No queda nadie a quien salvar. Esta premisa se ha convertido en la realidad de Helena Marino. Una mujer que se despierta sin memoria, sin acceso a su resonancia y con la condena de ser la última superviviente de la Llama Eterna, de la Resistencia. Ni amigos, ni familia, ni aquel extraño conocido… sola ante la compañía de su carcelero, que le repulsa, pero que le acaba generando una sensación de incómoda familiaridad. ‘Alchemised’ (Montena, 2025) ha llegado como una alternativa de la fantasía clásica. No hay dragones, pero sí quimeras. No hay magos, pero sí alquimistas. No hay buenos ni malos. Hay nigromancia, necrómatas, poderes oscuros y una lucha constante por la supervivencia. Un libro de 1.056 páginas –dividido en tres, sin segundas partes, sin sagas– que se ha introducido de lleno entre lo más llamativos del ‘dark fantasy’. Este género, a un paso entre el terror y la fantasía, ha cautivado a miles de lectores en todo el mundo por esa oscuridad latente que emana de sus palabras y sus portadas. SenLinYu considera que esta etiqueta es la que mejor define su novela debut.—Identifica su libro como ‘dark fantasy’, ¿por qué este género y no otro? —Mis editores y yo tuvimos esta idea para poder identificarlo en las librerías. El tema es intentar configurar las expectativas de manera apropiada, porque la historia tiene elementos mágicos, pero al mismo tiempo tiene elementos de misterio y thriller, además de una historia de guerra y de amor.—Precisamente sus seguidores, la prensa e internet habla de ‘Alchemised’ como ‘romantasy’ (fantasía romántica).—Así es, pero queremos salirnos de eso, porque pensamos que configura unas expectativas erróneas. ‘Romantasy’ es un romance en un mundo de fantasía; un libro o género literario aspiracional e idealista. Y en mi novela hay una historia de amor, pero de ninguna manera tiene que ser leído como algo a lo que aspirar. Es más trágico. Esta relación trata el tema psicológico y emocional basado en el trauma de los personajes. Muchos aspectos nada sanos entre ellos.—Esta es su primera novela publicada, pero comenzó escribiendo fanfics [obra de ficción que toma una obra preexistente o una persona famosa y es creada por fans] en plataformas digitales. ‘Manacled’ fue su primer relato, un libro sin publicar sobre Dramione [Draco Malfoy y Hermione Granger] e inspirado en el mundo de ‘El cuento de la criada’, una historia que se viralizó. ¿Qué elementos de ese primer texto permanecen en ‘Alchemised’?—El corazón de la historia era mi prioridad, tenía que mantenerlo. Muchas de las ideas en cuanto a la moralidad, la guerra, las partes no vistas de ella, las cosas que a veces intentamos borrar porque son complicadas o porque no encajan bien en las narrativas tradicionales de heroísmo. También cómo las mujeres siempre lo dan todo porque es lo que se espera de ellas, pero está mal que reciban reconocimiento porque no encaja con los códigos heroicos y de sacrificio.—¿Se sentía más libre cuando escribía en plataformas de internet? —Estoy muy orgulloso de haber empezado escribiendo online como un hobby secreto, nadie en mi vida personal sabía que lo hacía. En ese momento tenía niños pequeños y era una manera de crear un espacio para mí haciendo cosas solo por el hecho de querer hacerlas. Cuando empecé a escribir configuraba historias que pensaba que eran interesantes y experimentaba con distintas técnicas solo porque pensaba que era guay. No decía: ‘Tengo que construir para este público’ o ‘tengo que escribir la historia que la gente quiere’. Solo me preguntaba: ‘¿Qué tipo de cosas me interesa hacer?’ Y esto me permitió redefinirme como escritor sin ninguna presión externa, soy una persona afortunada por haber encontrado mi voz así. Pero el poder trabajar con un agente, un editor y una editorial a un nivel tan alto es increíble.—¿Qué se lleva de aquella época?