Como en todos los sectores creativos, la disponibilidad de herramientas de inteligencia artificial generativa ha puesto a la literatura en polvorosa. Muchos autores reniegan del invento y consideran su uso como una traición a la creatividad humana. Otros, como la premio Nobel Olga Tokarczuk, han reconocido que la utilizan para su trabajo. La aparición de denuncias —la última de ellas, en Francia— de que se han utilizado herramientas de IA para escribir literatura abre un debate sobre si un libro creado con (o incluso por) IA generativa es literatura. Los periodistas de EL PAÍS Javier Sampedro y Javier Rodríguez Marcos discuten sobre ello.
No hay una unanimidad en un sector creativo en el que algunos autores han abrazado públicamente la IA y otros la utilizan clandestinamente
Como en todos los sectores creativos, la disponibilidad de herramientas de inteligencia artificial generativa ha puesto a la literatura en polvorosa. Muchos autores reniegan del invento y consideran su uso como una traición a la creatividad humana. Otros, como la premio Nobel Olga Tokarczuk, han reconocido que la utilizan para su trabajo. La aparición de denuncias —la última de ellas, en Francia— de que se han utilizado herramientas de IA para escribir literatura abre un debate sobre si un libro creado con (o incluso por) IA generativa es literatura. Los periodistas de EL PAÍS Javier Sampedro y Javier Rodríguez Marcos discuten sobre ello.
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