Sol alto 8, fila 4, asiento 26. José María Garzón vuelve al lugar donde tuvo su primer abono, de adolescente, para repasar en exclusiva para ABC de Sevilla su estreno como empresario de la Maestranza. Catorce llenos, un 34,6 por ciento más de abonados, la recuperación del Corpus y la vuelta de los toros a la Venta de Antequera marcan el balance. En empresario analiza la gestión de la plaza, sus aciertos y errores y las ventajas que prepara para el abonado.—La anterior empresa decía que Sevilla no era rentable. ¿Lo es?—Por supuesto. Hemos invertido mucho. Solo el descuento ya es importante. No voy a matizar lo que dijera la anterior empresa: para Lances de Futuro la Maestranza es rentable. Si los empresarios no ganamos dinero, mal vamos. Tendríamos que desaparecer.—¿Y el balance empresarial?—Positivo. Ha sido una gran temporada, con mucho público, toros que han embestido y grandes triunfos. También percances, desgraciadamente. La feria se ha puesto en lo más alto. Quiero buscar la excelencia en las pequeñas cosas, en el día a día.—¿Qué destacaría de las iniciativas y resultados del año?—Catorce ‘no hay billetes’ no es fácil. Recuperar la Venta, darle vida al abonado y recuperar el Corpus, también con actividades en Adriano, toreo de salón y altares. Subir un 34 por ciento los abonados es una barbaridad. La gala con 2.200 personas, la cena de ANDEX, la colaboración con instituciones sociales… Los cuatrocientos abonos jóvenes se agotaron y los aumentaremos. Se ha hecho mucho siendo todo muy precipitado.«Me equivoqué en la presentación de algún toro, lo he dicho por activa y por pasiva»—¿Qué debe mejorar de este primer año?—Me equivoqué en la presentación de algún toro, lo he dicho por activa y por pasiva. También se han mejorado muchas cosas que no se ven: los uniformes de todo el personal, los porteros perfectamente vestidos, las entradas, los accesos… Pero queda trabajo por hacer, porque abrir el templo del toreo conlleva mucho esfuerzo detrás.—¿Qué responde a las críticas a la presentación de la corrida del Corpus?—Algún toro se averió en el campo y no llegó. Salió una corrida digna, con una tarde maravillosa de Morante. Soy el máximo responsable y no quiero culpar a otros. A algún toro le faltó un poquito. Que vengan diez o doce para aprobar seis o siete no significa que pase nada: para eso están los veterinarios.— ¿Hay que subir el toro de Sevilla?—¿Qué toro quieren que subamos? Ha subido mucho. Sale, en general, un toro bien presentado, armónico, con trapío y que embiste. El trapío no exige 580 kilos. Vienen las mejores ganaderías. Hay que cuidar las novilladas: que embistan para que salgan novilleros. Llevamos años sin que uno corte dos orejas a un novillo. Este año se habrían cortado de matar bien.«Seguiremos potenciando al abonado: es mi cliente preferente»—¿Crecerá San Miguel?—Quiero cuatro festejos en San Miguel y no descarto alguno más. La novillada ha sido un éxito. Hay que asentar las bases. La gente pide más, pero despacito. Seguiremos potenciando al abonado: es mi cliente preferente.—¿Recuperará la matinal de rejones, el 15 de agosto o el 12 de octubre?—Mi cabeza es una jaula de grillos, también de noche. Quiero hacer más cosas, pero afianzando. Hay días que vengo solo e intento escuchar qué me dice la afición, qué me dice esta plaza. Es la ilusión de mi vida. Tengo que escucharla y aprender.—¿Veinticinco festejos de abono o más?—No quiero cargar al abonado. Más festejos suben el coste, aunque hagas descuentos. Mantendremos el diez por ciento o quizá algo más. Son cosas que estoy pensando. Pudiera haber más festejos.—¿Cuántos abonos jóvenes más habrá?—Posiblemente ciento cincuenta o doscientos más. Son muy económicos, pero quiero que vengan. Este otoño e invierno quiero encuentros y coloquios, acercarme a ellos.—¿Se marca una meta de abonados?—Este año hemos crecido en 903 abonados, un 34,6 por ciento. Me encantaría repetir el incremento; un veinte también sería importante. Quiero una campaña fuerte en medios, como los anuncios taurinos en ‘El Hormiguero’. Sevilla necesita matices: no venimos a revolucionar nada, venimos a aprender y a crecer con la plaza.—¿Qué número de corridas tiene previsto llevar a la Venta de Antequera?—La idea es mantener nueve o diez, como este año contando el Corpus. No tenemos capacidad para muchas más.—¿Qué le dice al aficionado? ¿Y los precios?