La llegada de ‘AlaZ’ ha marcado el inicio de una nueva era en ‘Pasapalabra’ . La nueva prueba final ha sustituido a ‘El Rosco’ después de que una sentencia del Tribunal Supremo obligara al concurso de Antena 3 a despedirse de su prueba más emblemática.El cambio ha transformado por completo el desenlace del programa, abriendo un intenso debate entre los espectadores. Desde su estreno, muchos han sostenido que ‘AlaZ’ es más sencilla que ‘El Rosco’ porque ahora los concursantes conocen el número de letras que tiene cada palabra y pueden recurrir a un comodín para comprar letras.Sin embargo, Manu Pascual , uno de los rostros más queridos de la historia reciente del concurso, ha salido a desmentir este mito en sus redes sociales. El madrileño, que permaneció 437 programas en ‘Pasapalabra’ antes de caer frente a Rosa Rodríguez , ha argumentado algunos factores que la hacen también difícil.Noticia relacionada general No No Javier y David responden a quienes piensan que ‘AlaZ’ es más fácil que el ‘Rosco’: «Es una dificultad muy añadida» María Robert«Muchos me habéis pedido que opine sobre esta nueva prueba y aquí os dejo mi humilde análisis en dos características principales: la dificultad y la estrategia », comenta.Manu Pascual señala que «para algunas palabras se complica todavía más»Sobre la dificultad, admite que conocer el número de letras puede parecer una ventaja, pero cree que también introduce nuevos desafíos: «A priori, puede parecer que la dificultad es menor porque ahora te dan el número de letras que contiene la palabra. Pero ojo, para algunas sí que puede ser más fácil, pero para otras no y se complica todavía más».«Hay palabras que antiguamente valían tanto en plural como en singular y ahora, por el número de letras, como puede ser ‘tijeras’ o ‘tijera’, en singular, no contienen el mismo número de letras», concreta.La otra dificultad añadida, según Pascual, afecta a los sinónimos : «Antiguamente valían sinónimos porque no se contabilizaban las letras y ahora no. Un ejemplo sería ‘noticiero’ y ‘noticiario’, que al tener nueve y diez letras respectivamente ya no vale, hay que decantarse por una».Este cambio, expone, obliga al concursante a realizar un mayor esfuerzo mental durante toda la prueba: «Tiene que contar mientras el presentador le pregunta la definición cuántas letras tiene la palabra, lo cual hace que el programa haya tenido que aportar más segundos a la prueba». «Me parece una decisión acertada porque ahora el tiempo es más valioso», apostilla.Los cambios que obligan a transformar la estrategiaMás allá de la dificultad, Manu cree que donde realmente se aprecia la revolución de ‘AlaZ’ es en la estrategia . En ‘El Rosco’, buena parte del desenlace estaba marcada por los constantes «pasapalabras» y por la necesidad de esperar los movimientos del rival antes de arriesgar una respuesta.Con el nuevo sistema, esa incertidumbre prácticamente desaparece: « Se ha dinamizado mucho la parte final del programa. Antes había muchos ‘pasapalabras’ porque estábamos pendientes de la estrategia del otro concursante y ahora no».Además, destaca que el comodín también cambia la forma de jugar: «Ahora, cuando tú pides una letra, ya sabes si la tienes o no la tienes. No tienes que estar esperando a ver si te ilumina la Virgen».MÁS INFORMACIÓN noticia No Roberto Leal desvela cómo vivieron en ‘Pasapalabra’ la sentencia del Supremo sobre ‘El Rosco’También subraya que la nueva prueba incorpora palabras que empiezan por letras que antes apenas aparecían al inicio, como la ‘ñ’, la ‘q’ o la ‘y’: «Algunas empiezan por estas letras, como ‘yegua’ o ‘quimera’, lo cual complica todavía más la prueba porque son letras que hay que incorporar al estudio », explica. «Nuestras bases de datos ya son muy grandes, pero parece ser que hay que seguir ampliándolas», concluye. La