Es difícil encontrar polémicas enriquecedoras y respetuosas en las redes sociales. La semana pasada, se dio una en Instagram. La librera y creadora de contenido Leticia Cienfuegos-Jovellanos decidió promocionar tres obras de temática queer cuestionando la necesidad de usar esta etiqueta. “Me vais a perdonar, pero yo antes de ser librera no sabía que existía la literatura LGTBI. Y a día de hoy, sigo sin comprender por qué existe (…) separada de la literatura normal”, comienza. Su video acumula decenas de miles de visionados y medio millar de comentarios. Algunos celebran su discurso, en el que argumenta que la etiqueta es reduccionista y aleja al gran público de esas historias. Otros lo rebaten, ya que es la única forma de visibilizar lo que hasta hace poco estaba oculto.
Libreros y lectores debaten sobre la utilidad de diferenciar las historias no heterosexuales de las demás
Es difícil encontrar polémicas enriquecedoras y respetuosas en las redes sociales. La semana pasada, se dio una en Instagram. La librera y creadora de contenido Leticia Cienfuegos-Jovellanos decidió promocionar tres obras de temática queer cuestionando la necesidad de usar esta etiqueta. “Me vais a perdonar, pero yo antes de ser librera no sabía que existía la literatura LGTBI. Y a día de hoy, sigo sin comprender por qué existe (…) separada de la literatura normal”, comienza. Su video acumula decenas de miles de visionados y medio millar de comentarios. Algunos celebran su discurso, en el que argumenta que la etiqueta es reduccionista y aleja al gran público de esas historias. Otros lo rebaten, ya que es la única forma de visibilizar lo que hasta hace poco estaba oculto.
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