—Gracias, mil veces gracias. Intentaremos una gran feria. El abonado tendrá más privilegios. Con catorce llenos, abonarse asegura la entrada. Quiero que vengan aficionados y jóvenes, que disfruten y sean felices. Para abonados no habrá grandes cambios de precios, podría subir el IPC; para otras personas sí pudiera haber cambios. Sol alto 8, fila 4, asiento 26. José María Garzón vuelve al lugar donde tuvo su primer abono, de adolescente, para repasar en exclusiva para ABC de Sevilla su estreno como empresario de la Maestranza. Catorce llenos, un 34,6 por ciento más de abonados, la recuperación del Corpus y la vuelta de los toros a la Venta de Antequera marcan el balance. En empresario analiza la gestión de la plaza, sus aciertos y errores y las ventajas que prepara para el abonado.—La anterior empresa decía que Sevilla no era rentable. ¿Lo es?—Por supuesto. Hemos invertido mucho. Solo el descuento ya es importante. No voy a matizar lo que dijera la anterior empresa: para Lances de Futuro la Maestranza es rentable. Si los empresarios no ganamos dinero, mal vamos. Tendríamos que desaparecer.—¿Y el balance empresarial?—Positivo. Ha sido una gran temporada, con mucho público, toros que han embestido y grandes triunfos. También percances, desgraciadamente. La feria se ha puesto en lo más alto. Quiero buscar la excelencia en las pequeñas cosas, en el día a día.—¿Qué destacaría de las iniciativas y resultados del año?—Catorce ‘no hay billetes’ no es fácil. Recuperar la Venta, darle vida al abonado y recuperar el Corpus, también con actividades en Adriano, toreo de salón y altares. Subir un 34 por ciento los abonados es una barbaridad. La gala con 2.200 personas, la cena de ANDEX, la colaboración con instituciones sociales… Los cuatrocientos abonos jóvenes se agotaron y los aumentaremos. Se ha hecho mucho siendo todo muy precipitado.«Me equivoqué en la presentación de algún toro, lo he dicho por activa y por pasiva»—¿Qué debe mejorar de este primer año?—Me equivoqué en la presentación de algún toro, lo he dicho por activa y por pasiva. También se han mejorado muchas cosas que no se ven: los uniformes de todo el personal, los porteros perfectamente vestidos, las entradas, los accesos… Pero queda trabajo por hacer, porque abrir el templo del toreo conlleva mucho esfuerzo detrás.—¿Qué responde a las críticas a la presentación de la corrida del Corpus?—Algún toro se averió en el campo y no llegó. Salió una corrida digna, con una tarde maravillosa de Morante. Soy el máximo responsable y no quiero culpar a otros. A algún toro le faltó un poquito. Que vengan diez o doce para aprobar seis o siete no significa que pase nada: para eso están los veterinarios.— ¿Hay que subir el toro de Sevilla?—¿Qué toro quieren que subamos? Ha subido mucho. Sale, en general, un toro bien presentado, armónico, con trapío y que embiste. El trapío no exige 580 kilos. Vienen las mejores ganaderías. Hay que cuidar las novilladas: que embistan para que salgan novilleros. Llevamos años sin que uno corte dos orejas a un novillo. Este año se habrían cortado de matar bien.«Seguiremos potenciando al abonado: es mi cliente preferente»—¿Crecerá San Miguel?—Quiero cuatro festejos en San Miguel y no descarto alguno más. La novillada ha sido un éxito. Hay que asentar las bases. La gente pide más, pero despacito. Seguiremos potenciando al abonado: es mi cliente preferente.—¿Recuperará la matinal de rejones, el 15 de agosto o el 12 de octubre?—Mi cabeza es una jaula de grillos, también de noche. Quiero hacer más cosas, pero afianzando. Hay días que vengo solo e intento escuchar qué me dice la afición, qué me dice esta plaza. Es la ilusión de mi vida. Tengo que escucharla y aprender.—¿Veinticinco festejos de abono o más?—No quiero cargar al abonado. Más festejos suben el coste, aunque hagas descuentos. Mantendremos el diez por ciento o quizá algo más. Son cosas que estoy pensando. Pudiera haber más festejos.—¿Cuántos abonos jóvenes más habrá?—Posiblemente ciento cincuenta o doscientos más. Son muy económicos, pero quiero que vengan. Este otoño e invierno quiero encuentros y coloquios, acercarme a ellos.—¿Se marca una meta de abonados?—Este año hemos crecido en 903 abonados, un 34,6 por ciento. Me encantaría repetir el incremento; un veinte también sería importante. Quiero una campaña fuerte en medios, como los anuncios taurinos en ‘El Hormiguero’. Sevilla necesita matices: no venimos a revolucionar nada, venimos a aprender y a crecer con la plaza.—¿Qué número de corridas tiene previsto llevar a la Venta de Antequera?—La idea es mantener nueve o diez, como este año contando el Corpus. No tenemos capacidad para muchas más.—¿Qué le dice al aficionado? ¿Y los precios?—Gracias, mil veces gracias. Intentaremos una gran feria. El abonado tendrá más privilegios. Con catorce llenos, abonarse asegura la entrada. Quiero que vengan aficionados y jóvenes, que disfruten y sean felices. Para abonados no habrá grandes cambios de precios, podría subir el IPC; para otras personas sí pudiera haber cambios.