—Escribía sin pensar en la gente, aunque a veces recibía comentarios o emails de personas que me decían: ‘Estás contando la historia mal’, ‘no entiendes la estructura’ o ‘ya no voy a leer más lo que estás escribiendo’. Pero yo tenía una visión clara y confiaba en mi historia. Luego mi visibilidad, de cierta manera, explotó y comencé a ser tratado como si fuese un autor publicado, aunque no lo fuera. No fue ideal, no es lo que yo buscaba y de la misma manera fue muy útil para cuando se publicó ‘Alchemised’. El escrutinio, el nivel de atención, tener más público y más lectores… ya estaba preparado, porque había lidiado con internet y había aprendido a gestionar como quería interactuar, cuanto quería comprometerme con los comentarios.—Esta novela tiene personajes bien construidos, tramas complejas y un buen desarrollo. Es un libro que hay que pararse y prestar atención para leerlo, actitud que actualmente parece perdida. ¿Cree que esto le convierte en una excepción al tipo de literatura que se hace hoy en día? —No creo que sea una excepción, pero la literatura y el género de la fantasía están en constante evolución y ahora mismo existe la publicación independiente, la autopublicación, que se ve como un modelo de negocio. Hay muchas personas que están escribiendo para hacer dinero, para el mercado, y en la ficción desde Tolkien, con ‘El señor de los anillos’, hay cierta presión para que los escritores encuentren un patrón específico similar a lo que funcionó bien y que lo hagan así todo el rato. Porque publicar es un negocio y los editores no quieren correr el riesgo con algo que no haya sido demostrado, quieren títulos de respaldo, y tienen dudas sobre darle la oportunidad a los autores para hacer algo que sea nuevo. —Entonces, ¿por qué cree que apostaron por su novela?—’Alchemised’ tiene algo que es muy especial y me hace sentir muy privilegiado, y es que la resonancia de la historia se ha demostrado en el contexto online, así los editores le dieron esta oportunidad a una historia ciertamente inconvencional. Creo que si no lo hubiese escrito primero en internet y hubiese ido a una editorial, habrían sido súper escépticos y no se habría publicado. Además, creo que en todos los medios artísticos tiene que haber cierto nivel de coraje o cosas no convencionales y es muy difícil encontrar a alguien que quiera confiar en ello porque todo está tan capitalizado, todo son cifras, hay que demostrar que esto va a tener éxito, que podemos invertir dinero en ti, que nos arriesgaremos en ti. Hay muchos compañeros que tienen ideas o aspiraciones en su escritura, pero no encuentran editores que les den la oportunidad.—Ha hablado del capitalismo de la vida real y en el libro se enfrentan una monarquía y una dictadura. Además, se ven inestabilidades políticas similares a las que se viven en el mundo actualmente. ¿Se ha inspirado más en nuestra realidad o en acontecimientos del pasado? —Fue una combinación. Una de las cosas que me interesaba cuando trabajaba en la novela era analizar la vida de los maestros de la literatura gótica, quería asegurarme de que mientras estaba metiendo elementos góticos realmente se entendiese cuál era el género, de dónde venía. Esta literatura es una de las maneras victorianas de proceder o procesar los miedos existenciales que estaban abordando la revolución industrial donde, por un lado, eran muy religiosos pero, por el otro lado, sucedía la industrialización. Había mucho miedo existencial en ese momento de incertidumbre y de cierta manera en el momento moderno nos encontramos en un lugar similar. Tenemos muchas preguntas sobre cómo las cosas distintas encajan e intentamos averiguar cómo viven las personas qué creen en la religión; tenemos miedos a gran escala a nivel social y global sobre el calentamiento global, la IA y cosas así. Creo que hay muchos paralelismos poéticos entre la edad victoriana y la era industrial y también los tiempos modernos —¿Por qué cree que nos gustan este tipo de historias?