Hace años escribí un artículo laudatorio sobre Zapatero, después de que aprobase la igualdad del matrimonio homosexual. En lo referido a los derechos sociales fue un gran presidente, menos los derechos de las víctimas del terrorismo, que tuvimos que tragar que llamase hombre de paz a Otegui, el mismo tipejo al que investigaba la fiscalía por ser colaborador necesario en un asesinato, investigación que archivó la Audiencia Nacional durante el gobierno de Sánchez. Lo anterior niega la superioridad moral de la izquierda. Aún más, el que avanzo sustancialmente en la desaparición de ETA fue Aznar, aplicando la responsabilidad civil subsidiaria. Así que en este punto, sustancial en lo ético, nos gana la derecha a la izquierda. ¿Y en la cultura? Como si la cultura pudiese tener superioridad moral entendida como colectivo. Lo de la ética va persona a persona y no grupo a grupo, donde se puede observar mayor cobardía o coraje. En general, el colectivo de la cultura, al que pertenezco, está demostrando sobrados aires de cobardía. Y en particular el numeroso grupo de los de la ceja, y todo por guardar seguro el plato de lentejas, que en este caso es más importante que las convicciones. Están en masa los de la ceja callados; el que calla otorga, ya lo decía Ortega; en e l asunto apestoso de las presunta corrupción de Zapatero , que afectó a las bolsas de alimento de los venezolanos pobres. Y está mudos los de la ceja cuando los papeles judiciales han imputado a ZP, lo que resta al ex presidemte culaquier valos moral. Hay que decirlo alto y claro perteneciendo al mundo de la cultura: ZP huele peor que un grupo de mofetas, y si va a la cárcel se lo tendrá merecido. Aún más, los de la ceja están realizando el mismo ejercicio de cobardía que las ratas al abandonar el barco, solo que estan esperando en la orilla en silencio, a ver si regresan al barco milagrosamente reflotado o buscan otro lleno de provisiones, otra bandera, otro himno, en la izquierda o en la extrema izquierda, que ahora se llama la izquierda de la izquierda. En fin, señores y señoras, el que suscribe no está desolado con el asunto ZP, ni contento, claro. Hace años escribí un artículo laudatorio sobre Zapatero, después de que aprobase la igualdad del matrimonio homosexual. En lo referido a los derechos sociales fue un gran presidente, menos los derechos de las víctimas del terrorismo, que tuvimos que tragar que llamase hombre de paz a Otegui, el mismo tipejo al que investigaba la fiscalía por ser colaborador necesario en un asesinato, investigación que archivó la Audiencia Nacional durante el gobierno de Sánchez. Lo anterior niega la superioridad moral de la izquierda. Aún más, el que avanzo sustancialmente en la desaparición de ETA fue Aznar, aplicando la responsabilidad civil subsidiaria. Así que en este punto, sustancial en lo ético, nos gana la derecha a la izquierda. ¿Y en la cultura? Como si la cultura pudiese tener superioridad moral entendida como colectivo. Lo de la ética va persona a persona y no grupo a grupo, donde se puede observar mayor cobardía o coraje. En general, el colectivo de la cultura, al que pertenezco, está demostrando sobrados aires de cobardía. Y en particular el numeroso grupo de los de la ceja, y todo por guardar seguro el plato de lentejas, que en este caso es más importante que las convicciones. Están en masa los de la ceja callados; el que calla otorga, ya lo decía Ortega; en e l asunto apestoso de las presunta corrupción de Zapatero , que afectó a las bolsas de alimento de los venezolanos pobres. Y está mudos los de la ceja cuando los papeles judiciales han imputado a ZP, lo que resta al ex presidemte culaquier valos moral. Hay que decirlo alto y claro perteneciendo al mundo de la cultura: ZP huele peor que un grupo de mofetas, y si va a la cárcel se lo tendrá merecido. Aún más, los de la ceja están realizando el mismo ejercicio de cobardía que las ratas al abandonar el barco, solo que estan esperando en la orilla en silencio, a ver si regresan al barco milagrosamente reflotado o buscan otro lleno de provisiones, otra bandera, otro himno, en la izquierda o en la extrema izquierda, que ahora se llama la izquierda de la izquierda. En fin, señores y señoras, el que suscribe no está desolado con el asunto ZP, ni contento, claro.
Hace años escribí un artículo laudatorio sobre Zapatero, después de que aprobase la igualdad del matrimonio homosexual. En lo referido a los derechos sociales fue un gran presidente, menos los derechos de las víctimas del terrorismo, que tuvimos que tragar que llamase hombre de paz … a Otegui, el mismo tipejo al que investigaba la fiscalía por ser colaborador necesario en un asesinato, investigación que archivó la Audiencia Nacional durante el gobierno de Sánchez.
Lo anterior niega la superioridad moral de la izquierda. Aún más, el que avanzo sustancialmente en la desaparición de ETA fue Aznar, aplicando la responsabilidad civil subsidiaria. Así que en este punto, sustancial en lo ético, nos gana la derecha a la izquierda. ¿Y en la cultura? Como si la cultura pudiese tener superioridad moral entendida como colectivo. Lo de la ética va persona a persona y no grupo a grupo, donde se puede observar mayor cobardía o coraje. En general, el colectivo de la cultura, al que pertenezco, está demostrando sobrados aires de cobardía. Y en particular el numeroso grupo de los de la ceja, y todo por guardar seguro el plato de lentejas, que en este caso es más importante que las convicciones.
Están en masa los de la ceja callados; el que calla otorga, ya lo decía Ortega; en el asunto apestoso de las presunta corrupción de Zapatero, que afectó a las bolsas de alimento de los venezolanos pobres. Y está mudos los de la ceja cuando los papeles judiciales han imputado a ZP, lo que resta al ex presidemte culaquier valos moral. Hay que decirlo alto y claro perteneciendo al mundo de la cultura: ZP huele peor que un grupo de mofetas, y si va a la cárcel se lo tendrá merecido. Aún más, los de la ceja están realizando el mismo ejercicio de cobardía que las ratas al abandonar el barco, solo que estan esperando en la orilla en silencio, a ver si regresan al barco milagrosamente reflotado o buscan otro lleno de provisiones, otra bandera, otro himno, en la izquierda o en la extrema izquierda, que ahora se llama la izquierda de la izquierda. En fin, señores y señoras, el que suscribe no está desolado con el asunto ZP, ni contento, claro.
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