llegada de ‘AlaZ’ ha marcado el inicio de una nueva era en ‘Pasapalabra’ . La nueva prueba final ha sustituido a ‘El Rosco’ después de que una sentencia del Tribunal Supremo obligara al concurso de Antena 3 a despedirse de su prueba más emblemática.El cambio ha transformado por completo el desenlace del programa, abriendo un intenso debate entre los espectadores. Desde su estreno, muchos han sostenido que ‘AlaZ’ es más sencilla que ‘El Rosco’ porque ahora los concursantes conocen el número de letras que tiene cada palabra y pueden recurrir a un comodín para comprar letras.Sin embargo, Manu Pascual , uno de los rostros más queridos de la historia reciente del concurso, ha salido a desmentir este mito en sus redes sociales. El madrileño, que permaneció 437 programas en ‘Pasapalabra’ antes de caer frente a Rosa Rodríguez , ha argumentado algunos factores que la hacen también difícil.Noticia relacionada general No No Javier y David responden a quienes piensan que ‘AlaZ’ es más fácil que el ‘Rosco’: «Es una dificultad muy añadida» María Robert«Muchos me habéis pedido que opine sobre esta nueva prueba y aquí os dejo mi humilde análisis en dos características principales: la dificultad y la estrategia », comenta.Manu Pascual señala que «para algunas palabras se complica todavía más»Sobre la dificultad, admite que conocer el número de letras puede parecer una ventaja, pero cree que también introduce nuevos desafíos: «A priori, puede parecer que la dificultad es menor porque ahora te dan el número de letras que contiene la palabra. Pero ojo, para algunas sí que puede ser más fácil, pero para otras no y se complica todavía más».«Hay palabras que antiguamente valían tanto en plural como en singular y ahora, por el número de letras, como puede ser ‘tijeras’ o ‘tijera’, en singular, no contienen el mismo número de letras», concreta.La otra dificultad añadida, según Pascual, afecta a los sinónimos : «Antiguamente valían sinónimos porque no se contabilizaban las letras y ahora no. Un ejemplo sería ‘noticiero’ y ‘noticiario’, que al tener nueve y diez letras respectivamente ya no vale, hay que decantarse por una».Este cambio, expone, obliga al concursante a realizar un mayor esfuerzo mental durante toda la prueba: «Tiene que contar mientras el presentador le pregunta la definición cuántas letras tiene la palabra, lo cual hace que el programa haya tenido que aportar más segundos a la prueba». «Me parece una decisión acertada porque ahora el tiempo es más valioso», apostilla.Los cambios que obligan a transformar la estrategiaMás allá de la dificultad, Manu cree que donde realmente se aprecia la revolución de ‘AlaZ’ es en la estrategia . En ‘El Rosco’, buena parte del desenlace estaba marcada por los constantes «pasapalabras» y por la necesidad de esperar los movimientos del rival antes de arriesgar una respuesta.Con el nuevo sistema, esa incertidumbre prácticamente desaparece: « Se ha dinamizado mucho la parte final del programa. Antes había muchos ‘pasapalabras’ porque estábamos pendientes de la estrategia del otro concursante y ahora no».Además, destaca que el comodín también cambia la forma de jugar: «Ahora, cuando tú pides una letra, ya sabes si la tienes o no la tienes. No tienes que estar esperando a ver si te ilumina la Virgen».MÁS INFORMACIÓN noticia No Roberto Leal desvela cómo vivieron en ‘Pasapalabra’ la sentencia del Supremo sobre ‘El Rosco’También subraya que la nueva prueba incorpora palabras que empiezan por letras que antes apenas aparecían al inicio, como la ‘ñ’, la ‘q’ o la ‘y’: «Algunas empiezan por estas letras, como ‘yegua’ o ‘quimera’, lo cual complica todavía más la prueba porque son letras que hay que incorporar al estudio », explica. «Nuestras bases de datos ya son muy grandes, pero parece ser que hay que seguir ampliándolas», concluye.