—Creo que hay personas que se sienten reconfortadas leyendo historias que son un poco un horror y un poco romance, un matrimonio entre estos géneros, porque resuena con estos miedos tan profundos y sienten que no encuentran respuestas en su vida cotidiana, pero sí en la novela surrealista. No queda nadie a quien salvar. Esta premisa se ha convertido en la realidad de Helena Marino. Una mujer que se despierta sin memoria, sin acceso a su resonancia y con la condena de ser la última superviviente de la Llama Eterna, de la Resistencia. Ni amigos, ni familia, ni aquel extraño conocido… sola ante la compañía de su carcelero, que le repulsa, pero que le acaba generando una sensación de incómoda familiaridad. ‘Alchemised’ (Montena, 2025) ha llegado como una alternativa de la fantasía clásica. No hay dragones, pero sí quimeras. No hay magos, pero sí alquimistas. No hay buenos ni malos. Hay nigromancia, necrómatas, poderes oscuros y una lucha constante por la supervivencia. Un libro de 1.056 páginas –dividido en tres, sin segundas partes, sin sagas– que se ha introducido de lleno entre lo más llamativos del ‘dark fantasy’. Este género, a un paso entre el terror y la fantasía, ha cautivado a miles de lectores en todo el mundo por esa oscuridad latente que emana de sus palabras y sus portadas. SenLinYu considera que esta etiqueta es la que mejor define su novela debut.—Identifica su libro como ‘dark fantasy’, ¿por qué este género y no otro? —Mis editores y yo tuvimos esta idea para poder identificarlo en las librerías. El tema es intentar configurar las expectativas de manera apropiada, porque la historia tiene elementos mágicos, pero al mismo tiempo tiene elementos de misterio y thriller, además de una historia de guerra y de amor.—Precisamente sus seguidores, la prensa e internet habla de ‘Alchemised’ como ‘romantasy’ (fantasía romántica).—Así es, pero queremos salirnos de eso, porque pensamos que configura unas expectativas erróneas. ‘Romantasy’ es un romance en un mundo de fantasía; un libro o género literario aspiracional e idealista. Y en mi novela hay una historia de amor, pero de ninguna manera tiene que ser leído como algo a lo que aspirar. Es más trágico. Esta relación trata el tema psicológico y emocional basado en el trauma de los personajes. Muchos aspectos nada sanos entre ellos.—Esta es su primera novela publicada, pero comenzó escribiendo fanfics [obra de ficción que toma una obra preexistente o una persona famosa y es creada por fans] en plataformas digitales. ‘Manacled’ fue su primer relato, un libro sin publicar sobre Dramione [Draco Malfoy y Hermione Granger] e inspirado en el mundo de ‘El cuento de la criada’, una historia que se viralizó. ¿Qué elementos de ese primer texto permanecen en ‘Alchemised’?—El corazón de la historia era mi prioridad, tenía que mantenerlo. Muchas de las ideas en cuanto a la moralidad, la guerra, las partes no vistas de ella, las cosas que a veces intentamos borrar porque son complicadas o porque no encajan bien en las narrativas tradicionales de heroísmo. También cómo las mujeres siempre lo dan todo porque es lo que se espera de ellas, pero está mal que reciban reconocimiento porque no encaja con los códigos heroicos y de sacrificio.—¿Se sentía más libre cuando escribía en plataformas de internet? —Estoy muy orgulloso de haber empezado escribiendo online como un hobby secreto, nadie en mi vida personal sabía que lo hacía. En ese momento tenía niños pequeños y era una manera de crear un espacio para mí haciendo cosas solo por el hecho de querer hacerlas. Cuando empecé a escribir configuraba historias que pensaba que eran interesantes y experimentaba con distintas técnicas solo porque pensaba que era guay. No decía: ‘Tengo que construir para este público’ o ‘tengo que escribir la historia que la gente quiere’. Solo me preguntaba: ‘¿Qué tipo de cosas me interesa hacer?’ Y esto me permitió redefinirme como escritor sin ninguna presión externa, soy una persona afortunada por haber encontrado mi voz así. Pero el poder trabajar con un agente, un editor y una editorial a un nivel tan alto es increíble.—¿Qué se lleva de aquella época?