mancebo, que se lució en dos banderillas. Precioso el cara a cara con Quitasueños y la batida al pitón contrario que rindió a la plaza . Las rosas y el rejón entero hicieron el resto para pasear las dos orejas con petición de rabo. Sebastián Fernández, en figuraSebastián Fernández salió a por todas en la tarde de este domingo . Era un compromiso de enorme responsabilidad para él, en su tierra y junto a un rival que no perdona nunca, pero demostró que está en un momento inmejorable para alcanzar también la cima del rejoneo. Su primero de Los Espartales, brindado a Ventura, fue devuelto por la presidencia por su aparente flojedad y decidió correr turno para que saliera por chiqueros otro astado del mismo hierro que tampoco fue un prodigio de motor. Pese a ello, el granadino apostó por los medios en las primeras fases de su faena para clavar con Luna de Miel y protagonizar un quiebro imposible y muy arriesgado con Atrapasueños . A partir de entonces, decidió cerrarse con el toro y clavar en el tercio las banderillas a una mano y las cuatro cortas, rematadas con un rejón entero. Paseó una oreja y se le pidió otra. El debut de Sebastián con un Miura, el buen cuarto, no pudo ser más afortunado. Se la jugó siempre con las tres estrellas de su cuadra Lince, California y Junco para clavar siempre al estribo y apurar distancias al máximo. Muy merecidas las dos orejas tras más de medio rejón de muerte. Quinta corrida de la Feria del Corpus de Granada Monumental de Frascuelo. Granada, 7 de junio de 2026. Quinto y último festejo de la Feria del Corpus. Más de tres cuartos de entrada. Ganaderías: Un toro de Benítez Cubero (1°), dos de Miura (3° y 4°) y tres de Los Espartales (2°, 5° y 6. Este último, como sobrero). Bien presentados y de interesante juego. Más parado el segundo y manso el sexto. Pesaron por orden de lidia 564, 607, 507, 553, 539 y 493 kilos. Diego Ventura, ovación, oreja y dos orejas con petición de rabo. Sebastián Fernández, reja con petición de la segunda, dos orejas y palmas. Actuó de sobresaliente José Antonio Mancebo. Al término del festejo Diego Ventura y Sebastián Fernández salieron a hombros.El sexto, sobrero de Los Espartales cantó pronto sus carencias junto a tablas. Para compensar su falta de celo Sebastián apretó aún más, hasta el punto de volver a apostar por un giro de mucha dificultad junto a tablas que lastimó en una pata trasera a Judio y obligó a echar pie a tierra. Volvió a darlo todo con Junco y las cortas, pero el rejón de muerte no le ayudó en esta ocasión y sólo escuchó palmas. Se esperaba con enorme ilusión la corrida de rejones que este domingo cerró el abono de la Feria del Corpus. Todo un clásico de la programación que este año quiso dar un giro de tuerca para hacerla aún más atractiva por dos novedades significativas. Por un lado, la apuesta por un duelo entre rejoneadores, protagonizado por el luso-sevillano Diego Ventura y el granadino Sebastián Fernández ; una figura consagrada frente a otra camino de serlo, que ya ha hecho historia en el toreo de su tierra como el máximo exponente del arte de Marialva. Por otro, el interés generado por la apuesta torista para esta corrida, representada por un encierro perteneciente a las ganaderías de Miura , Los Espartales y Benítez Cubero-Pallarés . En el caso del mítico hierro de Zahariche, después de 13 años sin anunciarse en la Monumental de Frascuelo. Fue con ocasión de la encerrona de David Fandila ‘El Fandi’, para la que los ganaderos sevillanos enviaron un gran toro. Alcanzar la excelencia es el sueño de cualquier creador, pero cuando uno ve en acción al rejoneador Diego Ventura superarse en cada tarde y en cada suerte , solo queda preguntarse si todavía tiene capacidad de mejorar todo cuanto hace . La respuesta llega en cuestión de segundos porque basta una batida o un quiebro para adivinar que lo suyo puede llegar hasta el infinito y más allá. Parece imposible más ajuste y contundencia al clavar o plantear faena en terrenos inverosímiles, pero lo consigue con una maestría y un dominio de su cuadra solo al alcance de los elegidos. El de Benítez Cubero-Pallarés que rompió plaza tuvo nobleza y Diego Ventura lo fijó en los rejones de castigo con Guadalquivir para coserlo después a la grupa con enorme garra a lomos de Nómada. Con él y con Lío llegaron las banderillas a una mano, que dieron paso a un lúcido broche con las rosas y las cortas