El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro afrontará en 2027 su 50 aniversario con la voluntad de mirar más hacia el futuro que hacia la nostalgia. Su directora, Irene Pardo, quiere que la efeméride sirva para agradecer el camino recorrido, pero sobre todo para «empezar a celebrar los siguientes 50».
En una entrevista con Europa Press, Pardo ha comparado la llegada del festival al medio siglo con una trayectoria vital «muy sólida», marcada por los cambios, los vínculos que se han fortalecido y otros que se han perdido por el camino. Una reflexión que la propia directora lleva también al terreno personal, ya que, entre bromas, recuerda que ella y el certamen avanzan casi en paralelo hacia los 50. «Gozas de buena salud, pero tienes algunas goteras», ha resumido Pardo, convencida de que el certamen llega a esta fecha con fortaleza, aunque también con retos pendientes.
La directora ha rechazado cualquier lectura melancólica del aniversario y ha defendido que el teatro clásico y el Siglo de Oro mantienen intacta su vigencia y que «no ha perdido un ápice de la belleza extraordinaria», ha subrayado. En este sentido, Pardo ha reivindicado la respuesta del público frente a la idea de que la sociedad, y especialmente los jóvenes, no se interesan por este tipo de propuestas culturales. Como ejemplo, ha recordado que el año pasado asistieron 76.000 personas al festival. La directora asume la idea de que el Festival de Almagro está ante una «segunda juventud».
Festival tradicional y contemporáneo
Preguntada por su continuidad al frente del festival, Pardo ha asegurado que estará como directora en la edición del 50 aniversario, aunque ha evitado dar por hecho qué ocurrirá después. Según ha explicado, las siguientes etapas deberán producirse «por un consenso y por un interés de todas las partes».
En cualquier caso, ha dejado claro que su mirada está puesta en dejar un festival «muy consolidado», ya que considera que en estos años el certamen ha logrado acercarse cada vez más a su tierra y, al mismo tiempo, reforzar su dimensión internacional. «Si tengo que hacer esos check, me siento muy contenta de haber conseguido esas cosas», ha afirmado, en referencia a los objetivos que se marcó al llegar a la dirección: un festival local e internacional, tradicional y contemporáneo, abierto a la música, la danza, el circo y otras disciplinas.
Preguntada por si el certamen puede aguantar otro medio siglo, su respuesta es tajante: «Rotundamente sí». Para la directora, el 50 aniversario no debe ser solo una mirada hacia atrás, sino una oportunidad para proyectar el futuro del festival, consolidar lo conseguido y seguir reivindicando el valor contemporáneo de los clásicos. Por ahora, su 49ª edición se celebra este año del 2 al 26 de julio de 2026 bajo el lema ‘El clásico se juega en Almagro’, con 50 espectáculos, 16 estrenos absolutos y el actor Pepe Viyuela como Premio Corral de Comedias.
Mañana comenzará su edición 49, y su directora refleja su carácter multidisciplinar y joven
El Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro afrontará en 2027 su 50 aniversario con la voluntad de mirar más hacia el futuro que hacia la nostalgia. Su directora, Irene Pardo, quiere que la efeméride sirva para agradecer el camino recorrido, pero sobre todo para «empezar a celebrar los siguientes 50».
En una entrevista con Europa Press, Pardo ha comparado la llegada del festival al medio siglo con una trayectoria vital «muy sólida», marcada por los cambios, los vínculos que se han fortalecido y otros que se han perdido por el camino. Una reflexión que la propia directora lleva también al terreno personal, ya que, entre bromas, recuerda que ella y el certamen avanzan casi en paralelo hacia los 50. «Gozas de buena salud, pero tienes algunas goteras», ha resumido Pardo, convencida de que el certamen llega a esta fecha con fortaleza, aunque también con retos pendientes.
La directora ha rechazado cualquier lectura melancólica del aniversario y ha defendido que el teatro clásico y el Siglo de Oro mantienen intacta su vigencia y que «no ha perdido un ápice de la belleza extraordinaria», ha subrayado. En este sentido, Pardo ha reivindicado la respuesta del público frente a la idea de que la sociedad, y especialmente los jóvenes, no se interesan por este tipo de propuestas culturales. Como ejemplo, ha recordado que el año pasado asistieron 76.000 personas al festival. La directora asume la idea de que el Festival de Almagro está ante una «segunda juventud».
Preguntada por su continuidad al frente del festival, Pardo ha asegurado que estará como directora en la edición del 50 aniversario, aunque ha evitado dar por hecho qué ocurrirá después. Según ha explicado, las siguientes etapas deberán producirse «por un consenso y por un interés de todas las partes».
En cualquier caso, ha dejado claro que su mirada está puesta en dejar un festival «muy consolidado», ya que considera que en estos años el certamen ha logrado acercarse cada vez más a su tierra y, al mismo tiempo, reforzar su dimensión internacional. «Si tengo que hacer esos check, me siento muy contenta de haber conseguido esas cosas», ha afirmado, en referencia a los objetivos que se marcó al llegar a la dirección: un festival local e internacional, tradicional y contemporáneo, abierto a la música, la danza, el circo y otras disciplinas.
Preguntada por si el certamen puede aguantar otro medio siglo, su respuesta es tajante: «Rotundamente sí». Para la directora, el 50 aniversario no debe ser solo una mirada hacia atrás, sino una oportunidad para proyectar el futuro del festival, consolidar lo conseguido y seguir reivindicando el valor contemporáneo de los clásicos. Por ahora, su 49ª edición se celebra este año del 2 al 26 de julio de 2026 bajo el lema ‘El clásico se juega en Almagro’, con 50 espectáculos, 16 estrenos absolutos y el actor Pepe Viyuela como Premio Corral de Comedias.
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