—Escribía sin pensar en la gente, aunque a veces recibía comentarios o emails de personas que me decían: ‘Estás contando la historia mal’, ‘no entiendes la estructura’ o ‘ya no voy a leer más lo que estás escribiendo’. Pero yo tenía una visión clara y confiaba en mi historia. Luego mi visibilidad, de cierta manera, explotó y comencé a ser tratado como si fuese un autor publicado, aunque no lo fuera. No fue ideal, no es lo que yo buscaba y de la misma manera fue muy útil para cuando se publicó ‘Alchemised’. El escrutinio, el nivel de atención, tener más público y más lectores… ya estaba preparado, porque había lidiado con internet y había aprendido a gestionar como quería interactuar, cuanto quería comprometerme con los comentarios.—Esta novela tiene personajes bien construidos, tramas complejas y un buen desarrollo. Es un libro que hay que pararse y prestar atención para leerlo, actitud que actualmente parece perdida. ¿Cree que esto le convierte en una excepción al tipo de literatura que se hace hoy en día? —No creo que sea una excepción, pero la literatura y el género de la fantasía están en constante evolución y ahora mismo existe la publicación independiente, la autopublicación, que se ve como un modelo de negocio. Hay muchas personas que están escribiendo para hacer dinero, para el mercado, y en la ficción desde Tolkien, con ‘El señor de los anillos’, hay cierta presión para que los escritores encuentren un patrón específico similar a lo que funcionó bien y que lo hagan así todo el rato. Porque publicar es un negocio y los editores no quieren correr el riesgo con algo que no haya sido demostrado, quieren títulos de respaldo, y tienen dudas sobre darle la oportunidad a los autores para hacer algo que sea nuevo. —Entonces, ¿por qué cree que apostaron por su novela?—’Alchemised’ tiene algo que es muy especial y me hace sentir muy privilegiado, y es que la resonancia de la historia se ha demostrado en el contexto online, así los editores le dieron esta oportunidad a una historia ciertamente inconvencional. Creo que si no lo hubiese escrito primero en internet y hubiese ido a una editorial, habrían sido súper escépticos y no se habría publicado. Además, creo que en todos los medios artísticos tiene que haber cierto nivel de coraje o cosas no convencionales y es muy difícil encontrar a alguien que quiera confiar en ello porque todo está tan capitalizado, todo son cifras, hay que demostrar que esto va a tener éxito, que podemos invertir dinero en ti, que nos arriesgaremos en ti. Hay muchos compañeros que tienen ideas o aspiraciones en su escritura, pero no encuentran editores que les den la oportunidad.—Ha hablado del capitalismo de la vida real y en el libro se enfrentan una monarquía y una dictadura. Además, se ven inestabilidades políticas similares a las que se viven en el mundo actualmente. ¿Se ha inspirado más en nuestra realidad o en acontecimientos del pasado? —Fue una combinación. Una de las cosas que me interesaba cuando trabajaba en la novela era analizar la vida de los maestros de la literatura gótica, quería asegurarme de que mientras estaba metiendo elementos góticos realmente se entendiese cuál era el género, de dónde venía. Esta literatura es una de las maneras victorianas de proceder o procesar los miedos existenciales que estaban abordando la revolución industrial donde, por un lado, eran muy religiosos pero, por el otro lado, sucedía la industrialización. Había mucho miedo existencial en ese momento de incertidumbre y de cierta manera en el momento moderno nos encontramos en un lugar similar. Tenemos muchas preguntas sobre cómo las cosas distintas encajan e intentamos averiguar cómo viven las personas qué creen en la religión; tenemos miedos a gran escala a nivel social y global sobre el calentamiento global, la IA y cosas así. Creo que hay muchos paralelismos poéticos entre la edad victoriana y la era industrial y también los tiempos modernos —¿Por qué cree que nos gustan este tipo de historias?—Creo que hay personas que se sienten reconfortadas leyendo historias que son un poco un horror y un poco romance, un matrimonio entre estos géneros, porque resuena con estos miedos tan profundos y sienten que no encuentran respuestas en su vida cotidiana, pero sí en la novela surrealista.
