Las industrias culturales fueron convocadas esta semana a un acto en el Congreso, en el que también estuvieron presentes los consejeros de Cultura y otros representantes de la gestión cultural de las comunidades autónomas donde el PP Gobierna. Allí reunidos los responsables de un notable poder territorial y por tanto de buena parte de la gestión transferida de competencias culturales explicaron algunas de sus prioridades y sus actuaciones estrella. La reunión de los actores políticos regionales podría hacer pensar en la capacidad -y la decisión- de construir una alternativa de política cultural a la que han implantado desde el Gobierno de coalición desde que el Ministerio de Cultura fue adjudicado a Sumar y su visión ideológica de la acción política que impregna todas las actividades y ha desmantelado la dirección general de industrias culturales. Allí estaban algunos de los más destacados nombres del sector, escuchando del partido que pugna por gobernar, en solitario o en coalición con Vox si las urnas así lo determinan, la necesidad de volver a poner las industrias culturales en el primer plano de la política, puesto que garantizan que los creadores puedan vivir de lo que hacen y a la vez aportan una diversidad mayor en el acceso de los ciudadanos a la cultura. Ese apoyo es esencial. El Gobierno no cree en ello, o cree a veces pero nos sermonea porque lo supedita al relato divisivo que ha implantado en todo. La buena noticia es que tal vez la derecha haya decidido poner la cultura entre los temas importantes de su proyecto. Las industrias culturales fueron convocadas esta semana a un acto en el Congreso, en el que también estuvieron presentes los consejeros de Cultura y otros representantes de la gestión cultural de las comunidades autónomas donde el PP Gobierna. Allí reunidos los responsables de un notable poder territorial y por tanto de buena parte de la gestión transferida de competencias culturales explicaron algunas de sus prioridades y sus actuaciones estrella. La reunión de los actores políticos regionales podría hacer pensar en la capacidad -y la decisión- de construir una alternativa de política cultural a la que han implantado desde el Gobierno de coalición desde que el Ministerio de Cultura fue adjudicado a Sumar y su visión ideológica de la acción política que impregna todas las actividades y ha desmantelado la dirección general de industrias culturales. Allí estaban algunos de los más destacados nombres del sector, escuchando del partido que pugna por gobernar, en solitario o en coalición con Vox si las urnas así lo determinan, la necesidad de volver a poner las industrias culturales en el primer plano de la política, puesto que garantizan que los creadores puedan vivir de lo que hacen y a la vez aportan una diversidad mayor en el acceso de los ciudadanos a la cultura. Ese apoyo es esencial. El Gobierno no cree en ello, o cree a veces pero nos sermonea porque lo supedita al relato divisivo que ha implantado en todo. La buena noticia es que tal vez la derecha haya decidido poner la cultura entre los temas importantes de su proyecto.
Las industrias culturales fueron convocadas esta semana a un acto en el Congreso, en el que también estuvieron presentes los consejeros de Cultura y otros representantes de la gestión cultural de las comunidades autónomas donde el PP Gobierna.
Allí reunidos los responsables de un notable … poder territorial y por tanto de buena parte de la gestión transferida de competencias culturales explicaron algunas de sus prioridades y sus actuaciones estrella.
La reunión de los actores políticos regionales podría hacer pensar en la capacidad -y la decisión- de construir una alternativa de política cultural a la que han implantado desde el Gobierno de coalición desde que el Ministerio de Cultura fue adjudicado a Sumar y su visión ideológica de la acción política que impregna todas las actividades y ha desmantelado la dirección general de industrias culturales.
Allí estaban algunos de los más destacados nombres del sector, escuchando del partido que pugna por gobernar, en solitario o en coalición con Vox si las urnas así lo determinan, la necesidad de volver a poner las industrias culturales en el primer plano de la política, puesto que garantizan que los creadores puedan vivir de lo que hacen y a la vez aportan una diversidad mayor en el acceso de los ciudadanos a la cultura.
Ese apoyo es esencial. El Gobierno no cree en ello, o cree a veces pero nos sermonea porque lo supedita al relato divisivo que ha implantado en todo. La buena noticia es que tal vez la derecha haya decidido poner la cultura entre los temas importantes de su proyecto.
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