Sol alto 8, fila 4, asiento 26. José María Garzón vuelve al lugar donde tuvo su primer abono, de adolescente, para repasar en exclusiva para ABC de Sevilla su estreno como empresario de la Maestranza. Catorce llenos, un 34,6 por ciento más de abonados, … la recuperación del Corpus y la vuelta de los toros a la Venta de Antequera marcan el balance. En empresario analiza la gestión de la plaza, sus aciertos y errores y las ventajas que prepara para el abonado.
—La anterior empresa decía que Sevilla no era rentable. ¿Lo es?
—Por supuesto. Hemos invertido mucho. Solo el descuento ya es importante. No voy a matizar lo que dijera la anterior empresa: para Lances de Futuro la Maestranza es rentable. Si los empresarios no ganamos dinero, mal vamos. Tendríamos que desaparecer.
—¿Y el balance empresarial?
—Positivo. Ha sido una gran temporada, con mucho público, toros que han embestido y grandes triunfos. También percances, desgraciadamente. La feria se ha puesto en lo más alto. Quiero buscar la excelencia en las pequeñas cosas, en el día a día.
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—¿Qué destacaría de las iniciativas y resultados del año?
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—Catorce ‘no hay billetes’ no es fácil. Recuperar la Venta, darle vida al abonado y recuperar el Corpus, también con actividades en Adriano, toreo de salón y altares. Subir un 34 por ciento los abonados es una barbaridad. La gala con 2.200 personas, la cena de ANDEX, la colaboración con instituciones sociales… Los cuatrocientos abonos jóvenes se agotaron y los aumentaremos. Se ha hecho mucho siendo todo muy precipitado.
«Me equivoqué en la presentación de algún toro, lo he dicho por activa y por pasiva»
—¿Qué debe mejorar de este primer año?
—Me equivoqué en la presentación de algún toro, lo he dicho por activa y por pasiva. También se han mejorado muchas cosas que no se ven: los uniformes de todo el personal, los porteros perfectamente vestidos, las entradas, los accesos… Pero queda trabajo por hacer, porque abrir el templo del toreo conlleva mucho esfuerzo detrás.
—¿Qué responde a las críticas a la presentación de la corrida del Corpus?
—Algún toro se averió en el campo y no llegó. Salió una corrida digna, con una tarde maravillosa de Morante. Soy el máximo responsable y no quiero culpar a otros. A algún toro le faltó un poquito. Que vengan diez o doce para aprobar seis o siete no significa que pase nada: para eso están los veterinarios.
—¿Hay que subir el toro de Sevilla?
—¿Qué toro quieren que subamos? Ha subido mucho. Sale, en general, un toro bien presentado, armónico, con trapío y que embiste. El trapío no exige 580 kilos. Vienen las mejores ganaderías. Hay que cuidar las novilladas: que embistan para que salgan novilleros. Llevamos años sin que uno corte dos orejas a un novillo. Este año se habrían cortado de matar bien.
«Seguiremos potenciando al abonado: es mi cliente preferente»
—¿Crecerá San Miguel?
—Quiero cuatro festejos en San Miguel y no descarto alguno más. La novillada ha sido un éxito. Hay que asentar las bases. La gente pide más, pero despacito. Seguiremos potenciando al abonado: es mi cliente preferente.
—¿Recuperará la matinal de rejones, el 15 de agosto o el 12 de octubre?
—Mi cabeza es una jaula de grillos, también de noche. Quiero hacer más cosas, pero afianzando. Hay días que vengo solo e intento escuchar qué me dice la afición, qué me dice esta plaza. Es la ilusión de mi vida. Tengo que escucharla y aprender.
—¿Veinticinco festejos de abono o más?
—No quiero cargar al abonado. Más festejos suben el coste, aunque hagas descuentos. Mantendremos el diez por ciento o quizá algo más. Son cosas que estoy pensando. Pudiera haber más festejos.
—¿Cuántos abonos jóvenes más habrá?
—Posiblemente ciento cincuenta o doscientos más. Son muy económicos, pero quiero que vengan. Este otoño e invierno quiero encuentros y coloquios, acercarme a ellos.
—¿Se marca una meta de abonados?
—Este año hemos crecido en 903 abonados, un 34,6 por ciento. Me encantaría repetir el incremento; un veinte también sería importante. Quiero una campaña fuerte en medios, como los anuncios taurinos en ‘El Hormiguero’. Sevilla necesita matices: no venimos a revolucionar nada, venimos a aprender y a crecer con la plaza.
—¿Qué número de corridas tiene previsto llevar a la Venta de Antequera?
—La idea es mantener nueve o diez, como este año contando el Corpus. No tenemos capacidad para muchas más.
—¿Qué le dice al aficionado? ¿Y los precios?
—Gracias, mil veces gracias. Intentaremos una gran feria. El abonado tendrá más privilegios. Con catorce llenos, abonarse asegura la entrada. Quiero que vengan aficionados y jóvenes, que disfruten y sean felices. Para abonados no habrá grandes cambios de precios, podría subir el IPC; para otras personas sí pudiera haber cambios.
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