No queda nadie a quien salvar. Esta premisa se ha convertido en la realidad de Helena Marino. Una mujer que se despierta sin memoria, sin acceso a su resonancia y con la condena de ser la última superviviente de la Llama Eterna, de la Resistencia. … Ni amigos, ni familia, ni aquel extraño conocido… sola ante la compañía de su carcelero, que le repulsa, pero que le acaba generando una sensación de incómoda familiaridad.
‘Alchemised’ (Montena, 2025) ha llegado como una alternativa de la fantasía clásica. No hay dragones, pero sí quimeras. No hay magos, pero sí alquimistas. No hay buenos ni malos. Hay nigromancia, necrómatas, poderes oscuros y una lucha constante por la supervivencia. Un libro de 1.056 páginas –dividido en tres, sin segundas partes, sin sagas– que se ha introducido de lleno entre lo más llamativos del ‘dark fantasy’. Este género, a un paso entre el terror y la fantasía, ha cautivado a miles de lectores en todo el mundo por esa oscuridad latente que emana de sus palabras y sus portadas. SenLinYu considera que esta etiqueta es la que mejor define su novela debut.
—Identifica su libro como ‘dark fantasy’, ¿por qué este género y no otro?
—Mis editores y yo tuvimos esta idea para poder identificarlo en las librerías. El tema es intentar configurar las expectativas de manera apropiada, porque la historia tiene elementos mágicos, pero al mismo tiempo tiene elementos de misterio y thriller, además de una historia de guerra y de amor.
—Precisamente sus seguidores, la prensa e internet habla de ‘Alchemised’ como ‘romantasy’ (fantasía romántica).
—Así es, pero queremos salirnos de eso, porque pensamos que configura unas expectativas erróneas. ‘Romantasy’ es un romance en un mundo de fantasía; un libro o género literario aspiracional e idealista. Y en mi novela hay una historia de amor, pero de ninguna manera tiene que ser leído como algo a lo que aspirar. Es más trágico. Esta relación trata el tema psicológico y emocional basado en el trauma de los personajes. Muchos aspectos nada sanos entre ellos.
—Esta es su primera novela publicada, pero comenzó escribiendo fanfics [obra de ficción que toma una obra preexistente o una persona famosa y es creada por fans] en plataformas digitales. ‘Manacled’ fue su primer relato, un libro sin publicar sobre Dramione [Draco Malfoy y Hermione Granger] e inspirado en el mundo de ‘El cuento de la criada’, una historia que se viralizó. ¿Qué elementos de ese primer texto permanecen en ‘Alchemised’?
—El corazón de la historia era mi prioridad, tenía que mantenerlo. Muchas de las ideas en cuanto a la moralidad, la guerra, las partes no vistas de ella, las cosas que a veces intentamos borrar porque son complicadas o porque no encajan bien en las narrativas tradicionales de heroísmo. También cómo las mujeres siempre lo dan todo porque es lo que se espera de ellas, pero está mal que reciban reconocimiento porque no encaja con los códigos heroicos y de sacrificio.
—¿Se sentía más libre cuando escribía en plataformas de internet?
—Estoy muy orgulloso de haber empezado escribiendo online como un hobby secreto, nadie en mi vida personal sabía que lo hacía. En ese momento tenía niños pequeños y era una manera de crear un espacio para mí haciendo cosas solo por el hecho de querer hacerlas. Cuando empecé a escribir configuraba historias que pensaba que eran interesantes y experimentaba con distintas técnicas solo porque pensaba que era guay. No decía: ‘Tengo que construir para este público’ o ‘tengo que escribir la historia que la gente quiere’. Solo me preguntaba: ‘¿Qué tipo de cosas me interesa hacer?’ Y esto me permitió redefinirme como escritor sin ninguna presión externa, soy una persona afortunada por haber encontrado mi voz así. Pero el poder trabajar con un agente, un editor y una editorial a un nivel tan alto es increíble.
—¿Qué se lleva de aquella época?