al violín, que no tuvieron el deseado refrendo con el rejón de muerte. El premio quedó en ovación .La genialidad de Ventura para dominar el galope de costado y hasta el toreo en redondo a la jineta volvió a hacer de las suyas con el primero de los Miura. Fue un astado con fijeza, al que plantó cara siempre, se adornó con las elevadas y toreo con Bronce, desprovisto de cabezal y riendas, como prueba de su suficiencia. Las cortas al violín con Brillante precedieron a un rejón entero tras pinchazo hondo que puso en sus manos la primera oreja .Sebastián Fernández y Diego Ventura saludando al tendido. FuntausaVentura puso el mejor colofón ante el noble quinto de Los Espartales con una labor magistral plagada de momentos emotivos, como el brindis al rejoneador Sebastián Fernández, padre, un cante desde la contra barrera dedicado a él y una collera con el sobresaliente José Antonio Mancebo, que se lució en dos banderillas. Precioso el cara a cara con Quitasueños y la batida al pitón contrario que rindió a la plaza . Las rosas y el rejón entero hicieron el resto para pasear las dos orejas con petición de rabo. Sebastián Fernández, en figuraSebastián Fernández salió a por todas en la tarde de este domingo . Era un compromiso de enorme responsabilidad para él, en su tierra y junto a un rival que no perdona nunca, pero demostró que está en un momento inmejorable para alcanzar también la cima del rejoneo. Su primero de Los Espartales, brindado a Ventura, fue devuelto por la presidencia por su aparente flojedad y decidió correr turno para que saliera por chiqueros otro astado del mismo hierro que tampoco fue un prodigio de motor. Pese a ello, el granadino apostó por los medios en las primeras fases de su faena para clavar con Luna de Miel y protagonizar un quiebro imposible y muy arriesgado con Atrapasueños . A partir de entonces, decidió cerrarse con el toro y clavar en el tercio las banderillas a una mano y las cuatro cortas, rematadas con un rejón entero. Paseó una oreja y se le pidió otra. El debut de Sebastián con un Miura, el buen cuarto, no pudo ser más afortunado. Se la jugó siempre con las tres estrellas de su cuadra Lince, California y Junco para clavar siempre al estribo y apurar distancias al máximo. Muy merecidas las dos orejas tras más de medio rejón de muerte. Quinta corrida de la Feria del Corpus de Granada Monumental de Frascuelo. Granada, 7 de junio de 2026. Quinto y último festejo de la Feria del Corpus. Más de tres cuartos de entrada. Ganaderías: Un toro de Benítez Cubero (1°), dos de Miura (3° y 4°) y tres de Los Espartales (2°, 5° y 6. Este último, como sobrero). Bien presentados y de interesante juego. Más parado el segundo y manso el sexto. Pesaron por orden de lidia 564, 607, 507, 553, 539 y 493 kilos. Diego Ventura, ovación, oreja y dos orejas con petición de rabo. Sebastián Fernández, reja con petición de la segunda, dos orejas y palmas. Actuó de sobresaliente José Antonio Mancebo. Al término del festejo Diego Ventura y Sebastián Fernández salieron a hombros.El sexto, sobrero de Los Espartales cantó pronto sus carencias junto a tablas. Para compensar su falta de celo Sebastián apretó aún más, hasta el punto de volver a apostar por un giro de mucha dificultad junto a tablas que lastimó en una pata trasera a Judio y obligó a echar pie a tierra. Volvió a darlo todo con Junco y las cortas, pero el rejón de muerte no le ayudó en esta ocasión y sólo escuchó palmas.
Se esperaba con enorme ilusión la corrida de rejones que este domingo cerró el abono de la Feria del Corpus. Todo un clásico de la programación que este año quiso dar un giro de tuerca para hacerla aún más atractiva por dos novedades significativas. Por … un lado, la apuesta por un duelo entre rejoneadores, protagonizado por el luso-sevillano Diego Ventura y el granadino Sebastián Fernández; una figura consagrada frente a otra camino de serlo, que ya ha hecho historia en el toreo de su tierra como el máximo exponente del arte de Marialva. Por otro, el interés generado por la apuesta torista para esta corrida, representada por un encierro perteneciente a las ganaderías de Miura, Los Espartales y Benítez Cubero-Pallarés. En el caso del mítico hierro de Zahariche, después de 13 años sin anunciarse en la Monumental de Frascuelo. Fue con ocasión de la encerrona de David Fandila ‘El Fandi’, para la que los ganaderos sevillanos enviaron un gran toro.