La llegada de ‘AlaZ’ ha marcado el inicio de una nueva era en ‘Pasapalabra’. La nueva prueba final ha sustituido a ‘El Rosco’ después de que una sentencia del Tribunal Supremo obligara al concurso de Antena 3 a … despedirse de su prueba más emblemática.
El cambio ha transformado por completo el desenlace del programa, abriendo un intenso debate entre los espectadores. Desde su estreno, muchos han sostenido que ‘AlaZ’ es más sencilla que ‘El Rosco’ porque ahora los concursantes conocen el número de letras que tiene cada palabra y pueden recurrir a un comodín para comprar letras.
Sin embargo, Manu Pascual, uno de los rostros más queridos de la historia reciente del concurso, ha salido a desmentir este mito en sus redes sociales. El madrileño, que permaneció 437 programas en ‘Pasapalabra’ antes de caer frente a Rosa Rodríguez, ha argumentado algunos factores que la hacen también difícil.
Noticia relacionada
«Muchos me habéis pedido que opine sobre esta nueva prueba y aquí os dejo mi humilde análisis en dos características principales: la dificultad y la estrategia», comenta.
Manu Pascual señala que «para algunas palabras se complica todavía más»
Sobre la dificultad, admite que conocer el número de letras puede parecer una ventaja, pero cree que también introduce nuevos desafíos: «A priori, puede parecer que la dificultad es menor porque ahora te dan el número de letras que contiene la palabra. Pero ojo, para algunas sí que puede ser más fácil, pero para otras no y se complica todavía más».
«Hay palabras que antiguamente valían tanto en plural como en singular y ahora, por el número de letras, como puede ser ‘tijeras’ o ‘tijera’, en singular, no contienen el mismo número de letras», concreta.
La otra dificultad añadida, según Pascual, afecta a los sinónimos: «Antiguamente valían sinónimos porque no se contabilizaban las letras y ahora no. Un ejemplo sería ‘noticiero’ y ‘noticiario’, que al tener nueve y diez letras respectivamente ya no vale, hay que decantarse por una».
Este cambio, expone, obliga al concursante a realizar un mayor esfuerzo mental durante toda la prueba: «Tiene que contar mientras el presentador le pregunta la definición cuántas letras tiene la palabra, lo cual hace que el programa haya tenido que aportar más segundos a la prueba». «Me parece una decisión acertada porque ahora el tiempo es más valioso», apostilla.
Los cambios que obligan a transformar la estrategia
Más allá de la dificultad, Manu cree que donde realmente se aprecia la revolución de ‘AlaZ’ es en la estrategia. En ‘El Rosco’, buena parte del desenlace estaba marcada por los constantes «pasapalabras» y por la necesidad de esperar los movimientos del rival antes de arriesgar una respuesta.
Con el nuevo sistema, esa incertidumbre prácticamente desaparece: «Se ha dinamizado mucho la parte final del programa. Antes había muchos ‘pasapalabras’ porque estábamos pendientes de la estrategia del otro concursante y ahora no».
Además, destaca que el comodín también cambia la forma de jugar: «Ahora, cuando tú pides una letra, ya sabes si la tienes o no la tienes. No tienes que estar esperando a ver si te ilumina la Virgen».
También subraya que la nueva prueba incorpora palabras que empiezan por letras que antes apenas aparecían al inicio, como la ‘ñ’, la ‘q’ o la ‘y’: «Algunas empiezan por estas letras, como ‘yegua’ o ‘quimera’, lo cual complica todavía más la prueba porque son letras que hay que incorporar al estudio», explica. «Nuestras bases de datos ya son muy grandes, pero parece ser que hay que seguir ampliándolas», concluye.
RSS de noticias de play

