A pesar de su final áspero y trágico, y del rechazo moral que provocan sus principales personajes, hay algo tan cautivador en ‘Las amistades peligrosas’ que el cine, la televisión y el teatro no pueden resistirse a seguir contando una y otra vez, con muchísimo éxito, esta historia dieciochesca escrita originalmente en forma de novela epistolar por el francés Pierre Choderlos de Laclos.
Ahora llega a Madrid una nueva puesta en escena dirigida por David Serrano que parte de la versión teatral más popular, la del dramaturgo británico Christopher Hampton, y que tiene un lujoso trío protagonista: Roberto Enríquez, en la piel del vizconde de Valmont; Pilar Castro, como la marquesa de Merteuil; y Ángela Cremonte, que da vida a la principal víctima de ambos, madame de Tourvel. El reparto se completa con Carmen balagué, Elisa Scianca e Ivan Lapadula.
Sobre la manipulación
Producida por Come y Calla, la obra, que cuenta con un excelente equipo artístico, sigue teniendo para Roberto Enríquez la misma vigencia de siempre: “Es una función sobre la manipulación, la extorsión, el juego con la verdad y la mentira para conseguir tus fines… y, en definitiva, sobre el abuso de poder, y sobre el uso del sexo para perpetrar ese abuso. No hay más que pensar en el terrorífico caso de Epstein y veremos cuántas concomitancias hay”.
Un aspecto llamativo de la propuesta es su concepción minimalista y atemporal, tal y como explica el actor: “Creo que uno de los muchos aciertos de David Serrano es haber hecho esta pieza tan despojada de todo. Pelucas, maquillaje, vestuario barroco…; todo eso va fuera. Incluso la escenografía es casi es un espacio vacío, a lo Peter Brook. Queda la historia al desnudo, desubicada de cualquier tiempo concreto. Y, de este modo, al no haber posibilidad de distracción con la época, adquiere una enorme efectividad. Es como un puñal en el costado”.
El intérprete se muestra encantado de participar en este proyecto con unos compañeros para los que no escatima halagos: “Los que nos dedicamos al teatro sabemos bien lo arriesgado que es subirse a un escenario. Y lo es cada día. Tú estás ahí frente al espectador, cada tarde…, en paños menores, en vivo y en directo. Cada función es distinta. Pueden pasar, y pasan, muchas cosas, algunas ajenas a la obra y otras intrínsecas a ella, que te pueden desestabilizar. Por eso necesitas tener una plena confianza en que quien está ahí contigo, en tus compañeros. Sin esa confianza, sin esa certeza de que ellos están ayudando igual que tú a que todo salga bien, las cosas jamás podrían funcionar. Y, si encima son tan buenos y talentosos en el plano artístico como estos…, es una pasada lo que ocurre cada día”.
- Dónde: Teatro Marquina, Madrid. Cuándo: del 8 de septiembre al 18 de octubre. Cuánto: desde 26 euros.
Roberto Enríquez, Pilar Castro y Ángela Cremonte protagonizan un nuevo montaje de ‘Las amistades peligrosas’ que quiere extraer la trama del marco histórico para potenciar su universalidad y vigencia
A pesar de su final áspero y trágico, y del rechazo moral que provocan sus principales personajes, hay algo tan cautivador en ‘Las amistades peligrosas’ que el cine, la televisión y el teatro no pueden resistirse a seguir contando una y otra vez, con muchísimo éxito, esta historia dieciochesca escrita originalmente en forma de novela epistolar por el francés Pierre Choderlos de Laclos.
Ahora llega a Madrid una nueva puesta en escena dirigida por David Serrano que parte de la versión teatral más popular, la del dramaturgo británico Christopher Hampton, y que tiene un lujoso trío protagonista: Roberto Enríquez, en la piel del vizconde de Valmont; Pilar Castro, como la marquesa de Merteuil; y Ángela Cremonte, que da vida a la principal víctima de ambos, madame de Tourvel. El reparto se completa con Carmen balagué, Elisa Scianca e Ivan Lapadula.
Producida por Come y Calla, la obra, que cuenta con un excelente equipo artístico, sigue teniendo para Roberto Enríquez la misma vigencia de siempre: “Es una función sobre la manipulación, la extorsión, el juego con la verdad y la mentira para conseguir tus fines… y, en definitiva, sobre el abuso de poder, y sobre el uso del sexo para perpetrar ese abuso. No hay más que pensar en el terrorífico caso de Epstein y veremos cuántas concomitancias hay”.
Un aspecto llamativo de la propuesta es su concepción minimalista y atemporal, tal y como explica el actor: “Creo que uno de los muchos aciertos de David Serrano es haber hecho esta pieza tan despojada de todo. Pelucas, maquillaje, vestuario barroco…; todo eso va fuera. Incluso la escenografía es casi es un espacio vacío, a lo Peter Brook. Queda la historia al desnudo, desubicada de cualquier tiempo concreto. Y, de este modo, al no haber posibilidad de distracción con la época, adquiere una enorme efectividad. Es como un puñal en el costado”.
El intérprete se muestra encantado de participar en este proyecto con unos compañeros para los que no escatima halagos: “Los que nos dedicamos al teatro sabemos bien lo arriesgado que es subirse a un escenario. Y lo es cada día. Tú estás ahí frente al espectador, cada tarde…, en paños menores, en vivo y en directo. Cada función es distinta. Pueden pasar, y pasan, muchas cosas, algunas ajenas a la obra y otras intrínsecas a ella, que te pueden desestabilizar. Por eso necesitas tener una plena confianza en que quien está ahí contigo, en tus compañeros. Sin esa confianza, sin esa certeza de que ellos están ayudando igual que tú a que todo salga bien, las cosas jamás podrían funcionar. Y, si encima son tan buenos y talentosos en el plano artístico como estos…, es una pasada lo que ocurre cada día”.
- Dónde: Teatro Marquina, Madrid. Cuándo: del 8 de septiembre al 18 de octubre. Cuánto: desde 26 euros.
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