Alcanzar la excelencia es el sueño de cualquier creador, pero cuando uno ve en acción al rejoneador Diego Ventura superarse en cada tarde y en cada suerte, solo queda preguntarse si todavía tiene capacidad de mejorar todo cuanto hace. La respuesta llega en cuestión de segundos porque basta una batida o un quiebro para adivinar que lo suyo puede llegar hasta el infinito y más allá. Parece imposible más ajuste y contundencia al clavar o plantear faena en terrenos inverosímiles, pero lo consigue con una maestría y un dominio de su cuadra solo al alcance de los elegidos.
El de Benítez Cubero-Pallarés que rompió plaza tuvo nobleza y Diego Ventura lo fijó en los rejones de castigo con Guadalquivir para coserlo después a la grupa con enorme garra a lomos de Nómada. Con él y con Lío llegaron las banderillas a una mano, que dieron paso a un lúcido broche con las rosas y las cortas al violín, que no tuvieron el deseado refrendo con el rejón de muerte. El premio quedó en ovación.
La genialidad de Ventura para dominar el galope de costado y hasta el toreo en redondo a la jineta volvió a hacer de las suyas con el primero de los Miura. Fue un astado con fijeza, al que plantó cara siempre, se adornó con las elevadas y toreo con Bronce, desprovisto de cabezal y riendas, como prueba de su suficiencia. Las cortas al violín con Brillante precedieron a un rejón entero tras pinchazo hondo que puso en sus manos la primera oreja.

(Funtausa)
Ventura puso el mejor colofón ante el noble quinto de Los Espartales con una labor magistral plagada de momentos emotivos, como el brindis al rejoneador Sebastián Fernández, padre, un cante desde la contra barrera dedicado a él y una collera con el sobresaliente José Antonio Mancebo, que se lució en dos banderillas. Precioso el cara a cara con Quitasueños y la batida al pitón contrario que rindió a la plaza. Las rosas y el rejón entero hicieron el resto para pasear las dos orejas con petición de rabo.
Sebastián Fernández, en figura
Sebastián Fernández salió a por todas en la tarde de este domingo. Era un compromiso de enorme responsabilidad para él, en su tierra y junto a un rival que no perdona nunca, pero demostró que está en un momento inmejorable para alcanzar también la cima del rejoneo.
Su primero de Los Espartales, brindado a Ventura, fue devuelto por la presidencia por su aparente flojedad y decidió correr turno para que saliera por chiqueros otro astado del mismo hierro que tampoco fue un prodigio de motor. Pese a ello, el granadino apostó por los medios en las primeras fases de su faena para clavar con Luna de Miel y protagonizar un quiebro imposible y muy arriesgado con Atrapasueños. A partir de entonces, decidió cerrarse con el toro y clavar en el tercio las banderillas a una mano y las cuatro cortas, rematadas con un rejón entero. Paseó una oreja y se le pidió otra.
El debut de Sebastián con un Miura, el buen cuarto, no pudo ser más afortunado. Se la jugó siempre con las tres estrellas de su cuadra Lince, California y Junco para clavar siempre al estribo y apurar distancias al máximo. Muy merecidas las dos orejas tras más de medio rejón de muerte.
Quinta corrida de la Feria del Corpus de Granada
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Monumental de Frascuelo.
Granada, 7 de junio de 2026. Quinto y último festejo de la Feria del Corpus. Más de tres cuartos de entrada.
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Diego Ventura,
ovación, oreja y dos orejas con petición de rabo. -
Sebastián Fernández,
reja con petición de la segunda, dos orejas y palmas.
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El sexto, sobrero de Los Espartales cantó pronto sus carencias junto a tablas. Para compensar su falta de celo Sebastián apretó aún más, hasta el punto de volver a apostar por un giro de mucha dificultad junto a tablas que lastimó en una pata trasera a Judio y obligó a echar pie a tierra. Volvió a darlo todo con Junco y las cortas, pero el rejón de muerte no le ayudó en esta ocasión y sólo escuchó palmas.
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