Soltero sí, aunque no del todo sin compromiso. Kris (45) llegó a ‘First Dates’ en busca de una relación «lo más clásica posible». Sin embargo, el empresario, de origen polaco y afincado en Granada, le contó a Carlos Sobera que tiene desde hace años a un amigo especial. «No va por el camino que me gustaría que fuera, aunque todo está hablado y es de mutuo acuerdo. Nos entendemos muy bien en tema sexo, pero como pareja no coincidimos», le aclaró al presentador.Su cita, Carlos (45), un funcionario procedente de Fuerteventura, no es de relaciones esporádicas. «Me gustan las parejas formales y serias», explicó en la charla previa con el equipo del ‘dating show’.En cuanto el canario apareció por la puerta del restaurante, la conexión entre la pareja fue tan evidente que hasta el propio Sobera se dio cuenta de que se estaban poniendo ojitos desde la distancia. No andaba nada desencaminado el Cupido de ‘First Dates’. A Kris, su pretendiente le pareció un chico muy guapo y bien cuidado. Una primera impresión muy parecida a la que se llevó Carlos.La velada marchaba viento en popa entre confesiones, juegos y comentarios pícaros. Hasta que salió a relucir una pregunta necesaria para saber si eran compatibles a largo plazo: «¿Quieres tener hijos?», planteaba el empresario. Tras la respuesta negativa de su cita, Kris soltaba a bocajarro un comentario que dejaba a Carlos anonadado. «Yo creo que tengo hijos», desveló. «Me ha dejado un poco en shock», admitía el funcionario en los totales.Carlos y Kris se dan el ‘sí’ en la decisión final Al ver que Carlos era incapaz de articular palabra, Kris le explicaba toda la historia. En su juventud, detalló, estuvo con una mujer e incluso pensaron en casarse y ampliar la familia. Dos años después de romper, se la encontró en la calle con un bebé de 14 meses. Ella lo negó y el polaco se conformó con sus palabras, pero sigue conservando dudas sobre su paternidad.El momento de la decisión final (MEDIASET)No era la única sorpresa que le esperaba a Carlos con Kris. El hecho de que tuviera un amigo con derechos en el banquillo hasta que llegara el hombre definitivo también lo descolocó.Pese a tener algunas diferencias, eran más las cosas que les unían que las que les separaban. Así, ambos estaban más que dispuestos a seguir conociéndose. Soltero sí, aunque no del todo sin compromiso. Kris (45) llegó a ‘First Dates’ en busca de una relación «lo más clásica posible». Sin embargo, el empresario, de origen polaco y afincado en Granada, le contó a Carlos Sobera que tiene desde hace años a un amigo especial. «No va por el camino que me gustaría que fuera, aunque todo está hablado y es de mutuo acuerdo. Nos entendemos muy bien en tema sexo, pero como pareja no coincidimos», le aclaró al presentador.Su cita, Carlos (45), un funcionario procedente de Fuerteventura, no es de relaciones esporádicas. «Me gustan las parejas formales y serias», explicó en la charla previa con el equipo del ‘dating show’.En cuanto el canario apareció por la puerta del restaurante, la conexión entre la pareja fue tan evidente que hasta el propio Sobera se dio cuenta de que se estaban poniendo ojitos desde la distancia. No andaba nada desencaminado el Cupido de ‘First Dates’. A Kris, su pretendiente le pareció un chico muy guapo y bien cuidado. Una primera impresión muy parecida a la que se llevó Carlos.La velada marchaba viento en popa entre confesiones, juegos y comentarios pícaros. Hasta que salió a relucir una pregunta necesaria para saber si eran compatibles a largo plazo: «¿Quieres tener hijos?», planteaba el empresario. Tras la respuesta negativa de su cita, Kris soltaba a bocajarro un comentario que dejaba a Carlos anonadado. «Yo creo que tengo hijos», desveló. «Me ha dejado un poco en shock», admitía el funcionario en los totales.Carlos y Kris se dan el ‘sí’ en la decisión final Al ver que Carlos era incapaz de articular palabra, Kris le explicaba toda la historia. En su juventud, detalló, estuvo con una mujer e incluso pensaron en casarse y ampliar la familia. Dos años después de romper, se la encontró en la calle con un bebé de 14 meses. Ella lo negó y el polaco se conformó con sus palabras, pero sigue conservando dudas sobre su paternidad.El momento de la decisión final (MEDIASET)No era la única sorpresa que le esperaba a Carlos con Kris. El hecho de que tuviera un amigo con derechos en el banquillo hasta que llegara el hombre definitivo también lo descolocó.Pese a tener algunas diferencias, eran más las cosas que les unían que las que les separaban. Así, ambos estaban más que dispuestos a seguir conociéndose.
Soltero sí, aunque no del todo sin compromiso. Kris (45) llegó a ‘First Dates’ en busca de una relación «lo más clásica posible». Sin embargo, el empresario, de origen polaco y afincado en Granada, le contó a Carlos Sobera que tiene desde hace años a … un amigo especial. «No va por el camino que me gustaría que fuera, aunque todo está hablado y es de mutuo acuerdo. Nos entendemos muy bien en tema sexo, pero como pareja no coincidimos», le aclaró al presentador.
Su cita, Carlos (45), un funcionario procedente de Fuerteventura, no es de relaciones esporádicas. «Me gustan las parejas formales y serias», explicó en la charla previa con el equipo del ‘dating show’.
En cuanto el canario apareció por la puerta del restaurante, la conexión entre la pareja fue tan evidente que hasta el propio Sobera se dio cuenta de que se estaban poniendo ojitos desde la distancia. No andaba nada desencaminado el Cupido de ‘First Dates’. A Kris, su pretendiente le pareció un chico muy guapo y bien cuidado. Una primera impresión muy parecida a la que se llevó Carlos.
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La velada marchaba viento en popa entre confesiones, juegos y comentarios pícaros. Hasta que salió a relucir una pregunta necesaria para saber si eran compatibles a largo plazo: «¿Quieres tener hijos?», planteaba el empresario. Tras la respuesta negativa de su cita, Kris soltaba a bocajarro un comentario que dejaba a Carlos anonadado. «Yo creo que tengo hijos», desveló. «Me ha dejado un poco en shock», admitía el funcionario en los totales.
Carlos y Kris se dan el ‘sí’ en la decisión final
Al ver que Carlos era incapaz de articular palabra, Kris le explicaba toda la historia. En su juventud, detalló, estuvo con una mujer e incluso pensaron en casarse y ampliar la familia. Dos años después de romper, se la encontró en la calle con un bebé de 14 meses. Ella lo negó y el polaco se conformó con sus palabras, pero sigue conservando dudas sobre su paternidad.

((MEDIASET))
No era la única sorpresa que le esperaba a Carlos con Kris. El hecho de que tuviera un amigo con derechos en el banquillo hasta que llegara el hombre definitivo también lo descolocó.
Pese a tener algunas diferencias, eran más las cosas que les unían que las que les separaban. Así, ambos estaban más que dispuestos a seguir conociéndose.
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