Alejandro Talavante, que resultó herido grave, también marcó el techo artístico del festival celebrado ayer, domingo, en la plaza de La Maestranza a beneficio de La Hermandad de la Estrella y la asociación Autismo Sevilla, que sirvió para clausurar la temporada taurina sevillana de 2026.
Alejandro Talavante, que resultó herido grave, también marcó el techo artístico del festival celebrado ayer, domingo, en la plaza de La Maestranza a beneficio de La Hermandad de la Estrella y la asociación Autismo Sevilla, que sirvió para clausurar la temporada taurina sevillana de 2026. Seguir leyendo
Alejandro Talavante, que resultó herido grave, también marcó el techo artístico del festival celebrado ayer, domingo, en la plaza de La Maestranza a beneficio de La Hermandad de la Estrella y la asociación Autismo Sevilla, que sirvió para clausurar la temporada taurina sevillana de 2026.
El diestro extremeño cuajó la actuación más importante ante un novillo, el tercero, marcado con el hierro de El Freixo, al que cuajó una actuación de exquisito temple con capote y muleta en la que supo exprimir la dulce nobleza de un animal, eso sí, muy falto de fibra. Estuvo francamente bien, desde que durmió la embestida en los lances iniciales hasta que llegó a torearlo prácticamente de salón con la mano izquierda.
Después de un pinchazo, el novillo le propinó una voltereta y le volvió a alcanzar en el suelo, propinándole un pitonazo en el muslo derecho del que no tardó en brotar la sangre. El torero permaneció en el ruedo hasta dar muerte al animal, y aún tuvo arrestos de pasear las orejas desde el tercio hasta la puerta de la enfermería en la que entró por su propio pie, pero visiblemente maltrecho para ponerse en manos del equipo médico.
Fue el mejor pasaje de un festejo interminable que se había abierto con la amable despedida de Joao Moura, 46 años después de su presentación en esta misma plaza. El rejoneador portugués compartió la lidia con su hijo del mismo nombre y brindó la lidia a Javier Buendía y Rafael Peralta Revuelta. El peso recayó en su hijo, que exhibió su buen toreo a caballo, aunque dejó todo el protagonismo a su padre en la ovación final.
Había más notas sentimentales, como el retorno de César Rincón, que no terminó de entenderse por completo con un novillo de Jandilla que desarrolló demasiadas complicaciones.
Tampoco terminó de lucir por completo Andrés Roca Rey, alma del festejo, que lidió un sobrero de Garcigrande con más clase que nervio que le vino demasiado chico.
Mucha más enjundia tuvo la actuación de Pablo Aguado, que volvía a la plaza de La Maestranza después de su grandiosa actuación de la Feria de San Miguel. El diestro sevillano llegó a cuajar algunos capotazos de verdadero primor y un puñado de muletazos de dulcísimo temple a un animal, también del hierro de El Freixo, que acabó totalmente desentendido.
Cerró el festejo el joven novillero Pepe Martínez, que certificó su entrega desde que se marchó a portagayola a recibir al sexto, de Julio de la Puerta. Esa entrega indeclinable fue su mejor aval, a riesgo de pasarse de rosca cuando el festejo rebasaba las tres horas de metraje.
Concluía así una nueva temporada en el coso del Baratillo, una clausura que también cerraba el primer año de gestión de la empresa Lances de Futuro, la firma de José María Garzón, al frente de la plaza, que volverá a abrir sus puertas el 28 de marzo de 2027, que será Domingo de Resurrección.
Se lidiaron, por este orden, un ejemplar de Benítez Cubero para rejones,manejable; otro de Jandilla, deslucido; un primero de El Freixo, noblepero sin fondo; el cuarto, un sobrero de Garcigrande, noble ysoso; el quinto, también de El Freixo, manso; elsexto, un novillo de Julio de la Puerta, de más a menos.
Joao Moura, padre e hijo, oreja.
César Rincón, palmas.
Alejandro Talavante, dos orejas tras aviso que paseó antes de ingresaren la enfermería. El parte médico señala que sufre «una herida por asta de toro en tercioproximal de miembro inferior derecho, que presenta una trayectoria descendentede unos 10 centímetros, lesionando fascia y musculatura de vasto interno,y una segunda trayectoria de unos 4 centímetros hacia cara externa delmuslo de unos 4-3 centímetros de trayectoria superficial». El diestro extremeño fue sometido a «lavado de herida y reparaciónde planos musculares y aponeuróticos» y se le practicó un «drenajeaspirativo». «Debido a la urgencia de la asistencia y a los recursosexistentes se deriva a Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz para el seguimiento clínico y las pruebas diagnósticas que fueran precisas”. Pronóstico grave.
Roca Rey, oreja-.
Pablo Aguado, ovación tras petición.
El novillero Pepe Martínez, ovación tras aviso.
Plaza de La Maestranza. 4 de octubre. Festival a beneficio de la obra social de la Hermandad de la Estrella y de la asociación Autismo Sevilla. Lleno de ‘no hay billetes’, el 14 en esta temporada, en tarde muy calurosa. La presidentaMacarena de Pablo -Romero se despidió del palco.
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