—Escribía sin pensar en la gente, aunque a veces recibía comentarios o emails de personas que me decían: ‘Estás contando la historia mal’, ‘no entiendes la estructura’ o ‘ya no voy a leer más lo que estás escribiendo’. Pero yo tenía una visión clara y confiaba en mi historia. Luego mi visibilidad, de cierta manera, explotó y comencé a ser tratado como si fuese un autor publicado, aunque no lo fuera. No fue ideal, no es lo que yo buscaba y de la misma manera fue muy útil para cuando se publicó ‘Alchemised’. El escrutinio, el nivel de atención, tener más público y más lectores… ya estaba preparado, porque había lidiado con internet y había aprendido a gestionar como quería interactuar, cuanto quería comprometerme con los comentarios.
—Esta novela tiene personajes bien construidos, tramas complejas y un buen desarrollo. Es un libro que hay que pararse y prestar atención para leerlo, actitud que actualmente parece perdida. ¿Cree que esto le convierte en una excepción al tipo de literatura que se hace hoy en día?
—No creo que sea una excepción, pero la literatura y el género de la fantasía están en constante evolución y ahora mismo existe la publicación independiente, la autopublicación, que se ve como un modelo de negocio. Hay muchas personas que están escribiendo para hacer dinero, para el mercado, y en la ficción desde Tolkien, con ‘El señor de los anillos’, hay cierta presión para que los escritores encuentren un patrón específico similar a lo que funcionó bien y que lo hagan así todo el rato. Porque publicar es un negocio y los editores no quieren correr el riesgo con algo que no haya sido demostrado, quieren títulos de respaldo, y tienen dudas sobre darle la oportunidad a los autores para hacer algo que sea nuevo.
—Entonces, ¿por qué cree que apostaron por su novela?
—’Alchemised’ tiene algo que es muy especial y me hace sentir muy privilegiado, y es que la resonancia de la historia se ha demostrado en el contexto online, así los editores le dieron esta oportunidad a una historia ciertamente inconvencional. Creo que si no lo hubiese escrito primero en internet y hubiese ido a una editorial, habrían sido súper escépticos y no se habría publicado. Además, creo que en todos los medios artísticos tiene que haber cierto nivel de coraje o cosas no convencionales y es muy difícil encontrar a alguien que quiera confiar en ello porque todo está tan capitalizado, todo son cifras, hay que demostrar que esto va a tener éxito, que podemos invertir dinero en ti, que nos arriesgaremos en ti. Hay muchos compañeros que tienen ideas o aspiraciones en su escritura, pero no encuentran editores que les den la oportunidad.
—Ha hablado del capitalismo de la vida real y en el libro se enfrentan una monarquía y una dictadura. Además, se ven inestabilidades políticas similares a las que se viven en el mundo actualmente. ¿Se ha inspirado más en nuestra realidad o en acontecimientos del pasado?
—Fue una combinación. Una de las cosas que me interesaba cuando trabajaba en la novela era analizar la vida de los maestros de la literatura gótica, quería asegurarme de que mientras estaba metiendo elementos góticos realmente se entendiese cuál era el género, de dónde venía. Esta literatura es una de las maneras victorianas de proceder o procesar los miedos existenciales que estaban abordando la revolución industrial donde, por un lado, eran muy religiosos pero, por el otro lado, sucedía la industrialización. Había mucho miedo existencial en ese momento de incertidumbre y de cierta manera en el momento moderno nos encontramos en un lugar similar. Tenemos muchas preguntas sobre cómo las cosas distintas encajan e intentamos averiguar cómo viven las personas qué creen en la religión; tenemos miedos a gran escala a nivel social y global sobre el calentamiento global, la IA y cosas así. Creo que hay muchos paralelismos poéticos entre la edad victoriana y la era industrial y también los tiempos modernos
—¿Por qué cree que nos gustan este tipo de historias?
—Creo que hay personas que se sienten reconfortadas leyendo historias que son un poco un horror y un poco romance, un matrimonio entre estos géneros, porque resuena con estos miedos tan profundos y sienten que no encuentran respuestas en su vida cotidiana, pero sí en la novela surrealista.
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